Las náuseas y los vómitos son síntomas comunes que todos experimentamos a lo largo de la vida. Se presentan en todas las edades, pero son especialmente frecuentes en mujeres embarazadas y en personas que se someten a tratamientos contra el cáncer. Las náuseas se definen como una sensación desagradable y fuerte de malestar en el estómago, acompañada de ganas de vomitar, mientras que el vómito es la expulsión forzada del contenido del estómago a través de la boca, también conocido como emesis. Es importante distinguir entre náuseas (la sensación) y vómito (la acción de expulsar). El momento en que aparecen estos síntomas puede ofrecer pistas sobre su causa. El cerebro, no el estómago, es quien indica al cuerpo cuándo vomitar, y a menudo, es una forma natural del cuerpo de deshacerse de sustancias tóxicas o contaminadas, siendo necesario y saludable en la mayoría de las ocasiones.

El Síndrome de Vómitos Cíclicos
El síndrome de vómitos cíclicos se caracteriza por episodios intensos y recurrentes de náuseas y vómitos que no tienen una causa aparente. Estos episodios, conocidos como crisis, pueden durar desde unas pocas horas hasta varios días, alternándose con períodos sin síntomas. Cada episodio tiende a comenzar a la misma hora del día, durar el mismo tiempo y presentarse con síntomas e intensidad similares a los anteriores.
Fases del Síndrome de Vómitos Cíclicos
- Fase de pródromo: La persona siente que un episodio se aproxima, a menudo con sudoración intensa y náuseas, con o sin dolor abdominal, que puede durar desde minutos hasta horas.
- Fase de vómitos: Los síntomas principales son náuseas, vómitos y arcadas fuertes. En el pico de esta fase, la persona podría vomitar varias veces por hora.
- Fase de recuperación: Comienza cuando la persona deja de vomitar y de sentir arcadas, y disminuyen las náuseas. La mejora puede ser gradual o rápida.
- Fase de bienestar: Es el período entre episodios, donde la persona se siente bien.
Este síndrome se presenta en todos los grupos de edad, aunque frecuentemente se inicia en niños de 3 a 7 años. Aunque es más común en la infancia, el número de casos diagnosticados en adultos está en aumento. El diagnóstico puede ser difícil debido a que el vómito es un síntoma de muchos trastornos. El tratamiento se centra a menudo en cambios en el estilo de vida para evitar desencadenantes y el uso de medicamentos contra las náuseas y la migraña para aliviar los síntomas.
Causas del Síndrome de Vómitos Cíclicos
La causa de fondo de este síndrome es desconocida, pero algunas posibilidades incluyen la genética, dificultades digestivas, problemas del sistema nervioso y desequilibrios hormonales. Identificar los desencadenantes individuales puede ayudar en el manejo.
Factores de Riesgo
- Migrañas: Existe una relación no clara, pero muchos niños con síndrome de vómitos cíclicos tienen antecedentes familiares de migrañas o las desarrollan al crecer. En adultos, también se asocia con antecedentes personales o familiares de migrañas.
- Uso crónico de marihuana (Cannabis sativa): El consumo crónico de marihuana puede llevar al síndrome de hiperémesis cannabinoide, que causa vómitos persistentes sin períodos normales intermedios. Este síndrome a menudo se confunde con el de vómitos cíclicos y se caracteriza porque los afectados buscan ducharse o bañarse con frecuencia. Para descartarlo, es necesario dejar de consumir marihuana durante al menos una o dos semanas para observar si los vómitos disminuyen.
Qué es el Síndrome de Vómitos Cíclicos
Náuseas y Vómitos Comunes: Definición y Complicaciones
Las náuseas son un deseo fuerte y desagradable de vomitar, mientras que el vómito es la expulsión violenta y forzada de los contenidos estomacales por la boca. El vómito vacía el estómago y a menudo alivia las náuseas, al menos temporalmente. Puede ser un acto violento, incluso con la expulsión de contenido a varios metros (vómito en escopetazo). No debe confundirse con la regurgitación, que es la expulsión de contenido estomacal sin náuseas ni contracciones abdominales forzadas, como ocurre en personas con acalasia o divertículo de Zenker.
El material vomitado suele reflejar lo que se ha comido. Si contiene sangre, puede ser de color rojo vivo (hematemesis) o tener aspecto de granos de café si ha sido parcialmente digerida. Si contiene bilis, tendrá un sabor amargo y una coloración amarillo-verdosa.
Complicaciones
Además de ser incómodo, el vómito puede causar graves complicaciones:
- Vómito inhalado (aspiración): Si la persona está inconsciente o parcialmente consciente, existe el riesgo de aspirar el vómito, lo que puede irritar gravemente los pulmones.
- Desgarro del esófago: El vómito intenso aumenta la presión en el esófago, pudiendo tensar o rasgar su revestimiento interno (síndrome de Mallory-Weiss). Un desgarro leve causa dolor y sangrado, pero una hemorragia más intensa puede ser mortal. Rara vez, se producen desgarros en toda la pared esofágica, llevando a una perforación y fuga del contenido estomacal, una situación grave conocida como síndrome de Boerhaave.
- Deshidratación y anomalías electrolíticas: El vómito provoca la pérdida de agua y minerales (electrólitos), lo que puede llevar a deshidratación y alteraciones electrolíticas, especialmente en recién nacidos y lactantes. En adultos mayores, este riesgo también es elevado.
- Desnutrición y pérdida de peso: El vómito crónico puede causar desnutrición, pérdida de peso y alteraciones metabólicas.
- Caries dentales: El ácido del vómito puede corroer el esmalte dental.

Causas de Náuseas y Vómitos
Las náuseas y los vómitos ocurren cuando se activa el centro del vómito en el encéfalo. Las causas suelen estar asociadas a trastornos del tubo digestivo, del encéfalo, o a sustancias ingeridas.
Causas Frecuentes
- Gastroenteritis: Infección del tubo digestivo.
- Sustancias: Alcohol, analgésicos opioides (morfina), cannabis (marihuana), y fármacos antineoplásicos (quimioterapia).
- Toxinas: Plomo y algunas toxinas presentes en alimentos y plantas.
- Obstrucción intestinal: El alimento y los líquidos retroceden hacia el estómago.
- Otros trastornos abdominales: Apendicitis, pancreatitis, que suelen causar dolor abdominal importante además del vómito.
Causas Menos Frecuentes
- Trastornos del encéfalo o del sistema nervioso central: Infecciones (meningitis, encefalitis), migrañas, tumores cerebrales, hemorragia cerebral, traumatismos craneales graves, y trastornos que aumentan la presión intracraneal.
- Mareo del viajero (cinetosis): Provocado por la conexión entre los órganos del equilibrio del oído interno (sistema vestibular) y el centro del vómito. También ocurre con trastornos del oído interno como la laberintitis y el vértigo postural.
- Cambios metabólicos o enfermedad sistémica: Principio del embarazo, diabetes mal controlada, insuficiencia hepática o renal graves.
- Trastornos psicológicos: Vómito intencionado (bulimia) o no intencionado (respuesta a la aflicción psicológica en niños).
- Síndrome de náuseas y vómitos crónicos: Náuseas y vómitos que ocurren al menos una vez a la semana durante al menos 6 meses, sin una causa física o psicológica específica identificable.
Náuseas y Vómitos Inducidos por Cáncer y Tratamientos
El cáncer y sus tratamientos son causas significativas de náuseas y vómitos. Estos pueden ser un signo de ciertos tipos y estadios de cáncer (abdominal, cerebral, avanzado, o diseminado a huesos) o un efecto secundario de los tratamientos.
Tipos de Náuseas y Vómitos relacionados con el Cáncer
- Agudos: En las primeras 24 horas del tratamiento.
- Diferidos o tardíos: De 1 a 7 días después del tratamiento.
- Anticipatorios: Antes de comenzar el tratamiento, debido a la experiencia previa.
- Crónicos.
- Intercurrentes: Durante los 5 días posteriores al inicio del tratamiento antiemético.
- Resistentes al tratamiento.
Tratamientos del Cáncer que Causan Náuseas y Vómitos
- Quimioterapia: Comienzan minutos u horas después, o se retrasan hasta el día siguiente. Suelen durar 24-48 horas, pero pueden persistir hasta 7 días. Los antieméticos se administran antes de la quimioterapia.
- Radioterapia: Especialmente si se dirige al encéfalo, abdomen superior o cuerpo entero. Dosis más altas aumentan la probabilidad. Pueden durar de tres a cuatro semanas después de cada sesión.
- Terapia dirigida e inmunoterapia: Pueden causar náuseas y vómitos durante o después del tratamiento. También se administran antieméticos previamente.
- Trasplante de médula ósea o de células madre: Debido a las altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia previas. También pueden ser signos de complicaciones como la enfermedad de injerto contra huésped o infecciones.
- Cirugía: Efectos secundarios de la anestesia y los analgésicos postoperatorios.

Evaluación y Diagnóstico de Náuseas y Vómitos
No todos los episodios de náuseas y vómitos requieren una valoración médica inmediata. Sin embargo, ciertos signos de alarma deben motivar una consulta médica urgente.
Signos de Alarma
- Signos de deshidratación (sed, boca seca, poca orina, debilidad, cansancio).
- Dolor de cabeza, rigidez en el cuello, confusión o disminución del estado de alerta.
- Dolor abdominal constante o a la palpación.
- Distensión (hinchazón) abdominal.
- Vómito con sangre o material oscuro con aspecto de granos de café.
- Traumatismo craneal reciente.
Cuándo Consultar al Médico
Las personas con signos de alarma, vómito con sangre o traumatismo craneal reciente deben acudir al médico de inmediato. Aquellos sin signos de alarma deben consultar si los vómitos persisten por más de 24 a 48 horas, o si no pueden retener líquidos. En casos de episodios ocasionales de vómitos (con o sin diarrea) pero con capacidad de tolerar líquidos, se recomienda llamar al médico para evaluar la necesidad de una consulta o remedios simples.
Actuación del Médico
El médico realizará una historia clínica detallada y un examen físico para buscar signos de deshidratación o enfermedad abdominal grave. Se preguntará sobre:
- Cuándo comenzó el vómito, duración y frecuencia.
- Si ocurre después de comer o con el estómago vacío.
- Otros síntomas como dolor abdominal, fiebre, diarrea, dolores de cabeza.
- Presencia de sangre o material con aspecto de granos de café en el vómito.
- Vómito de alimentos sin digerir.
- Frecuencia urinaria.
- Pérdida de peso, viajes recientes, medicamentos que toma.
- Si otras personas que comieron en el mismo lugar tienen síntomas similares.
- Posibilidad de embarazo o consumo de marihuana.
Se buscarán signos de deshidratación (taquicardia, hipotensión, sequedad de boca), enfermedad abdominal grave (abdomen distendido, dolor intenso a la palpación) y anomalías neurológicas. También se considerará cualquier cirugía abdominal previa debido al riesgo de adherencias que causen obstrucción intestinal.
Pruebas Complementarias
La necesidad de pruebas depende de la historia clínica y el examen físico. Pueden incluir:
- Prueba de embarazo en mujeres en edad fértil.
- Análisis de sangre y orina, especialmente si el vómito es grave o dura más de un día, o si hay signos de deshidratación (niveles de electrólitos, pruebas hepáticas).
- Esofagogastroduodenoscopia (EGD).
- Prueba de vaciamiento gástrico.
Los adultos sanos y niños mayores con pocos episodios sin otros síntomas no suelen requerir pruebas adicionales.
Tratamiento de Náuseas y Vómitos
El tratamiento se enfoca en abordar la causa subyacente y aliviar los síntomas, corrigiendo las consecuencias nocivas como la deshidratación y los desequilibrios electrolíticos.
Corrección de Líquidos y Electrólitos
La deshidratación y la alteración de los minerales sanguíneos son consecuencias importantes. Los líquidos se reponen, a menudo con solución salina intravenosa que contenga potasio, si el vómito es intenso o prolongado. En casos leves de deshidratación, se recomiendan soluciones de rehidratación oral si el paciente puede tolerar líquidos por vía oral.
Apoyo Nutricional
Inicialmente, se deben evitar alimentos sólidos, y en algunos casos, se suspende todo alimento y bebida. Cuando se reintroduce la alimentación, se comienza con líquidos claros en pequeñas cantidades, aumentando progresivamente. Se deben evitar bebidas gaseosas, alcohol y alimentos grasos, fritos, dulces o picantes. En casos de obstrucción o síntomas crónicos, puede ser necesaria la alimentación enteral (sonda nasoenteral, gastrostomía percutánea o yeyunostomía percutánea).
Terapia para Aliviar los Síntomas
- Medicamentos antieméticos (antinauseosos):
- Bloqueadores de serotonina: Ondansetrón (Zofran), granisetrón (Kytril), dolasetrón (Anzemet), palonosetrón (Aloxi).
- Bloqueadores de dopamina: Clorpromazina, proclorperazina (Compazine), prometazina (Phenergan), metoclopramida (Reglan).
- Bloqueadores del receptor NK-1: Aprepitant o fosaprepitant (Emend).
- Esteroides: Dexametasona (Decadron), metilprednisolona (Medrol).
- Benzodiacepinas: Alprazolam (Xanax), lorazepam (Ativan), para náuseas y vómitos relacionados con la ansiedad.
- Antipsicóticos: Olanzapina (Zyprexa).
- Canabinoides: Dronabinol (Marinol), contienen THC.
- Antihistamínicos: Dimenhidrinato (Dramamine), meclizina (Antivert), difenhidramina (Benadryl), para el mareo del viajero.
- Anticolinérgicos: Escopolamina (Transderm Scop), en parches cutáneos, útil para viajes largos. Solo para adultos.
- Medicamentos de venta libre: Pepto-Bismol y Kaopectate (subsalicilato de bismuto) para intoxicación alimentaria.
- Estimulación gástrica: Implante de un dispositivo electrónico en la pared gástrica para pacientes con náuseas y vómitos refractarios, especialmente en gastroparesia.
Remedios Caseros y Alternativos
Existen diversas estrategias para aliviar náuseas y vómitos, especialmente útiles para el mareo del viajero o los malestares matutinos.
- Respiración profunda: Inhalar profundamente por la nariz, expandiendo el abdomen, y exhalar lentamente relaja el estómago. Esto activa el sistema nervioso parasimpático y calma la ansiedad.
- Galletas saladas y alimentos blandos: Las galletas secas como las de soda ayudan a absorber los ácidos del estómago. Alimentos como pan tostado seco o arroz blanco son buenos durante la recuperación de un virus estomacal.
- Acupresión: Aplicar presión en el punto Neiguan (P-6) en la muñeca (tres dedos por encima del pliegue de la muñeca, entre los tendones) puede aliviar náuseas y vómitos. Las pulseras de acupresión (Sea-Band) son una opción.
- Hidratación: Beber pequeñas cantidades de líquidos claros lentamente. Opciones incluyen agua, ginger ale, té de menta, limonada, y chupar trozos de hielo.
- Jengibre: Consumir té de jengibre caliente, raíz de jengibre fresco o confitado. Es seguro y efectivo para el embarazo y la quimioterapia.
- Hinojo: El té de hinojo puede calmar el tracto digestivo, aunque la evidencia es anecdótica.
- Clavos: Populares para náuseas y vómitos por cinetosis. Contiene eugenol, con propiedades antibacterianas.
- Aromaterapia: Inhalar aceite de limón, clavo, lavanda, manzanilla, rosas o menta puede ayudar. Cortar un limón fresco también es una opción.
- Vitamina B6: Los suplementos de vitamina B6 se han usado con éxito para suprimir los síntomas en el embarazo.
- Hipnosis: Útil para el miedo a vomitar en pacientes con náuseas y vómitos psicogénicos o en quimioterapia.

Consejos para el Manejo de Náuseas y Vómitos
Además de los medicamentos, ciertos cambios en el estilo de vida y hábitos alimenticios pueden ser de gran ayuda:
- Beba muchos líquidos: El agua, caldos, jugos de frutas, gaseosa de jengibre, té o bebidas deportivas previenen la deshidratación. Si hay pérdida de peso, opte por líquidos con calorías.
- Consuma alimentos fáciles de digerir: Alimentos fríos (paletas heladas, pudín, yogur, gelatina) y blandos con almidón (tostadas, arroz, pasta sin salsas, galletas saladas, pretzels).
- Evite ciertos alimentos: Grasos, fritos, dulces o picantes, así como aquellos con olores fuertes (café, pescado, cebolla, ajo). Cocine en una habitación bien ventilada o pida ayuda para cocinar.
- Coma porciones pequeñas y frecuentes: Intente 5-6 comidas pequeñas en lugar de 3 grandes. Asegúrese de que las comidas sean ricas en proteínas (queso, carnes magras, nueces).
- Coma en un lugar tranquilo y relajante: Descanse sentado erguido o acostado con la cabeza elevada durante 30 minutos después de comer.
- Practique técnicas de relajación: Respiración profunda, imágenes guiadas, hipnosis, masajes, música y meditación pueden reducir los síntomas.
- Lleve un registro: Anote cuándo siente náuseas, qué hizo y qué comió para identificar patrones.
- Mantenga la actividad al mínimo: El movimiento rápido puede provocar mareos, es mejor sentarse derecho y descansar.
Cómo Ayudar a una Persona con Náuseas y Vómitos
- Prepare las comidas, asegurando una buena ventilación para reducir los olores.
- Ofrezca utensilios de plástico en lugar de metal, ya que el metal puede dejar un sabor amargo.
- Consulte al médico sobre medicamentos y asegúrese de que se tomen a tiempo.
- Monitoree signos de deshidratación, especialmente en niños y adultos mayores.
Es fundamental buscar apoyo del equipo de atención médica para manejar los aspectos físicos y emocionales de las náuseas y los vómitos. Los síntomas persistentes pueden llevar a deshidratación grave, por lo que es vital continuar bebiendo agua. En caso de vómitos en niños, es crucial observar la deshidratación y buscar atención médica si no pueden retener líquidos por 8 horas o si los vómitos persisten por más de un día. En adultos, la persistencia de vómitos por más de dos días o la aparición y desaparición por más de un mes, o la pérdida de peso, requieren consulta médica.