El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano y un pilar fundamental para la salud durante todas las etapas de la vida. Aunque tradicionalmente se asocia con el mantenimiento de huesos y dientes fuertes, su impacto trasciende la estructura ósea, desempeñando funciones vitales en procesos fisiológicos diarios.

Funciones biológicas del calcio
El calcio no es solo un componente estático del esqueleto; es un actor protagonista en el funcionamiento celular. Sus funciones se dividen principalmente en dos categorías:
- Funciones esqueléticas: El hueso es una estructura dinámica en constante remodelación. El calcio, junto con el fósforo y el magnesio, forma la matriz mineral que otorga dureza y soporte al esqueleto.
- Funciones reguladoras: El calcio iónico (Ca2+) es imprescindible para procesos como la contracción y relajación muscular, la transmisión de señales nerviosas, la coagulación de la sangre, la secreción hormonal y el metabolismo energético.
Necesidades nutricionales en la tercera edad
A medida que envejecemos, la capacidad del organismo para absorber el calcio disminuye aproximadamente un 20%. Además, la pérdida de masa ósea se acelera, especialmente en mujeres tras la menopausia. Por ello, las recomendaciones de ingesta diaria aumentan para prevenir la osteoporosis y el riesgo de fracturas.
| Grupo de población | Ingesta diaria recomendada (mg) |
|---|---|
| Hombres (19-70 años) | 1.000 mg |
| Mujeres (19-50 años) | 1.000 mg |
| Adultos mayores (71+ años) | 1.200 mg |
| Mujeres (51+ años) | 1.200 mg |
Fuentes dietéticas y biodisponibilidad
La alimentación es la vía principal para obtener calcio. Los productos lácteos (leche, yogur y queso) son la fuente más eficiente debido a su alta biodisponibilidad. Sin embargo, existen otras alternativas valiosas:
- Verduras de hoja verde: Brócoli, col rizada, berza y bok choy.
- Pescados: Sardinas y salmón enlatado (consumidos con sus espinas blandas).
- Alimentos fortificados: Bebidas vegetales, jugos, cereales y tofu.
- Frutos secos y semillas: Almendras, semillas de girasol y tahini.

El papel clave de la vitamina D
El cuerpo requiere vitamina D para absorber el calcio de manera efectiva. Sin niveles adecuados de esta vitamina, el organismo no puede aprovechar el calcio ingerido, lo que compromete la salud ósea. La vitamina D se obtiene principalmente a través de la exposición solar, alimentos fortificados y, en ocasiones, suplementación.
Suplementación: ¿Cuándo es necesaria?
Aunque la dieta es la opción preferida, los suplementos pueden ser necesarios si existen restricciones dietéticas (intolerancia a la lactosa, dieta vegana), enfermedades digestivas o el uso prolongado de ciertos medicamentos.
Al elegir un suplemento, considere:
- Tipo de compuesto: El carbonato de calcio es más económico y se absorbe mejor con alimentos. El citrato de calcio es ideal para personas con baja acidez estomacal.
- Dosis: La absorción es más eficiente en dosis pequeñas de 500 mg o menos.
- Calidad: Busque sellos de verificación de calidad (como USP, CL o NSF).
Importante: El exceso de calcio no es beneficioso y puede conllevar riesgos como cálculos renales o interferencias con la absorción de otros minerales. Consulte siempre a su médico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si padece patologías preexistentes o toma medicación crónica.