En nuestro desarrollo como personas, uno de los objetivos más perseguidos es el de conseguir una vida plena. Pero, si nos paramos a pensar, ¿qué significa tener una vida plena o de calidad? Podría ser difícil llegar a un acuerdo o establecer un estándar. No obstante, sí se podría pensar en una idea común: en general, podríamos considerar que una vida de calidad probablemente fuera aquella en la que se está a gusto y con las necesidades básicas cubiertas.
Definición y Principios del Modelo de Calidad de Vida
El Modelo de Calidad de Vida se interpreta como una referencia y guía para el trabajo con personas con necesidades de apoyo, basándose en los aspectos esenciales para una vida de calidad. Entre los principios que fundamentan este modelo se establece su multidimensionalidad, la mejora de la autodeterminación, los recursos, el propósito de vida y un sentido de pertenencia.
En este sentido, nuestro trabajo con las personas con discapacidad debe ir encaminado a la mejora de su Calidad de Vida y la de sus familias.

Discapacidad Intelectual y sus Dimensiones de Calidad de Vida
La discapacidad intelectual (DI) se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa. La calidad de vida en las personas con discapacidad intelectual se basa en dimensiones clave como el desarrollo personal, la autodeterminación, las relaciones interpersonales, la inclusión social, el respeto de sus derechos, y el bienestar emocional, físico y material.
La Salud como Factor Crítico en la Calidad de Vida
Tener buena salud es uno de los factores que más influencia ejercen sobre la vida y la calidad de vida de todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidad, afectando a su motivación, su desarrollo y su conducta. La salud física y la salud mental están fuertemente interrelacionadas, y cuando el cuerpo se ve afectado por una enfermedad, tiene un impacto, mayor o menor, en el estado de ánimo y en la conducta. A la inversa, una enfermedad mental puede tener efectos sobre la salud física.
En el ámbito de la discapacidad, resulta esencial adoptar, en el marco de los servicios residenciales, las medidas necesarias para que las personas con discapacidad se mantengan en buen estado de salud. Se ofrecen pautas básicas en relación con la promoción de una buena salud y el cuidado de la salud en general, y se tratan, de forma muy específica, dos materias que adquieren especial relevancia en relación con las personas con discapacidad: la salud mental y la epilepsia.

Estudios Empíricos y Hallazgos Relevantes
La investigación sobre la calidad de vida en personas con discapacidad intelectual es fundamental para comprender y mejorar los apoyos que reciben.
Relación entre Calidad de Vida Individual y Familiar
Un estudio empírico realizado con 130 jóvenes adultos con DI del programa DEMOS de la Universidad Pontificia Comillas planteó dos hipótesis. La hipótesis general afirmaba que existe una relación directa y positiva entre la calidad de vida individual y la calidad de vida familiar en jóvenes adultos con DI. La hipótesis específica señalaba que no se esperaban diferencias significativas entre las dimensiones de los cuestionarios de calidad de vida individual “heteroinforme” (informado por terceros) y “autoinforme” (informado por la propia persona).
Este estudio encontró una correlación positiva entre la calidad de vida informada por los familiares y la calidad de vida familiar. Sin embargo, no se encontró correlación entre la calidad de vida informada por la propia persona con discapacidad y la calidad familiar. Se observaron discrepancias en algunas dimensiones importantes, como la autodeterminación, los derechos, las relaciones interpersonales y el bienestar emocional y físico.
Discapacidad Intelectual y Problemas de Salud Mental
El número de personas con discapacidad intelectual y enfermedades mentales asociadas ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esta población presenta mayores obstáculos que sus pares sin problemas de salud mental para acceder a los servicios de educación, ocio y salud.
Una investigación buscó conocer el nivel de calidad de vida y los problemas de salud mental de 181 personas con discapacidad intelectual entre 35 y 75 años, basándose en las percepciones de los profesionales que los atienden en diferentes servicios de atención a la discapacidad en Chile. Los resultados sugieren que sería deseable aumentar la frecuencia con la que se prestan determinados apoyos dirigidos a la población con discapacidad intelectual y problemas de salud mental, con el fin de mejorar su bienestar general.
Atención a las personas con discapacidad intelectual y problemas de salud mental
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