Cambios en el Cabello en el Adulto Mayor

Con el paso del tiempo, naturalmente se producen cambios en todos los organismos vivos. La piel y los llamados anejos cutáneos, es decir, el cabello y las uñas, empiezan a cambiar, lo cual es uno de los signos más evidentes del envejecimiento.

El cuidado del cabello en la tercera edad cobra una mayor importancia a medida que avanzamos en la vida. Sin embargo, el enfoque en el cuidado del cabello en esta etapa suele ser un problema subestimado y descuidado. Esta falta de atención puede conducir a una serie de problemas capilares, como la sequedad, la pérdida de densidad y cambios en el color y grosor, que pueden afectar nuestra autoestima y calidad de vida en general.

Con el paso de los años, nuestro cabello puede experimentar una serie de cambios. Estos cambios están influenciados por una variedad de factores, desde procesos biológicos internos como los niveles hormonales (especialmente en mujeres durante la menopausia), hasta factores externos ambientales. La pérdida de melanina, la disminución de la producción de colágeno y elastina, y la reducción en la renovación celular son elementos clave que afectan la salud capilar.

Esquema de un folículo piloso envejecido vs. joven

Principales Cambios en el Cabello con la Edad

Al envejecer, el cabello sufre varios cambios que impactan su color, grosor y cantidad.

Cambios en el Color: Aparición de Canas

El signo de envejecimiento capilar más conocido y obvio es la aparición de canas. El color del cabello se debe a un pigmento llamado melanina, que producen los folículos pilosos. Con la edad, los folículos producen menos melanina y eso provoca las canas, que reflejan la pérdida de función de los melanocitos.

Aunque el encanecimiento comienza con frecuencia a partir de los 30 años de edad, esto puede variar ampliamente según las personas y está determinado en gran parte por los genes. A menudo, el cabello empieza a encanecer en las sienes y se extiende hacia la parte superior del cuero cabelludo, tornándose cada vez más claro y finalmente blanco.

El vello corporal y facial también se vuelve gris, pero generalmente más tarde que el del cuero cabelludo. Las áreas más sensibles suelen ser las localizadas a los lados del cuero cabelludo, conocidas como las áreas temporales, aunque posteriormente la despigmentación puede afectar prácticamente todos los pelos del cuerpo. Cabe destacar que los suplementos nutricionales, las vitaminas y otros productos no detienen ni disminuyen la velocidad de este proceso de encanecimiento.

Cambios en el Grosor y la Textura del Cabello

El cabello está hecho de muchas fibras de proteína. Un solo cabello tiene una vida normal de entre 2 y 7 años. Posteriormente ese cabello cae y es reemplazado por uno nuevo. Con la edad, las fibras de cabello se vuelven más pequeñas y tienen menos pigmento. Es así que el cabello grueso y áspero de un adulto joven se convierte con el tiempo en un cabello delgado, fino y de color claro.

El grosor es el segundo cambio importante, ya que en los adultos mayores los pelos terminales tienden a volverse más delgados. Con la edad, el pelo se vuelve menos elástico y, al ser más frágil, se rompe con mayor facilidad. Paradójicamente, algunos pelos del cuerpo, a diferencia del cuero cabelludo, pueden hacerse más gruesos, como en las cejas, orejas y nariz en los hombres.

Disminución de la Cantidad y Densidad del Cabello

Casi todas las personas experimentan alguna pérdida de cabello con la edad. Finalmente, hay una disminución importante de la cantidad de pelo y la velocidad de crecimiento del cabello también disminuye. Asimismo, muchos folículos pilosos dejan de producir nuevos cabellos. Es habitual que a partir de cierta edad el cabello pierda fuerza y los folículos pilosos ya no estén en disposición de seguir generando pelo.

Con el paso del tiempo, es común experimentar una disminución en la densidad y volumen del cabello. Esto puede ser causado por factores como cambios hormonales y la reducción en la circulación sanguínea hacia los folículos pilosos.

La Alopecia en la Tercera Edad

Prevalencia y Características

La alopecia en personas mayores es una condición bastante común que no debe pasarse por alto. Esta afección no solo se caracteriza por la caída del cabello, sino por una merma notable en la calidad de este y por una distribución menos homogénea en la cabeza. Más allá de los cambios físicos asociados al envejecimiento, la pérdida de cabello puede estar relacionada con otras causas de carácter infeccioso o nutricional que deberían ser diagnosticadas.

Alopecia Androgenética (Calvicie Común)

En los hombres, la pérdida de cabello se condiciona por el efecto crónico de la testosterona, y afecta principalmente el área frontal y el occipucio (conocida coloquialmente como la coronilla), teniendo un rol importante la herencia familiar. La alopecia androgenética o calvicie común de los hombres es la más frecuente y es causada por una alteración de las hormonas masculinas y por temas genéticos. Muchos hombres están casi calvos hacia la edad de 60 años.

Alopecia en Mujeres Mayores

Las mujeres pueden desarrollar un tipo similar de calvicie a medida que envejecen, denominada calvicie de patrón femenino. En estos casos, el origen de la afección suele estar en la disminución de las hormonas femeninas que se produce tras la menopausia. La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) señala que el 65% de las mujeres mayores de 60 años padece alopecia. El cabello se vuelve menos denso y el cuero cabelludo puede hacerse visible. La pérdida del cabello en las mujeres ni siquiera se limita a la edad adulta, ya que el 30% de las mujeres padece algún tipo de alopecia a lo largo de su vida, aunque su prevalencia es inferior a la de los hombres.

Alopecia: tipos, causas y tratamientos

Factores que Contribuyen a la Caída y Cambios del Cabello

La pérdida de cabello puede deberse a diversas causas, y en la tercera edad, múltiples factores pueden interactuar, acelerando o agravando los cambios capilares.

Factores Intrínsecos y Genéticos

  • Cuestiones genéticas: La calvicie no está relacionada con ninguna enfermedad, sino que es una cuestión hereditaria que se agrava con el envejecimiento.
  • Cambios hormonales: Durante la tercera edad, se producen cambios significativos en los niveles hormonales, que pueden afectar la salud capilar.

Deficiencias Nutricionales

Las dietas pobres en determinados nutrientes y minerales se manifiestan en un cabello débil, fino y escaso. La celiaquía, por ejemplo, es causa de alopecia por la disminución de la absorción de nutrientes.

  • Falta de vitamina D: Esta vitamina es esencial para la óptima absorción del calcio y el fósforo. Se activa con la luz del sol, por eso es tan importante que las personas mayores reciban baños de luz natural con protección y con moderación.
  • Deficiencia de hierro y zinc: Asociadas con la caída del cabello.

Estrés

El estrés es una condición moderna que se encuentra en el origen de muchos problemas de salud, entre ellos, la alopecia. El estrés libera una hormona llamada cortisol que afecta al folículo piloso e impide su correcto funcionamiento.

Tratamientos Farmacológicos

Algunos medicamentos, como los antidepresivos y los anticoagulantes, pueden agravar los síntomas de la alopecia. En la tercera edad es habitual llevar un tratamiento con fármacos, un motivo más por el que la caída del cabello en personas mayores es una condición bastante común.

Exposición a Elementos y Químicos

  • Exposición a los elementos: El sol y el agua de piscina, entre otros, pueden dañar el cabello. Por eso, es importante proteger nuestro cabello del sol.
  • Exposición a tratamientos químicos: Tintes, permanentes y otros productos químicos pueden dañar aún más el cabello envejecido, que ya es más frágil.

Infecciones

La alopecia infecciosa está causada por virus, bacterias y hongos que afectan al cuero cabelludo. Es fundamental diagnosticar y tratar estas infecciones para evitar la pérdida de cabello.

Impacto del COVID-19 en la Caída del Cabello

Diversos estudios confirman la estrecha relación entre la caída del pelo y el coronavirus. El problema no está en que la COVID-19 afecte directamente al folículo, sino que el pelo se cae por la inflamación generalizada del cuerpo como consecuencia de la infección. Además, el confinamiento ha supuesto un notable incremento en los niveles de estrés y una menor exposición a los rayos del sol, dos de las causas más comunes de la alopecia. Otro efecto indirecto del coronavirus son los denominados efluvios telógenos, alteraciones del ciclo del crecimiento del cabello con su consiguiente caída. No obstante, es de destacar que, una vez pasada la enfermedad, el cabello se vuelve a regenerar.

Gráfico: Factores que influyen en la salud capilar del adulto mayor

Cuidado y Mantenimiento del Cabello Envejecido

Un pelo fuerte, con consistencia, abundante y capaz de regenerarse es también un síntoma de buena salud. Adoptar una rutina de cuidado adaptada a las necesidades del cabello en esta etapa, junto con una alimentación equilibrada y productos específicos, permite disfrutar de un cabello saludable y fuerte.

Cuidados Básicos y Rutina Diaria

  • Evitar el lavado excesivo: Lavar el cabello demasiadas veces puede eliminar sus aceites naturales y provocar sequedad.
  • Usar champús suaves y nutritivos: El uso de champús con pH neutro y sin sulfatos ayuda a reducir la irritación del cuero cabelludo.
  • Acondicionador hidratante: El acondicionador es clave para restaurar la suavidad y el brillo.
  • Evitar productos con químicos fuertes: Colorantes agresivos, decolorantes y otros productos químicos pueden dañar aún más el cabello envejecido.
  • Cepillado adecuado: Usar un cepillo de cerdas suaves y no cepillar el cabello cuando esté mojado, ya que es más frágil.
  • Cortar las puntas regularmente: Recortar el cabello cada dos o tres meses ayuda a mantenerlo en buenas condiciones.
  • Evitar el uso excesivo de herramientas de calor: Los secadores y planchas pueden resecar el cabello, por lo que se recomienda utilizarlos con moderación.

Productos Específicos para el Cabello Envejecido

El cabello envejecido se beneficia de productos específicos que ayuden a devolverle la hidratación y nutrición que necesita.

  • Champús y acondicionadores hidratantes: Los productos con ácido hialurónico, aceites naturales y proteínas pueden ayudar a reparar y nutrir el cabello.
  • Mascarillas nutritivas: Aplicar una mascarilla una o dos veces a la semana proporciona hidratación profunda y evita la sequedad.
  • Aceites naturales: Aplicar unas gotas de aceite de argán o coco en las puntas puede ayudar a reducir el frizz y aportar brillo.

Alimentación y Salud Capilar

La alimentación desempeña un papel crucial en la salud del cabello. Para prevenir la caída del cabello y mejorar su apariencia, es esencial llevar una dieta equilibrada y rica en nutrientes.

  • Proteínas: El cabello está compuesto principalmente de queratina, que es una proteína. Consumir alimentos ricos en proteínas como carnes magras, huevos y lácteos es fundamental.
  • Vitaminas B y E: Incorporar alimentos como las espinacas y los frutos secos ayuda a mantener los niveles adecuados de estas vitaminas, esenciales para la salud capilar.
  • Minerales: Una dieta rica en zinc y hierro contribuye a la fortaleza del cabello.

Estrategias para Evitar Sequedad, Encrespamiento y Fragilidad

A medida que el cabello envejece, se vuelve más propenso a la sequedad, al frizz y a la fragilidad. Para evitar estos problemas:

  • Usar productos específicos para cabello seco: Champús, acondicionadores y mascarillas hidratantes.
  • No usar agua muy caliente al lavar el cabello: El agua caliente elimina los aceites naturales del cuero cabelludo, por lo que se recomienda usar agua tibia.
  • Masajes en el cuero cabelludo: Aumentan la circulación sanguínea y estimulan los folículos pilosos.
  • Evitar el estrés: Es importante buscar formas de relajación, como la meditación o el ejercicio, ya que el estrés puede empeorar la caída del cabello.

Cómo Aumentar el Volumen del Cabello

La pérdida de volumen es una queja común en la tercera edad. Para combatirla:

  • Peinados estratégicos: Un corte de cabello en capas puede dar la ilusión de mayor volumen.
  • Productos voluminizadores: Las espumas y sprays voluminizadores ayudan a que el cabello se vea más lleno.

Gestión de las Canas y Tratamientos de Color

Las canas son uno de los signos más evidentes del envejecimiento capilar. Algunas personas deciden teñirlas, mientras que otras optan por dejarlas naturales. En ambos casos, hay opciones para cuidar el cabello:

  • Tintes suaves: Los tintes sin amoníaco y con ingredientes hidratantes ayudan a cuidar el cabello.
  • Champús y acondicionadores específicos para canas: Ayudan a mantener un tono brillante y a evitar que las canas se amarilleen.
  • Tintes y tratamientos de color: Usar tintes de tonos claros puede hacer que el cabello parezca más voluminoso. Es recomendable usar productos sin amoníaco para minimizar el daño.

Terapias y Suplementos Antiedad

En el mercado existen tratamientos diseñados para revertir o minimizar los efectos del envejecimiento en el cabello.

  • Tratamientos de queratina: Reponen proteínas esenciales en el cabello, dándole un aspecto más saludable.
  • Suplementos capilares: En algunos casos, los suplementos ricos en biotina, zinc y colágeno pueden fortalecer el cabello desde el interior. Algunos suplementos están formulados específicamente para fortalecer el cabello y prevenir su caída.
  • Terapias antioxidantes: Los productos con antioxidantes ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres y el envejecimiento.
  • Minoxidil: Es uno de los tratamientos recomendados para la pérdida de cabello.

Cuándo Consultar a un Especialista

Es importante acudir en un estado temprano cuando se detectan los primeros síntomas de alopecia. El principal problema con el que se encuentran los especialistas a la hora de tratar a un paciente con alopecia es que este llega a consulta cuando la calvicie es ya avanzada. El tipo de tratamiento que se siga dependerá del estado de la enfermedad, del género del paciente y de otros factores como la edad, la condición médica y las patologías previas.

Con independencia del origen de la caída del cabello en personas mayores, de la gravedad de los síntomas y del alcance de estos, nunca está de más una visita al dermatólogo. Se recomienda consultar a un proveedor de atención médica si se presenta una pérdida de cabello repentina, ya que esto puede ser un síntoma de un problema de salud subyacente. Antes de sacar conclusiones precipitadas, es necesario someterse a un examen médico exhaustivo, ya que existen alrededor de cien tipos diferentes de alopecia.

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