La Melatonina en la Tercera Edad: Información Clave para un Descanso Saludable

El sueño es un proceso fisiológico fundamental que normalmente ocurre en varias etapas, alternando períodos de sueño profundo y ligero sin soñar, y fases de sueño activo (sueño con movimientos oculares rápidos o MOR). Este ciclo se repite varias veces a lo largo de la noche. Sin embargo, con el envejecimiento, los patrones de sueño tienden a cambiar significativamente, impactando la calidad de vida de los adultos mayores.

Esquema de las etapas del ciclo del sueño humano

Cambios en el Patrón de Sueño con el Envejecimiento

La mayoría de las personas mayores experimentan dificultades para conciliar el sueño, se despiertan con más frecuencia durante la noche y se levantan más temprano por la mañana. Aunque el tiempo total de sueño puede mantenerse similar o disminuir ligeramente (aproximadamente 6.5 a 7 horas por noche), el tiempo que se pasa en la cama sin dormir es mayor, y la transición entre el sueño y la vigilia a menudo es abrupta. Esto lleva a la percepción de tener un sueño más ligero en comparación con la juventud.

Las personas mayores pasan menos tiempo en la fase de sueño profundo y sin soñar, despertándose en promedio de 3 a 4 veces cada noche y siendo más conscientes de estos despertares. Este fenómeno se debe no solo a la reducción del sueño profundo, sino también a otras causas como:

  • La necesidad de levantarse a orinar (nicturia).
  • Ansiedad.
  • Incomodidad y dolor derivados de enfermedades crónicas.

Efectos de los Cambios en el Sueño

La dificultad para dormir es un problema molesto que puede tener graves consecuencias. El insomnio prolongado (crónico) es una de las principales causas de accidentes y depresión. La privación del sueño con el tiempo puede ocasionar confusión y otros cambios mentales. Sin embargo, es una condición tratable, y una cantidad adecuada de sueño puede disminuir los síntomas. Los problemas del sueño también son un síntoma común de depresión, por lo que es crucial consultar a un profesional de la salud para determinar si existe una causa subyacente.

Problemas Comunes del Sueño en la Edad Avanzada

El insomnio es uno de los problemas más frecuentes en las personas de edad avanzada, definido como la incapacidad para iniciar o mantener el sueño durante al menos tres meses, con una frecuencia mínima de tres días a la semana. Además del insomnio, pueden presentarse otros trastornos del sueño como:

  • El síndrome de las piernas inquietas.
  • La narcolepsia.
  • La hipersomnia.
  • La apnea del sueño, una afección en la que la respiración se detiene por un tiempo durante el sueño, lo cual puede causar problemas graves.

¿Por qué el sueño es diferente en el anciano?

Los cambios en el patrón de sueño de los ancianos, como acostarse y levantarse más temprano, mayor tiempo en cama sin dormir (sueño menos efectivo) y una mayor latencia de sueño, se deben a diversos factores:

  • Cambios hormonales: La producción de melatonina, una hormona clave en la regulación del sueño, disminuye con la edad, especialmente a partir de los 55 años. Esta disminución altera el reloj interno o ritmo circadiano.
  • Medicación: Los adultos mayores suelen tomar múltiples medicamentos que pueden interferir con el sueño.
  • Salud física y mental: Enfermedades como la artritis, enfermedades cardíacas, ansiedad o depresión afectan la calidad del sueño.

Consecuencias del Insomnio Crónico en Ancianos

El insomnio crónico en personas mayores puede tener repercusiones más graves que en los jóvenes:

  • Deterioro cognitivo: El sueño inadecuado empeora problemas de memoria y atención, y aumenta el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
  • Salud emocional: Aumenta los síntomas de ansiedad y depresión.
  • Problemas físicos: Mayor riesgo de hipertensión, diabetes y obesidad.
  • Riesgo de caídas aumentado: La fatiga ralentiza el tiempo de reacción y los reflejos, favoreciendo caídas que pueden resultar en fracturas graves.

El Reloj Biológico y la Melatonina

La edad se acompaña de alteraciones de los ritmos biológicos. La pérdida del ritmo sueño/vigilia no es solo un síntoma, sino que refleja la alteración de las estructuras que controlan los ritmos circadianos. Esto indica un desajuste del reloj biológico central, que afecta a otros ritmos como los metabólicos, endocrinos y de neurotransmisores cerebrales.

El reloj biológico, una estructura de aproximadamente 20.000 neuronas localizada en el hipotálamo, está regulado por el fotoperiodo (alternancia de luz y oscuridad). Se encarga de poner en marcha los ritmos biológicos del organismo, que son fundamentales para la supervivencia de todas las especies vivas. Este reloj biológico también regula la producción de melatonina por la glándula pineal, liberándose a la sangre y líquido cefalorraquídeo con un pico entre las 2 y 4 de la madrugada. Este pico de melatonina es el mediador de la oscuridad del reloj biológico, sincronizando todos los ritmos circadianos.

Gráfico mostrando la producción de melatonina por la glándula pineal a lo largo de un ciclo de 24 horas

Factores que Alteran el Reloj Biológico con la Edad

Con la edad, el reloj biológico se "estropea" debido a múltiples causas:

  • Desgaste de células especializadas de la retina que informan sobre la luz y oscuridad.
  • Contaminación lumínica: Exposición a luz inadecuada en las últimas horas del día, alterando el ritmo normal.
  • Contaminación electromagnética: Altera la expresión de genes y proteínas del reloj, afectando su capacidad reguladora.
  • Medicamentos: Algunos fármacos como alfa y beta bloqueantes, barbitúricos, hipnóticos, antagonistas del calcio, y antiinflamatorios esteroideos y no esteroideos, pueden tener efectos secundarios agresivos para el organismo.

Prevención y Tratamiento del Insomnio en Ancianos

El tratamiento del insomnio en ancianos debe ser personalizado. Es muy importante consultar con un proveedor de atención médica antes de tomar cualquier medicamento para dormir, ya que las personas mayores responden de manera diferente a los medicamentos en comparación con los adultos jóvenes.

Medidas para Estimular el Sueño y Restablecer el Reloj Biológico

Existen varias medidas para mejorar el sueño y resincronizar el reloj biológico:

  • Mantener un fotoperiodo adecuado, usando luces blancas durante el día (o exposición solar) y luces cálidas desde el atardecer.
  • Evitar el WiFi por la noche.
  • Comer no más tarde de las 14:00 y cenar no más tarde de las 20:00.
  • Hacer ejercicio en horas de luz solar, nunca después de las 19:00.
  • Tomar un refrigerio ligero a la hora de ir a la cama; la leche tibia puede aumentar la somnolencia.
  • Evitar estimulantes como la cafeína (café, té, bebidas de cola, chocolate) al menos 3 o 4 horas antes de acostarse.
  • No tomar siestas durante el día.
  • Evitar la estimulación excesiva (programas televisivos violentos, juegos de computadora) antes de dormir.
  • Practicar técnicas de relajación a la hora de acostarse.
  • No usar televisión, computadora, teléfono celular o tableta en el dormitorio.
  • Intentar acostarse y despertarse a la misma hora todos los días.
  • Utilizar la cama solamente para dormir o para la actividad sexual.
  • Evitar productos de tabaco, especialmente antes de dormir.
  • Preguntar al médico si los medicamentos que toma pueden afectar el sueño.
  • Si no puede conciliar el sueño después de 20 minutos, levantarse y realizar una actividad tranquila (leer, escuchar música) hasta sentir sueño y volver a intentarlo.
  • Evitar el consumo de alcohol antes de acostarse, ya que puede inducir somnolencia pero afectar la calidad del sueño.

La Melatonina como Cronobiótico y Antioxidante

La melatonina es una molécula muy versátil con propiedades cronobióticas, lo que significa que es un regulador de los ritmos biológicos. Actúa directamente sobre el reloj biológico central, regulando la expresión de genes y proteínas reloj, lo que permite restaurar el sistema circadiano del organismo. Por ello, es eficaz en cualquier trastorno del ritmo, no solo en el sueño. Por ejemplo, para el jet-lag, se recomienda tomar melatonina 3-4 días antes de viajar y continuar otros 3-4 días en destino.

MELATONINA: El ANTIOXIDANTE más POTENTE del cuerpo

Melatonina Extrapineal y sus Funciones Protectoras

Además de la melatonina producida por la glándula pineal, todos los órganos y tejidos del organismo producen también melatonina extrapineal. Esta se produce en cantidades mucho más elevadas que la melatonina sanguínea y es utilizada por las propias células para defenderse del estrés oxidativo generado durante la actividad metabólica. El oxígeno, esencial para la vida, es tóxico y se transforma en radicales libres que se acumulan con la edad, contribuyendo al envejecimiento y dañando las células. Esto activa la inmunidad innata, generando un estado crónico de inflamación que subyace al envejecimiento.

Los radicales libres y la inflamación dañan las mitocondrias, orgánulos responsables de la producción de energía celular, llevando a la muerte celular y estableciendo un círculo vicioso en el envejecimiento. La melatonina extrapineal se produce en las células para combatir estos tres condicionantes del daño celular:

  • Es un potente antioxidante, el más potente del organismo.
  • Es un potente antiinflamatorio.
  • Es un estimulador de la mitocondria para generar energía y aumentar la capacidad defensiva de la célula.

La melatonina administrada exógenamente posee las mismas potentes propiedades que la endógena. Estudios han mostrado que dosis altas de melatonina pueden frenar el envejecimiento en modelos animales y restaurar el daño celular en ensayos clínicos sin efectos secundarios significativos. En deportistas, dosis de 100 mg/día han mostrado alta eficacia contra el daño oxidativo e inflamatorio.

Melatonina en la Enfermedad de Alzheimer

Con la edad, la producción de melatonina disminuye. Sin embargo, estos niveles son aún menores en personas con enfermedad de Alzheimer. Los cambios en la secreción de melatonina contribuyen a la interrupción del sueño y a la mayor inquietud nocturna en estos pacientes. Entre los tratamientos estudiados para compensar estas irregularidades se encuentran la melatonina y la terapia de luz.

En pacientes con Alzheimer, al final de la tarde o al anochecer, muchos muestran una capacidad reducida para mantener la atención, pensamiento y habla desorganizados, agitación, deambulación, comportamientos físicos repetitivos y trastornos emocionales y perceptivos. Un estudio con 157 pacientes con Alzheimer divididos en grupos (placebo, 2.5 mg de melatonina de liberación prolongada, y 10 mg de melatonina) mostró que la melatonina facilitó el sueño en un subgrupo de individuos. Sin embargo, también aumentó el comportamiento retraído y depresivo relacionado con la demencia, aunque estos efectos negativos se contrarrestaron al combinarla con terapia de luz brillante.

Seguridad y Dosis de la Melatonina en Ancianos

Dormir bien es fundamental para una buena salud general. Aproximadamente la mitad de los adultos mayores experimentan problemas para dormir. La melatonina es una hormona producida en la glándula pineal que señala al cuerpo y al cerebro cuándo prepararse para dormir. Sus niveles naturales varían según la exposición a la luz: inactiva durante el día y activa con la oscuridad. Por ello, se recomienda evitar pantallas brillantes antes de acostarse.

La melatonina ayuda a conciliar el sueño más rápidamente, pero no necesariamente aumenta la duración ni la calidad del sueño si existen otras afecciones subyacentes como dolor crónico, apnea del sueño o síndrome de las piernas inquietas. La cantidad eficaz de melatonina suplementaria varía, pero la mayoría de los expertos aconsejan tomar entre 0.5 y 2 miligramos aproximadamente una hora antes de acostarse. Dosis superiores a 2 miligramos no acelerarán el sueño y pueden aumentar la gravedad de efectos secundarios como:

  • Somnolencia diurna.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Náuseas.

Consideraciones de Seguridad

En general, los médicos y farmacéuticos consideran que la melatonina es segura para las personas mayores, ya que sus efectos secundarios son leves, no crea hábito y no provoca síntomas de abstinencia. Sin embargo, la somnolencia diurna y los mareos pueden aumentar el riesgo de caídas en ancianos. No se debe conducir ni usar maquinaria durante cinco horas después de tomar el suplemento. No se recomienda tomar melatonina si se tiene una enfermedad autoinmunitaria.

Es necesario investigar más para comprender plenamente los efectos de la melatonina en los adultos mayores a largo plazo. Se recomienda consultar al médico antes de tomar suplementos de melatonina, especialmente si se padecen otras enfermedades o se toman otros medicamentos. La melatonina no debe ser el primer ni único remedio para mejorar el sueño.

Tratamiento Farmacológico del Insomnio en Ancianos: Opciones y Precauciones

Las personas de edad avanzada responden de una manera diferente a los medicamentos. Es fundamental consultar con el médico antes de tomar cualquier fármaco para dormir. Si es posible, se deben evitar los medicamentos para dormir. Los antidepresivos pueden ser útiles si la depresión afecta el sueño y, en algunos casos, no tienen los mismos efectos secundarios que los somníferos tradicionales.

En ocasiones, un antihistamínico suave puede ser eficaz para el insomnio a corto plazo, pero la mayoría de los expertos no lo recomiendan para personas mayores. Los suplementos de melatonina son seguros para uso a corto plazo y pueden ayudar a conciliar el sueño más rápidamente y a manejar el desfase horario. Los medicamentos para dormir como el zolpidem, zaleplon, eszopiclona o las benzodiazepinas deben usarse únicamente bajo recomendación médica y por un corto período, ya que pueden generar dependencia o adicción.

Riesgos de las Benzodiazepinas en Ancianos

El uso de benzodiazepinas (Lormetazepam, Lorazepam, Diazepam, Lexatin, Orfidal, entre otras) en personas mayores presenta importantes riesgos debido a los cambios fisiológicos asociados con la edad. La disminución de la función hepática y renal prolonga su eliminación, causando acumulación y aumentando la probabilidad de efectos secundarios como:

  • Sedación prolongada.
  • Somnolencia diurna.
  • Alteración de funciones cognitivas (memoria, atención, toma de decisiones).
  • Aumento significativo del riesgo de caídas y fracturas, especialmente con benzodiazepinas de acción prolongada.

El uso prolongado puede llevar a la dependencia física y al síndrome de abstinencia, con síntomas como insomnio de rebote, ansiedad, irritabilidad o convulsiones. Por estas razones, su uso en ancianos debe ser limitado en duración y dosis, priorizando alternativas no farmacológicas.

Medicamentos Más Seguros para el Insomnio en el Anciano

Los fármacos más seguros para tratar el insomnio en los ancianos son la melatonina y el Daridorexant (Quviviq ®).

  • La melatonina se vende sin receta como suplemento alimenticio, con mínimos efectos adversos a la dosis terapéutica de 2 mg, tomada una a dos horas antes de acostarse. Se administra bajo el supuesto de que la liberación de melatonina decae considerablemente a partir de los 55 años.
  • El Daridorexant (Quviviq ®) se vende con receta médica y está disponible en España desde octubre de 2023. En ensayos clínicos, ha demostrado ser seguro en adultos y en pacientes de 65 a 85 años, con una dosis recomendada de 50 mg media hora antes de acostarse.

Ventajas de la Melatonina y Daridorexant frente a las Benzodiazepinas:

  • No producen somnolencia al día siguiente.
  • Preservan habilidades psicomotoras como la coordinación, fuerza muscular y tiempo de reacción.
  • No causan afectación cognitiva (atención, concentración, memoria).
  • No aumentan el riesgo de caídas (con Daridorexant, el riesgo es incluso menor que con placebo).
  • Menor potencial de abuso y adicción.
  • No generan tolerancia con el tiempo, por lo que no es necesario modificar la dosis.

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