Integrantes de la Comisión Asesora Presidencial y docentes de la casa de estudios, entre ellos Emmanuelle Barozet y Gonzalo Durán de la Facultad de Ciencias Sociales, entregaron al Presidente Gabriel Boric un informe con propuestas para actualizar la medición de la pobreza en el país. Acompañado por la ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, y la subsecretaria de Evaluación Social, Paula Poblete, el Presidente Boric valoró el esfuerzo de esta instancia autónoma que entregó propuestas concretas para actualizar la medición oficial de la pobreza en el país, vigente desde 2013.
La Urgencia de Actualizar la Medición de la Pobreza
Para Emmanuelle Barozet, académica del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile, la actualización era urgente y necesaria. "Todas las medidas estadísticas deben actualizarse cada cierto tiempo porque la realidad social cambia y también lo hacen las formas de expresión de los fenómenos. En este caso, el trabajo respondió a recomendaciones previas que apuntaban a complementar la medición por ingresos con una mirada multidimensional", explica. Barozet subraya que "hoy, por ejemplo, el acceso a internet o los problemas de malnutrición por exceso son aspectos más relevantes que hace una década".

El Proceso de Elaboración del Informe
La Comisión, presidida por Osvaldo Larrañaga, estuvo integrada por profesionales de destacada trayectoria provenientes de instituciones académicas, centros de estudios, organismos internacionales y organizaciones sociales. El trabajo se desarrolló con reuniones quincenales durante 15 meses en el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Cada sesión duraba toda la mañana y se discutían cada punto en detalle. Emmanuelle Barozet agrega que el proceso tuvo componentes participativos.
Propuestas Clave para la Medición de la Pobreza
Gonzalo Durán, académico del Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Chile y miembro de la comisión, detalla que el trabajo permitió establecer propuestas concretas en ambos tipos de medición: pobreza por ingresos y pobreza multidimensional.
Actualización de la Medición por Ingresos
- La primera propuesta es eliminar el llamado 'alquiler imputado', un ingreso ficticio que se asignaba a quienes eran dueños de su vivienda, basado en el arriendo promedio del sector. Este ingreso distorsionaba los resultados y, por ejemplo, hacía aparecer como no pobres a personas sin ingresos reales. En la CASEN 2022, esta metodología afectó a 24 mil hogares.
- La segunda propuesta consiste en actualizar la línea de pobreza usando la VIII Encuesta de Presupuestos Familiares (2016-2017), lo que permite reflejar patrones de consumo más actuales.
- La tercera, construir una canasta alimentaria saludable, basada en las guías alimentarias del Ministerio de Salud, y no solo en calorías.
- Y la cuarta, valorar dicha canasta con precios efectivamente pagados en el mercado, y no con los del 20% más barato, como se hacía hasta ahora.
A este trabajo se suma la propuesta elaborada por el Grupo Transdisciplinario para la Obesidad de Poblaciones (GTOP) de la Universidad de Chile, que diseñó una canasta alimentaria saludable y sostenible basada en criterios de salud pública y sostenibilidad ambiental. Esta propuesta, publicada en la revista científica Nutrients, incorpora los principios de la dieta planetaria EAT-Lancet y responde a los desafíos de la denominada "sindemia global", es decir, la coexistencia de desnutrición, obesidad y cambio climático.

Mejoras en la Medición Multidimensional
En el ámbito multidimensional, la comisión también propuso mejoras significativas. Por su parte, Emmanuelle Barozet señala que en la dimensión de Redes y Cohesión Social "se reemplazó el indicador de Participación Social -que mostraba escasa varianza entre grupos- por uno de Conectividad Digital". Hoy, el acceso a internet es clave para estudiar, trabajar, postular a beneficios y mantener vínculos. Ambas dimensiones son parte de un conjunto más amplio que incluye Educación, Salud, Trabajo y Seguridad Social, Vivienda y Entorno, y Redes y Cohesión Social.

La Nueva Cara de la Pobreza: Exclusión, Incertidumbre y Vulnerabilidad
Chile creció de manera sostenida durante décadas y logró avances relevantes en reducción de la pobreza, ampliación del acceso a la educación, cobertura de servicios y fortalecimiento institucional. Sin embargo, ese progreso económico no se tradujo de forma automática ni consistente en una mayor estabilidad económica o bienestar para muchas personas.
Hoy, una parte importante de la población accede a ingresos y empleos que le permiten sostener su nivel de vida, pero sin margen de maniobra. Esta población está expuesta permanentemente a riesgos que pueden deteriorar su situación material ante cualquier evento adverso.
La nueva medición de pobreza vuelve visible este problema. Al situar al 17,3% de la población bajo la línea de pobreza por ingresos, muy por encima del 4,9% estimado en 2024 con una metodología distinta, se describe mejor un cambio en el estándar con el cual el país observa su realidad social. En ese mismo marco, la pobreza severa, definida como la intersección entre pobreza por ingresos y pobreza multidimensional, alcanza al 6,1% de la población, mientras que la pobreza multidimensional se sitúa en 17,7%.
Estas cifras muestran que, junto a un núcleo más reducido de privaciones profundas, existe un conjunto más amplio de hogares expuestos a carencias simultáneas que no siempre se reflejan en el ingreso monetario. La actualización pone nombre y magnitud a una fragilidad preexistente. Visibiliza a hogares que trabajan, generan ingresos y participan de la economía, pero que carecen de estabilidad suficiente para absorber shocks como la pérdida de un empleo, una enfermedad o una interrupción de ingresos.

Impacto de la Pandemia y la Importancia del Empleo
La pandemia hizo evidente esta fragilidad. Mostró que los mecanismos existentes no lograron anticipar ni contener oportunamente deterioros significativos en las condiciones de vida, y que, en muchos casos, bastó una alteración breve del ingreso para que familias que no eran consideradas pobres quedaran en una situación crítica. También mostró que los principales costos sociales no solo provinieron del shock externo, sino de la ausencia de mecanismos preventivos capaces de proteger a los hogares.
Ante esta fragilidad, el empleo ocupa un lugar central, pues constituye el principal mecanismo de integración social y económica. No obstante, para amplios sectores, el empleo dejó de ser una garantía efectiva contra la pobreza, pues ha perdido la capacidad para ofrecer estabilidad y suficiencia de ingresos. La combinación entre salarios bajos, productividad estancada, empleo informal y baja protección adaptativa, ha debilitado el vínculo entre trabajo y seguridad económica. Revertir esta tendencia requiere no solo crear empleo, sino fortalecer su capacidad para ofrecer ingresos suficientes, estables y previsibles a lo largo del tiempo.
Implicaciones y Desafíos para la Política Pública
Esta distancia entre las cifras de crecimiento y la experiencia concreta de los hogares responde a dinámicas estructurales que afectan el funcionamiento del sistema económico y social: las personas están expuestas de manera desigual a riesgos que no pueden absorber, no por ausencia total de ingresos, sino por su volatilidad, imprevisibilidad, por costos de vida elevados y por una débil capacidad de ahorro. En este contexto, la pobreza se expresa como una acumulación persistente de inseguridades que limitan la autonomía y capacidad de agencia.
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El Rol del PNUD y la Necesidad de Estabilidad Económica
Por ello, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) felicitó la decisión del país de adaptar la medición de pobreza apoyado por una Comisión Experta Asesora Presidencial diversa. Al elevar el estándar, Chile reconoce que reducir la pobreza en un contexto de alto desarrollo humano exige más que crecimiento. Requiere garantizar condiciones mínimas de estabilidad económica, fortalecer el empleo como fuente real de protección y mejorar la capacidad del Estado para anticipar riesgos.
Sin estabilidad económica, el progreso se vuelve frágil: mientras amplios sectores sigan viviendo sin margen frente a riesgos previsibles, la distancia entre crecimiento y seguridad económica seguirá siendo una fuente de tensión social. Además, en un contexto de estrechez fiscal creciente y nuevas presiones como el cambio climático y la disrupción tecnológica, innovar en materia de protección social es imperativo.
Cifras y Proyecciones de la Nueva Metodología
Las nuevas cifras de pobreza vuelven visibles el desafío. En este contexto, fortalecer el crecimiento supone mejorar su capacidad para generar estabilidad económica en los hogares y evitar que shocks transitorios se conviertan en trayectorias de empobrecimiento.
El Informe de la Comisión Asesora Presidencial revela una nueva perspectiva sobre la pobreza en Chile. La metodología actualizada, propuesta por la Comisión, aumentaría la cifra de población en situación de pobreza del 6,5% al 22,3% en 2022. Para 2017 y 2020, los índices se elevarían a 24,2% y 32,2%, respectivamente. El estudio consideró dimensiones como educación, salud, trabajo, vivienda, entre otros. Se sugiere actualizar la canasta básica, con la noción de "alimentación saludable" y no considerar el alquiler imputado en los ingresos, ajustando sus precios por las variaciones del precio y no por el IPC, entre otras recomendaciones.