Las lesiones óseas causadas por el cáncer, sumadas a los efectos de su tratamiento, pueden generar una condición de discapacidad, en ocasiones, con solo un 35% de movilidad. Esta situación, que afecta tanto a adultos como a niños, subraya la profunda conexión entre el cáncer de huesos y la discapacidad.

El Cáncer de Hueso: Definición y Tipos
El cáncer de hueso es una proliferación de células que comienza en un hueso. Es crucial diferenciar el cáncer de hueso primario del cáncer que se ha diseminado a los huesos desde otra parte del cuerpo, conocido como cáncer metastásico. Este último recibe el nombre del lugar donde se originó, por ejemplo, cáncer de pulmón si comenzó allí y luego se diseminó a los huesos.
El cáncer que comienza en los huesos es poco común. Existen varios tipos, algunos de los cuales se presentan principalmente en niños. Se desconoce la causa de la mayoría de los tipos de cáncer de hueso. Comienza cuando se producen cambios en el ADN de las células de los huesos o de las zonas cercanas, alterando sus instrucciones de crecimiento y replicación.
Tipos de Cáncer de Hueso Primario
Los huesos contienen una variedad de distintos tipos de células, y los cánceres de hueso se clasifican según el tipo de célula donde comenzó el cáncer. Estos tumores óseos verdaderos (o primarios) se originan en el hueso en sí y se denominan sarcomas.
- Osteosarcoma (sarcoma osteogénico): Es el cáncer de hueso primario más común. Se origina en las células de los huesos y, por lo general, afecta a personas jóvenes de entre 10 y 30 años, aunque el 10% de los casos ocurre en personas de 60 a 79 años. Es más común en hombres que en mujeres y suele aparecer en los huesos largos de las piernas y, a veces, en los brazos.
- Condrosarcoma: Se origina en las células del cartílago y es el segundo cáncer de hueso primario más común. Es raro en menores de 20 años, pero el riesgo aumenta hasta los 75 años. Puede formarse en huesos como la pelvis, las piernas o los brazos, y ocasionalmente en la tráquea, la laringe y la pared torácica. Los condrosarcomas se clasifican por grado, que mide la velocidad de crecimiento, siendo los de grado bajo o intermedio los más comunes.
- Tumor de Ewing (sarcoma de Ewing): Es el tercer tipo de cáncer de hueso primario más común y el segundo más común en niños, adolescentes y adultos jóvenes, siendo poco frecuente en mayores de 30 años. Se desarrolla principalmente en los huesos, como la pelvis, la pared torácica y los huesos largos de las piernas o los brazos, pero puede originarse en otros tejidos.
- Fibrohistiocitoma maligno (MFH): Más frecuente en tejidos blandos que en huesos, cuando ocurre en los huesos, afecta generalmente las piernas (alrededor de las rodillas) o los brazos. Se presenta con mayor frecuencia en adultos mayores o de mediana edad.
- Fibrosarcoma: Es otro tipo de cáncer que se desarrolla más a menudo en los tejidos blandos que en los huesos. Habitualmente, se presenta en adultos de mediana edad y de edad avanzada.
- Tumores de hueso de células gigantes: Presentan una forma benigna y maligna, siendo la benigna la más común. Afectan las piernas (cerca de las rodillas) o los brazos de adultos jóvenes y de mediana edad. Tienden a reaparecer localmente después de una cirugía.
- Cordomas: Generalmente se presentan en la base del cráneo y en los huesos de la columna vertebral en adultos mayores de 30 años. Suelen crecer lentamente y a menudo no se diseminan, pero recurren si no se extirpan completamente.
Otros Cánceres que Afectan los Huesos
Algunos cánceres se detectan en los huesos, pero no se originan en las células óseas:
- Linfoma no Hodgkin: Aunque generalmente se desarrolla en los ganglios linfáticos, en ocasiones puede originarse en el hueso. Se trata como linfoma, no como sarcoma de hueso.
- Mieloma múltiple: Casi siempre se forma en los huesos, pero se origina en las células plasmáticas de la médula ósea. Aunque causa destrucción ósea, no es un cáncer de hueso primario.

Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer de Hueso
Los avances en el conocimiento de la biología de los tumores óseos, su historia natural y los métodos diagnósticos, junto con los tratamientos, están aumentando las posibilidades de curación. Sin embargo, los tratamientos suelen ser agresivos y pueden tener secuelas significativas.
Tratamientos Comunes
Los tratamientos comunes contra el cáncer de hueso incluyen:
- Cirugía: Es una opción de tratamiento estándar. En el osteosarcoma, los procedimientos pueden ser de preservación del miembro (extracción del hueso afectado y reconstrucción con injertos o prótesis) o amputaciones.
- Quimioterapia: A menudo se administra antes o después de la cirugía. Los fármacos son los mismos que se utilizaban hace 30 o 40 años en el cáncer infantil, y pueden generar efectos secundarios como mucositis, toxicidad digestiva, hepática, renal, hematológica, dermatológica, ocular y neurológica.
- Radioterapia: También puede combinarse con cirugía y quimioterapia. Las complicaciones específicas de la radioterapia dependen de la localización del tumor primario y el grado de irradiación, siendo la mala cicatrización o la disminución de la amplitud del movimiento problemas comunes.
- Inmunoterapia y terapias dirigidas: En el paciente pediátrico, son excepcionales, a diferencia de los adultos donde muestran buenos resultados.
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Secuelas y Discapacidad en Pacientes con Cáncer de Huesos
Los tratamientos agresivos y la propia enfermedad pueden generar una serie de secuelas que derivan en discapacidad. En el caso del osteosarcoma, un alto porcentaje de pacientes finalmente obtienen una incapacidad permanente.
Discapacidad en el Cáncer Infantil
Los niños que superan un cáncer a menudo terminan con alguna discapacidad. Marc, un niño diagnosticado con osteosarcoma a los 8 años, tras someterse a quimioterapia y una compleja cirugía en la que se le extrajo el fémur afectado y se le trasplantó el peroné de una pierna sana, experimentó una movilidad reducida y un 65% de discapacidad. No puede correr ni saltar y sufre lesiones óseas con excesiva frecuencia debido a la toxicidad de los tratamientos químicos. Además, tiene falta de estabilidad por dismetría, ya que el fémur operado no tiene capacidad de crecimiento.
Silvia García, madre de Marc, señala que "los niños con cáncer pierden la capacidad de proyectar al futuro, solo se proyectan en el presente o en el futuro a muy corto plazo".
Secuelas de los Tratamientos Oncológicos
Las secuelas que afectan la calidad de vida y la actividad laboral pueden ser variadas:
Secuelas de la Cirugía del Tumor Primario
- Amputaciones: El nivel de amputación es crucial. Por ejemplo, una amputación por debajo de la rodilla implica un incremento del gasto energético del 10%, mientras que una amputación de ambos muslos puede reducir al paciente a una silla de ruedas en más del 80% de los casos. La adaptación al trabajo o la necesidad de cambiar de profesión dependerán del déficit producido, la profesión previa, la voluntad del sujeto y la habilidad de los médicos encargados de la rehabilitación.
- Reconstrucciones con preservación del miembro: Requieren modificaciones del estilo de vida, como evitar actividades de alto impacto. Las artrodesis pueden llevar a pérdida de movimiento, un período de consolidación prolongado y fracturas tardías. Los reemplazos con aloinjerto también pueden tener consolidación prolongada, fracturas o colapso subcondral. Los reemplazos endoprotésicos a medida permiten una rehabilitación temprana, pero su durabilidad es incierta.
- Patología del muñón: Puede presentarse un muñón defectuoso (por defectos cutáneos, óseos, de partes blandas o articulares) o doloroso (neuroma, miembro fantasma doloroso o causalgia).
Secuelas de la Quimioterapia
La quimioterapia puede causar toxicidad inmediata, precoz, retardada y tardía. Aunque la toxicidad digestiva, hepática, renal, hematológica, dermatológica, ocular y neurológica suele ser reversible, otras secuelas como la fibrosis pulmonar (descrita con metotrexato o bleomicina), la insuficiencia cardíaca congestiva o las neuropatías sensitivas, generalmente no son reversibles y pueden ser origen de una incapacidad permanente.
Secuelas de la Radioterapia
Además de la mala cicatrización de la herida o la disminución de la amplitud del movimiento, los rayos de la radioterapia, aunque mejor circunscritos, deben atravesar diferentes estructuras para llegar al tumor, afectando así a tejidos sanos.
Impacto en la Calidad de Vida
Afectaciones visuales, sensitivas, auditivas, secuelas cognitivas, vasculares, hormonales, motoras hepáticas y de la función renal son algunas de las secuelas que experimentan pacientes de cáncer infantil, algunas tan graves que pueden reducir la esperanza de vida. En un 2% de los casos, la quimioterapia y la radioterapia pueden producir un segundo cáncer.
Discapacidad y Acceso a Derechos Laborales y Sociales
El diagnóstico de cáncer, y las secuelas que de él se derivan, puede considerarse una discapacidad según la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA), otorgando derechos a adaptaciones necesarias y seguro por incapacidad.
Valoración de la Incapacidad Laboral
La valoración de la capacidad laboral de un trabajador con osteosarcoma, al igual que en otros pacientes oncológicos, requiere considerar las limitaciones orgánicas y/o funcionales y los requerimientos del puesto de trabajo. Un alto porcentaje de pacientes obtienen una incapacidad permanente.
- Incapacidad total: Si el cáncer afecta pocos órganos y está en una fase inicial. La pensión es el 55% del salario bruto medio de los últimos 8 años (75% a partir de los 55 años si no se trabaja en empleo compatible).
- Incapacidad absoluta: Si las secuelas se han agravado. La pensión es el 100% del salario bruto medio, exenta de retención.
- Gran invalidez: En los casos más graves. Además del importe de la absoluta, se cobra un complemento de entre el 45% y el 90% aproximadamente, pudiendo superar los 4.500 euros netos si se ha cotizado por las bases máximas.
Si las secuelas del cáncer se agravan o se desarrolla una nueva patología, se puede solicitar una revisión de grado por agravamiento para obtener una incapacidad superior.
Grado de Discapacidad
El grado de discapacidad mide cómo afectan las secuelas de la enfermedad en todos los aspectos de la vida diaria. Dependerá del estadio del cáncer y de sus secuelas, pero lo normal es que con un grado de afectación moderada se pueda obtener el mínimo del 33%, y en los casos más graves se supere el 65%.
Dependencia
La dependencia mide cómo afectan las secuelas de la enfermedad a la realización de los actos básicos de la vida diaria (higiene, alimentación, desplazamiento). En casos avanzados, cuando el cáncer ataca a varios órganos o gravemente a alguno, se puede obtener cualquiera de los 3 grados de dependencia: moderada, severa o gran dependencia.
Derechos Laborales
- Confidencialidad: La empresa no está obligada a saber que un empleado está tramitando una incapacidad laboral, a menos que el empleado lo comunique voluntariamente.
- Compatibilidad de pensión y trabajo: Se puede compatibilizar una pensión por incapacidad laboral con un trabajo siempre que el nuevo empleo esté adaptado a las secuelas de la enfermedad. Con una incapacidad total, no se pueden realizar las mismas tareas. Con absoluta o gran invalidez, solo es posible en centros especiales de empleo.
- Adaptación del puesto de trabajo: El Real Decreto de marzo de 2019 establece que las empresas deben hacer un esfuerzo para adaptar los puestos de trabajo (flexibilidad horaria, teletrabajo, herramientas tecnológicas), aunque esto debe ser un "traje a medida" en negociación con la empresa.
- Denuncia por discriminación: Si se es discriminado por tener cáncer, se puede y se debe denunciar.

La Urgencia de la Investigación y la Inclusión
El cáncer infantil es una enfermedad del desarrollo con una biología totalmente diferente al cáncer de adultos, lo que significa que los avances en oncología para adultos no son directamente aplicables al cáncer pediátrico. Dada la baja incidencia del cáncer infantil (un paciente infantil por cada 200 adultos diagnosticados), la inversión en investigación es mucho menor, lo que lo clasifica como una enfermedad rara y no prioritaria para el sector público ni rentable para el privado.
A pesar de esto, el 80% de los pacientes infantiles se curan, pero dos terceras partes tendrán algún tipo de secuela y uno de cada tres tendrá morbilidades de importancia, precisando un seguimiento cercano y pudiendo ver reducidas sus expectativas de vida. La baja especificidad y alta toxicidad de los tratamientos actuales son responsables de estas secuelas.
La inclusión es un proceso continuo que requiere retroalimentación, evaluación y cambio. Es fundamental eliminar las barreras estructurales y de actitud para que las personas con discapacidad puedan participar plenamente en la sociedad y tener acceso a lo que necesitan para llevar una vida sana y justa. Es importante destacar que las personas con discapacidad no solo sufren desigualdades sanitarias en lo que respecta a la prevención, el cribado y el tratamiento del cáncer, sino que el diagnóstico de cáncer se considera en sí mismo una discapacidad.