El cromo es un mineral esencial que el cuerpo utiliza en pequeñas cantidades para realizar funciones corporales normales, como la digestión de alimentos. Existe en muchos alimentos naturales, incluyendo la levadura de cerveza, carnes, papas (especialmente las pieles), quesos, melaza, especias, panes y cereales integrales, así como frutas y verduras frescas. Beber agua dura del grifo y cocinar en utensilios de acero inoxidable también puede aumentar el contenido de cromo en los alimentos.
Aunque se pueden comprar suplementos de cromo en tabletas o cápsulas, o como parte de un multivitamínico, el cuerpo humano necesita muy poco cromo. La mayoría de las personas obtienen suficiente cantidad de su dieta regular y no necesitan suplementos dietéticos. Sin embargo, aquellos en riesgo de deficiencia de cromo incluyen personas con diabetes y personas mayores.
Rol del Cromo en el Organismo
El cromo es un oligoelemento esencial para el metabolismo de los azúcares en el ser humano. Desempeña un papel fisiológico fundamental en el buen funcionamiento del organismo. Simbolizado como Cr en la tabla periódica, el cromo es un metal de transición. Aunque se utiliza desde hace miles de años, no fue hasta 1790 cuando Nicolas Louis Vauquelin lo aisló y estudió. En 1955, los doctores Mertz y Schwarz descubrieron que el cromo forma parte del GTF (Glucose Tolerance Factor), es decir, de los diferentes factores que potencian la insulina.
El cromo tiene la capacidad de unirse a la insulina, facilitar su transporte a los receptores y favorecer su fijación. Al facilitar la unión de la insulina a los receptores y aumentar su eficacia, el cromo permite una mejor utilización de la glucosa sanguínea por las células del organismo. El cromo también ayuda en la acción de la insulina y la descomposición de la glucosa, estimula la síntesis de los ácidos grasos y del colesterol, los cuales son importantes para la función cerebral y otros procesos corporales. Asimismo, el cromo tiende a aumentar la masa magra, es decir, el músculo, que es el principal consumidor de calorías.
Funciones Principales del Cromo:
- Ayuda a mover el azúcar en la sangre (glucosa) del torrente sanguíneo a las células para usarlo como energía.
- Transforma las grasas, los carbohidratos y las proteínas en energía.
- Facilita la unión de la insulina a los receptores, mejorando su eficacia.
- Estimula la síntesis de ácidos grasos y colesterol.
- Puede aumentar la masa muscular magra.
- Regula el estrés oxidativo y la inflamación, especialmente en pacientes diabéticos.
- Podría actuar sobre los receptores del hambre en el cerebro, reduciendo antojos e ingesta de alimentos.

Cromo y Adultos Mayores
Las personas mayores, al igual que aquellas con diabetes, se encuentran en riesgo de deficiencia de cromo. Con el paso de los años, es posible que algunas personas experimenten un déficit en los niveles de este mineral. Cuando existe deficiencia, se altera la capacidad del cuerpo para disponer correctamente de la glucosa, lo que eleva los requerimientos de insulina y afecta el buen funcionamiento del organismo.
La edad reduce la retención de cromo y altera su metabolismo. La concentración de cromo en orina y en suero aumenta y disminuye respectivamente con la edad. Además, las pérdidas altas de cromo en la orina son frecuentes en las personas mayores, lo que demuestra que la edad reduce la retención de cromo.
Cromo y Diabetes Tipo 2
El cromo puede ser de ayuda para personas con diabetes tipo 2, ya que podría ayudar a controlar el azúcar en la sangre y desempeñar un papel en su manejo. La deficiencia de cromo se considera una consecuencia de la diabetes más que una causa, por lo que su suplementación en pacientes diabéticos es indispensable para mejorar la tolerancia a la glucosa y los niveles de insulina.
Varios estudios han demostrado que proporcionar las cantidades adecuadas de cromo en la dieta diaria de pacientes con deterioro de la tolerancia a la glucosa o con diabetes resulta en un mejoramiento del nivel de glucosa en sangre, de la insulina y de algunas variables lipídicas. El cromo, junto con la insulina, ha disminuido los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y ha normalizado los niveles de colesterol total, colesterol de lipoproteínas de alta y baja densidad, así como los triglicéridos.
En pacientes con diabetes tipo 2, el uso de suplementos de picolinato de cromo puede ser una ayuda adicional al tratamiento médico y a los cambios en el estilo de vida. Algunas pruebas clínicas muestran que la toma oral de picolinato de cromo puede disminuir la glucemia en ayunas, la glucemia posprandial, los niveles de insulina y la hemoglobina glucosilada (HbA1c), así como aumentar la sensibilidad a la insulina.

Fuentes Alimentarias de Cromo
La mejor fuente de cromo es la levadura de cerveza, aunque muchas personas no la consumen debido a que puede causar hinchazón y náuseas. Las carnes y los granos enteros son fuentes relativamente buenas. Algunas frutas, vegetales y especias también son buenas fuentes.
Otras buenas fuentes de cromo incluyen:
- Carne de res
- Hígado
- Huevos
- Pollo
- Ostras
- Germen de trigo
- Brócoli
- Uvas
- Naranjas
- Plátanos
- Manzanas
- Cereales integrales
- Habichuelas (judías verdes)
- Albahaca
Cocinar en agua dura del grifo y cocinar en utensilios de cocina de acero inoxidable también aumenta el contenido de cromo en los alimentos.
Consideraciones sobre Suplementos de Cromo
Los suplementos de cromo se promocionan para desarrollar músculo, quemar grasa y ayudar al cuerpo a utilizar carbohidratos, pero esto no ha sido demostrado consistentemente. Si bien el cromo es esencial, la ingesta excesiva de suplementos puede tener efectos adversos.
Posibles Efectos Secundarios y Precauciones:
- La ingesta excesiva de suplementos de cromo puede resultar en problemas estomacales y niveles bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia).
- Demasiado cromo de los suplementos también puede dañar el hígado, los riñones y los nervios, y puede provocar un ritmo cardíaco irregular. Sin embargo, los efectos secundarios de la toma de suplementos de cromo son raros.
- Los antiácidos (incluyendo el carbonato de calcio) interfieren en la absorción de cromo.
- La exposición a altos niveles de cromo en el trabajo (como en metalurgia y galvanoplastia) se ha relacionado con daño renal, cáncer de pulmón y otras afecciones cutáneas.
- La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) no regula los suplementos dietéticos de la misma manera que los medicamentos; un suplemento puede venderse con poca o ninguna investigación sobre su eficacia o seguridad.
- Siempre se debe informar al médico si se está usando un suplemento dietético o si se está pensando en combinarlo con el tratamiento médico tradicional.
- No es seguro renunciar al tratamiento médico tradicional y depender solo de un suplemento dietético.
- Los suplementos dietéticos pueden causar efectos secundarios, provocar reacciones alérgicas o interactuar con medicamentos recetados y de venta libre.
- La forma en que se fabrican los suplementos dietéticos puede no estar estandarizada, lo que podría afectar su eficacia o causar efectos secundarios diferentes entre marcas.
- El cromo puede interactuar con medicamentos antidiabéticos, aumentando el riesgo de hipoglucemia.
- El ácido acetilsalicílico (aspirina) puede aumentar la absorción y los niveles de cromo en sangre.
- El cromo podría unirse a la levotiroxina, disminuyendo su absorción.
- Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) podrían aumentar los niveles séricos de cromo.
- Las preparaciones a base de picolinato de cromo podrían agravar los trastornos psiquiátricos.
- Se debe usar con precaución en pacientes con diabetes tipo 2, ya que puede aumentar la sensibilidad a la insulina y el riesgo de hipoglucemia.
- El cromo, en su forma polinicotinato, se ha relacionado con hepatotoxicidad.
Aunque el picolinato de cromo ha sido promocionado como constructor muscular y agente de pérdida de peso, algunos estudios sugieren que sus efectos beneficiosos son mínimos o nulos. Además, se han detectado posibles repercusiones negativas como la acumulación de cromo en órganos como el hígado y el riñón, sugiriéndose la posibilidad de mutagénesis y carcinogénesis en estudios con animales.
La investigación clínica muestra que la ingesta de picolinato de cromo reduce los antojos, la ingesta de alimentos y el hambre, lo que puede provocar una pérdida de peso. Sin embargo, un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados concluyó que el picolinato de cromo tenía un efecto relativamente pequeño sobre la reducción del peso corporal en comparación con el placebo.
Debido a la controversia y la falta de evidencia concluyente sobre algunos de sus beneficios promocionados, y dada la posibilidad de efectos secundarios y interacciones, el uso de suplementos de cromo, especialmente el picolinato de cromo, debe realizarse bajo la estricta supervisión de un profesional de la salud.