Cambios Morfofuncionales en el Adulto Mayor

El envejecimiento es un proceso natural y multifactorial que conlleva una serie de transformaciones progresivas en el organismo, afectando tanto la estructura (morfología) como el funcionamiento (fisiología) de células, tejidos y órganos. Estos cambios dan lugar a modificaciones en las funciones internas y en el aspecto, si bien su progresión es heterogénea entre individuos y sistemas corporales.

Epidemiología y Demografía del Envejecimiento

El Impacto Demográfico del Envejecimiento Poblacional: Retos y oportunidades.

A nivel mundial, la población está experimentando un incremento significativo en la esperanza de vida, con un aumento tanto en la cantidad como en la proporción de personas mayores. En 2020, el número de individuos de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años, y se proyecta que para 2050, el porcentaje de habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%.

Este cambio demográfico, conocido como envejecimiento de la población, comenzó en países de ingresos altos, pero actualmente los cambios más importantes se observan en países de ingresos bajos y medianos, donde se espera que vivan dos tercios de la población mundial de más de 60 años para 2050.

La geriatría ha adquirido una relevancia creciente desde la posguerra en Europa y los años 70 en EE.UU., reconociendo la necesidad de un manejo diferenciado para el paciente geriátrico. El objetivo actual de la geriatría es mantener al paciente en su ecosistema habitual la mayor cantidad de tiempo posible, priorizando la calidad de vida y la funcionalidad.

Fisiología de la Tercera Edad

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que conduce a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad cronológica es más bien relativa. La persona envejece en función de cómo haya vivido: si la vida ha sido creativa, sociable y autónoma, el senescente mantendrá estas características.

Biológicamente, el inicio de la vejez puede coincidir con el término del crecimiento, seguido de la edad adulta, la madurez y, finalmente, la senescencia, que no es un término despectivo, sino una forma de expresar lo que ocurre con el paso de los años. Socialmente, la vejez a menudo coincide con la jubilación.

Es fundamental distinguir entre un envejecimiento natural (fisiológico, no patológico pero de alto riesgo) y un envejecimiento exitoso (de bajo riesgo y alta funcionalidad, asociado a una baja probabilidad de enfermedad y discapacidad secundaria, elevada capacidad cognitiva y funcional, y un enfrentamiento activo de la vida).

Cambios Generales del Organismo en el Envejecimiento

El organismo cambia con la edad a causa de las transformaciones que se producen en las células de forma individual y en los órganos en conjunto. A medida que las células envejecen, funcionan con dificultad y, con el tiempo, las células viejas mueren, un proceso normal y programado genéticamente, conocido como apoptosis. Este proceso de muerte celular programada se relaciona con el acortamiento de los telómeros en cada división celular, lo que eventualmente impide que la célula se siga dividiendo, entrando en un estado de senescencia y finalmente muriendo.

Las células también pueden lesionarse directamente por sustancias nocivas (radiación, luz solar, quimioterapia) o por subproductos de sus propias actividades normales, llamados radicales libres. El buen funcionamiento de los órganos depende del buen funcionamiento de sus células. Las células viejas funcionan peor y, en algunos órganos, las células mueren y no son reemplazadas, disminuyendo su número. Cuando el número de células es demasiado bajo, el órgano no funciona con normalidad.

La mayoría de las funciones corporales alcanzan su valor más alto poco antes de los 30 años, y a partir de ahí empieza un descenso gradual pero constante. A pesar de este descenso, la mayoría de las funciones siguen siendo correctas debido a la considerable "reserva funcional" de los órganos. Sin embargo, una disminución de la función significa que las personas mayores tienen menor capacidad para controlar diferentes tipos de estrés, como la actividad física extenuante, los cambios extremos de temperatura ambiental y las enfermedades, siendo más propensas a sufrir los efectos secundarios de los medicamentos.

Cambios en los Compartimentos Corporales

  • Disminución del hueso y el número de células.
  • El agua corporal total baja de 61% a 53%.
  • Incremento del compartimento graso, lo que afecta la vida media de los fármacos.

Cambios en la Masa de los Órganos

La masa de órganos como el hígado, el bazo o el páncreas puede disminuir, aunque no siempre se correlaciona con la pérdida de funcionalidad, excepto en condiciones críticas como ejercicio extenuante o deshidratación extrema. La función renal sí muestra una baja constante, disminuyendo el flujo sanguíneo renal y la velocidad de filtración glomerular proporcionalmente con la edad.

Cambios Morfofuncionales Específicos por Sistema

Cerebro del adulto mayor con cambios estructurales

Sistema Cardiovascular

¿Qué está sucediendo?

El cambio más común es la rigidez de los vasos sanguíneos y las arterias, lo que hace que el corazón se esfuerce más para bombear sangre. Los músculos del corazón se adaptan a la mayor carga de trabajo. La frecuencia cardíaca en reposo permanece similar, pero no aumenta tanto durante la actividad como antes. Estos cambios aumentan el riesgo de hipertensión y otros problemas cardiovasculares.

Los cambios morfológicos cardíacos incluyen:

  • Hipertrofia ventricular: Un ligero aumento en el tamaño de los ventrículos, especialmente el izquierdo, como respuesta adaptativa a la hipertensión crónica. Esto puede comprometer la capacidad de bombeo y aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria y arritmias.
  • Fibrosis cardíaca: Puede interferir con la contracción y relajación del músculo cardíaco, dificultando el llenado y vaciado adecuados de las cavidades. Es resultado de procesos inflamatorios, acumulación de productos finales de glicación avanzada (AGEs), estrés oxidativo y cambios en el tejido conectivo.
  • Alteraciones en células cardíacas y conducción eléctrica: Pérdida de miocitos y disminución de su tamaño y densidad, afectando la capacidad de contracción. La capacidad de regeneración celular se reduce. Se producen cambios en el tejido de conducción eléctrica, como el haz de His y el nodo AV, repercutiendo en la eficiencia y sincronización de los impulsos.
  • Alteraciones en las válvulas cardíacas: Las válvulas pueden volverse más rígidas y perder elasticidad debido a la acumulación de calcio, lo que afecta su capacidad para abrirse y cerrarse correctamente, pudiendo resultar en un flujo sanguíneo retrógrado.

A nivel hemodinámico, la presión arterial tiende a incrementarse, aumentando el riesgo de hipertensión crónica. El gasto cardíaco o fracción de eyección puede disminuir debido a cambios en el miocardio o en la capacidad de respuesta del sistema nervioso autónomo.

La regulación neuroendocrina y el control de la homeostasis se ven afectados. El sistema nervioso autónomo (SNA) y el sistema renina-angiotensina-aldosterona son cruciales en la regulación de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. La homeostasis vascular se ve comprometida por la disfunción endotelial relacionada con el envejecimiento.

Lo recomendado hacer

  • Incluir actividad física moderada y regular (caminar, nadar).
  • Alimentarse de manera saludable: verduras, frutas, cereales integrales, fibra, proteínas magras; limitar grasas saturadas y sal.
  • No fumar.
  • Controlar el estrés: meditación, ejercicio, terapia.
  • Dormir lo suficiente (7 a 9 horas por noche).

Huesos, Articulaciones y Músculos

¿Qué está sucediendo?

Con la edad, los huesos tienden a encogerse en tamaño y densidad (osteopenia, osteoporosis), lo que los debilita y los hace más susceptibles a fracturas. Puede haber una pérdida de estatura. En las mujeres, la pérdida de densidad ósea aumenta después de la menopausia por la disminución de estrógenos.

Los huesos se hacen menos densos en parte por la menor absorción de calcio de los alimentos y la disminución de los niveles de vitamina D. Los más afectados son el fémur (cadera), los huesos del brazo (muñeca) y las vértebras, que se vuelven menos densas y las almohadillas de tejido (discos) entre ellas pierden fluido y se vuelven finas, acortando la columna vertebral.

El cartílago que reviste las articulaciones se vuelve más fino, y las articulaciones pueden volverse rígidas y más propensas a lesiones, conduciendo a la artrosis. Los ligamentos y tendones se vuelven menos elásticos y se debilitan, lo que disminuye la flexibilidad y los hace más propensos a desgarros y con curación más lenta.

La masa y fuerza muscular tienden a disminuir a partir de los 30 años, continuando durante toda la vida. Parte de esta reducción es por inactividad física y el descenso de hormonas de crecimiento y testosterona. Los músculos no se contraen tan rápidamente al perderse más fibras musculares de torsión rápida.

La pérdida de masa muscular grave se denomina sarcopenia, resultado de enfermedad o inactividad extrema, no de la edad en sí. Hacia los 75 años, el porcentaje de grasa corporal suele duplicarse, y su distribución cambia, lo que puede aumentar el riesgo de problemas de salud como la diabetes.

Lo que puede hacer

  • Consumir cantidades adecuadas de calcio (1000-1200 mg/día), a través de productos lácteos, brócoli, salmón, tofu o suplementos.
  • Obtener las cantidades adecuadas de vitamina D de la luz solar, atún, salmón, huevos, leche fortificada o suplementos.
  • Incluir actividad física en la rutina diaria: ejercicios de peso corporal (caminar, trotar, levantar pesas) para desarrollar huesos fuertes y disminuir la pérdida ósea.
  • Evitar el abuso de sustancias: no fumar y limitar el consumo de alcohol.
  • El ejercicio físico regular puede mejorar o retrasar la pérdida de masa y potencia muscular.
  • Un régimen de alimentación sano y el ejercicio físico pueden ayudar a minimizar el aumento de grasa corporal.

Sistema Digestivo

¿Qué está sucediendo?

Los cambios estructurales en el intestino grueso relacionados con la edad pueden generar más estreñimiento en los adultos mayores, influenciado por la falta de ejercicio, insuficiente ingesta de líquidos y una dieta baja en fibra. Algunos medicamentos y enfermedades (diabetes) también contribuyen.

En el sistema gastrointestinal, las encías se atrofian, exponiendo el cemento de los dientes, lo que favorece la aparición de caries y pérdida de piezas dentales. El pH gástrico aumenta, y se retarda el vaciamiento gástrico, además de disminuir el flujo esplácnico y la motilidad intestinal. También la masa y el flujo hepáticos disminuyen, y hay una alteración de la fase 1 del metabolismo.

Lo que puede hacer

  • Alimentarse de manera saludable: incluir alimentos ricos en fibra (frutas, verduras, granos enteros). Limitar carnes grasas, lácteos y dulces.
  • Beber mucha agua y otros líquidos.
  • Incluir actividad física regular.
  • No ignorar las ganas de evacuar los intestinos.

Vejiga y Tracto Urinario

¿Qué está sucediendo?

La vejiga puede volverse menos elástica, lo que provoca la necesidad de orinar con más frecuencia y disminuye la capacidad de retención. El debilitamiento de los músculos de la vejiga y del suelo pélvico puede dificultar el vaciado completo o causar incontinencia urinaria.

En los hombres, la próstata agrandada o inflamada también puede causar dificultad para vaciar la vejiga e incontinencia. Otros factores incluyen el sobrepeso, el daño nervioso por diabetes, ciertos medicamentos y el consumo de cafeína o alcohol. El volumen residual de orina se incrementa, lo que favorece la aparición de infecciones urinarias, nefropatías y cálculos renales.

Lo que puede hacer

  • Ir al baño regularmente, considerando un horario fijo.
  • Mantener un peso saludable.
  • No fumar.
  • Hacer los ejercicios de Kegel (contraer los músculos del suelo pélvico).
  • Evitar irritantes de la vejiga: cafeína, alimentos ácidos, alcohol, bebidas carbonatadas.
  • Evitar el estreñimiento.

Memoria y Habilidades de Pensamiento

¿Qué está sucediendo?

El cerebro experimenta cambios que pueden tener efectos menores en la memoria o las habilidades de pensamiento. Los adultos mayores sanos pueden olvidar nombres o palabras familiares, o tener dificultades para realizar varias tareas a la vez. En un envejecimiento fisiológico, el cerebro sufre una pérdida de células nerviosas, una disminución de peso (entre 5% y 10%) y una reducción del 20% en el consumo de oxígeno.

Aunque la aparición de placas seniles o la acumulación de lipofuscina/amiloide pueden señalar patología, por sí solas no son determinantes. La memoria se ve afectada de manera constante, y la inteligencia fluida (razonamiento abstracto y resolución de problemas nuevos) tiende a disminuir. Sin embargo, la inteligencia cristalizada (conocimiento adquirido a lo largo de la vida) puede mantenerse o incluso mejorar.

En el sistema nervioso central, se produce alguna reducción de neuronas en las áreas grises, cierta atrofia de la sustancia blanca y un aumento relativo del volumen del líquido cefalorraquídeo. Se altera la velocidad de respuesta a un determinado estímulo y el procesamiento de la información es un poco más lento, pero la calidad final de la respuesta no se altera tanto.

Lo que puede hacer

  • Incluir actividad física en la rutina diaria para aumentar el flujo sanguíneo al cerebro.
  • Alimentarse de manera saludable: dieta saludable para el corazón, rica en frutas, vegetales y granos integrales. Limitar el alcohol.
  • Mantenerse activo mentalmente: leer, juegos de palabras, nuevos pasatiempos, clases.
  • Ser sociable: interacción social ayuda a prevenir la depresión y el estrés.
  • Tratar las enfermedades cardiovasculares para controlar factores de riesgo de deterioro cognitivo.
  • Dejar de fumar.

Ojos y Oídos

¿Qué está sucediendo?

En los ojos, puede haber dificultad para enfocar objetos cercanos (presbicia), mayor sensibilidad al resplandor y problemas para adaptarse a diferentes niveles de luz. El cristalino del ojo se vuelve más rígido, denso y amarillento, lo que causa visión nublada (cataratas) y afecta la percepción del color y del contraste. El número de células nerviosas disminuye, afectando la percepción de profundidad. Los ojos producen menos líquido, causando sequedad.

La audición también podría disminuir, especialmente para las frecuencias altas o en entornos ruidosos (presbiacusia). Se produce la degeneración natural de las células ciliadas del oído interno, el engrosamiento de la membrana del tímpano, la pérdida de elasticidad de los huesecillos y una disminución en el número de neuronas auditivas. Es frecuente la aparición de acúfenos (tinnitus).

Lo que puede hacer

  • Programar chequeos regulares con el oftalmólogo y el otorrinolaringólogo.
  • Seguir las recomendaciones sobre gafas, lentes de contacto, audífonos.
  • Tomar precauciones: usar gafas de sol, sombreros, tapones para los oídos en ambientes ruidosos.

Dientes

¿Qué está sucediendo?

Las encías podrían retraerse de los dientes. Ciertos medicamentos pueden causar resequedad en la boca. Como resultado, los dientes y las encías pueden volverse más vulnerables a las caries y a las infecciones.

Lo que puede hacer

  • Cepillarse los dientes dos veces al día y usar hilo dental una vez al día.
  • Programar chequeos dentales regulares.

Piel

¿Qué está sucediendo?

Con la edad, la piel se vuelve más fina, menos elástica y más frágil, y disminuye el tejido graso debajo de ella, lo que facilita los moretones. La disminución en la producción de aceites naturales podría resecar la piel. Se vuelven más comunes las arrugas, manchas de la edad y papilomas cutáneos. La disminución de la acidez de la piel altera la flora bacteriana y facilita pequeñas erosiones e infecciones.

Lo que puede hacer

  • Actuar con cuidado: bañarse con agua tibia, usar jabón suave y crema hidratante.
  • Tomar precauciones: usar protector solar y ropa protectora al aire libre.
  • Controlar la piel regularmente e informar los cambios al médico.
  • No fumar, ya que contribuye al daño de la piel.

Peso

¿Qué está sucediendo?

La forma en que el cuerpo quema calorías (metabolismo) disminuye. Si se reducen las actividades físicas pero se mantiene la ingesta calórica, se tenderá al aumento de peso. El porcentaje de grasa corporal suele duplicarse en comparación con la adolescencia, y su distribución cambia, lo que puede aumentar el riesgo de problemas de salud.

Lo que puede hacer

  • Incluir actividad física moderada y regular.
  • Alimentarse de manera saludable: verduras, frutas, cereales integrales, fibra, proteínas magras; limitar el azúcar y las grasas saturadas.
  • Vigilar el tamaño de las porciones.

Sexualidad

¿Qué está sucediendo?

Las necesidades y el desempeño sexuales pueden cambiar. Las enfermedades o los medicamentos pueden afectar la capacidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Para las mujeres, la sequedad vaginal puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas. Para los hombres, la impotencia puede ser una preocupación, con erecciones que tardan más en lograrse y no son tan firmes. La producción de estrógenos disminuye, marcando la menopausia en mujeres. En hombres, la próstata aumenta el estroma fibromuscular y comprime la uretra.

Lo que puede hacer

  • Compartir necesidades e inquietudes con la pareja, explorando diferentes formas de intimidad.
  • Hacer ejercicio regularmente para mejorar la liberación de hormonas sexuales, la salud cardiovascular, la flexibilidad, el estado de ánimo y la imagen propia.
  • Hablar con el médico para obtener sugerencias de tratamiento, como cremas de estrógeno o medicamentos para la disfunción eréctil.

Cambios Endocrinológicos

La glicemia en ayunas y posprandial aumenta sobre los 60 años (sin llegar a ser diabéticos) y hay una cierta pérdida de la sensibilidad a la insulina periférica. Disminuye la hormona de crecimiento y la dehidroepiandrosterona (DHEAS), un andrógeno natural. El eje hipotálamo-hipófisis-cortisol presenta un retardo en la retroalimentación, y la tiroides puede tener reducción en T3 y T4, lo que lleva al desarrollo de hipotiroidismo. Hay cambios metabólicos en el sistema del calcio, que ocasionan osteoporosis postmenopáusica en mujeres y también en hombres, debido a un aumento de la hormona paratiroidea.

Los ovarios en las mujeres tienden a disminuir de tamaño, cesando su respuesta a las gonadotropinas y reduciendo la producción de estrógenos (menopausia). El páncreas secreta insulina con menor rapidez, lo que puede desencadenar diabetes tipo II.

Cambios Pulmonares

Hay disminución de la distensibilidad torácica y aumento del volumen residual. El volumen de cierre de la vía aérea pequeña aumenta. La PaO2 disminuye, lo que da cuenta del aumento del gradiente alvéolo-arterial con la edad. El VEF1 disminuye y la capacidad vital disminuye, resultando en una menor capacidad pulmonar total. Existe una mayor propensión a infecciones respiratorias debido a la inmunosenescencia (envejecimiento del sistema inmunológico) y una disminución en la respuesta a las señales que regulan la frecuencia y profundidad de la respiración, lo que puede llevar a una menor capacidad de respuesta ante el estrés y una mayor predisposición a la fatiga.

Cambios Hematopoyéticos

Se observa una disminución progresiva en la producción de células sanguíneas en la médula ósea debido a la reducción en la cantidad y calidad de las células madre. Puede haber una disminución en la cantidad de glóbulos rojos o una reducción en la concentración de hemoglobina, causada por una menor producción, una absorción deficiente de hierro o la presencia de enfermedades crónicas o hematológicas.

Cambios en el Sistema Nervioso Autónomo

Hay degeneración de la neurona autonómica, con atrofia del ganglio autonómico y disminución de la sensibilidad de los receptores adrenérgicos. La noradrenalina periférica puede elevarse, y se altera el barorreceptor como control hemodinámico. La respuesta a la hipoxia en algunos quimiorreceptores se reduce y existe alteración de la homeostasis térmica, haciendo más fácil caer en shock térmico o hipotermia. También se altera la variabilidad de la frecuencia cardíaca (arritmia sinusal), un indicador del equilibrio simpático-vagal.

Ritmos Fisiológicos

Se produce una alteración y disminución de la amplitud de los ritmos de cortisol plasmático y temperatura corporal, y un acortamiento del ciclo sueño-vigilia. Además, los ciclos se desincronizan (melatonina, hormona del crecimiento, gonadotrofinas).

Barreras de Defensa

La disminución de la acidez de la piel altera la flora bacteriana, y junto al adelgazamiento, facilita pequeñas erosiones y favorece las infecciones cutáneas. Hay menos producción de moco en la vejiga y los bronquios, lo que permite que microorganismos se adhieran a sus superficies, favoreciendo la infección.

Cambios Funcionales Globales

Los cambios fisiológicos descritos se traducen en cambios funcionales globales, que son de gran interés para los geriatras. Estos se manifiestan en las actividades de la vida diaria, como caminar, transferirse, ir al baño, aseo personal y comer. Curiosamente, caminar, el aseo y las transferencias son las actividades que más se alteran, mientras que la alimentación se ve menos afectada.

También se debe agregar un aspecto cognitivo: en hombres ancianos, la capacidad cognitiva es la que más interfiere en la sensación de bienestar. En mujeres, la depresión, la distimia o las alteraciones afectivas son los factores que más influyen en el bienestar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado la necesidad de "añadir vida a los años", poniendo el foco en la calidad de vida, que, a diferencia de la duración de la vida, es un conjunto de condiciones que pueden hacer la vida feliz, agradable o satisfactoria. Factores como la salud, la vivienda, la capacidad de decisión, la alimentación, la cultura, el amor, la amistad y el humor son cruciales para darle sentido a la vida y sentirse protagonista de la propia existencia.

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