Introducción a la Vulnerabilidad Infantil y Juvenil
La violencia intrafamiliar, ejercida por padres, cuidadores o adultos responsables del niño en el hogar, puede adoptar múltiples formas. Por un lado, la violencia física se manifiesta mediante golpes, azotes o sacudones, causando un daño físico directo al niño. Paralelamente, la violencia psicológica se ejerce a través de amenazas, gritos, intimidaciones y humillaciones, generando en el niño sentimientos de desprecio e incapacidad. La violencia sexual implica forzar o seducir al niño a participar en actividades sexuales inapropiadas para su edad con el fin de satisfacer las necesidades de los adultos.
Las tecnologías de la información también pueden acarrear un grave riesgo de violencia, incluyendo abuso y explotación sexual en línea, fenómeno conocido como grooming.

La Crisis de la Juventud en América Latina y el Caribe
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 30 millones de jóvenes en Latinoamérica no estudian ni trabajan en forma remunerada, lo que limita su desarrollo y sus oportunidades de futuro. Esta estadística no es exclusiva de un solo país, sino que abarca un amplio espectro de la región. Diversas razones explican esta situación, entre ellas:
- Educación deficiente y excluyente.
- Falta de asesoramiento vocacional y profesional.
- Desajuste entre las capacidades desarrolladas y los requisitos del mercado laboral.
- Asunción de labores no remuneradas en el hogar.
En la actualidad, la población joven de América Latina y el Caribe atraviesa una crisis de exclusión social y desempleo, manifestada en un incremento de 3 puntos porcentuales en el último año, alcanzando el 18,3% según la OIT. Para asegurar el desarrollo y la inclusión social de estos millones de jóvenes, es imprescindible actuar de manera inmediata.

El Papel de las Instituciones y Políticas de Protección
Aldeas Infantiles SOS trabaja en diversos programas orientados a preparar a los jóvenes para la vida independiente, promoviendo el desarrollo de sus capacidades y el fortalecimiento de sus competencias para facilitar su autonomía, empoderamiento y realización personal. Las oportunidades y las juventudes comparten una característica fundamental: no pueden esperar. Por ello, el compromiso de todos debe manifestarse ahora. El trabajo decente para los jóvenes, junto con espacios de participación y capacitación, son clave para el cambio.
Conversamos con Paula Pacheco, Especialista en Políticas Sociales de UNICEF, sobre los principales resultados de un estudio y sus recomendaciones. Pacheco explica que para niños, niñas y adolescentes, vivir en contextos de pobreza y vulnerabilidad les impide el acceso oportuno a prestaciones universales, limitando fuertemente su trayectoria de vida y su vida adulta. Destaca que los niños y niñas que nacen y crecen en pobreza no están condenados a permanecer en esa situación, y que el Estado tiene el deber de protegerlos y proporcionarles las condiciones para una vida digna.
Asimismo, se identifican las debilidades del Sistema de Protección Integral de la Niñez, especialmente en la protección de las poblaciones más vulnerables: aquellas en situación de pobreza, migración, con discapacidad, pertenecientes a pueblos indígenas, o bajo protección del Estado, entre otras. Debido a su mayor vulnerabilidad y las desventajas que enfrentan, estas poblaciones requieren de políticas reforzadas que aseguren su debida protección y el acceso en igualdad de condiciones a las oportunidades de desarrollo y al ejercicio pleno de sus derechos.
Unicef centra su mayor esfuerzo en niños y adolescentes más vulnerables
Estudio sobre Pobreza y Vulnerabilidad Infantil en Chile
El objetivo de un estudio realizado fue identificar y visibilizar las importantes implicancias de nacer y crecer en un contexto de pobreza y vulnerabilidad en Chile para niños, niñas y adolescentes. El estudio realiza una exhaustiva revisión nacional e internacional, analizando las brechas normativas y de política pública, y constatando la gran deuda que el país tiene con la niñez y adolescencia. A partir de los hallazgos, se recomienda tomar medidas inmediatas para avanzar en la consolidación de un Sistema de Protección Integral de la Niñez e implementar un Piso de Protección Social sensible a los derechos de la niñez.
Los países con sistemas integrados de Protección Social sensibles a la niñez han demostrado ser los más efectivos para abordar las brechas en el ejercicio de sus derechos. La pobreza representa una grave vulneración de derechos de los niños, niñas y adolescentes. Desde el enfoque de derechos, el Estado tiene la obligación de garantizar la protección integral de la niñez y adolescencia, asegurando que todos los niños, niñas y sus familias cuenten con las condiciones de bienestar que permitan el adecuado ejercicio de sus derechos, para tener una vida digna y desarrollar sus potencialidades.
Es fundamental incorporar siempre la voz de los niños, niñas y adolescentes en este tipo de estudios. Por otra parte, es esencial que sean ellos mismos quienes hablen de su experiencia y de los factores que podrían orientar acciones para abordar esta problemática. La experiencia de conversar y escucharlos sobre cómo les afecta vivir en situación de pobreza fue muy enriquecedora.
La Vulnerabilidad como Condición Humana y Social
La pobreza representa una grave vulneración de derechos, pero los niños, niñas y adolescentes no están "condenados" a ella. Esta es una pregunta clave, especialmente en un mundo "post-pandemia" donde la pobreza, la vulnerabilidad y las desigualdades se han agudizado dramáticamente en Chile, tanto a nivel territorial como respecto de grupos específicos de niños, niñas y adolescentes. Frente a este escenario, es urgente que Chile cuente con un Sistema de Protección Integral de la Niñez que garantice una vida digna y un mínimo bienestar que permita el adecuado ejercicio de derechos y el desarrollo de sus potencialidades.
El estudio propone que Chile avance de forma urgente en el establecimiento de un Piso de Protección Social sensible a los Derechos de la Niñez, que garantice las condiciones de bienestar para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes. Erradicar la pobreza infantil es un imperativo, porque la pobreza es una grave vulneración de derechos.
Desde la perspectiva de la psicología social comunitaria, la vulnerabilidad resulta una categoría clave, entendida como una condición constitutiva de todo ser humano que lo impulsa al desarrollo de la vida política para resguardarse de un estado de indefensión originaria. Sin embargo, la vulnerabilidad se exacerba bajo ciertas condiciones sociales y políticas. La exposición a la violencia y al sufrimiento tiene una distribución diferencial a lo largo del globo, según condicionamientos de clase, género, etnia y generación.
Estos procesos implican considerar el interjuego entre:
- Un componente individual (capacidad emocional y simbólica).
- Un componente social (relación con los otros).
- Un componente programático (disponibilidad y acceso a la protección de las políticas sociales).
En el caso de las infancias y adolescencias, los aspectos subyacentes a su constitución progresiva como sujetos autónomos evidencian una condición de vulnerabilidad originaria. Los límites a la autorrepresentación de niños, niñas y adolescentes en la vida política, es decir, su participación plena como ciudadanos, señalan su dependencia relativa del mundo adulto para dicho ejercicio.

La Exigibilidad de Derechos y la Participación Juvenil
El papel de las instituciones sociales en la producción, protección y/o tutelaje de las infancias y adolescencias resulta central para la generación de espacios sociales y comunitarios que viabilicen los procesos progresivos de autonomía, es decir, de participación social y desarrollo de prácticas de cuidado propio y hacia los demás. En este marco, la exigibilidad de los derechos de niños, niñas y adolescentes implica interpelar las situaciones de exclusión psicosocial a través del desarrollo de dispositivos de subjetivación sostenidos desde el mundo adulto. La exigibilidad de derechos es, entonces, un proceso social en el que participan diferentes actores de la comunidad.
En el caso de las infancias, esta exigibilidad impulsa la promoción de la agencia de niños, niñas y adolescentes desde la protección frente a la hostilidad del mundo y la valoración de sus voces. La habilitación de la palabra de niños, niñas y adolescentes permite la producción de sentidos y significados sobre su propia vida y el mundo, evidenciando identidades adoptadas y atribuidas, discursos sociales y relaciones de poder. A su vez, se abren posibilidades a la resignificación de la historia singular y a la interpelación de los marcos culturales y sociales que constriñen el devenir de los sujetos.
En el campo de la infancia, la exigibilidad de sus derechos frente a la vulnerabilidad constitutiva y a los procesos de vulneración remite a la toma de la palabra. Se trata del primer tiempo de la acción política y consiste en habilitar el espacio social para que los niños y niñas puedan afirmar "no soy una cosa", reclamando así la inscripción o reinscripción en los dispositivos subjetivantes de la comunidad y/o las políticas sociales.
Instrumentos Jurídicos y el Desafío de la Pobreza Infantil
La Declaración Internacional de los Derechos del Niño (1959), las Reglas de Beijín (1985) y la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN; 1989) fueron instrumentos fundantes en este campo. La CIDN fue el instrumento de derechos humanos más rápidamente ratificado por los países del mundo (con excepción de Estados Unidos y Somalia).
Sin embargo, en las últimas décadas, las lógicas de ajuste fiscal de las políticas neoliberales han configurado un proceso mundial de infantilización de la pobreza, lo que pone en discusión la adhesión de los Estados a dichos tratados y, en consecuencia, el rol de las instituciones gobernadas por el mundo adulto en la garantía de los derechos de la infancia.
En Argentina, esta tendencia se expresa en diversos modos de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes: la tasa de pobreza en la niñez era del 46,26% en 2013, mientras que en la población general llegaba al 31,46%. El deterioro de las condiciones de vida se observa también en el aumento significativo, en la última década, de la explotación laboral infantil (en talleres clandestinos), el incremento de niños y niñas viviendo en situación de calle, el aumento de la maternidad en la adolescencia temprana, el secuestro y la trata para la explotación sexual comercial infantil, entre otros.
El Sistema de Protección Integral en Argentina y la Voz de los Jóvenes
En Argentina, se creó en 2005 el Sistema de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (SPIDNNyA), a partir de la ley 26.061. Dicho sistema constituye una matriz de principios normativos a partir de los cuales deben desarrollarse las políticas sociales para garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes en todo el territorio argentino. Sus ejes centrales son el interés superior del niño y el enfoque de la integralidad de derechos para la infancia.
En este marco, los programas sociales del campo de la infancia que hacen parte del SPIDNNyA son interrogados fuertemente en cuanto a su alcance (cobertura) y eficacia en la restitución de derechos vulnerados. En el campo de la psicología social comunitaria, investigaciones han abordado las situaciones de vulneración de derechos y desventaja social de niños, niñas y adolescentes en contextos de pobreza y exclusión, pero en su mayoría han enfatizado la perspectiva de los adultos de referencia, dejando por fuera la voz de los propios niños y adolescentes.
Otras investigaciones que sí recuperan la voz de la población infantil y/o adolescente, circunscriben los estudios sobre la vulnerabilidad psicosocial a temáticas como la sensación de bienestar en la comunidad, la prevención de delincuencia juvenil, la sexualidad, el abuso sexual infantil, el embarazo en la adolescencia, las trayectorias educativas vulnerables o las situaciones de institucionalización frente a la ausencia de cuidados parentales, entre otros temas. Asimismo, algunos estudios vinculan estrechamente la pobreza material con las limitaciones de los propios chicos y chicas en la proyección del futuro.
Metodología de Investigación: Un Enfoque Cualitativo
El objetivo de un estudio específico fue analizar los sentidos y significados sobre sus condiciones de vida y la situación de sus derechos que construyen niños, niñas y adolescentes que participan en programas sociales del SPIDNNyA, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) de Argentina. El proceso de indagación dialógica promueve procesos de enunciación del yo, en y desde lo colectivo, para contrarrestar las lógicas de control que se le imponen desde diferentes instituciones sociales a la población participante.
El AMBA incluye a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y parte de la Provincia de Buenos Aires (PBA). Este territorio ocupa 2.590 km2 y tiene una población de poco más de 12.800.000 habitantes, representando al 32% de la población total de Argentina (Censo Nacional de Población, 2010). La región se caracteriza por concentrar zonas fabriles, zonas de provisión de servicios públicos y zonas habitacionales.
En función del problema planteado, este estudio adoptó un enfoque cualitativo de investigación cuyo objetivo es comprender la realidad a partir de su interpretación, para intentar transformarla en ese proceso. La inclusión explícita del investigador en el proceso de investigación hace hincapié en la relevancia de los procesos intersubjetivos subyacentes a la relación entre el investigador y los sujetos sociales participantes, a partir de los cuales se produce la significación.
Participantes y Diseño del Estudio
Los participantes del estudio fueron 16 chicos y chicas de entre 13 y 18 años, cinco varones y 11 mujeres, seleccionados de manera intencional a partir de su asistencia a dos programas sociales de restitución de derechos de niños, niñas y adolescentes (ocho participantes de un centro de día y ocho de una sede del Servicio Local de Protección de Derechos del Niño, constituidos dentro del SPIDNNyA en el territorio del AMBA).
La muestra fue homogénea en cuanto al territorio y la situación socioeconómica, y heterogénea en cuanto al género, la edad, el tipo de derechos vulnerados (derecho a vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo integral, derecho a una vida libre de violencia y a la integridad personal, derecho a la protección de la salud y a la seguridad social, y derecho a la educación) y el tiempo de participación en el programa social (entre seis meses y dos años).
Instrumentos y Procedimientos de Recolección de Datos
Los instrumentos implementados para la producción de datos fueron de tipo cualitativo, coherentes con el diseño propuesto, favoreciendo la producción individual y colectiva de narraciones orales, escritas y gráficas.
- Relato de vida: Construcción de un relato autobiográfico a partir de sucesivas entrevistas en profundidad. El participante, guiado por temas propuestos por el investigador, construye una narrativa retrospectiva, indicando puntos de viraje o epifanías en su trayectoria de vida.
- Grupo focal: Grupos de discusión entre participantes con características homogéneas que permiten producir narrativas polifónicas sobre el problema social estudiado, al mismo tiempo de identificar tensiones, conflictos y consensos, favoreciendo la consolidación de identidades colectivas.
- Observación naturalista: Perspectiva de observación que asume una posición decolonial respecto de las prácticas de investigación, superando la tensión observación-participación en el trabajo de campo.

Consentimiento Informado y Trabajo de Campo
En función del artículo 12 de la CIDN (derecho a voz y a ser escuchado) y el principio de autonomía progresiva de los niños, niñas y adolescentes, se trabajó con un consentimiento informado suscrito por los mismos, estableciendo un contrato escrito que incluyó: contextualización y objetivos de la investigación, tipo de participación requerida y derechos del participante (voluntariedad, anonimato, confidencialidad de los datos). El mismo fue presentado y discutido oralmente con cada grupo, y luego refrendado de manera escrita individualmente. También se solicitó consentimiento de al menos un tutor o responsable y consentimiento institucional.
El trabajo de campo se llevó a cabo entre marzo de 2014 y junio de 2015 en diferentes fases:
- Contacto inicial: Contacto con los programas de referencia y actividades generales de familiarización con el territorio y la dinámica de los espacios, a través de la participación en instancias institucionales (entrevistas informales, eventos y talleres).
- Desarrollo de actividades: Elaboración participativa (con instituciones y participantes) de un plan de actividades acorde con los objetivos del estudio y los intereses de los sujetos. Se desarrollaron seis grupos focales por institución, organizados a través de dinámicas lúdicas, de tres horas de duración y con frecuencia mensual. Todos los niños tuvieron entre cuatro y seis participaciones en los grupos focales.
- Entrevistas biográficas: Según disponibilidad y acuerdo institucional, se realizaron entrevistas biográficas en profundidad (entre dos o tres, según el caso) antes o después de los grupos focales.
- Cierre del proceso: Elaboración de un informe audiovisual para cada grupo de participantes, con las principales producciones de las distintas instancias, el cual fue compartido con los participantes del estudio.
Análisis de Datos
Para el abordaje analítico de los datos se hizo énfasis en los aspectos narrativos y de producción de sentido. Se apeló a una estrategia de enfoque biográfico que señala cómo la trayectoria de vida singular se construye a través de mediaciones, constituidas por los grupos primarios y las organizaciones comunitarias. De esta manera, se propendió a la desprivatización de la experiencia personal para dar cuenta de la experiencia como dimensión colectiva.
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