Una de las acciones que realizamos varias veces al día es el simple y sencillo hecho de vestirnos y cambiarnos de ropa. Sin embargo, algo tan cotidiano y fácil puede convertirse en un problema para las personas mayores que no disponen de asistencia domiciliaria o que experimentan dificultades para manejar cierres, botones o cremalleras.
Las prendas de vestir constituyen un código social que facilita la inclusión y la interacción, de modo que es importante velar por que las personas con discapacidad utilicen un tipo de ropa apropiada para su edad.
Principios Fundamentales al Asistir a Adultos Mayores para Vestirse
Para poder ayudar a los adultos mayores con el proceso de vestirse, hay que tener en cuenta dos aspectos importantes: el respeto de la intimidad hacia la persona a la cual estamos ayudando. También es crucial intentar que la persona mayor se sienta lo más cómoda posible, cerrando persianas o las puertas de la habitación para que nadie moleste, y comprobando la temperatura ambiente de la habitación con tal que no sufran tanto por el excesivo calor o frío.

Guía Práctica: Cómo Vestir y Desvestir a una Persona Mayor
Posicionamiento y Preparación
La persona dependiente se situará sentada en la cama o en una silla cómoda para facilitar la tarea. En el caso que no sea posible, el cambio de ropa se realizará acostado. La ropa que vaya a utilizar es mejor tenerla en la cama al lado para que el trabajo sea más fácil.
Vestir la Parte Superior del Cuerpo
Empezando por la parte superior, se colocará la prenda sobre las piernas de la persona y la cabeza se inclinará ligeramente hacia delante para poder introducir la prenda deseada primeramente por los brazos y luego echarla a la espalda. Si la prenda lleva botones, hay que comenzar por el último. O si la prenda es cerrada, hay que introducirla hasta los hombros elevando los brazos y pasándola por la cabeza.
Vestir la Parte Inferior del Cuerpo
Para la parte inferior, hay que meter la prenda de vestir en una pierna hasta la altura de las rodillas para que no caiga, y repetir la misma operación en la otra pierna. Después, ayudándose de las dos manos, subir lentamente la prenda hasta la cintura y abrocharla adecuadamente.
Recomendaciones Específicas al Vestir y Desvestir
- Por último, hay que evitar los pliegues en la ropa para prevenir cualquier molestia.
- A la hora de desvestir, es mejor sacar primero las prendas de la parte superior, después las inferiores y finalmente los zapatos. Y para vestir, empezar primero por la parte inferior del cuerpo.
- Es muy importante recordar que la persona dependiente tenga siempre algo estable dónde poder sujetarse.
- Si la persona tiene que ser vestida en la cama, colocaremos primero la ropa de la parte inferior del cuerpo, después la superior.
- Para colocar calcetines o medias, será más cómodo apoyando sus pies en un banco o taburete pequeño.
- Si la persona a la que tenemos que cuidar tiene algún brazo o pierna impedidos, se empezará a vestir siempre por dicha extremidad afectada y se terminará por la sana (para quitar la ropa se hará al contrario).
- Una vez puesta la ropa, giraremos a la persona para revisarla y ajustarla bien al cuerpo.
Las CLAVES para ayudar a VESTIR A UNA PERSONA MAYOR O DEPENDIENTE
Selección de Ropa y Calzado Adecuados
Recomendaciones para la Ropa
La ropa ha de ser holgada para facilitar la libertad de movimiento, generalmente de algodón y utilizando además cinta de velcro como sustitutivo de cierre.
- Ser simples y con amplias aberturas. En el caso de personas con grandes limitaciones en la movilidad, conviene que las aberturas se sitúen en la parte delantera de las prendas.
- Ser de la talla adecuada, holgadas, para que no dificulten la respiración y la circulación de la sangre. En el caso de personas con grandes limitaciones en la movilidad puede resultar conveniente valorar si es más adecuado utilizar prendas todavía más holgadas para evitar forzar en exceso los miembros al vestirle.
- Estar siempre limpias.
- Estar fabricadas con tejidos agradables.
- Tener pocos cierres y, en lo posible, utilizar velcro y anillas en los cierres para facilitar su manipulación.
- Ser siempre de uso individual: no debe utilizarse una misma prenda para distintas personas.
Recomendaciones para el Calzado
El calzado debe reunir cualidades que aseguren el equilibrio de la persona cuando está parada y en movimiento. Debe ser siempre de uso individual.
- El material debe ser flexible y preferentemente impermeable al agua.
- El zapato debe adaptarse lo máximo posible a la figura del pie, evitando las formas puntiagudas que pueden deformarlo.
- Los tacones serán bajos y anchos.
- La suela flexible, antideslizante y suficientemente gruesa para que no se noten las irregularidades del suelo.
- La pala o parte superior del zapato debe ser ancha y alta, permitiendo la movilidad de los dedos.

Pautas de Buenas Prácticas para el Cuidador
Es positivo que el cuidador promueva el cambio diario de ropa, ya que la ropa limpia ayuda a tener una mejor imagen, favoreciendo su autoestima. También ayuda a fomentar la buena relación entre el cuidador y la persona mayor, haciéndole partícipe, por ejemplo, en la elección de la ropa y siguiendo sus preferencias generales.
- Aconsejar y ayudar a la persona usuaria si muestra un aspecto descuidado.
- Procurar combinar adecuadamente la ropa, los colores y el estilo, y tratar de adecuarla al clima y a las actividades que van a realizar en el día, respetando en todo lo posible sus gustos y preferencias.
- Reforzar sus esfuerzos por cuidar su imagen: por ejemplo, hacerle algún comentario cuando se haya cambiado el peinado o cuando estrena alguna prenda.
- Animarle a que se mire en el espejo después de haberse arreglado.
- Enseñarle dónde y cómo se guarda la ropa.
- Para garantizar que siempre disponga de ropa suficiente y en buenas condiciones, ayudarle a revisar regularmente su armario para comprobar si conviene realizar algún pequeño arreglo (coser botones, arreglar un dobladillo, etc.), si conviene renovar alguna prenda de vestir y si hay que echar alguna prenda a lavar. En este aspecto, la familia de la persona usuaria también debe tener una parte de responsabilidad y cuidado.
Productos de Apoyo y Ayudas Técnicas para Vestirse
Las ayudas para vestirse son prácticas, rentables y empoderadoras para las personas con movilidad reducida. Estos productos de apoyo para el uso diario les permiten a los usuarios vestirse sin dolor y de forma independiente, sin la ayuda de un cuidador o un familiar. ¡Es esencial afrontar los problemas con optimismo y buscar soluciones que ayuden en el día a día!

Calzadores y Ayudas para Calcetines
- Calzador: Este producto es excelente, especialmente para aquellas personas que no pueden agacharse lo suficiente para ponerse los zapatos con comodidad. Si tienes dificultades para ponerte los zapatos, un buen calzador podría convertirse en tu invento favorito. La idea es simple: desliza esta ayuda de plástico sobre la parte posterior de tu calzado, apoya el pie cómodamente en el zapato y extrae lentamente el calzador hacia afuera. Si tu rango de movimiento es limitado, este invento puede realmente mejorar tu calidad de vida. Especialmente en personas mayores con dificultades en la movilidad, puede resultar algo imprescindible para poder calzarse con total comodidad.
- Auxiliar para colocar calcetines: Este es una buena opción para que ustedes puedan ponerse calcetines sin necesidad de otra persona. Ajustable y fácil de usar, es imprescindible para cualquiera que deteste tener que ponerse los calcetines en su rutina diaria. Especialmente útil para personas que padecen reumatismo o artritis. Ponerse calcetines dejará de ser una tarea dolorosa e incómoda.
- Calzador de medias.
Abotonadores y Ayudas para Cremalleras
- Abotonador con jalador de cremalleras: Ya sea debido a la edad o afecciones como la artritis o el Parkinson, para algunos, abrocharse sus camisas favoritas puede ser una lucha constante. Gracias al abrocha botones Good Grips (o abotonador similar), ya no tiene por qué ser así. Esta ayuda puede resultar de especial utilidad para personas con temblores en las manos o que padecen artritis en alguno de los dedos.
- Anillas para cierres (cremalleras).
- Velcros.
Pinzas con Garfio y Alcanzadores
- Pinzas con garfio: Cuenta con ganchos para que sea más fácil la labor de vestirse y desvestirse. La garra de la pinza puede girar y así ustedes evitan girar el brazo.
- Alcanzador con agarre: A veces, la parte más difícil de vestirse puede ser alcanzar las prendas en primer lugar. Ya sea para alcanzar estantes altos o para evitar agacharse después de una cirugía, un alcanzador con agarre puede ser una herramienta con muchísima utilidad que a cualquier persona con problemas de movilidad le encantará. Especialmente útil para evitar posturas complicadas después de una cirugía o por sufrir de movilidad limitada.
Adaptaciones para Prendas Específicas
- Bra Angel: Un sujetador puede ser especialmente molesto de llevar para personas con movilidad limitada. Ahí es donde entra el Bra Angel. Colocado alrededor del cuello, este dispositivo cuenta con un soporte que sujeta firmemente cada extremo del sujetador para sujetarlo fácilmente.
- Agujetas elásticas / Adaptaciones para cordones: Son excelentes para las personas de la tercera edad, con poca movilidad o en rehabilitación, ya que evitan que la persona esté atando una y otra vez las agujetas.
- Clip para pantalón: Mango con un clip para recoger el pantalón y acercarlo desde los tobillos.
Las CLAVES para ayudar a VESTIR A UNA PERSONA MAYOR O DEPENDIENTE
¿Quiénes se Benefician de las Ayudas para Vestirse?
Las ayudas para vestir pueden llegar a resultar imprescindibles para muchos, incluso en casos en los que haya que someterse a una operación que pueda limitar la movilidad temporalmente. Una ayuda como esta facilita mucho la vida de los usuarios puesto que permite vestirse sin ayuda y de forma independiente.
- Personas en recuperación de cirugías.
- Personas con función limitada de una mano.
- Personas con enfermedades crónicas que afectan la movilidad (p. ej., artritis, Parkinson).
Servicios de Asistencia Domiciliaria Profesional
Para aquellos que necesitan asistencia continua, una alternativa son los servicios de asistencia domiciliaria. ¿Necesita asistencia domiciliaria para vestir a su madre? Empresas especializadas ofrecen personal con amplia experiencia en el cuidado de personas, que mantendrá a la persona atendida y perfectamente cuidada.
Además, si necesita cualquier tipo de producto de ayuda técnica para la vida diaria o la seguridad de las personas mayores en su domicilio, muchas de estas empresas también los ofrecen. Por ejemplo, Domukea en Vizcaya, Bilbao y Getxo, propone servicios de asistencia domiciliaria para el cuidado de mayores y la adquisición de productos de apoyo técnico.
