Las cifras revelan una transformación demográfica significativa en Chile, donde la proporción de adultos mayores ha experimentado un notable incremento en las últimas décadas. Si en 1992 las personas de 65 años o más representaban un 6,6% de la población, en la actualidad, según los datos del Censo 2024, esta cifra asciende al 14%. Este escenario retrata un país con una creciente proporción de adultos mayores, una disminución en la tasa de natalidad y desafíos para hacer frente al cambio demográfico.

Evolución Demográfica y el Incremento de Adultos Mayores
De acuerdo con los datos del Censo 2024, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) censó un total de 18.480.432 personas, de las cuales el 51,5% son mujeres y el 48,5% son hombres. Dentro de este universo, se observa que las personas de 65 años o más constituyen el 14% de la población. Este porcentaje representa un alza importante si se compara con el año 1992, cuando correspondían solo al 6,6%.
Ricardo Vicuña, director nacional del INE y doctor en Economía, explicó esta tendencia: “En pocas palabras, tenemos una sociedad con cada vez menos nacidos, y una pirámide de población que en los grupos etarios de menor edad es más reducida, y que, en cambio, tiene un ensanchamiento en los de edad más avanzada”.
La jefa del Censo 2024, Macarena Alvarado, detalló que en 1992, “por cada 100 personas de 14 años o menos, había 22,3 personas de 65 años o más. Para el Censo 2024, esta relación se ha elevado significativamente, evidenciando un acelerado envejecimiento poblacional”. El director Vicuña complementó que, según los primeros resultados del Censo 2024, se evidenció un envejecimiento en la población chilena, con un notable aumento en la proporción de personas mayores de 65 años. Por cada 100 menores de 14 años, había un 22% en 1992, cifra que aumentó al 31% en 2002, 56% en 2017 y alcanzó el 79% en 2024. En conversación con Radio ADN, Vicuña señaló que “este cambio ya se intuía con los datos del Censo 2017, pero el ritmo de crecimiento entre el Censo 2017 y el de 2024, que se tomará en solo siete años, es bastante importante”.
Las cifras presentadas ratifican el avance en el envejecimiento de la población. Al comparar con censos anteriores, se observa un aumento del porcentaje de personas de 65 años o más, que alcanzó el 14% en el Censo 2024, mientras que 32 años antes, en 1992, era 6,6% (8,1% en 2002 y 11,4% en 2017). Con lo anterior, el Índice de Envejecimiento en Chile en 2024 muestra que por cada 100 personas de 14 años o menos hay 79 personas de 65 años o más. Esta cifra era 22,3 en 1992 (31,3 en 2002; 56,9 en 2017).
El cambio demográfico desde 1992 es drástico. Los mayores de 65 años pasaron de 6,6% a 14% y los menores de 15 de 29,4% a 17,7%. David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica y asesor del INE, sostiene que probablemente Chile se va a acostumbrar a compararse no sólo con América Latina, sino con el resto del mundo. “Estos datos muestran un mayor envejecimiento que los mostrados en el censo de 2017, cuando Chile ya tenía la tasa más alta de envejecimiento en la región”, afirma, “y se está acentuando más rápido de lo que proyectamos”.
El envejecimiento de la población mantiene su tendencia al alza, aumentando el porcentaje de personas de 65 años o más de 6,6% en 1992 a 14% en 2024 y disminuyendo el porcentaje de personas de 14 años o menos de 29,4% a 17,7% en el mismo período.
Factores que Contribuyen al Envejecimiento Poblacional
Este fenómeno demográfico obedece a varios factores interconectados:
- Caída en la Tasa de Fecundidad: La disminución en el número de nacimientos por mujer es un indicador clave. Las proyecciones del INE indican que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) continuará estando bajo el nivel de reemplazo generacional (2,1 hijos por mujer), proyectándose una disminución de 1,06 nacidos vivos promedio por mujer en 2024 a 0,92 en 2026, y una recuperación gradual hasta alcanzar cerca de 1,2 hijos por mujer hacia 2070.
- Mayor Esperanza de Vida: El aumento en la longevidad de la población es otro pilar fundamental de este cambio. Se proyecta que la esperanza de vida al nacer continúe ascendiendo, pasando de 74,6 años en 1992 a 88,4 años en 2070 (86,7 años para hombres y 90,2 años para mujeres).
- Reducción de la Mortalidad en Edades Tempranas: Los avances en salud y medicina han permitido disminuir la mortalidad infantil y juvenil, contribuyendo a que más personas alcancen edades avanzadas.
Según las Estimaciones y Proyecciones de Población del INE, desde 2036 se proyecta una disminución en la población total como consecuencia de la caída de la fecundidad y el aumento del envejecimiento del país. La población chilena llegaría a un máximo de 20.643.490 personas en 2035, para luego iniciar una reducción gradual hasta los 16.972.558 habitantes hacia mediados de 2070.
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Implicaciones del Envejecimiento Poblacional
El envejecimiento acelerado de la población chilena plantea desafíos y requiere respuestas rápidas y efectivas por parte de los poderes del Estado y la sociedad en su conjunto. Ángela Arenas, investigadora de la U. Finis Terrae, afirma que “Chile es un país envejecido. No es que estemos en un proceso de transición demográfica. Los poderes del Estado deben tomar conciencia de que es un tema pendiente de la agenda y urgente. El tiempo de espera se acabó”.
Las implicaciones de este cambio demográfico son profundas y abarcan diversos ámbitos:
Impacto en la Estructura Poblacional y Hogares
El avance sostenido de la cantidad de personas mayores implicará profundos cambios en la composición y estructura de la población. El INE proyecta que para el año 2070, las personas de 65 años o más superarán el 40% de la población del país (42,6%), mientras que los menores de 15 años se reducirán significativamente, representando solo el 7,2% en 2070. Desde 2028, se espera que haya más personas mayores de 64 años que menores de 15 años.
En línea con la tendencia de envejecimiento, se observa una transformación en la composición de los hogares. El número de hogares se ha duplicado en los últimos 32 años, pero el promedio de personas por vivienda ha disminuido de 4 en 1992 a 2,8 en 2024. Paralelamente, ha aumentado el porcentaje de hogares unipersonales, pasando del 8,3% en 1992 al 21,8% en 2024. Asimismo, disminuye el porcentaje de hogares con al menos una persona menor de 14 años (del 62% al 33,2%), mientras que aumentan los hogares conformados solo por adultos mayores (del 4,3% al 11,6%).

Desafíos en Salud y Calidad de Vida
La dependencia en la vejez es uno de los principales factores que afectan la calidad de vida, deteriorando funciones cognitivas, psíquicas, emocionales y motrices. Paola Contreras, académica de Educación y Humanidades, enfatiza la necesidad de formar profesionales de la salud con un enfoque integral y multidisciplinario. A corto plazo, es urgente fortalecer la formación de personal con enfoque familiar, biopsicosocial, centrado en la promoción y prevención de la salud, y en la alfabetización de las personas mayores. A largo plazo, se requieren más geriatras distribuidos homogéneamente en las regiones y posgrados especializados en longevidad.
El objetivo es que las personas mayores logren mantenerse activas, productivas e independientes, asegurando su dignidad y calidad de vida, lo cual actualmente no es una prioridad en las políticas públicas del país, ni se observa una incorporación plena en un entorno social acogedor.
Educación y Empleo de Adultos Mayores
En las últimas décadas, las personas mayores han ido adquiriendo mayores niveles de educación, tal como reflejan los censos de 2002 y 2017: el promedio de años de estudio de este grupo pasó de 6,5 años a un promedio de 8,3 años entre cada censo.
En cuanto al empleo, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, en el trimestre octubre-diciembre de 2019, el 6,28% del total de ocupados en el país pertenecía al tramo etario de 65 años y más. Sin embargo, las condiciones laborales de este grupo etario no son del todo alentadoras, ya que la tasa de ocupación informal es más alta en el tramo de 65 años y más, situándose en un 55,1% en el trimestre octubre-diciembre de 2019.
Para igual trimestre (octubre-diciembre 2019), la tasa de ocupación de adultos mayores fue del 24,8% (frente al 58,6% del total nacional), mientras que la tasa de desocupación para este grupo etario se situó en 2,7% (frente al 7,1% del total nacional). La mayoría de los ocupados de esas edades laboran como asalariados del sector privado o son trabajadores por cuenta propia.
Distribución Geográfica del Envejecimiento
A nivel regional, el envejecimiento poblacional presenta variaciones. Las regiones con el mayor Índice de Envejecimiento son Valparaíso (98,6) y Ñuble (97,6), superando el promedio nacional. Les siguen Los Ríos (89,3). En la Región Metropolitana, las comunas del sector oriente concentran los mayores índices, con Providencia liderando (134,9), seguida por Las Condes (128,3) y Ñuñoa (114,9).
Por el contrario, las regiones con menores tasas de envejecimiento son Tarapacá (43,9) y Antofagasta (49,3), en el norte chileno, zonas donde se concentra la migración y la minería, actividades que requieren mayoritariamente población activa.

Adultos Mayores Extranjeros Residentes
Según las cifras reportadas por el INE y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), a diciembre de 2019, había en el país un total de 42.308 adultos mayores extranjeros residentes habituales. Los colectivos más envejecidos son los provenientes de Argentina, donde el 5,7% tiene 65 años y más. Les siguen la población peruana (3,0%), boliviana (2,9%), venezolana (1,7%), colombiana (1,4%) y haitiana (0,2%).
Proyecciones y Políticas Públicas
El INE continuará publicando entregas temáticas relacionadas con el Censo 2024, abordando aspectos como vivienda y condiciones de vida. La etapa final de análisis incluirá proyecciones ajustadas, previstas para enero de 2026.
El ministro de Economía, Nicolás Grau, ha destacado la necesidad de “rediscutir” políticas públicas ante este nuevo escenario. Grau resaltó la reforma previsional y el proyecto de ley que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, una iniciativa que reconoce legalmente el derecho a ser cuidado, a cuidar y al autocuidado. El asesor del INE, David Bravo, advierte que “vamos a tener muchas más personas de 65 y más que de alguna manera van a depender de otros, los que están pagando impuestos de manera más sustantiva, pero esos otros van a ser cada vez menos”. Por ello, destaca la reforma al sistema previsional recién promulgada y empuja a nuevas políticas como la sala cuna universal, reconociendo que este es un tema igualmente importante para hombres y mujeres.