La temperatura corporal normal varía en función de muchos factores, como la edad, el sexo y los niveles de actividad de una persona. Si bien la temperatura corporal normal para un adulto es de alrededor de 98.6 °F (37 °C), la temperatura corporal de referencia de cada persona es ligeramente diferente y podría ser consistentemente un poco más alta o más baja. La temperatura corporal es un indicador muy importante, siendo la medida en la que se determina la capacidad del organismo para producir calor, haciendo que se mantenga un ambiente físico estable dentro de cada uno y propiciando el normal funcionamiento del cuerpo.
Las lecturas de la temperatura corporal varían en función del lugar del cuerpo donde una persona toma las mediciones. Las lecturas rectales son más altas que las orales, mientras que las lecturas de las axilas tienden a ser más bajas. La temperatura corporal ideal en adultos es de alrededor de 98.6 °F, pero esto varía en función de la edad, el sexo, la actividad física y la salud. La temperatura corporal cambia a lo largo del día.
La temperatura corporal normal es diferente en cada persona; en su variación pueden influir la edad, el peso, las actividades diarias e incluso el momento del día en el que se mida. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta que para todos puede ser variable, hay ciertos niveles que se pueden determinar como “normales” y otros que podrían ser un indicador de que algo no anda bien del todo.

Factores que Afectan la Temperatura Corporal
Las lecturas normales de la temperatura corporal pueden variar dentro de los rangos aceptados dependiendo de los siguientes factores:
- La edad y el sexo de una persona.
- La hora del día: por lo general es más baja temprano en la mañana y más alta al final de la tarde. La temperatura máxima del organismo se alcanza entre las 18 y las 22 horas y la mínima entre las 2 y las 4 horas.
- Niveles de actividad altos o bajos.
- Ingesta de alimentos y líquidos.
- En el caso de las mujeres, la etapa de su ciclo menstrual mensual.
- El método de medición, como lecturas oral (boca), rectal (recto) o axilar.
Además, ciertas afecciones médicas pueden afectar la temperatura corporal de una persona. Por ejemplo, las personas con tiroides poco activa (hipotiroidismo) tienden a tener temperaturas más bajas, mientras que las personas con cáncer tienen temperaturas más altas.
Las razones de las variaciones de temperatura corporal pueden ser diversas. Por ejemplo, algunas jornadas extenuantes de trabajo bajo el sol pueden aumentarla, mientras que una temporada de quietud en ambientes fríos puede reducirla, ambos casos sin llegar a salirse de los rangos normales. Sin embargo, cuando el cuerpo está atravesando enfermedades como infecciones, deshidratación o golpes de calor, la temperatura suele aumentar causando fiebre.
Rango de Temperatura Normal y Definición de Fiebre en Adultos
Una temperatura corporal normal de un adulto, cuando se toma por vía oral, puede variar de 97.6 °F a 99.6 °F (36.4 °C a 37.6 °C), aunque diferentes fuentes podrían dar cifras ligeramente diferentes. En términos generales, los niveles de temperatura corporal se definen así:
- Normal: entre 36 y 37,5°C.
- Levemente elevada (subfebril): entre 37,6 y 37,9°C.
- Fiebre: igual o superior a 38°C (100.4 °F).
En adultos, las siguientes temperaturas sugieren la presencia de fiebre:
- Al menos 100.4 °F (38 °C) indica que hay fiebre.
- Por encima de 103.1 °F (39.5 °C) indica que hay fiebre alta.
- Por encima de 105.8 °F (41 °C) indica que hay fiebre muy alta.
Es importante tener presente que la fiebre en sí no es la enfermedad, sino un signo de que las defensas del cuerpo están tratando de combatir una infección viral o bacteriana. Una temperatura alta es un síntoma común de enfermedades de corto plazo. La fiebre se desarrolla como la forma natural del cuerpo de reaccionar y combatir las infecciones. Otros síntomas de fiebre pueden incluir:
- Pérdida del apetito.
- Escalofríos.
- Dolor de cabeza.
- Irritabilidad.
- Dolores musculares.
- Sudoración.
- Debilidad.
La Temperatura en Personas Mayores: Particularidades y Desafíos
La temperatura corporal varía según la persona, la edad, la actividad y el momento del día. La temperatura adecuada para el cuerpo humano oscila entre los 36,5º y los 37,2º. Sin embargo, es habitual que en la tercera edad la temperatura corporal disminuya y oscile entre 33,5º y 35º. De hecho, un estudio que analizó a casi 35,500 personas encontró que los adultos mayores tenían las temperaturas más bajas en general.
La fiebre es una señal de alerta del cuerpo, pero en personas mayores no siempre aparece como un número alto en el termómetro. Con el envejecimiento, el sistema inmunitario responde de forma diferente, lo que puede atenuar la respuesta febril clásica. Identificar la causa de la fiebre en adultos mayores es clave para tratarla correctamente.
Causas Comunes de Fiebre en Adultos Mayores
- Infecciones urinarias: Las infecciones de orina en las personas mayores son una de las causas más habituales de fiebre.
- Reacciones a medicamentos: Algunos fármacos pueden producir fiebre como efecto secundario.
Hipotermia en la Tercera Edad
Se entiende por hipotermia cuando la temperatura corporal central desciende de manera no intencionada, por debajo de los 35 ºC (95 °F). La hipotermia puede ser peligrosa si no se trata rápidamente. Los signos de alarma en personas mayores son:
- Habla lenta ininteligible.
- Fatiga.
- Apatía.
- Confusión o somnolencia.
- Piel fría.
- Sensación de frío.
- Escalofríos.
A temperaturas más bajas pueden presentarse cianosis, hipotensión, bradicardia, coma o rigidez, entre otros síntomas.

Importancia de la Vigilancia Continua y Frecuencia Recomendada
Saber cómo tomar la temperatura corporal es una habilidad necesaria para detectar a tiempo si existe o no fiebre, la cual puede ser causada por posibles infecciones, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades crónicas. Es crucial tener presente que lo más objetivo es siempre medir la temperatura corporal con un termómetro.
La frecuencia de la toma de temperatura en personas mayores debe ser continua y constante, especialmente si la persona es frágil o tiene enfermedades crónicas. Cualquier fiebre debe valorarse precozmente. En entornos de cuidado, como centros y residencias de mayores, la fiebre requiere atención inmediata y una vigilancia constante. El equipo profesional debe realizar un seguimiento continuo del estado de salud, detectando de forma precoz cualquier alteración y actuando con rapidez ante el mínimo cambio.
Las temperaturas corporales peligrosas para adultos implican llamar a un médico para temperaturas superiores a 104 °F (40 °C) o inferiores a 95 °F (35 °C), especialmente si hay otras señales de advertencia, como confusión, dolor de cabeza o falta de aliento. Las temperaturas superiores a 105.8 °F (41 °C) pueden causar insuficiencia orgánica.
Métodos y Tipos de Termómetros
Hay muchos tipos de termómetros disponibles, y el mejor método depende de la edad y el estado de salud de una persona. Es importante seguir las instrucciones en el paquete del termómetro. Si una lectura de temperatura es inusualmente alta o baja, vuelva a tomarla después de aproximadamente 5 a 10 minutos. Si alguien no está seguro de que la lectura es correcta, puede volver a tomarla con un termómetro diferente. Los termómetros de tira plástica tienen algunos usos, pero no se recomiendan para el uso general en el hogar.
Existen distintos modelos de termómetros digitales que miden la temperatura en diversas zonas del cuerpo: recto, frente, oído, boca y axila. Los más precisos suelen ser los rectales y frontales.
Tipos de Termómetros Digitales
- Termómetro digital multiuso: Mide la temperatura en el ano (rectal), en la boca (oral) o en la axila (axilar). Debe mantenerse en su lugar hasta que emita un pitido, señal de que la medición se ha completado. Si bien no es el método más exacto en todas las aplicaciones, entrega una lectura bastante cercana a la temperatura real. Su uso oral no se recomienda antes de los 4 años.
- Termómetro de arteria temporal (frontal): Puede usarse para todas las edades. La temperatura se toma sobre el costado o en el centro de la frente, según el modelo del termómetro, especialmente si es del tipo sin contacto. Es importante verificar las instrucciones para conocer a qué distancia utilizarlo y otras sugerencias de uso. La exposición directa al sol y las bajas temperaturas pueden alterar los resultados.
- Termómetro timpánico (oído): Mide la temperatura en el oído. Es menos confiable para bebés muy pequeños cuyos canales auditivos son demasiado estrechos. Debe colocarse correctamente en el canal auditivo para un resultado exacto. Las bajas temperaturas después de estar afuera pueden afectar la lectura. También usa tecnología infrarroja y entrega buena precisión, siempre que el oído esté limpio y sin infecciones.
Formas de Tomar la Temperatura
- Temperatura oral (boca): Se coloca el termómetro bajo la lengua con la boca cerrada (debe afirmarse con los labios, no con los dientes). Es importante no haber comido, bebido ni fumado en los últimos 30 minutos, ya que esto puede alterar el resultado. Es preferible usarlo en adultos conscientes y cooperativos.
- Temperatura axilar (axila): El termómetro se ubica bajo la axila, con el brazo firme contra el cuerpo hasta que suena la alarma. Por lo general, entrega una temperatura 0,5ºC más baja que la real. Es el método más común y accesible, pero también el menos preciso.
- Temperatura rectal: Se introduce suavemente el termómetro entre 2 a 3 centímetros en el recto, previa lubricación (puede ser vaselina). No se recomienda si hay diarrea, inmunosupresión o cirugía rectal reciente. Es la forma más exacta, ideal para personas con dificultades para mantener el termómetro oral o cuando se necesita una lectura muy precisa.
- Temperatura frontal: Se utiliza un termómetro infrarrojo en la frente, algunos requieren contacto con la piel mientras que otros no. Su precisión es aceptable, pero puede variar por sudor o cambios ambientales.
- Temperatura timpánica (oído): Debe introducirse en el oído, con suavidad. La precisión es buena si el oído está limpio y sin infecciones.
Recuerde que los termómetros deben desinfectarse antes y después de usarlos, con jabón desinfectante y agua o un hisopo con alcohol.
Es fundamental tener en cuenta que la ingesta reciente de alimentos calientes o fríos, la aplicación de un enema, la humedad de la axila o su fricción pueden afectar el valor de la temperatura oral, rectal y axilar respectivamente, por lo que se han de esperar unos 15 minutos antes de tomar la constante para obtener una lectura precisa.
Tipos de TERMÓMETROS y CÓMO UTILIZARLOS
Recomendaciones en Caso de Temperatura Muy Alta o Baja
En caso de fiebre o hipotermia, se deben seguir las siguientes recomendaciones generales:
Para Fiebre Alta (más de 38°C)
- Mantener una buena hidratación (agua, caldos suaves, infusiones).
- Descansar.
- Evitar el exceso de abrigo.
- Poner sobre la frente, cuello, tórax y abdomen paños húmedos tibios.
- Usar antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno, de acuerdo con las indicaciones entregadas por su médico.
Cuándo Acudir a Urgencias (Adultos)
Se debe acudir a Urgencias de forma inmediata si:
- La fiebre supera los 39°C y no baja con los medicamentos indicados por su médico.
- La fiebre dura más de 3 días.
- La fiebre se acompaña de síntomas como: dificultad para respirar, somnolencia, cuello rígido, convulsiones, vómitos persistentes o sarpullido.
- La temperatura es superior a 104 °F (40 °C) o inferior a 95 °F (35 °C), especialmente si hay otras señales de advertencia, como confusión, dolor de cabeza o falta de aliento.
Para Temperatura Muy Baja (Hipotermia, menos de 35,5°C)
Es importante que proporcione abrigo gradualmente, ofrezca líquidos tibios (sin cafeína o alcohol) y evite el calor directo sobre la piel fría. Si la persona no entra en calor con las medidas indicadas y tiene la presión arterial más baja de lo habitual, se debe acudir a Urgencias.