Campaña de Invierno y Vacunación para Adultos Mayores

El próximo 1 de junio marca el inicio del invierno meteorológico, una estación que trae consigo una serie de consecuencias significativas para la salud pública. Durante este período, se observa un aumento importante en las enfermedades respiratorias, como el resfriado común, la gripe, influenza, faringitis, bronquitis y neumonía, entre otras.

La Campaña Anual de Vacunación

Para mitigar el incremento de estos casos, el Ministerio de Salud lleva a cabo anualmente una campaña de vacunación. Esta iniciativa se concentra principalmente en la prevención de la influenza y el Covid-19.

Esquema de un virus de la influenza y el Covid-19, junto a jeringas de vacunación

Avance y Desafíos en la Cobertura

Según datos oficiales, de un público objetivo total de 10.033.617 personas, se han vacunado 6.246.338 con la primera y única dosis, lo que representa un avance del 62,25%. Para asegurar una protección adecuada contra la influenza, es fundamental alcanzar una cobertura del 85% de la población objetivo.

No obstante, el análisis detallado por grupos etarios revela que el porcentaje de vacunación más bajo corresponde a niños de 6 meses a 5 años de edad, con un 50,31% (653.675). Seguidamente, las personas de 60 años o más alcanzan un 51,86% (2.136.136), siendo uno de los rangos etarios con menor porcentaje de vacunación.

Barreras para la Vacunación

Paula Daza, directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas en Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo, destaca una encuesta reciente de la misma universidad. Esta encuesta señala que la principal barrera para la vacunación no es el acceso físico, sino un factor diferente: “El 53% de quienes no se vacunan lo hacen por falta de confianza o miedo a los efectos secundarios”, indica Daza.

Gráfico o infografía sobre las principales razones para no vacunarse (falta de confianza, miedo a efectos secundarios)

Preocupación del Mundo Experto

El avance general de la vacunación ha generado inquietud entre los expertos, quienes consideran que el ritmo es más lento de lo necesario. Osvaldo Artaza, decano de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la Universidad de Las Américas, señala que la vacunación aún no alcanza niveles satisfactorios, una tendencia observada en los últimos años que “requerirá de muchos esfuerzos de comunicación y educación sanitaria”.

Desde el Ministerio de Salud, se informó que el objetivo para mayo es llegar al 70% de vacunación total, con un promedio de casi 91 mil personas vacunadas al día. Además, destacaron que abril culminó con más del 60% de vacunación, superando las metas internas. Sin embargo, en la semana anterior, se registró un aumento en las consultas de urgencia por causas respiratorias en el grupo de menores de 15 años.

Cobertura por Regiones

A nivel nacional, las regiones con mayor avance en cobertura total son el Maule (68,4%), O’Higgins (62,91%) y la Región Metropolitana (62%). En contraste, las regiones con menor cobertura incluyen Coquimbo (51,93%), Arica y Parinacota (54,4%) y Antofagasta (55%).

Mapa de Chile mostrando la cobertura de vacunación por regiones con colores

Riesgos y Vulnerabilidad en Adultos Mayores

Las personas mayores enfrentan un riesgo significativamente mayor de enfermar gravemente. “Desgraciadamente, las personas mayores son las que tienen más riesgo de enfermar gravemente. Cuando uno mira a las personas no vacunadas y las vacunadas, una persona mayor que no se vacuna tiene mucho más riesgo que una persona joven de terminar hospitalizado”, añade Daza, quien desempeñó un rol fundamental en materia de vacunación durante la pandemia por Covid-19, en su rol de subsecretaria de Salud Pública.

Además, este grupo etario presenta una menor respuesta inmune frente a las enfermedades. “Si a una persona mayor le da una neumonía, su sistema responde de peor manera. Y además, tienen menos respuesta inmune”, explica la ex autoridad.

Elisa Claro, inmunóloga UC-Christus, advierte que no alcanzar las metas gubernamentales de vacunación “podría traducirse en un aumento significativo de la demanda asistencial, particularmente por cuadros de neumonía, junto con un incremento en la ocupación hospitalaria y la mortalidad asociada a infecciones respiratorias”. Artaza subraya que esta situación es aún más delicada este año, ya que “la cepa predominante de influenza es la H3N2 subclavado K, la cual demostró ser muy agresiva en el invierno recién vivido en el hemisferio norte”. La influenza conlleva un alto riesgo de morbilidad, especialmente si hay enfermedades metabólicas concomitantes, lo que puede derivar en desenlaces fatales.

Ante aumento de enfermedades respiratorias, niños y adultos mayores los más vulnerables

La no vacunación incrementa la susceptibilidad a infecciones inmunoprevenibles, como sarampión o influenza, con mayor riesgo de formas graves, hospitalización, secuelas neurológicas y muerte, según Carmen Gloria Marambio, presidenta de la rama de Pediatría Hospitalaria de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe). A nivel poblacional, esto reduce la inmunidad de rebaño, facilita la transmisión sostenida y favorece brotes, afectando especialmente a lactantes, inmunosuprimidos y otros grupos de alto riesgo.

Impacto en la Mortalidad

Las cifras del Departamento de Estadística e Información del Minsal revelan un fuerte aumento en las defunciones por influenza y neumonía, que pasaron de 23,2 casos por 100 mil habitantes en 2010 a 28,3 casos por 100 mil habitantes en 2024, lo que representa un alza del 21,9%. El 90% de estos fallecimientos correspondió a mayores de 60 años.

El envejecimiento de la población presenta desafíos significativos en diversas áreas de la vida, y la salud de los adultos mayores se erige como una prioridad fundamental. En particular, aquellos con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables a descompensaciones graves ante la aparición de una condición aguda. Las infecciones representan un factor de riesgo común para todos los adultos mayores, pudiendo alterar de forma definitiva su estado de salud. Tras un episodio agudo, pueden requerir cuidados incrementados, hospitalizaciones, experimentar una pérdida de capacidades físicas, un deterioro en su calidad de vida y, en casos severos, incluso fallecer como consecuencia de la gravedad del cuadro o sus complicaciones. Esta evolución desfavorable se ve favorecida por una menor reserva funcional y un déficit inmunitario propios de la edad avanzada.

Vacunas Esenciales para Adultos Mayores

Las vacunas se presentan como una herramienta crucial en la prevención de infecciones. Aunque su aplicación en la infancia está ampliamente aceptada, su uso sistemático en adultos mayores cobra cada vez mayor relevancia. A pesar de los esfuerzos de las autoridades sanitarias, las tasas de vacunación anual contra la influenza en este grupo aún son bajas; datos recientes indican que solo el 59,58% de las personas mayores de 60 años han recibido esta vacuna este año, según el Dr. Ricardo Rabagliati, infectólogo y Director Médico UC CHRISTUS.

La vacunación contra la COVID-19 sigue siendo importante para este grupo etario, aunque las tasas de cobertura son notablemente bajas, alcanzando apenas el 17,47% en los adultos mayores, según datos del Ministerio de Salud.

Novedades en Vacunación Respiratoria

Una novedad destacada en el ámbito de los virus respiratorios es la reciente incorporación de la vacuna contra el virus respiratorio sincicial (VRS). Esta vacuna representa un hito en la protección de los adultos mayores frente a enfermedades respiratorias graves.

Ilustración de la vacuna contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS)

Vacunas Incluidas en el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) en Chile

En Chile, el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) contempla la vacuna neumocócica 23-valente para adultos mayores de 65 años. Esta vacuna ofrece una protección esencial contra el Streptococcus pneumoniae y sus complicaciones graves, como la meningitis y la neumonía. Es importante destacar que esta vacuna es gratuita y se administra en una sola dosis en los puntos de vacunación. En el contexto de la campaña de vacunación, puede administrarse conjuntamente con la vacuna contra la influenza.

Con el avance de la edad, el cuerpo experimenta cambios y el sistema inmunológico puede volverse más vulnerable a ciertas enfermedades. En Chile, existen vacunas obligatorias integradas en el PNI, así como vacunas complementarias que, si bien no son exigidas por ley, son altamente recomendadas por el Ministerio de Salud y los especialistas.

Vacunas Obligatorias y de Acceso Universal

  • Influenza: Se administra anualmente de forma gratuita para personas de 65 años o más.
  • Neumococo: Protege contra la neumonía, meningitis y sepsis.

Estas vacunas se consideran obligatorias o de acceso universal dado que no solo protegen al individuo vacunado, sino también a su entorno.

Vacunas Complementarias Recomendadas

Además de las inmunizaciones incluidas en el PNI, existen vacunas complementarias que los especialistas recomiendan para fortalecer la protección en la adultez:

  • Herpes zóster: Recomendada a partir de los 50 años. Previene una infección viral que causa erupciones dolorosas y puede derivar en neuralgias prolongadas.
  • Virus Respiratorio Sincicial (VRS): Indicada para personas de 75 años o más, o a partir de los 60 años si presentan enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas.

Aunque no todas estas vacunas forman parte del calendario obligatorio, complementan la protección del adulto mayor y reducen significativamente el riesgo de complicaciones graves.

La Importancia de la Vacunación en la Adultez

Vacunarse en la adultez constituye una de las medidas más efectivas para prevenir enfermedades graves y mantener una buena calidad de vida. Las vacunas actúan reforzando las defensas naturales del cuerpo y previniendo complicaciones que podrían resultar en hospitalizaciones, pérdida de autonomía o secuelas a largo plazo. En esencia, vacunarse es una forma activa de cuidarse y de cuidar a quienes nos rodean. Mantener las vacunas al día es una decisión que impacta directamente en el bienestar personal.

Síntomas y Complicaciones de la Influenza

La influenza se caracteriza por un inicio brusco, con fiebre alta (superior a 38 °C) que aparece de manera repentina y suele durar entre dos y tres días, aunque en algunos casos puede extenderse hasta una semana. Este cuadro se acompaña de un intenso cansancio o debilidad, especialmente notorio en personas mayores, quienes pueden experimentar una recuperación más lenta. La congestión nasal o coriza también es frecuente.

Otros síntomas habituales incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Tos
  • Molestias musculares y articulares
  • Sensibilidad a la luz

Estos síntomas pueden persistir durante varios días. En algunos casos, particularmente en niños, pueden presentarse síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos o diarrea, así como infecciones del oído.

La enfermedad puede agravar patologías crónicas preexistentes, como insuficiencia cardíaca, diabetes o enfermedades respiratorias, y favorecer complicaciones como neumonía bacteriana, deshidratación y dificultad respiratoria. En lactantes pequeños, la influenza puede manifestarse únicamente con fiebre alta, y en menores de tres meses puede desencadenar episodios de apnea.

Infografía sobre los síntomas de la influenza y cómo diferenciarla de un resfriado común

Campaña de Vacunación Gratuita para Adultos Mayores

La campaña de vacunación para adultos mayores en Chile contempla la entrega y administración gratuita de vacunas en centros de salud públicos y privados que cuenten con convenio con las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud (Seremi) a nivel nacional.

Existen dos vacunas principales disponibles para las personas mayores en esta campaña:

  • Vacuna de la influenza: Se administra anualmente durante el período de campaña, que se lleva a cabo antes del inicio del invierno, generalmente entre marzo y mayo.
  • Vacuna Neumocócica: También disponible para proteger contra la neumonía y otras enfermedades invasivas.

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