Memorias de un Caracol: Un Viaje Profundo en la Animación Stop Motion

La siguiente crítica contiene spoilers de Memorias de un caracol y está fundamentada en opiniones personales. Los caracoles, como se dice, siempre van hacia delante, nunca hacia atrás. Memorias de un caracol o, en su título original, Memoir of a Snail, es una película que no decepciona. Desde que el tráiler apareció por casualidad en YouTube, generó unas expectativas muy altas. A diferencia de otras películas que no han cumplido lo prometido, Memorias de un caracol no solo ha cumplido, sino que lo ha superado.

Diseño de personaje principal de la película

Un Estilo Inconfundible: Gótico y Stop Motion

Esta obra recuerda mucho a los buenos tiempos de Tim Burton con películas como Pesadilla antes de Navidad (The Nightmare Before Christmas) de 1993, La novia cadáver (Corpse Bride) de 2005 o Frankenweenie de 2012. Tienen en común ese toque gótico que tanto fascina y la animación en stop motion (animación fotograma a fotograma). Sin embargo, a pesar de estas similitudes, no son iguales. Del mismo modo que las obras de Tim Burton son únicas, Memoir of a Snail posee un algo especial que la hace brillar sin necesidad de comparaciones.

Las emociones básicas que se confabularon en el cerebro del espectador durante la película fueron tristeza, esperanza y rabia. También hubo un poderoso destello de injusticia y lástima por los protagonistas principales, Grace y Gilbert Pudel. Podría decirse que Memorias de un caracol da sentido a la frase: «Cuando piensas que has tocado fondo y descubres que puedes caer aún más». Esa simple oración es capaz de resumir la trama entera en trece palabras.

Reconocimientos y Premios a la Excelencia

A pesar de que en España Memorias de un caracol se estrenó el 31 de enero de 2025, su primera proyección fue en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, que suele celebrarse en la ciudad francesa de Annecy a principios de junio. Se proyectó el 10 de junio de 2024 y se alzó con el Premio de Cristal al Mejor Largometraje. En Australia, país de origen de la cinta y su director, se estrenó el 17 de octubre de 2024. Cuenta con una duración de una hora y treinta y cuatro minutos.

La película ha ganado otros premios importantes como:

  • Mejor película de 2024 en la edición número 68 del Festival de Cine de Londres del British Film Institute.
  • Mejor film internacional en 2025 en el Festival de Göteborg en Suecia.
  • Mejor largometraje de animación en la edición cincuenta y siete del Festival de Cine de Sitges en Cataluña.

Además, dos de sus actrices fueron premiadas en Los Premios de la Academia Australiana de Cine y Televisión en 2024:

  • Sarah Snook, quien interpreta a Grace Pudel, como Mejor Actriz.
  • Jacki Weaver, quien interpreta a Pinky, como Mejor Actriz de Reparto.

Memoir of a Snail también fue nominada al Globo de Oro por Mejor largometraje animado. Competía con Flow, Del revés 2, Vaiana 2, Wallace & Gromit: La venganza se sirve con plumas y Robot salvaje. Finalmente, Flow se llevó el premio, aunque, en opinión de muchos, Robot salvaje y Memorias de un caracol eran claras ganadoras también.

Infografía o gráfica de los premios y nominaciones de

El Visionario Director: Adam Elliot

Memoir of a Snail fue dirigida, producida y escrita por Adam Elliot y distribuida por la compañía australiana Madman Entertainment. Adam Elliot es conocido por dirigir varios cortometrajes notables:

  • Harvie Krumpet (2003): Dura 23 minutos y sigue la historia de un polaco con síndrome de Tourette que llega como refugiado a Australia en la Segunda Guerra Mundial.
  • Ernie Biscuit (2025): Un corto de 20 minutos que narra las aventuras de un taxidermista ciego de París.

El primer largometraje de Adam Elliot no es Memorias de un caracol, sino Mary and Max (2009), una emotiva historia sobre la relación de amistad entre Mary Daisy Dinkle, una niña australiana con baja autoestima y acoso por una mancha de nacimiento, y Max Jerry Horowitz, un hombre soltero, judío y con obesidad de Nueva York. Mientras Mary and Max tardó cinco años en filmarse, Memorias de un caracol costó ocho años de rodaje. Esto demuestra que Adam Elliot se toma su tiempo con sus proyectos, una virtud que se refleja en la calidad de sus obras.

Entrevista a Adam Elliot por 'Memorias de un caracol' para AUX.Magazine

Las Raíces de la Historia: Inspiración y Creación de Grace Pudel

Como suele ocurrir con muchos artistas y creadores, Adam Elliot vertió una parte de sí mismo en Memoir of a Snail. Para la esencia de la cinta, se inspiró en su propia vida, fusionando dos ideas aparentemente distintas en una sola: la muerte de su padre y una condición médica con la que nació una amiga cercana a él.

De la fusión de ambas ideas surgió el personaje de Grace Pudel. Elliot reflexionó mucho tras el fallecimiento de su padre sobre la tendencia a acumular objetos innecesarios. Esta característica se observa en Grace, quien utiliza la acumulación compulsiva de objetos con forma o serigrafía de caracol como mecanismo de defensa y escudo frente al mundo exterior, su propio dolor, sus trágicos recuerdos, el acoso y el rechazo. Todo esto se remonta a cuando un indigente le obsequia un caracol en su niñez. Grace Pudel es un personaje que lidia con sus problemas acumulando objetos y, sin darse cuenta, se hunde más en su miseria.

Una de las preguntas más dolorosas que las personas se hacen cuando pierden a un ser querido es: ¿qué hago con sus cosas? Normalmente, la gente se debate entre guardarlas como tesoros, donarlas o deshacerse de ellas. Esta cuestión sorprendió a Adam Elliot cuando tuvo que inventariar las pertenencias de su difunto padre, lo que le llevó a reflexionar sobre la idea de aferrarse a los objetos materiales como recuerdos tangibles.

La segunda influencia que contribuye a la creación de Grace Pudel es la condición de labio leporino con la que nació una amiga de Adam. Esta niña, al igual que Grace, sufrió acoso, señalamientos y burlas, pero logró superarlo y se transformó en una gran mujer. Quienes han visto Memoir of a Snail saben que esto resume en gran medida la vida de Grace.

Las dos ideas por separado pueden parecer inconexas, pero con imaginación y la magia de la edición y la animación, nace un personaje basado en ambos planteamientos. La tendencia a acumular objetos y la hendidura en el labio superior son solo dos aspectos de la compleja personalidad de Grace. No hay que dejarse engañar por los clichés del personaje triste y deprimido sin sentido para la vida, ni por las desgracias sin motivo aparente, porque Memorias de un caracol carece de esas simplificaciones.

Análisis Detallado de la Trama y Personajes

El Comienzo de una Vida Tragicómica: Grace Pudel

La película comienza con la defunción de Pinky y con Grace relatándole la historia de su vida a su caracol preferido, Sylvia. Desde el primer momento, se percibe la clara y evidente obsesión de Grace por dichos animales. No solo posee un tarro lleno de caracoles como mascotas, sino que tiene la casa repleta de objetos con forma de caracol.

Grace Pudel habla de la que fue la primera desgracia de su tragicómica vida: nacer. Relata que le encantaba la sensación de estar protegida y aislada en el vientre de su madre. Esto cobra sentido posteriormente, ya que Grace pasará el resto de su joven vida buscando "jaulas" en las que encerrarse, sustituyendo el vientre materno por la concha de un caracol y la compañía de su hermano gemelo, Gilbert.

Cuando los gemelos vinieron al mundo, la doctora dijo que tenían "dos almas y un solo corazón". Lo cual es cierto, ya que la unión de los hermanos no se remonta únicamente a haberse desarrollado en la misma tripa o a su característica gemelar, sino que va más allá. Ambos están sellados con firmeza por el dolor, los traumas y el abrupto inicio de una vida complicada.

La pequeña Grace nació prematura y con la condición de labio leporino. Tras el alumbramiento de Gilbert, su madre, Annie Pudel, no pudo soportar el parto y falleció a los veintidós años. Grace hace una comparación con el hecho de que las madres caracol mueren al tener sus crías, lo cual no es similar en humanos, pero en el caso de Grace, es otro aspecto en el que su vida se parece a la de los caracoles.

Ilustración de Gilbert Pudel y Grace Pudel de niños, mostrando el labio leporino de Grace

Grace tuvo una infancia bastante complicada, entrando y saliendo constantemente del hospital por problemas de salud. Finalmente, decidieron operarla del labio. La situación se complicó cuando iban a coserlo, y Gilbert le donó sangre para una transfusión, preguntando al doctor cuándo iba a morir. Como regalo por su valentía, el padre de Grace le obsequió con el antiguo joyero de su madre, decorado con caracoles. Grace, a su vez, le regaló a Gilbert un bonito anillo con forma de caracol, que su hermano nunca se quitaría. Lo dulce de esta situación es que Gilbert estaba dispuesto a ayudar a Grace, aunque eso conllevase su propia muerte.

La pasión de Annie Pudel por los caracoles se debía a su rama de estudio, ya que era malacóloga, dedicada a investigar un grupo concreto de animales invertebrados. La obsesión de Grace es una "jaula heredada": primero se protegió con el amor de su hermano y de su padre, y cuando ambos le faltaron, se encerró en sí misma con sus caracoles.

Grace se refiere en muchas ocasiones a las circunstancias de determinadas personas como "vasos llenos o vacíos". Popularmente, ver el vaso lleno es ser optimista y verlo vacío es ser pesimista. Según Grace, el vaso de Gilbert estaba siempre casi vacío, mientras que el suyo no rebosaba, pero estaba medio lleno.

Gilbert Pudel: Protector y Soñador

Gilbert Pudel era la roca de Grace, su guardián y protector. Grace sufría acoso en la escuela, a menudo por chicos de cursos superiores que la insultaban y gritaban "cara de conejo". Pero Gilbert siempre acudía en su defensa y se peleaba con los otros niños para que la dejaran en paz. Gilbert no era un prodigio del combate cuerpo a cuerpo ni poseía una fuerza exagerada, por lo que con frecuencia salía peor parado que sus contrincantes. En una ocasión, Gilbert le rompió el dedo a un chico que le estaba haciendo una peineta. Como agradecimiento, Grace le recolocó el diente que el niño le había volado de un puñetazo.

La infancia temprana de Gilbert y Grace podría resumirse en libros, juegos y programas de televisión absurdos. La obsesión de Grace por los caracoles comenzó entonces, ya que, como ella describe, sabía que las esculturas de caracol jamás la abandonarían, le harían daño ni morirían. Tenía varias figuras de distintos caracoles dispuestas en una estantería de ángulos rectos y con el tiempo iría fabricando y almacenando más.

Hubo un mendigo, llamado James, quien fue el primero en regalar un caracol vivo a Grace. El caracol en cuestión sería la madre de Sylvia. Una Navidad, Grace lo envolvió con cartón y luces navideñas y le arrojó unas cuantas monedas. James era un alcohólico y, aunque solía ser un juez importante, fue expulsado por masturbarse en el tribunal. Una historia un tanto extraña y poco recomendable para una niña de la edad de Grace, lo que enfatiza que esta película no es para niños.

Ilustración del mendigo James entregando un caracol a la pequeña Grace

Por su parte, Gilbert odiaba ver animales enjaulados o en cautividad y tendía a liberarlos, como a Mildred, la cacatúa de su vecino, o arriesgaba su propia vida para rescatar un caracol varado en mitad de la carretera. Con los años, Gilbert se hizo vegetariano. También presentaba una particular obsesión por el fuego, lo que tendría sentido a futuro, ya que su vocación era ser tragafuegos. De niño jugaba con petardos, cerillas y cohetes, sufriendo a menudo heridas o quemaduras y llevando consigo un permanente olor a cerilla consumida.

Percy Pudel: El Artista y Padre

Gilbert volvía locas a las niñas del colegio, pero a él solo le interesaban la magia y todo objeto capaz de arder. Quería ser artista callejero en París. Los gemelos heredaron el lado artístico de su padre, Percy Pudel, de origen francés. Percy se dedicaba a la animación y, como muchos artistas, se veía obligado a trabajar de otra cosa para financiar su arte. Hacía malabares en la calle para impresionar a los viandantes y a los turistas.

Así fue como conoció a Annie, que estaba de vacaciones. La hizo reír y se enamoraron al instante. Él se marchó con ella a Australia, donde intentó seguir con el negocio de artista callejero y malabarista, pero su humor y su arte no fueron bien recibidos. Percy sufrió un terrible accidente: fue atropellado por un conductor borracho y quedó parapléjico. La alegría, la chispa y la creatividad se borraron para siempre de su rostro, dejando una silueta en silla de ruedas con una botella de whisky pegada a la mano. A la par, Annie se enteró de que estaba embarazada.

Si el dinero ya había brillado por su ausencia, la pensión de invalidez de Percy apenas les mantenía a flote. El hombre gastaba lo poco que tenía en boletos de rasca y gana y, como suele ocurrir, rara vez ganaba algo. Además, padecía apnea del sueño, lo que implica que, mientras se duerme, la respiración puede interrumpirse y reanudarse varias veces. Es por eso que muchas de las personas que sufren ese trastorno duermen con una máscara de oxígeno. En el caso de Percy, sus hijos aplaudían para despertarle.

Dibujo o foto de Percy Pudel como artista callejero en París

La voluntad de Percy Pudel era que sus hijos arrojaran sus cenizas desde lo alto de Big Dipper, una montaña rusa de Luna Park, un parque de atracciones situado en Sídney. Este lugar era especial porque, cuando montaba con sus hijos en la atracción, Percy se sentía vivo de nuevo y escapaba de su cuerpo, ya no era un hombre atado a una silla, sino una mariposa. Odiaba depender de sus hijos, no le gustaba que tuvieran que bañarle, ayudarle a incorporarse ni que estuvieran constantemente pendientes de él, aunque la mayoría de las veces no se daba cuenta por su severo alcoholismo.

Otras de sus aficiones eran hacer punto con lana negra y engullir gominolas del mismo color. Tejió para Grace un gorro que la acompañaría hasta su vida adulta. El gorrito simulaba la cabeza de un caracol y Percy utilizó sus viejas pelotas de malabares para construir los ojos. Percy dejaba que sus hijos hicieran lo que quisieran, les hacía reír con sus ridiculeces y su don innato para la comedia. Decía que la infancia era la mejor etapa y que había que permitir a los niños ser niños.

En lo que se puede intuir desde un comienzo que es su última noche de vida, Percy cantó «Alouette, gentille alouette» con Grace y Gilbert. También enseñó a Grace a animar con su antigua cámara Bolex y se implicó en una competición con sus hijos por ver quién...

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