A medida que envejecemos, nuestra forma de relacionarnos y de participar comunitariamente evoluciona. La oferta de actividades y proyectos relacionados con el envejecimiento activo es amplia y esto ayuda a fomentar una participación plural y diversa. Sin embargo, en la sociedad actual, la interacción entre generaciones a menudo queda relegada a la dinámica familiar. Sin embargo, cuando nos damos la oportunidad de trascender estos límites y permitimos que jóvenes y personas mayores se conecten en otros contextos, los beneficios son invaluables para ambos grupos.
En una sociedad que envejece rápidamente, el vínculo entre jóvenes y adultos mayores cobra una relevancia especial. Hoy las personas viven más tiempo que antes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años y se prevé que, en 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) dan cuenta que los adultos mayores pasarán de representar el 8,1% del total de la población en 2012, a un 11,5% en 2030, una tendencia que refleja el inicio del proceso de envejecimiento de la población.

Desafíos y Prejuicios en la Relación Intergeneracional
A pesar del avance positivo en la esperanza de vida, las personas mayores enfrentan diversos desafíos, entre ellos actitudes negativas profundamente arraigadas. Las personas mayores pueden sentirse excluidas de la sociedad a causa de una serie de prejuicios y estereotipos negativos que se les atribuyen. Por ejemplo, es común que se les considere dependientes, frágiles y con poca capacidad para adaptarse a los cambios. La discriminación por edad, conocida como edadismo, se considera un maltrato y tiene un impacto adverso en su salud mental y física. Además, las personas mayores pueden sentirse desconectadas de la sociedad, la familia y los amigos, y pueden experimentar una carencia de sentido vital o una sensación de marginación, un fenómeno observado en estudios como los del Observatorio de la Soledad.
En muchas ocasiones, las barreras entre generaciones surgen de estos estereotipos y prejuicios que ambos grupos mantienen. Es importante que los jóvenes no vean a los adultos mayores únicamente a través del prisma de la dependencia o la enfermedad, sino que los reconozcan como personas con historias ricas, habilidades valiosas y experiencias únicas que pueden compartir.
Beneficios de la Interacción Intergeneracional
La inclusión intergeneracional puede conducir a propuestas de intervención socioeducativa, favorecer la riqueza de experiencias y la cohesión social, mejorando de esta forma la calidad de vida de todas las personas que involucra. Fomentar la empatía entre jóvenes y adultos mayores es esencial para construir una sociedad más inclusiva y solidaria, donde cada persona, sin importar su edad, se sienta valorada y apoyada.
Ventajas para las Personas Mayores
- El afrontamiento a la soledad.
- La prevención del deterioro cognitivo, pues un envejecimiento no productivo puede llevar a la acumulación de placas seniles (β-amiloide y ovillos neurofibrilares).
- Revitalización de su día a día y un recordatorio de la alegría y la curiosidad que caracterizan a la juventud, al interactuar con ellos.
Como señaló Martínez (2013), "con independencia de la edad, las enfermedades, el estado cognitivo o el grado de discapacidad o dependencia, las personas mayores son poseedoras de dignidad. Por tanto, deben ser tratadas con igual consideración y respeto que los demás.”

Ventajas para los Jóvenes
- Los adultos mayores aportan sabiduría, historias y lecciones de vida que pueden enriquecer el aprendizaje y el crecimiento de los jóvenes.
- Mejora en la resolución de problemas.
- Aumento de la resiliencia, entendida como la capacidad de relativizar los problemas y encontrar soluciones.
- Los jóvenes pueden aprender a ver más allá de los estereotipos asociados con la vejez, reconociendo la riqueza y diversidad de las vidas que han llevado estas personas.
Beneficios Mutuos
Los principales beneficios de las relaciones intergeneracionales para ambos son la mejora de nuestra Memoria de Trabajo, Memoria Anterógrada y Reserva Cognitiva. Así pues, la relación entre jóvenes y ancianos facilita nuevas oportunidades de crecimiento personal. Estas interacciones generacionales también fomentan la empatía y el entendimiento mutuo. Los jóvenes aportan energía, innovación y una visión fresca del mundo, mientras que los ancianos son portadores de un legado invaluable, sus vivencias, historias y lecciones de vida representan una fuente inagotable de sabiduría.
Una habilidad blanda crucial en estas interacciones es la escucha activa, que permite sincronizarse con la otra persona y comprender profundamente lo que está pasando. Frecuentemente, se desconoce de qué hablar con los abuelos, e incluso con los padres mayores, y la clave reside en la escucha activa.
El Papel de la Familia y la Comunidad
La educación y la familia juegan un papel fundamental en el desarrollo de la empatía. Programas educativos que incluyan actividades intergeneracionales, como proyectos de historia oral, tutorías o voluntariado en hogares de ancianos, pueden ser efectivos para cultivar la empatía entre los jóvenes. Por otro lado, las iniciativas comunitarias también son clave. Crear espacios donde jóvenes y adultos mayores puedan interactuar y compartir sus vidas es vital para construir una comunidad más unida y empática. Fomentar estos encuentros es una responsabilidad que recae en toda la sociedad. Las escuelas, organizaciones comunitarias y entidades gubernamentales podrían implementar programas que promuevan la interacción entre generaciones.
Es común que los abuelos se hagan cargo de sus nietos, un fenómeno conocido como el ‘Fenómeno abuelos y esclavos’ según la Asociación SIENA, lo que resalta la necesidad de reconocer y apoyar estas dinámicas familiares mientras se promueven otras formas de interacción fuera del ámbito de la carga familiar.
Investigación sobre el Contacto Abuelo-Nieto y las Actitudes Hacia los Mayores
Para abordar el problema de la discriminación por edad, es crucial comprender los factores que influyen en las actitudes de los jóvenes hacia las personas mayores. En este sentido, un estudio realizado por Liao y colaboradores (2023) examina la relación entre el contacto abuelo-nieto y las actitudes de los adolescentes hacia los adultos mayores, utilizando la teoría del contacto como guía. El contacto intergeneracional, específicamente entre abuelos y nietos, desempeña un papel fundamental en la formación de las actitudes de los jóvenes hacia las personas mayores.
La importancia de investigar entrevista a Julieta Fierro
Objetivo y Metodología del Estudio
Estudios empíricos respaldan la idea de que el contacto intergeneracional positivo mejora las percepciones de los adolescentes hacia los adultos mayores. Dado que la relación abuelo-nieto en contextos familiares ofrece oportunidades únicas para un contacto íntimo y continuo con adultos mayores, este estudio se centró en este vínculo. Por ejemplo, en la cultura china, donde la convivencia multigeneracional es común, el contacto en el ámbito familiar es especialmente significativo. Sin embargo, es importante recordar que el impacto del contacto abuelo-nieto en las actitudes hacia los adultos mayores depende en gran medida de complejas normas sociales y virtudes culturales. Promover la generalización de los efectos del contacto de los abuelos a todos los adultos mayores fuera del entorno familiar es clave para reducir la discriminación por edad.
Inicialmente, 162 estudiantes universitarios de una universidad pública fueron reclutados para esta investigación. Los participantes completaron un cuestionario dividido en dos secciones contrapesadas: la sección A abordó las relaciones con los cuatro abuelos biológicos, y la sección B las actitudes explícitas hacia las personas mayores y el envejecimiento. Se administró una prueba para evaluar las actitudes implícitas hacia los adultos mayores. El orden de las medidas se contrapesó entre los participantes sin revelar efectos significativos. Dieciséis participantes fueron excluidos debido a datos insuficientes o tiempos de respuesta extremos.
Evaluación de Actitudes y Ansiedad Intergrupal
Las actitudes hacia esta población pueden dividirse en explícitas e implícitas. Las actitudes explícitas son juicios conscientes y controlados, mientras que las actitudes implícitas son evaluaciones automáticas e inconscientes que no están bajo control voluntario y que pueden revelar prejuicios subyacentes. Distinguir entre ambas permite ver cómo las personas pueden mostrar actitudes positivas de forma consciente, mientras que a nivel inconsciente podrían mantener sesgos.
- La tipicidad percibida de cada abuelo se evaluó con una única pregunta sobre si eran representativos de los adultos mayores en general, utilizando una escala de 7 puntos.
- El concepto de la ansiedad intergrupal, que implica incomodidad ante el contacto con el exogrupo, se evaluó mediante la Escala de ansiedad intergrupal, incluyendo adjetivos con valencia tanto negativa como positiva, calificados del 1 al 7 según las interacciones con desconocidos mayores de 65 años. Experiencias positivas de contacto permiten reducir dicha ansiedad.
- Las actitudes explícitas se evaluaron con la Escala de actitud hacia las personas mayores de Kogan (25 ítems).
- Las actitudes implícitas se midieron mediante una adaptación de la Prueba de Asociación Implícita, que consistió en clasificar palabras relacionadas con adultos mayores y adjetivos positivos/negativos.
Resultados y Conclusiones del Estudio
Los resultados indicaron que las actitudes explícitas e implícitas hacia los adultos mayores no mostraron correlaciones significativas entre sí, revelando una disociación entre estas. El contacto con los abuelos, es decir, la frecuencia y calidad de las interacciones que los jóvenes tienen con ellos, se asoció positivamente con las actitudes explícitas. Se llevaron a cabo regresiones utilizando medidas de contacto, tipicidad y términos de interacción, y se analizaron tanto la cantidad como la calidad del contacto para evaluar las actitudes explícitas e implícitas.
Los resultados revelaron que un mayor y mejor contacto se asociaba con actitudes más positivas hacia los adultos mayores. Además, la interacción entre la calidad del contacto y la tipicidad también fue fundamental, mostrando un efecto más pronunciado con una alta tipicidad. En un marco de envejecimiento acelerado de la población, donde la discriminación por edad prevalece como el prejuicio más común, es crucial identificar factores que influyan en las actitudes de los más jóvenes. Los hallazgos destacan vínculos específicos entre la cantidad y calidad del contacto con la relación abuelo-nieto y dimensiones particulares de actitudes hacia las personas mayores.
Tanto la cantidad como la calidad del vínculo abuelo-nieto influyen positivamente en las actitudes explícitas hacia los mayores. Aunque la cantidad de contacto destaca en las actitudes implícitas, esta dualidad señala la complejidad en la formación de actitudes. La comprensión de estas dinámicas destaca la relación entre abuelo y nieto como un modelador clave de actitudes hacia los mayores, vital para abordar la discriminación por edad en sociedades en envejecimiento.
Limitaciones y Futuras Direcciones
Una limitación clave del estudio fue la dificultad para establecer direccionalidad causal en la relación entre el contacto abuelo-nieto y las actitudes hacia las personas mayores. La generalización de los resultados también se ve limitada por el tamaño relativamente pequeño y la homogeneidad de la muestra de estudiantes universitarios chinos. Por lo que, estudios futuros deberían abordar dicho aspecto mediante el uso de muestras más grandes y representativas de jóvenes, considerando factores como la edad, nivel educativo y experiencia laboral que pueden influir en las actitudes hacia las personas mayores. Adicionalmente, sería esclarecedor explorar el desarrollo de actitudes explícitas e implícitas relacionadas con la edad.
Referencia: Liao, T. F., Zhuoga, C. y Chen, X. (2023). Contact with grandparents and young people’s explicit and implicit attitudes toward older adults. BMC Psychology, 11(1).
Proyectos Exitosos de Interacción Intergeneracional
Desde la Fundación Pere Tarrés se fomentan las experiencias de intervención con una mirada integradora y que favorezcan el contacto entre varios grupos de edad. Un ejemplo destacable es el proyecto de memoria histórica llevado a cabo en el casal de ancianos del Baix Guinardó, conjuntamente con escuelas e institutos del barrio y del distrito. Este proyecto consiste en el intercambio de visiones sobre las vivencias de la etapa de la posguerra española y el estilo de vida durante los años del franquismo. Esta actividad promueve el diálogo y el intercambio de conocimientos entre las personas mayores y los adolescentes, permitiendo a los jóvenes de otros orígenes culturales conocer el testimonio en primera persona de esta etapa histórica. De esta actividad de memoria se derivan grupos de discusión donde se fomenta la tolerancia, el respeto, la escucha activa, la comunicación y el diálogo entre diferentes generaciones, lo que ayuda a entender mejor las diferencias y similitudes entre las experiencias de vida. Los beneficios observados son diversos: la propuesta fomenta la comprensión del pasado y ayuda a entender mejor los acontecimientos históricos y comprender su relevancia en el presente.

Aquí presentamos algunos otros ejemplos de proyectos que promueven la interacción entre grupos de ancianos y jóvenes:
- Programa de Formación Digital (Nguyen et al., 2015): Este programa trató de cerrar la brecha de generación digital entre generaciones a través de un programa de formación. Se reclutaron personas mayores de diferentes orígenes, así como jóvenes voluntarios de entre 10 y 15 años de edad. El proyecto incluyó secciones de interacción semanal durante tres meses, y cada persona mayor fue asignada para formar equipo con un joven. Se eligió un juego en particular para que los participantes interactuaran y su comunicación se observó a través de entrevistas y cuestionarios. Se concluyó que el uso de juegos sociales enfatiza la interacción intergeneracional y la comunicación entre jóvenes y ancianos, dando más oportunidades para la interacción y aumentando la motivación.
- Proyecto «History Alive!» de Elders Share the Arts (ESTA): Este proyecto fomenta la comunicación entre diferentes generaciones mediante la creación de un espacio de diálogo sobre sus similitudes y diferencias. Los participantes son seleccionados de las escuelas locales y de la comunidad de personas mayores, y se les da un tema para el debate. Los participantes pueden discutir los temas utilizando artes teatrales, artes visuales, narración y escritura. Según el director ejecutivo de ESTA, los beneficios son numerosos: las personas mayores aprenden habilidades de presentación y mejoran su inglés (si es su segundo idioma), y pueden compartir sus historias de vida. Los jóvenes, por otro lado, aprenden a respetar a los ancianos, los ven como parte de la comunidad y se involucran más con sus problemas.
En otro estudio realizado en España, los investigadores intentaron revisar la efectividad de 133 proyectos intergeneracionales, lo que subraya el interés y la proliferación de estas iniciativas.

La interacción entre jóvenes y personas mayores es un puente entre el pasado y el futuro, una confluencia de experiencias y sueños que puede enriquecer a ambos grupos. Al fomentar estos encuentros, no solo estamos fortaleciendo los lazos intergeneracionales, sino también construyendo una sociedad más inclusiva y conectada.