Calidad de Vida Relacionada con la Salud en Adultos Mayores

El Envejecimiento Global y sus Desafíos

En la actualidad, el mundo está experimentando un notable incremento tanto en la cantidad como en la proporción de personas mayores en la población. La mayoría de la población global tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Se estima que, en 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y este grupo poblacional pasará de 1000 millones en 2020 a 1400 millones. En 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado, alcanzando los 2100 millones, y se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones.

Este cambio en la distribución de la población hacia edades más avanzadas, conocido como envejecimiento de la población, comenzó en países de ingresos altos, como Japón, donde el 30% de la población ya tiene más de 60 años. No obstante, los cambios más significativos se están observando actualmente en los países de ingresos bajos y medianos, donde en 2050 vivirá dos tercios de la población mundial de más de 60 años.

Este panorama global impone importantes retos para todos los países, que deben garantizar que sus sistemas de salud y asistencia social estén preparados para afrontar este cambio demográfico. En Colombia, al igual que en muchos otros países, está ocurriendo un proceso de transición demográfica caracterizado por disminuciones porcentuales de la población joven y aumentos en cantidad y porcentaje de las poblaciones adultas y envejecidas. En Chile, uno de los países más envejecidos de América Latina, el 19.3% de su población tiene más de 60 años. El envejecimiento es un proceso heterogéneo determinado por diversos factores.

infografía sobre estadísticas de envejecimiento global y por regiones

Aproximación Conceptual a la Calidad de Vida

¿Qué es la Calidad de Vida?

El concepto de Calidad de Vida (CV) fue introducido por primera vez por el presidente Lyndon Johnson en 1964 en relación con los planes de salud y se popularizó en los años 50 por un economista norteamericano, en estudios de opinión pública sobre la crisis económica post-Segunda Guerra Mundial. En 1977, el término se convirtió en categoría de búsqueda en el Index Medicus y palabra clave en el sistema Medline, haciéndose popular entre los investigadores de la salud en la década de los años 80.

La Calidad de Vida se define como la percepción individual sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive, y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones. Es un concepto multidimensional y complejo que incluye aspectos personales como la salud, autonomía, independencia y satisfacción con la vida, así como aspectos ambientales como las redes de apoyo y los servicios sociales. Es un concepto muy personal, donde lo que una persona considera calidad de vida puede variar ampliamente respecto a otra. La calidad de nuestra vida equivale a la calidad de nuestro envejecimiento, siendo elegible en la medida en que lo son, individual y socioculturalmente, las condiciones en que vivimos, nuestras actitudes y formas de comportarnos.

Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS)

La Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS) es la capacidad que tiene el individuo para realizar actividades importantes relativas a los componentes funcional, afectivo y social, influenciadas por la percepción subjetiva. Los factores que contribuyen a mejorar la CVRS incluyen:

  • Prevención de síntomas incómodos (dolor, dificultad respiratoria, náuseas, estreñimiento).
  • Sentirse emocionalmente saludable (feliz, resiliente, tranquilo).
  • Ser capaz de realizar actividades diarias habituales (bañarse, vestirse, ir al baño).
  • Mantener relaciones cercanas con amigos y familiares.
  • Disfrutar de actividades sociales.
  • Sentirse satisfecho con los aspectos médicos y económicos de la atención sanitaria.
  • Tener una imagen corporal y un sentido de la sexualidad (incluidas las relaciones íntimas) saludables.

En la vejez, la calidad de vida a menudo gira en torno a la salud y las opciones de atención médica. Al hablar de CVRS, los adultos mayores, sus cuidadores y sus médicos deben considerar que las mejores decisiones médicas varían de una persona a otra y no dependen únicamente de la edad. Es crucial evitar el lenguaje y las actitudes que sugieren un sesgo en contra de los adultos mayores (edadismo), ya que pueden conducir a una atención excesiva o insuficiente y afectar negativamente la CVRS.

diagrama de factores que influyen en la CVRS

Afecciones y Síndromes Comunes en la Vejez

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que conlleva un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad cronológica es relativa. Además de los cambios biológicos, el envejecimiento suele asociarse a otras transiciones vitales, como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas y el fallecimiento de seres queridos.

Entre las afecciones más comunes de la vejez se incluyen la pérdida de audición, cataratas y errores de refracción, dolores de espalda y cuello, osteoartritis, neumopatías obstructivas crónicas, diabetes, depresión y demencia. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo, un fenómeno conocido como multimorbilidad.

La vejez también se caracteriza por la aparición de varios estados de salud complejos denominados síndromes geriátricos. Estos son generalmente consecuencia de múltiples factores subyacentes, que incluyen la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión. El proceso de envejecimiento genera cambios importantes en el estilo de vida de la población y tiene repercusiones significativas en el volumen y distribución de la carga social de la enfermedad y en la calidad de vida. En Colombia, el grupo de mayores de 60 años representa un alto porcentaje de años de vida perdidos, y la problemática de la población envejeciente no se limita solo a la morbilidad y la mortalidad, sino también a determinar las condiciones de vida y de protección social.

¿QUÉ SON LOS SÍNDROMES GERIATRICOS?

Factores Determinantes de un Envejecimiento Saludable y la CVRS

La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades significativas para las personas mayores y sus familias, así como para las sociedades en su conjunto. Sin embargo, el alcance de estas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor crucial: la salud. Si las personas pueden vivir esos años adicionales con buena salud y en un entorno propicio, su capacidad para realizar actividades que valoran apenas se distingue de la de una persona más joven. Por el contrario, si estos años están dominados por el declive de la capacidad física y mental, las implicaciones para las personas mayores y la sociedad se vuelven más negativas.

Importancia del Entorno Físico y Social

Aunque algunas variaciones en la salud de las personas mayores se deben a la genética, los factores más influyentes están relacionados con el entorno físico y social, incluyendo la vivienda, el vecindario y la comunidad. Asimismo, características personales como el sexo, la etnia y el nivel socioeconómico tienen un impacto. El entorno en el que se vive durante la niñez, e incluso en la fase embrionaria, en combinación con las características personales, tiene efectos a largo plazo sobre el envejecimiento.

Los entornos físicos y sociales pueden afectar la salud directamente o a través de la creación de barreras o incentivos que inciden en las oportunidades, decisiones y hábitos relacionados con la salud. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, como una dieta equilibrada, actividad física regular y abstinencia de tabaco, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejorar la capacidad física y mental y retrasar la dependencia de los cuidados.

Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, también facilitan que las personas realicen actividades importantes para ellas, incluso ante la pérdida de facultades. Ejemplos incluyen la disponibilidad de edificios y transportes públicos seguros y accesibles, así como de lugares por los que sea fácil caminar. Una respuesta integral de salud pública debe considerar no solo los elementos individuales y ambientales que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también aquellos que refuerzan la recuperación, adaptación y crecimiento psicosocial.

El Rol de la Participación Social Activa

La participación social activa se ha transformado en uno de los pilares centrales en la promoción de un buen envejecimiento. Tiene una incidencia directa en el bienestar, ya que permite al individuo expresar su identidad, desarrollar sus habilidades y sentir que comparte con otros un propósito común. Los datos sugieren que la participación social es un factor protector en edades avanzadas, y concretamente, la participación activa en organizaciones sociales tiene incidencia en la CVRS.

Las redes de apoyo social con las que cuenta el adulto mayor pueden ser de naturaleza formal (asociadas a lo institucional) o informales (constituidas por la familia, vecinos y amigos). Las redes de apoyo primarias son de vital importancia como parte de la estructura funcional, afectiva y social.

Factores Negativos para la CVRS

Algunos de los factores que influyen negativamente en la CVRS son el deterioro mental, la discapacidad, el dolor crónico, la dependencia de los cuidadores y el aislamiento social. Estos factores suelen ser evidentes para las personas y sus médicos, como la importancia de evitar o controlar el dolor crónico para mantener una alta calidad de vida. Otros factores menos evidentes incluyen la calidad de las relaciones cercanas, influencias culturales, religión, espiritualidad, valores personales y experiencias previas con la atención sanitaria. Los determinantes sociales de la salud, que son las condiciones de los lugares donde la gente habita, aprende, trabaja y se divierte, también afectan a una amplia gama de riesgos y desenlaces relacionados con la salud y la calidad de vida.

fotografía de personas mayores interactuando socialmente

Investigación y Evidencia sobre CVRS en Adultos Mayores

Estudio en Adultos Mayores Chilenos con Participación Social Activa

Escasos estudios han abordado la CVRS en personas mayores chilenas que tienen una participación activa en organizaciones sociales. Un estudio transversal se propuso analizar la asociación entre CVRS y variables sociodemográficas, enfermedades crónicas y síndromes geriátricos en una muestra de personas mayores chilenas con una participación activa. Se obtuvo una muestra de 310 personas mayores de 60 años con participación activa en diversas agrupaciones sociales de la Municipalidad de Arica, Chile, con una antigüedad mínima de un mes.

Las principales características de la muestra fueron: 84% mujeres, 47% con edades entre 70 y 79 años, 16% indígenas, 49% con pareja y 50% participando en actividades deportivas. Para evaluar la CVRS, se aplicó el Short Form 36 (SF-36) versión 2.0, validado previamente en población chilena. También se evaluó el diagnóstico de enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, dislipidemia, artrosis u otra enfermedad crónica) y síndromes geriátricos (trastorno del desplazamiento, incontinencia urinaria, trastorno cognitivo y depresión).

Los resultados indicaron que los valores de los diversos dominios del SF-36 fueron generalmente altos, especialmente para función física y social. Sin embargo, se encontraron relaciones significativas con algunas variables predictivas:

  • El componente sumario físico (CSF) se relacionó negativamente con ser mujer, problemas de artrosis, trastornos de desplazamiento y depresión. La varianza explicada para el CSF fue del 14.3%.
  • Para el componente sumario mental (CSM), las variables predictivas fueron sexo, incontinencia urinaria y depresión, todas relacionadas negativamente. La varianza explicada para el CSM fue del 14.7%.
  • Finalmente, para la escala general del SF-36, las variables predictivas fueron sexo, tener pareja, artrosis, trastorno de desplazamiento y depresión.

La depresión emergió como la variable predictiva más significativa para la CVRS, lo cual es coherente con la alta incidencia de este trastorno neuropsiquiátrico en la población chilena mayor de 60 años. Asimismo, las mujeres se mostraron como el grupo social más vulnerable al tener una peor percepción de salud, lo que concuerda con la evidencia empírica. La artrosis fue la única enfermedad crónica que se relacionó negativamente con la CVRS, demostrando cómo sus dolores y malestares repercuten en el bienestar y limitación funcional. Síndromes geriátricos como los trastornos de desplazamiento y la incontinencia urinaria también se asociaron con una peor CVRS, lo cual la evidencia empírica vincula con la falta de autonomía.

Diferencias de Género en la Percepción de la CVRS

A pesar del rápido envejecimiento de la población, son pocos los estudios que analizan el envejecimiento desde una perspectiva de género. Vivir más años no siempre garantiza una calidad de vida óptima en la vejez, ya que hombres y mujeres pueden experimentar esta etapa de manera distinta debido a factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos y culturales. Un estudio reciente se propuso identificar las diferencias de género en la percepción de la CVRS en adultos mayores, considerando factores como preocupaciones personales, desempeño físico, aislamiento social, percepción corporal, funciones cognitivas, actitud ante el tratamiento médico, uso del tiempo libre, vida cotidiana, relaciones familiares, redes sociales, dependencia médica y relación con el médico.

Este estudio, cuantitativo, descriptivo y transversal, incluyó una muestra no probabilística de 187 adultos mayores (51.3% mujeres, edad promedio 70.66 ± 7.59 años) y utilizó el Inventario de Calidad de Vida y Salud (InCaViSa). Los resultados mostraron una diferencia estadísticamente significativa entre géneros en el desempeño físico, donde los hombres reportaron una mejor calidad de vida.

¿QUÉ SON LOS SÍNDROMES GERIATRICOS?

Desafíos y Recomendaciones para Políticas Públicas

La diversidad que se aprecia en la vejez no es una cuestión de azar, sino que se debe en gran medida a los entornos físicos y sociales que influyen en las oportunidades y hábitos relacionados con la salud. Las características personales como la familia de origen, el sexo y la etnia determinan la relación con el entorno y dan lugar a desigualdades en la salud. A menudo, se presupone que las personas mayores son frágiles, dependientes o una carga para la sociedad, una actitud edadista que debe ser combatida por los profesionales de la salud pública y la sociedad en general, ya que puede generar discriminación y afectar la formulación de políticas y la creación de oportunidades para un envejecimiento saludable.

La globalización, los avances tecnológicos, la urbanización, la migración y los cambios en las normas de género también influyen en la vida de las personas mayores de formas directas e indirectas, lo que exige que las políticas de salud pública hagan un balance de las tendencias actuales y futuras.

La construcción de una política de desarrollo social para la población adulta mayor debe partir de la investigación. Es fundamental estudiar y describir las características de la CVRS y los recursos o soportes sociales de esta población. Esto permitirá orientar a las autoridades sanitarias hacia la definición de políticas públicas, estrategias, diseño de normas, programas de atención y acciones de intervención que favorezcan el bienestar y la dignidad de las personas en esta etapa de la vida. La calidad de vida es un factor constitutivo del desarrollo humano de las personas y los pueblos, y es necesario propiciarla de forma continua y efectiva.

En respuesta a estos desafíos, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el período 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, encomendando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el liderazgo en su implementación. Es vital seguir profundizando en la línea de investigación sobre participación social y CVRS, dado que los resultados demuestran que la CVRS en personas mayores con participación social activa se relaciona con variables sociodemográficas, enfermedades crónicas y síndromes geriátricos.

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