El cáncer de estómago, también llamado cáncer gástrico, puede aparecer en cualquier parte del estómago. Sin embargo, en los Estados Unidos, la mayoría de los tipos de cáncer de estómago aparecen en la unión gastroesofágica, la zona donde el esófago (la sonda que lleva la comida masticada) se une al estómago. En casi todo el mundo, los tipos de cáncer de estómago se manifiestan en la parte principal del estómago. Hay varios tipos de cáncer de estómago, pero la mayoría son curables si se detectan en una etapa temprana.
Lo que antes era la principal causa de muerte por cáncer, ahora está muy abajo en la lista, gracias al avance de la tecnología y a la investigación científica. El cáncer de estómago afecta más comúnmente a las personas mayores. La edad promedio de las personas diagnosticadas con cáncer de estómago es de 68 años. Cerca del 60 % de los casos se producen en pacientes mayores de 65 años, y los hombres tienen un riesgo levemente más alto para padecer cáncer de estómago a lo largo de la vida. Sin embargo, puede afectar a cualquier persona.
¿Qué es el Cáncer de Estómago?
El cáncer de estómago consiste en un crecimiento de células que comienza en el estómago, órgano que se encuentra en la parte media superior del abdomen, justo por debajo de las costillas. El cáncer de estómago puede desarrollarse en cualquier parte de este órgano. Suele presentarse lentamente con el tiempo, por lo general, a lo largo de muchos años. Se producen cambios pequeños en el ADN de las células del estómago, lo que causa que se multipliquen en exceso y se acumulen, formando un tumor, que es un bulto anormal.
No se sabe exactamente cuáles son las causas del cáncer de estómago. Sin embargo, los expertos creen que la mayoría de los tipos de cáncer de estómago empiezan cuando algo daña el revestimiento interno de este órgano, lo que hace que las células desarrollen cambios en el ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican a esta lo que debe hacer; los cambios les indican a las células que se multipliquen rápidamente. Estas células pueden seguir viviendo cuando las células sanas mueren como parte de su ciclo natural de vida, lo que causa un exceso de células en el estómago. Las células cancerosas del estómago pueden invadir y destruir tejidos sanos del cuerpo, crecer más profundamente en la pared del estómago y, con el tiempo, desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo.
Tipos de Cáncer de Estómago
El tipo de cáncer de estómago se basa en el tipo de célula donde se originó el cáncer:
- Adenocarcinoma: Comienza en las células que producen mucosidad y es el tipo más común de cáncer de estómago.
- Tumores del estroma gastrointestinal: Se originan en células nerviosas específicas que se encuentran en la pared del estómago y otros órganos digestivos.
- Tumores carcinoides: Son un tipo de cáncer que se origina en las células neuroendocrinas, las cuales cumplen funciones de células nerviosas y realizan parte del trabajo de las células que producen hormonas.
- Linfoma: Es un tipo de cáncer que se origina en las células del sistema inmunitario. A veces, el linfoma puede comenzar en el estómago si el cuerpo envía células del sistema inmunitario a este órgano, lo que puede ocurrir si el cuerpo intenta combatir una infección.

Factores de Riesgo
Existen muchos factores de riesgo conocidos que podrían aumentar el riesgo de padecer cáncer de estómago:
- Tener antecedentes familiares de cáncer de estómago.
- Infección por Helicobacter pylori.
- Inflamación prolongada del estómago.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico.
- Pólipos estomacales.
- Fumar, lo que duplica este riesgo.
- Seguir una dieta alta en alimentos salados y ahumados o baja en frutas y verduras.
Es importante destacar que no todas las personas con estos factores de riesgo presentan cáncer de estómago.

Síntomas y Cuándo Consultar al Médico
El cáncer de estómago no siempre causa síntomas en sus primeras etapas. Cuando aparecen, suelen incluir indigestión y dolor en la parte superior del abdomen, y por lo general, no se manifiestan hasta que el cáncer está avanzado.
El cáncer de estómago puede presentarse de diversas maneras, como dificultad para tragar, distensión después de comer, sentirse satisfecho después de comer una pequeña cantidad de comida, acidez estomacal, indigestión, náuseas, dolor de estómago, pérdida de peso involuntaria y vómitos. Si tienes signos y síntomas que te preocupan, pide una cita con el médico, ya que muchas afecciones pueden causar síntomas iguales a los del cáncer de estómago.
El cáncer de estómago que se disemina a otras partes del cuerpo se llama cáncer de estómago metastásico y causa síntomas específicos en el lugar al que se disemina. Por ejemplo, cuando el cáncer se disemina a los ganglios linfáticos, puede causar la presencia de bultos que se sienten a través de la piel. Si se disemina al hígado, puede causar un color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos. Si el cáncer se disemina por el abdomen, puede hacer que este se llene de líquido.

Diagnóstico del Cáncer Gástrico
Para confirmar si tienes cáncer de estómago, el médico puede comenzar con una endoscopia superior, en la que una cámara pequeña pasa a través de la garganta hasta el estómago. Si el médico detecta algo sospechoso, extirpará un poco de tejido para hacer una biopsia, en la que se envían las células a un laboratorio para analizarlas. El médico también puede hacer algunos estudios por imágenes, como una tomografía computarizada o una radiografía especial llamada videofluoroscopia de la deglución.
Identificar el alcance del cáncer ayuda al médico a determinar el tratamiento más eficaz. Para determinar la etapa, el médico hará más pruebas, como análisis de sangre, una ecografía endoscópica, una tomografía computarizada o una exploración por PET.
Endoscopia del Tracto Gastrointestinal Superior
Opciones de Tratamiento
La elaboración de un plan de tratamiento para el cáncer de estómago es una tarea que se hace en colaboración entre los médicos de diferentes especialidades. El objetivo es elaborar el mejor plan de tratamiento para el estado de salud general y bienestar personal del paciente. Al desarrollar un plan de tratamiento, los proveedores de atención médica tienen en cuenta dónde comienza el cáncer en el estómago, la etapa del cáncer y el tipo de células afectadas. A menudo, el tratamiento incluye cirugía para extirpar el cáncer de estómago, teniendo mayor probabilidad de éxito si el cáncer solo está en el estómago.
Hay cinco opciones principales de tratamiento para el cáncer de estómago:
- Cirugía: Se realiza para extirpar todo el tejido canceroso y probablemente una parte del tejido sano que lo rodea. La resección quirúrgica del cáncer gástrico en etapa precoz es el único tratamiento eficaz.
- Quimioterapia: Consiste en la administración de medicamentos que recorren el cuerpo y destruyen las células cancerosas en su camino.
- Radioterapia: Utiliza haces de energía de alta potencia para atacar las células cancerosas.
- Terapia dirigida con medicamentos: Se enfoca en el bloqueo de debilidades específicas presentes en las células cancerosas.
Adicionalmente, existen enfoques menos invasivos. En la actualidad, hay alternativas de tratamiento con menor morbilidad que han demostrado tener resultados prometedores, como la resección endoscópica de los adenocarcinomas gástricos incipientes. Esto es posible siempre y cuando cumplan ciertos criterios consensuados, como un diámetro menor de 2 cm, que no esté ulcerado y que no comprometa la submucosa (que presenta del 15 % al 20 % de probabilidad de metástasis linfáticas locales). Este último aspecto es detectable mediante endosonografía, un recurso no siempre disponible en el sistema público. La morbilidad global de una gastrectomía total es del 30 %, con una mortalidad por debajo del 5 % en la mayoría de las series.

Pronóstico y Detección Temprana
El pronóstico para las personas que tienen pequeños tipos de cáncer de estómago es bastante bueno, previéndose la curación en muchos casos. Sin embargo, la mayoría de los tipos de cáncer de estómago se encuentran cuando la enfermedad está avanzada y la probabilidad de curación es menor. Por ello, la detección precoz mediante endoscopia resulta vital para el tratamiento oportuno del cáncer gástrico.
Prevención del Cáncer Gástrico
Para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de estómago, se recomienda seguir estas pautas:
- Consume muchas frutas y verduras: Intenta incorporar frutas y verduras a tu dieta cada día.
- Reduce la cantidad de alimentos salados y ahumados que consumes.
- Deja de fumar: Si fumas, déjalo. Si no fumas, no empieces. Fumar aumenta el riesgo de tener cáncer de estómago y de muchos otros tipos de cáncer.
- Informa antecedentes familiares: Informa a tu proveedor de atención médica si tienes antecedentes familiares de cáncer de estómago. Las personas con antecedentes familiares importantes de cáncer de estómago podrían tener que realizarse exámenes de detección específicos.
Caso Clínico: Cáncer Gástrico Incipiente Gigante en Adulto Mayor (Chile)
Introducción al Contexto Chileno
En Chile, el cáncer gástrico es la primera causa de muerte por cáncer en hombres y la tercera en mujeres, siendo el adenocarcinoma la variante más frecuente (95%). La tasa actual de mortalidad por cáncer gástrico en Chile alcanza el 18,8 por 100.000 habitantes. A pesar de ello, el diagnóstico sigue siendo tardío, con menos del 10 % de los casos diagnosticados como cáncer incipiente, lo que explica su baja tasa de sobrevida a los 5 años (del 5 % al 20 %).
El protocolo de Garantías Explícitas en Salud (GES) del Ministerio de Salud de Chile para cáncer gástrico garantiza una endoscopia digestiva alta a pacientes mayores de 40 años sintomáticos, con tasas de detección de cáncer gástrico de 1,2 % y 1,3 %, y hasta 20 % de cáncer gástrico incipiente según algunas publicaciones nacionales. Sin embargo, este protocolo no considera la detección ni el seguimiento de pacientes con lesiones precursoras, por lo que el cribado oportuno de dichas lesiones, mediante endoscopia digestiva alta, queda supeditada a la capacidad económica de cada paciente.
Reporte del Caso
Se reporta el caso de un paciente con un cáncer gástrico incipiente de 7,2 cm, que fue sometido a cirugía en forma oportuna, sin recidiva ni complicaciones a los 5 años. Se trata de un paciente de sexo masculino, de 74 años de edad, con antecedentes de diabetes mellitus tipo II no insulinorrequiriente sin tratamiento farmacológico, enfermedad renal crónica etapa III, hiperplasia prostática benigna, depresión y colecistectomía, sin antecedentes familiares de relevancia. Consulta el 17 de octubre de 2010 por un síndrome lumbociático izquierdo de 10 días de evolución, decidiéndose resolución quirúrgica tras evaluación neuroquirúrgica.
Durante el estudio preoperatorio, destacó una VHS de 83 mm/h y una anemia normocítica normocrómica leve con hemoglobina de 10 g/dl. A la anamnesis dirigida, el paciente refirió presentar una baja de peso estimada de 7 kg en 2 meses, por lo que se indicó una endoscopia digestiva alta.
El estudio endoscópico evidenció una lesión polipoidea, proliferativa, friable, irregular, con zonas ulceradas, de aspecto neoplásico, de 8 cm, a nivel de la cara anterior del cuerpo del estómago (fig. 1). Las biopsias de la lesión fueron diagnósticas de adenocarcinoma.
Para su estadificación, se realizó una tomografía axial computarizada de tórax, abdomen y pelvis trifásica, que evidenció una formación polipoidea sésil de superficie irregular de 6,7 × 3,5 cm, en la cara anterior del estómago, en la unión del cuerpo y antro, así como pequeños linfonodos perigástricos, sin signos de diseminación hematógena hepática, pulmonar ni carcinomatosis peritoneal (fig. 2).
Con estos antecedentes, se programó al paciente para cirugía curativa. Como parte del estudio preoperatorio, se solicitaron un ecocardiograma y una coronariografía, que no contraindicaron la cirugía. El día 20 de octubre de 2015 se controló nuevamente el nivel de hemoglobina, constatándose en 8,2 g/dl. El día 22 de octubre de 2015 se realizó una gastrectomía total abierta con linfoadenectomía D2 más esófago-yeyuno anastomosis en Y de Roux, sin incidentes. Durante la cirugía se encontró una tumoración gástrica anular, deprimida en su centro, de 6 cm de diámetro, sin extensión peritoneal, ni ascitis, ni metástasis hepáticas.
Siete días después de la cirugía y tras 4 días de tratamiento con ceftriaxona y metronidazol, se indicó el alta hospitalaria por su favorable evolución. El estudio histopatológico informó: cáncer incipiente de la cara anterior del estómago. Tipo 1 (protruyente) de 7,2 cm. Tipo histológico: adenocarcinoma bien diferenciado, de tipo intestinal de la clasificación de Lauren. Este invadía hasta la submucosa y presentaba bordes quirúrgicos libres. Se examinaron un total de 56 ganglios linfáticos sin evidencia de neoplasia. Estadio pTNM: T1N0 (figs. 3 y 4).
A día de hoy, a más de 5 años desde su cirugía, el paciente se encuentra asintomático, pero aún cursando con una anemia normocítica normocrómica leve. No hay evidencia de recidiva en la endoscopia digestiva alta, colonoscopia y tomografía axial computarizada de tórax, abdomen y pelvis.

Discusión del Caso
Existe evidencia de que el tamaño del tumor es un factor de sobrevida pronóstico independiente en el cáncer gástrico, ya que este se correlaciona fuertemente con el grado de invasión local y compromiso ganglionar metastásico. Sin embargo, no existe dicha relación en el caso del cáncer gástrico incipiente. A pesar de que el tamaño del tumor es un factor de riesgo independiente para metástasis ganglionar en pacientes con cáncer gástrico incipiente, no existe diferencia significativa en la sobrevida a 5 años de pacientes con cáncer incipiente de más de 3 cm con respecto a los pacientes con tumores de menos de dicho tamaño. Al planificar el tratamiento del paciente en este caso, se presumió que se trataría de un cáncer gástrico avanzado, por lo que, aun sin considerar sus dimensiones, no fue candidato a la alternativa de resección endoscópica.
Cáncer Gástrico en Pacientes Jóvenes (Contraste Informativo)
Aunque la incidencia del cáncer gástrico ha disminuido en las últimas décadas, se ha informado una tendencia estable o ligeramente creciente en adultos jóvenes. Cada año, alrededor de 990.000 personas son diagnosticadas con cáncer gástrico (CG) en todo el mundo, de las cuales aproximadamente 738.000 mueren. Aunque los adultos jóvenes son comúnmente menos afectados por CG, informes previos han sugerido que aproximadamente el 5 % de los pacientes con GC son diagnosticados antes de los 40 años. Por lo que definiremos como Cáncer gástrico en pacientes jóvenes (CGPJ) a aquellos diagnosticados antes de los 40 años.
En la población joven, las lesiones difusas son más frecuentes, con un patrón de crecimiento altamente agresivo y una etapa más avanzada en el momento del diagnóstico. Quedan muchas preguntas con respecto a la carcinogénesis, el tratamiento, el pronóstico y la prevención. La mayoría de los estudios disponibles indican que el cáncer tipo Borrmann IV, de células en anillo de sello y de tipo difuso, se diagnostican con mayor frecuencia en pacientes jóvenes. El CG de tipo difuso carece de adhesión intercelular, lo que a menudo se observa con patrones de crecimiento de invasión difusa en todo el estroma, caracterizado por una rápida progresión de la enfermedad, siendo altamente metastásico. Es así que las enfermedades localmente avanzadas y las metastásicas a distancia o en los ganglios linfáticos se presentan con mayor frecuencia en pacientes jóvenes.
Una gran proporción de CGPJ puede no presentar síntomas de alarma. Un total de 17.894 pacientes con dispepsia simple se sometieron a un examen endoscópico, y 114 pacientes con CG fueron diagnosticados; 7 (6,14 %) eran menores de 40 años. Al no ser considerado el CG un diagnóstico diferencial en pacientes jóvenes con síntomas gastrointestinales, no se asignan estos a la detección endoscópica en varias pautas, lo que podría retrasar la investigación y el diagnóstico y dar como resultado un estadio más avanzado.
Caso Clínico de Paciente Joven
Se presenta el caso de un paciente masculino de 24 años de edad, sin antecedentes personales importantes, con madre fallecida a los 27 años de edad por cáncer de útero. El paciente refirió el inicio de su enfermedad actual en octubre de 2023, caracterizado por dolor abdominal de aparición insidiosa localizado en hipogastrio, de leve a moderada intensidad con EVAD de 5/10 puntos, de carácter punzante que irradiaba a epigastrio y ambos flancos, atenuando parcialmente con la administración de ketoprofeno 100 mg VO OD. Esto se acompañó de un cambio en el patrón evacuatorio dado por estreñimiento y una pérdida de peso de aproximadamente 6 kg en un mes no asociada a hiporexia, por lo que acudió a un médico general quien indicó tratamiento sintomático sin mejoría.
En vista de la exacerbación del dolor, dada por el aumento de su intensidad, acudió al servicio de gastroenterología donde se evaluó, evidenciándose en el examen físico un abdomen globoso, ruidos hidroaéreos presentes, blando, depresible, doloroso a la palpación superficial y profunda generalizada, con maniobra de la oleada positiva. Se realizó un ultrasonido abdominal (USA) donde se evidenció ascitis, pared gástrica engrosada (7 mm), asas intestinales dilatadas de paredes engrosadas (7 mm); además se observaron adheridas a peritoneo múltiples imágenes hiperecoicas, que no se movilizaban y no dejaban sombra sónica posterior (Loes peritoneales: ¿Carcinomatosis?) (Figura 1: Ultrasonido abdominal: Loes peritoneales: ¿Carcinomatosis?).
En vista de lo anterior, se realizaron estudios endoscópicos. En la gastroscopia en el cuerpo gástrico se observó mucosa de aspecto congestivo con presencia de hemorragia subepitelial, pliegues gástricos engrosados. Desde el cuerpo alto se observó una lesión ulcerada de bordes irregulares, eritematosos con restos de fibrina, con mucosa adyacente de aspecto pleomórfico que, a la magnificación y FICE con filtros 2,4 y 9, se observaron áreas de aspecto velloso alternas con áreas sin patrón definido, extendiéndose e infiltrando la incisura angularis, friable a la toma de biopsias dirigidas. El antro estaba retraído hacia la curvatura menor, con cara posterior y mucosa de aspecto normal. La peristalsis y distensibilidad estaban disminuidas, concluyendo el estudio como CA Gástrico Borrmann IV vs Linfoma gástrico (Figura 2: EDS: pliegues gástricos engrosados, peristalsis y distensibilidad disminuida).
Se tomaron muestras de biopsia de mucosa gástrica que concluyeron: ADENOCARCINOMA (ADC) POCO DIFERENCIADO, TIPO DIFUSO CON CÉLULAS EN ANILLO DE SELLO ULCERADO INFILTRANTE. Grado histológico 3, no se observó invasión linfovascular ni perineural. Se realizó además inmunohistoquímica que concluyó: ADC POCO COHESIVO SEGÚN LA CLASIFICACIÓN DE LA OMS. POCO DIFERENCIADO. Por este motivo, se realizó una TC de tórax, abdomen y pelvis con doble contraste, que concluyó: Engrosamiento difuso del mesenterio con alteración de la grasa y realce ávido tras la administración de contraste EV, sugestivo de metástasis mesentérica. Los hallazgos adicionales incluyeron: 1. Lesión neoproliferativa en pared gástrica. 2. Implantes peritoneales en mesenterio en relación con secundario. 3. Adenopatías mediastínicas, axilares y abdominopélvicas. 4. Nódulo sólido en lóbulo inferior izquierdo. 5. Ascitis.
Posteriormente, el paciente presentó edema en miembros inferiores, con cianosis distal, por lo que se realizó un eco Doppler que reportó trombosis venosa profunda bilateral en ambas venas femorales comunes, poplíteo y trombosis venosa superficial de la vena safena magna izquierda, decidiéndose iniciar tratamiento con enoxaparina. El paciente fue referido bajo los diagnósticos de ADC gástrico estadio IV (T4a-N3-cM1).
Durante su evolución clínica, en vista de que el paciente persistía con dolor abdominal y aumento de su intensidad, se realizó neurólisis del plexo celíaco, con mejoría del dolor. Sin embargo, tras el inicio de quimioterapias, el paciente falleció.
El CG en pacientes jóvenes constituye una entidad poco frecuente. La mayoría de estos se encuentran en estadios avanzados en el momento del diagnóstico. Por eso, la gastroscopia en pacientes con síntomas dispépticos que no mejoran con el tratamiento convencional puede favorecer un diagnóstico precoz que permita un tratamiento con intención curativa y una mejora de la supervivencia.

Apoyo y Recursos Adicionales
Descubrir que tienes cáncer puede ser abrumador y difícil. Puede ser útil encontrar espacios en los que otras personas comprendan por lo que estás pasando. Intenta comunicarte con sobrevivientes de cáncer en línea o en tu comunidad. Informarte más sobre tu afección puede ayudarte a tomar decisiones con más confianza sobre tu atención médica. Si quieres informarte más sobre el cáncer de estómago, mira videos relacionados o visita mayoclinic.org.