Cáncer de Pulmón en el Adulto Mayor

El cáncer de pulmón es una enfermedad tumoral maligna que se origina por un crecimiento descontrolado de células anómalas, ya sea procedentes del tejido pulmonar o de otros tejidos del organismo. Este crecimiento incontrolado lesiona las estructuras normales circundantes al comprimirlas o invadirlas. Además, estas células malignas tienen la capacidad de diseminarse a través de los vasos sanguíneos y linfáticos, invadiendo otros órganos, un proceso conocido como metástasis.

Es una de las causas principales de casos de cáncer y de defunciones relacionadas con esta enfermedad a nivel mundial. Más del 50% de los pacientes con cáncer de pulmón tienen más de 65 años al momento del diagnóstico, lo que subraya su particular relevancia en la población adulta mayor. Es poco común en personas menores de 45 años, siendo el tipo de cáncer más mortífero tanto para hombres como para mujeres.

Esquema de los pulmones y la localización del cáncer

Tipos de Cáncer de Pulmón

El cáncer que comienza en los pulmones puede manifestarse de diferentes formas. Los pulmones se localizan en el tórax y el aire pasa a través de la nariz, baja por la tráquea y llega a los pulmones, donde fluye por conductos llamados bronquios. La mayoría de los cánceres pulmonares se originan en las células que recubren estos conductos.

Existen dos tipos principales de cáncer pulmonar:

  • Cáncer pulmonar de células no pequeñas (CPCNP): Es el tipo más común, representando aproximadamente el 85% de los casos.
  • Cáncer pulmonar de células pequeñas (CPCP): Conforma aproximadamente el 20% de todos los casos, siendo menos frecuente pero generalmente más agresivo. Los tumores de célula pequeña son muy sensibles a la quimioterapia.

Si el cáncer se inició en otra parte del cuerpo y se diseminó a los pulmones, se denomina cáncer metastásico al pulmón.

Prevalencia en Adultos Mayores y Estadísticas

El cáncer de pulmón es más común en adultos mayores. En 2022, fue la principal causa de fallecimiento por cáncer, con 2,5 millones de nuevos casos y 1,8 millones de fallecimientos estimados a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte que los casos aumentarán casi un 50% en las próximas décadas. Cada año, mueren más personas de cáncer en el pulmón que de cáncer de mama, de colon y de próstata combinados.

Un estudio observacional realizado entre octubre de 2020 y octubre de 2022 en el servicio de Neumología de un hospital universitario, que caracterizó a 110 pacientes adultos, reveló que la mayoría de los diagnósticos correspondieron al año 2020 (38,18%). En este grupo, predominaron los pacientes femeninos (59,09%), de color de piel blanco (59,09%), en el grupo de edad de 60-69 años (44,50%), jubilados (63,63%) y fumadores (82,72%), además de aquellos con antecedentes familiares de la enfermedad (97,27%).

Factores de Riesgo y Causas

Existen diversos agentes que juegan un papel destacado en la génesis del cáncer de pulmón. Identificar y mitigar estos factores es crucial para la prevención.

Tabaquismo y Productos de Nicotina

El humo procedente del tabaco juega un papel de primer orden, primordialmente por la inhalación directa, pero también por el tabaquismo pasivo. Fumar provoca la mayoría de los casos (cerca del 90%) de cáncer de pulmón. El riesgo depende de la cantidad de cigarrillos que se fuma cada día y durante cuánto tiempo se ha fumado. Estar alrededor del humo de otras personas (humo de segunda mano) también aumenta el riesgo. El riesgo disminuye con el tiempo después de que se deja de fumar. No existe evidencia de que fumar cigarrillos bajos en alquitrán disminuya el riesgo.

El vapeo también se asocia a daño en la vía aérea y, por lo tanto, al desarrollo de cáncer de pulmón. Los dispositivos de vapeo o cigarrillos electrónicos no solo provocan daño pulmonar, sino que además generan una alta tasa de adicción a la nicotina debido a las concentraciones presentes en muchos de ellos. Incluso los productos sin nicotina pueden resultar perjudiciales, ya que sus componentes químicos también irritan y dañan la vía respiratoria. Los cigarrillos electrónicos no son seguros: favorecen las infecciones bucales, las enfermedades cardiovasculares y contienen sustancias potencialmente cancerígenas.

La investigación muestra que fumar marihuana puede ayudar a que las células cancerígenas crezcan, aunque no hay un vínculo directo demostrado entre fumar marihuana y desarrollar cáncer pulmonar.

Exposiciones Ambientales y Ocupacionales

Ciertos tipos de exposición laboral incrementan el riesgo de padecer esta enfermedad, como ocurre en la minería o en la industria química, entre otras. Trabajar en o vivir cerca de químicos o materiales que provocan cáncer también puede aumentar el riesgo. Dichos químicos incluyen:

  • Arsénico
  • Asbesto
  • Radón
  • Químicos como el uranio, el berilio, cloruro de vinilo, los cromatos de níquel, los productos del carbón, el gas mostaza, los éteres clorometílicos, la gasolina y productos de la combustión del diésel
  • Ciertas aleaciones, pinturas, pigmentos y conservantes
  • Productos que usan cloruro y formaldehído

Por último, la polución ambiental, la exposición constante a altos niveles de contaminación del aire y tomar agua con un alto nivel de arsénico también desempeñan un papel en el desarrollo de estos tumores.

Infografía sobre los factores de riesgo del cáncer de pulmón

Otros Factores de Riesgo

  • Factores genéticos: Los factores genéticos del individuo también desempeñan un papel indiscutible.
  • Dieta: Se ha demostrado que la dieta puede influir en el desarrollo de estos tumores.
  • Antecedentes de radioterapia: Tener antecedentes de radioterapia en los pulmones también puede aumentar este riesgo.
  • Neumopatías crónicas: Determinadas neumopatías crónicas pueden ser un factor.

Síntomas y Detección Precoz

Los primeros síntomas del cáncer de pulmón pueden ser leves o descartarse como problemas respiratorios comunes, lo que puede retrasar el diagnóstico. Los síntomas habituales incluyen:

  • Tos persistente: En un estudio, la tos fue el síntoma principal en el 95,45% de los casos.
  • Dolor torácico
  • Disnea (dificultad para respirar)
  • Tos con sangre (hemoptisis)
  • Cansancio
  • Pérdida de peso sin causa conocida
  • Infecciones pulmonares que siguen reapareciendo

La detección oportuna es fundamental, ya que 9 de cada 10 pacientes con cáncer de pulmón podrían sobrevivir si se detecta tempranamente. Los programas de diagnóstico precoz pueden reducir el retraso a la hora de recibir atención una vez han aparecido los síntomas.

Las personas con más riesgo, especialmente fumadores empedernidos o antiguos fumadores empedernidos, pueden considerar someterse a exámenes de detección anuales mediante tomografía computarizada de dosis baja. Cuando se implementa con el control de calidad y el seguimiento adecuados, el tamizaje reduce la mortalidad por cáncer de pulmón. Es recomendable hablar sobre el riesgo de cáncer de pulmón con un profesional de atención médica.

Diagnóstico

El diagnóstico de cáncer de pulmón suele comenzar con una prueba por imágenes. Si se sospecha de cáncer de pulmón, el proveedor realizará un examen físico y hará preguntas acerca de la historia clínica, incluyendo hábitos de tabaquismo (cantidad y duración) y exposición a ciertos químicos. Al auscultar el tórax con un estetoscopio, el proveedor puede oír líquido alrededor de los pulmones, lo que puede sugerir la presencia de cáncer.

Exámenes Diagnósticos

Los exámenes que pueden realizarse para diagnosticar el cáncer de pulmón o para ver si se ha extendido incluyen:

  • Estudios por imágenes:
    • Radiografía de tórax
    • Tomografía computarizada (TC) del tórax y el abdomen
    • Resonancia magnética (RM) del tórax
    • Tomografía por emisión de positrones (TEP)
    • Gammagrafía ósea
  • Análisis de sangre:
    • Conteo sanguíneo completo (CSC)
    • Panel metabólico completo
  • Examen de esputo: Para buscar células cancerosas (citología del esputo).
  • Toracocentesis: Toma de muestra de acumulación de líquido alrededor del pulmón.
  • Biopsia: En la mayoría de los casos, se extrae un pedazo de tejido de los pulmones para su análisis bajo el microscopio. Esto se puede hacer de varias maneras:
    • Broncoscopia combinada con biopsia (pasando una sonda con luz y cámara por la garganta hasta los pulmones).
    • Biopsia por punción dirigida por TC (usando rayos X o TC para guiar una aguja a través de la piel del pecho).
    • Ultrasonido endoscópico bronquial (EBUS) con biopsia.
    • Mediastinoscopia con biopsia (incisión en la base del cuello).
    • Biopsia de pulmón a cielo abierto.
    • Biopsia pleural.

Si la biopsia muestra presencia de cáncer, las células cancerosas se analizarán minuciosamente en un laboratorio para detectar qué tipo de cáncer es y evaluar ciertos cambios genéticos que puedan llevar a un tratamiento específico. Este análisis del perfil molecular es fundamental para determinar la mejor opción terapéutica.

Estadificación del Cáncer

Una vez diagnosticado el cáncer, se pueden hacer más exámenes imagenológicos para encontrar el estadio del cáncer. El estadio o etapa significa cuán grande es el tumor y cuánto se ha propagado. La estadificación ayuda a guiar el tratamiento y el seguimiento, y da una idea de qué puede esperar. Los estudios para determinar la etapa del cáncer suelen incluir estudios por imágenes que buscan indicios de cáncer en los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.

  • Las etapas del cáncer de pulmón van del 1 al 4. El número más bajo indica que el cáncer es pequeño y solo se encuentra en el pulmón. A medida que el cáncer avanza o se disemina fuera de los pulmones, el número será mayor.
  • En los casos de cáncer de pulmón de células pequeñas, las etapas pueden clasificarse como limitadas (el cáncer afecta un pulmón y la zona que lo rodea) o extensivas.

Opciones de Tratamiento

El tratamiento para el cáncer de pulmón depende del tipo de cáncer, de lo avanzado que esté (su estadio), de su perfil molecular y del estado de salud general de la persona. Una atención multidisciplinar es esencial para optimizar los resultados.

Enfermedad en Fase Incipiente

El tratamiento primario en el caso del cáncer de pulmón en una fase incipiente (un tumor limitado al pulmón, sin metástasis a órganos distantes o a ganglios linfáticos) es la extirpación quirúrgica del tumor. La magnitud de la resección debe estar condicionada por el grado de extensión del tumor a las estructuras regionales vecinas y por la posibilidad de practicar una resección completa, teniendo en cuenta la pérdida de función pulmonar que esto comportará.

Los procedimientos quirúrgicos incluyen la lobulectomía, la segmentectomía o la resección cuneiforme. El tratamiento neoadyuvante (antes de la cirugía) puede ayudar a reducir el tamaño del tumor, haciéndolo más manejable para su extirpación. El tratamiento adyuvante (después de la cirugía) suele estar recomendado para reducir el riesgo de recaída. Cuando la cirugía no es una opción viable, puede recurrirse a la radioterapia como tratamiento primario. También se pueden considerar la terapia dirigida y la inmunoterapia en función de las características específicas del tumor.

Enfermedad en Fase Avanzada

El tratamiento del cáncer metastásico de pulmón, una vez la enfermedad se ha propagado a órganos distantes o a ganglios linfáticos, depende de diversos factores, como el estado general de salud de la persona, la extensión y ubicación de las metástasis, la histología, el perfil genético y las preferencias del paciente. El objetivo principal es prolongar la supervivencia, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Los tratamientos sistémicos, como la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia, desempeñan una función crucial en el manejo del cáncer metastásico de pulmón.

Tipos de Tratamientos Específicos

Los tratamientos pueden realizarse solos o combinados.

  • Cirugía: La extirpación mediante cirugía es el tratamiento de elección para controlar el tumor primario e intentar conseguir la mayor supervivencia cuando el tumor no se ha propagado más allá de los ganglios linfáticos cercanos y es resecable. En un estudio, predominó el tipo histológico de células no pequeñas, y de ellos, el carcinoma escamoso poco diferenciado infiltrante en estadio T3.
  • Quimioterapia: Utiliza medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas y detener el crecimiento de nuevas células. Muchas personas de edad avanzada con cáncer de pulmón pueden tolerar estos regímenes de tratamiento y beneficiarse de ellos. En un estudio, la quimioterapia fue el tratamiento predominante con 49,09% de los pacientes, seguido del tratamiento combinado con 23,63%.
  • Radioterapia: Utiliza haces potentes de rayos X u otras formas de radiación para destruir las células cancerosas. Se puede usar antes o después de la cirugía, a menudo combinada con quimioterapia, para el cáncer que se ha diseminado en el pecho.
  • Radioterapia estereotáctica corporal (SBRT): Es un tratamiento intenso con radiación que dirige haces de radiación desde distintos ángulos hacia el cáncer. Se suele completar en una o unas pocas sesiones y puede ser una opción para cánceres de pulmón pequeños que no pueden someterse a cirugía.
  • Terapia dirigida: Utiliza medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas, bloqueándolas para destruir las células. Algunas terapias dirigidas solo funcionan en personas con células cancerosas que tienen ciertos cambios en el ADN, por lo que requieren pruebas moleculares.
  • Inmunoterapia: Es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario a destruir las células cancerosas, ya que estas a menudo se esconden del sistema inmunitario. Podría usarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que hubiera quedado.

Ensayos Clínicos

Los ensayos clínicos ofrecen la posibilidad de acceder a tratamientos nuevos o experimentales. La participación en ensayos clínicos ayuda a hacer avanzar el conocimiento médico y puede abrir la puerta a nuevas opciones terapéuticas.

Cuidados Paliativos y Calidad de Vida

Los cuidados paliativos son un tipo especial de atención médica que ayuda a los pacientes a sentirse mejor cuando tienen una enfermedad grave. En el caso del cáncer, los cuidados paliativos pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas, y a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias en todas las etapas de la enfermedad.

Muchas personas con cáncer de pulmón sienten falta de aire. Existen tratamientos como oxígeno suplementario y medicamentos para ayudar a que se sientan más cómodos. Es importante informar al profesional de atención médica si se siente falta de aire o si los síntomas empeoran.

Estrategias de Afrontamiento y Apoyo

Con el tiempo, las personas afectadas encuentran algo que les ayuda a sobrellevar el sufrimiento emocional y la incertidumbre de un diagnóstico de cáncer.

  • Obtener información: Preguntar al equipo de atención médica sobre el cáncer, incluidos los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y el pronóstico, ayuda a tomar decisiones informadas sobre la atención médica.
  • Mantenerse cerca de familiares y amigos: Fortalecer el vínculo con las personas cercanas puede brindar el apoyo práctico y emocional necesario.
  • Buscar con quien hablar: Encontrar a alguien dispuesto a escuchar sobre esperanzas y temores, ya sea un familiar, un amigo o unirse a un grupo de apoyo para el cáncer, puede ayudar a no sentirse solo.
  • Relajación y respiración: Sentir falta de aire puede provocar miedo, lo cual dificulta la respiración. Elegir una actividad que ayude a relajar y concentrarse en mover los músculos que controlan la respiración puede ser beneficioso.
  • Ahorrar energía: La falta de aire puede causar cansancio. Es importante ahorrar energía para lo que es realmente importante.

Medicina Alternativa

Los tratamientos alternativos y complementarios contra el cáncer de pulmón no pueden curar el cáncer, pero pueden ayudar a manejar los síntomas y mejorar el bienestar.

  • Acupuntura: Un profesional capacitado inserta pequeñas agujas en puntos específicos del cuerpo.
  • Hipnosis: Un terapeuta guía con ejercicios de relajación y puede pedir pensar en cosas positivas.
  • Masajes: Masoterapeutas aplican presión sobre la piel y los músculos, lo que puede aliviar la ansiedad y el dolor.
  • Meditación: Un momento de silenciosa reflexión enfocado en una idea, imagen o sonido.
  • Yoga: Combina movimientos suaves de estiramiento con respiración profunda y meditación.

Prevención

La prevención primaria tiene como objetivo evitar la aparición inicial de una enfermedad reduciendo el riesgo y promoviendo un comportamiento saludable. Dejar de fumar es la mejor manera de prevenir el cáncer de pulmón. Otros factores de riesgo a evitar incluyen el tabaquismo pasivo, la contaminación atmosférica y los peligros en el lugar de trabajo, como sustancias químicas o el asbesto.

Medidas preventivas importantes incluyen:

  • Dejar de fumar.
  • Promover espacios sin humo.
  • Aplicar políticas de control del tabaco.
  • Abordar los peligros ocupacionales.
  • Reducir los niveles de contaminación atmosférica.

Desde 2024, la Ley del Tabaco en Chile incluye a todos los dispositivos de vapeo o cigarrillos electrónicos, equiparándolos a los productos de tabaco tradicionales. Además, a partir del 1 de diciembre de 2025, el GES (Garantías Explícitas en Salud) en Chile incluirá dentro de su cobertura un tratamiento para dejar de fumar, dirigido a personas mayores de 25 años. Estas son iniciativas importantes para reducir la incidencia del cáncer de pulmón y salvar vidas.

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