La increíble longevidad y trayectoria de Hiromu Inada: un Ironman a los 92 años y otros viejos campeones

CESTA sus 92 años, el japonés Hiromu Inada ha vuelto a desafiar los límites de la edad y del cuerpo humano. Este fin de semana, en la localidad australiana de Cairns, el veterano triatleta ha completado un Ironman 70.3 -también conocido como medio Ironman-, y lo ha hecho en un tiempo de 10 horas, 11 minutos y 23 segundos. Con esta gesta, no solo cruzó la meta una vez más, sino que batió su propio récord mundial como el hombre más longevo en completar esta prueba.

Inada no es un desconocido en el mundo del triatlón. Ya en 2016, cuando tenía 86 años, fue reconocido por convertirse en la persona de mayor edad en finalizar un Ironman completo. Nueve años después, sigue ampliando su leyenda. El desafío en Cairns incluía 1,9 kilómetros de natación, 90,1 km de ciclismo y 21,1 km de carrera a pie. Una prueba exigente para cualquier deportista, pero que Inada afrontó con la determinación de quien lleva años venciendo adversidades y cronómetros.

Lo extraordinario de esta historia no es solo su edad, sino también su trayectoria vital. Este ex periodista comenzó a nadar a los 60 años, aprendiendo desde cero. A los 70 disputó su primer triatlón. Y a los 80 se proclamó campeón del mundo de su categoría de edad en los Ironman de Hawái, parando el reloj en 15 horas, 38 minutos y 25 segundos. En la actualidad, Hiromu Inada sigue entrenando con una disciplina que asombra incluso a los más jóvenes. Se ejercita seis días a la semana. Antes del amanecer, comienza sus sesiones en la piscina de una escuela internacional de natación en el barrio de Inage, en Chiba (Japón). Después corre tres kilómetros y completa la jornada pedaleando o patinando.

Hace apenas dos meses, en abril, participó en otro triatlón, esta vez en la isla japonesa de Ishigaki, dentro del circuito nacional de grupos de edad. La historia personal de este hombre no la conocemos, solo sabemos que su carrera se ha hecho viral en las redes sociales tras hacer historia en el mundo del deporte. ¿El motivo? Este atleta tiene nada más y nada menos que 102 años y no ha encontrado ninguna barrera física que pueda pararle en ponerse las zapatillas y echar a correr en una carrera de 100 metros lisos. En el video se puede ver como dan el pistoletazo de salida y este japonés y sus otros compañeros comienzan la carrera, pero este aficionado atleta no se ve en ningún momento intimidado o avergonzado, todo lo contrario, se le ve feliz.

Mientras tanto en las gradas, los aficionados miran asombrados cómo consigue completar la recta de la pista a la vez que le animan. Seguramente sus compañeros de carrera han logrado cruzar la línea de meta en mucho menos tiempo que él, pero la valentía de este aficionado atleta, que como se puede apreciar es el participante más longevo de la prueba, le ha ayudado a conseguido terminar la prueba en solo 28 segundos. La cara de felicidad que tenía este anciano de 102 años cuando llega a la meta confirma que para él ha sido un sueño. Seguramente que uno de sus secretos para mantener su longevidad es mantenerse en activo y hacer ejercicio. Dejando así demostrado que la edad no es ningún impedimento para hacer lo que más te gusta: correr.

Carlos es experto en calzado y demás equipamiento deportivo. Se pasa la vida corriendo y probar zapatillas se ha convertido en parte de su trabajo desde que llegó a Runner’s World en verano de 2019. No tiene ni idea de cuántos pares ha podido llegar a probar en un mismo año. Ah, y calza un 7,5 US (o un 40,5 en Europa). Sirve igual para un roto que para un descosido. También tiene la capacidad de crearte necesidades. Es especialista en encontrar las mejores ofertas de Nike, Adidas, Asics y el resto de las marcas deportivas más (y menos) populares. Pero también le gusta trastear en las redes sociales para estar al tanto de los prototipos de zapatillas o ser espectador de las maratones para saber cuál es el modelo que llevan los atletas de élite y contarlo en Runner’s World. O entrevistar a los que más saben de este mundo tan loco de las zapatillas de running. Vamos, un friki de las zapatillas en toda regla (y con orgullo, porque no decirlo).

Aunque también le gusta pasarse parte de su tiempo viajando, por eso un par de zapatillas de running nunca faltan en su maleta para descubrir nuevos lugares a golpe de zancada, además de que se pasa corriendo carreras de 10k y medias maratones por España y parte del mundo. ¿Su próximo objetivo? Carlos Jiménez se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid allá por 2018 y desde entonces se ha especializado en medios de comunicación digitales, trabajando en revistas de estilo de vida y webs de actualidad. A sus 102 años es todo un ejemplo de tesón. Hace sólo 5 años que Shoji Tomihisa comenzó a correr. Ahora entrena a diario.

“Correr cambió mi vida. Aunque sea raro, todavía puedo hacer cosas nuevas a esta edad”, explica. Hasta los 97 nunca había competido y correr los 100 metros lisos era su sueño. En la carrera, era el participante de más edad, pero el calor del público le acompañó hasta la línea de meta: “Estoy feliz, pude acelerar al final”. A pesar de que ha tenido que bajar el ritmo porque hace un año su espalda comenzó a torcerse, este japonés centenario no se conforma: “Quiero participar en otra carrera el año que viene”.

Desde este mes de Octubre de 2016, Hiromu Inada se ha convertido en el atleta de mayor edad que ha logrado completar un Ironman y ser un “finisher”. El primer japonés de 84 años completa un Ironman. El Ironman es un triatlón que consta de 3.800 m de natación, 180 kilómetros de bicicleta y una maratón (42.195 kilómetros). El japonés comenzó en el triatlón a la edad de 69 años. Superó su primer Ironman a los 77 años pero no terminó la carrera en el tiempo permitido. En su segunda oportunidad participando en un ironman, tuvo que abandonar después de haber nadado 1.900 m.

Hay precedentes de atletas mayores en competiciones ultrafondistas. Hiromu Inada es el perfecto ejemplo de que nunca es tarde para lograr nuestros objetivos. Comenzando en este deporte a los 70 años ha logrado competir en el triátlon. El japonés Hiroo Tanaka no deja asombrar en sus carreras y ya se ha transformado en un fenómeno de las redes sociales. Ahora volvió a ser noticia por vencer a sus 92 años y dejar una marca asombrosa durante el Mundial Master de Atletismo que se disputa en la ciudad polaca de Torún. En la prueba que se impuso, logró una aceleración que dejó atrás a sus rivales y volvió a volar para conseguir otra victoria.

En esta oportunidad, pese a no haber sido el mejor largador entre los cuatro participantes de la categoría de mayores de 90 años, su arremetida fue impresionante y en el primer tramo de la final los superó y terminó sacando una buena ventaja para imponerse en la prueba de 60 metros en la que ganó con un crono de 10,95 segundos y con una buena diferencia sobre el resto. En la pista les sacó más de 15 metros a sus oponentes para quedarse con la medalla de oro. La plata quedó en poder del polaco Wierzchowski, con 13,41, mientras que el bronce fue para el griego Chatziemmanouil, con 13,49. Hiroo Tanaka en 2018, con 88 años, ganando la prueba de los 100 metros con 16,67 segundos. Además, el velocista nipón quedó a cuatro centésimas del récord mundial de la categoría, en poder del italiano Vittorio Colo con 10,91, conseguido en 2002.

No es la primera vez que Tanaka hace virales sus competencias. Ya lo hizo en dos pruebas. Por caso en 2018, con 88 años, venció en los 100 metros con 16,67 segundos. Un año más tarde, fue el más veloz en los 200 metros con un registro de 33,90 segundos. El longevo asiático suele competir en estos eventos destinados a personas de la tercera edad y gracias a su cuidado y entrenamiento logra esta competitividad que revoluciona las redes sociales con cada victoria suya. Hiroo Tanaka en 2019, venciendo en la prueba de 200 metros con un registro de 33,90 segundos.

Tanaka siempre ha competido en pruebas de atletismo, pero el impulso para mantenerse activo y competir en eventos federados fueron los Masters. “No había participado en ninguna competencia hasta que me retiré a la edad de 60 años. No tenía ningún sentimiento negativo hacia correr, pero después de enterarme del World Masters Athletics, decidí participar en la competencia”, reconoció en una entrevista con AP en 2018. “Participé en competencias a diario como velocista de 100, 200 y 400 metros. Por eso, participar en los 200 metros no es algo difícil para mí. Pude participar en los 200 metros relativamente suave. Correr 200 metros no es solo correr 100 metros dos veces. Sentí que era necesario desarrollar resistencia física”, agregó. “No sé cuántas personas disfrutan practicar deportes (a mi edad). Por supuesto, hay problemas de salud, pero creo que si puedes hacer ejercicio cómodamente, podrás disfrutar de tu vida. Sé que mucha gente me apoya. No quiero que la gente se ciña demasiado a los resultados. Seré feliz si siguen participando en competiciones para divertirse mientras prestan atención a las lesiones”, destacó. “Tengo 87 años y pronto tendré 88 años. Si es posible, me gustaría seguir corriendo hasta los 90 años. Participé en esta competencia porque quería saber qué tan rápido poder correr”, planificó en ese momento sin pensar que iba a superar sus propias expectativas. “Ojalá pudiera tener la vida eterna, pero me gustaría disfrutar de mi vida por lo menos cinco o 10 años más con salud.

A finales del siglo XIX y principios del XX, en un Japón que se modernizaba a gran velocidad y comenzaba a adoptar algunas costumbres occidentales, empezó a crecer el interés por el deporte. Hasta entonces no había existido una verdadera práctica deportiva en el país, si exceptuamos a las artes marciales. Después de los Juegos Olímpicos de Londres de 1908, el barón Pierre de Coubertin, presidente del COI, nombró al respetado doctor Jigoro Kano (creador del judo) miembro del COI y éste comenzó una activa labor para extender el atletismo por Japón y poder enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de 1912, que se iban a celebrar en Estocolmo (Suecia). Kanakuri (o Kanaguri) era un joven nacido el 20 de agosto de 1891 en la prefectura de Kumamoto, en la sureña isla de Kyushu. Fue uno de los primeros japoneses en interesarse por la prueba del maratón, y enseguida comenzó a entrenarse con gran dedicación. Finalmente, la expedición japonesa a Estocolmo estuvo formada por Mishima (que no conseguiría llegar a las finales en las pruebas de 100, 200 y 400 metros) y Kanakuri como atletas, Hyozo Omori como entrenador y Jigoro Kano como presidente de la delegación. Partieron a finales de mayo de 1912, en un viaje largo y pesado de 18 días en el famoso Transiberiano, cruzando Asia de este a oeste. Kanakuri aprovechaba las paradas para entrenarse corriendo alrededor de las estaciones en las que el tren se detenía. Después del agotador viaje, Kanakuri necesitó varios días para recuperarse, aunque se pasó buena parte de su tiempo cuidando de Omori, que había enfermado al poco de llegar. El maratón de los Juegos de 1912 se celebró el 14 de julio, un día anormalmente caluroso con temperaturas de hasta 25 grados celsius. Kanakuri sorprendió a sus rivales corriendo con la cabeza descubierta y calzado con jika-tabi, unas botas ligeras tradicionalmente usadas por los trabajadores japoneses. Sus problemas físicos, el calor y su costumbre de no beber nada durante la carrera acabaron por provocar que Shizo Kanakuri se desmayara en torno al kilómetro 27 de la carrera. Kanakuri redobló sus esfuerzos: siguió entrenándose duramente, con vistas a participar en posteriores Juegos Olímpicos. No pudo ser en las de 1916 (frustradas por la I Guerra Mundial) pero si participó en las de Amberes 1920 y las de París 1924 (se retiró a mitad de carrera). Además, siguió trabajando por la promoción del maratón en Japón y fue uno de los impulsores del Hakone Ekiden, una de las carreras de largas distancias más célebres del país. Sin embargo, Kanakuri no tenía ni idea de las consecuencias que había provocado su precipitada marcha de Suecia. Y es que los supervisores de la carrera, al ver que no había cruzado la meta y ser incapaces de dar con su paradero, notificaron su desaparición a las autoridades, quienes a su vez, al no encontrar a Kanakuri, lo declararon como “desaparecido”. Hasta que en 1962, con motivo de la celebración del 50 aniversario de los Juegos de Estocolmo, un periodista sueco dio por casualidad con la historia de la misteriosa desaparición del maratoniano japonés. Le bastó investigar un poco por su cuenta para descubrir que el “desaparecido” corredor había participado también en los Juegos Olímpicos de 1920 y 1924. Así que, queriendo desentrañar aquel enigma, el periodista siguió con sus averiguaciones hasta dar con Kanakuri quien, ya retirado de su trabajo como profesor de geografía, vivía plácidamente con su familia en su ciudad natal de Tamana, disfrutando de su jubilación. A principios de 1967, la televisión sueca y el Comité Olímpico de Suecia invitaron a Kanakuri a volver a Estocolmo para terminar la carrera que había dejado inconclusa. Con 75 años un ilusionado Kanakuri cruzó la meta instalada en el Estadio Olímpico de Estocolmo, ante la presencia de periodistas, miembros del COI y algunos curiosos que aplaudieron con entusiasmo cuando el anciano cruzó la meta. Su tiempo de carrera quedó así establecido en 54 años, 8 meses, 6 días, 5 horas, 32 minutos y 20’3 segundos. El propio Kanakuri se lo tomó con gran sentido del humor: “Ha sido una carrera larga. Hace unas semanas, con motivo de la conmemoración de los 50 años de la hazaña del viejo Kanakuri, las autoridades suecas volvieron a organizar una prueba simbólica, aunque en esta ocasión, el competidor fue uno de los nietos del maratonista.

Imagen de Hiromu Inada entrenando al amanecer

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Lecciones de longevidad y constancia

La historia de Inada se entrelaza con otros atletas centenarios que han desafiado las convenciones. Desde años 60 en adelante, algunos atletas japoneses y extranjeros han mostrado que la dedicación sostenida puede mantener un alto rendimiento más allá de los 90 años. Este fenómeno ha alimentado debates sobre la ciencia del envejecimiento, la recuperación y la planificación de entrenamientos para mayores de edad avanzada.

Detalles clave del Ironman 70.3 y la trayectoria de Inada

  • Distancias del Ironman 70.3: 1,9 km natación, 90,1 km ciclismo y 21,1 km carrera.
  • Inada batió su propio récord mundial como hombre más longevo en completar la prueba.
  • Inada inició la natación a los 60 años y ganó el mundo en su categoría de edad en Hawái a los 80.

Contexto histórico de los japoneses en el deporte

En Japón, el interés por el deporte creció durante la modernización de la era Meiji y el impulso de figuras como Jigoro Kano, que promovieron el atletismo y las pruebas de larga distancia en el marco olímpico.

AtletaLogroEdad
Hiromu InadaFinisher Ironman 70.392
Hiroo Tanaka100 m en Masters88
KanakuriDesaparecido en Estocolmo; finalizó en 196775

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