Los cambios demográficos a nivel mundial, especialmente el envejecimiento de la población, representan una de las transformaciones más significativas de nuestro tiempo. Este fenómeno, impulsado por el aumento de la esperanza de vida y la disminución de las tasas de fecundidad, está redefiniendo la estructura social y económica a nivel global, presentando tanto desafíos como oportunidades para las sociedades.
Panorama General del Envejecimiento Poblacional
En las últimas décadas, la población mundial ha experimentado un proceso de envejecimiento acelerado. Según las Perspectivas de la población mundial de 2019, se proyecta que para 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años, un aumento considerable frente a una de cada 11 en 2019. La probabilidad de que este pico de crecimiento poblacional ocurra antes de que termine el siglo es bastante alta, estimada en un 80 %.
- Para finales de la década de 2070, la población mundial de 65 años o más podría alcanzar los 2.200 millones, superando en número a los menores de 18 años.
- A mediados de la década de 2030, habrá 265 millones de personas mayores de 80 años, más que niños.
- Incluso las naciones de rápido crecimiento experimentarán un aumento de la población anciana en los próximos 30 años.
Este cambio se debe a la prolongación de la vida, uno de nuestros logros colectivos más notables, resultado de avances en el desarrollo social, económico y la salud. Paralelamente, la urbanización, la educación superior y el acceso a la planificación familiar han contribuido a la disminución de las tasas de natalidad.

Impacto de la Pandemia de COVID-19 en la Demografía
La pandemia de COVID-19 repercutió en todos los aspectos del cambio demográfico, incluyendo la fecundidad, la mortalidad y la migración. En 2021, la esperanza de vida al nacer a nivel global se redujo a 71 años, frente a los 72,8 de 2019, principalmente por los efectos de la pandemia. No obstante, en 2024, la esperanza de vida al nacer ha alcanzado los 73,3 años, superando los niveles prepandemia.
El Envejecimiento en América Latina y el Caribe
En los últimos 70 años, la estructura demográfica de América Latina y el Caribe ha experimentado una rápida transición demográfica, con una disminución sostenida de la mortalidad y la fecundidad. Esta región ha envejecido más rápido que otras partes del mundo.
- En 1950, las personas de 60 años y más representaban el 5,2% de la población, similar a África.
- En 2022, este grupo alcanza los 88,6 millones de personas, el 13,4% de la población regional.
- Se prevé que en 2060, la proporción de personas de 60 años y más superará a la de Asia y Oceanía, acercándose a los valores de América del Norte y Europa, con 220 millones de personas mayores.
La pirámide etaria de la región ha perdido su forma clásica, asemejándose ahora a una campana, con la parte superior visiblemente más ancha. Además, entre las personas mayores, se observa una mayor proporción de mujeres que de hombres, debido a la mayor esperanza de vida femenina.

Fases del Envejecimiento Poblacional por País
El proceso de envejecimiento no es homogéneo dentro de América Latina y el Caribe, mostrando diferencias significativas entre países en cuanto a la velocidad e intensidad del proceso. Para clasificar a los países según sus etapas de envejecimiento, se utilizan dos indicadores:
- El porcentaje de personas mayores (60 años y más) en la población total.
- La tasa global de fecundidad (TGF).
A partir de estos indicadores, los países se clasifican en cinco etapas:
- Proceso incipiente: TGF igual o superior a 2,5 hijos por mujer y proporción de personas mayores inferior al 10%. (Bolivia (Estado Plurinacional de), Guayana Francesa y Haití en 2022).
- Proceso moderado: TGF inferior a 2,5 hijos por mujer y proporción de personas mayores inferior al 10%. (Belice, Guatemala, Guyana, Honduras, Nicaragua y Paraguay en 2022).
- Proceso moderadamente avanzado: TGF inferior a 2,5 hijos por mujer y proporción de personas mayores entre el 10% y el 14%. (Gran mayoría del Caribe y Centroamérica, además de Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela en 2022).
- Proceso avanzado: TGF inferior a 2,5 hijos por mujer y proporción de personas mayores entre el 14% y el 21%. (Antigua y Barbuda, Argentina, Chile, Costa Rica, Guadalupe, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tabago y Uruguay en 2022).
- Proceso muy avanzado: TGF inferior a 2,5 hijos por mujer y proporción de personas mayores superior al 21%.
En 2022, países del Caribe como Guadalupe, Martinica, Puerto Rico y Cuba superaban el 20% de personas mayores y se prevé que superarán el 30% en la próxima década. Uruguay presenta un envejecimiento avanzado, con más del 20% de personas mayores en 2022, seguido por Chile en 2030.

Índice de Envejecimiento en la Región
El índice de envejecimiento compara la proporción de personas mayores (60 años y más) con la de niños, niñas y adolescentes (menores de 15 años). En América Latina y el Caribe, este índice se ha intensificado a partir de la década de 2010. Cuba fue el primer país de la región en alcanzar un índice superior a 100 en 2011, lo que significa que la proporción de menores de 15 años igualó a la de personas de 60 años y más. Se prevé que varios otros países, incluidos Brasil, Costa Rica, Argentina, Colombia, Jamaica y México, alcanzarán esta fase en las próximas décadas.
Salud y Bienestar en la Vejez
El envejecimiento de la población tiene importantes repercusiones para la salud pública. Mantener un buen estado de salud es crucial para que las personas mayores sigan siendo independientes y participen activamente en la vida familiar y comunitaria. La evidencia sugiere que, aunque las personas viven más, no necesariamente disfrutan de una mejor salud en la vejez que generaciones anteriores, y la buena salud no se distribuye de manera uniforme.
Afecciones Comunes y Factores Influyentes
Entre las afecciones más comunes asociadas con la vejez se incluyen la pérdida de audición, cataratas, dolores de espalda y cuello, osteoartritis, diabetes, depresión y demencia. Además, son frecuentes los síndromes geriátricos como la fragilidad, la incontinencia urinaria y las caídas.
Los factores que más influyen en un envejecimiento saludable no solo son genéticos, sino que están fuertemente ligados al entorno físico y social, incluyendo la vivienda, el vecindario, la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, como una dieta equilibrada y actividad física regular, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y a retrasar la dependencia.
Hábitos para una buena salud mental en la tercera edad
Respuesta Global y el Decenio del Envejecimiento Saludable
El Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030), liderado por la OMS, hace hincapié en cuatro esferas de acción:
- Combatir el edadismo: Modificar actitudes y comportamientos sociales hacia el envejecimiento.
- Crear entornos favorables: Empoderar a las personas mayores para una vida digna, abordando los determinantes sociales de la salud.
- Integrar los cuidados en la atención primaria: Asegurar que los servicios de salud respondan efectivamente a las necesidades de las personas mayores.
- Proporcionar cuidados a largo plazo: Ofrecer el apoyo necesario a quienes lo requieren.
Los sistemas de salud y de asistencia social a nivel mundial se enfrentan a desafíos significativos para adaptarse a este cambio demográfico. La OMS colabora con Estados Miembros y otras partes interesadas para cerrar la brecha entre una vida más larga y una vida más saludable, promoviendo un envejecimiento saludable en todos los países.