El caso que conmocionó a la región del Maule y se extiende a Ñuble continúa ampliándose, buscando esclarecer el brutal homicidio de Aylin Fuentes. Hace aproximadamente un mes, su cadáver fue encontrado flotando en el Río Claro, marcando el inicio de una compleja investigación que ha revelado detalles desgarradores y un profundo dolor en su familia.
La Investigación y los Implicados en el Homicidio
Detalles del Brutal Asesinato
Los antecedentes arrojan que Aylin y su mejor amiga se reunieron con un presunto traficante de pasta base, residente en la población de San Miguel del Piduco. Conforme al testimonio existente, reforzado por las pruebas circunstanciales del informe de autopsia, los imputados habrían ejercido violencia sobre la víctima, causándole la muerte.
El Ministerio Público precisó que, en un sitio eriazo, una de las imputadas habría dictaminado que Aylin y su amiga debían morir. Tras ello, la imputada habría desnudado parcialmente a Aylin, y dos de los varones le ataron las manos por la espalda con un cordel hallado en el mismo lugar. Posiblemente, un segundo golpe en la cabeza la dejó inconsciente, para, una vez dominada, asfixiarla y lanzarla al río la misma madrugada del 26 de diciembre.

Imputados, Prófugos y Detenciones
Seis personas habrían consumado el brutal homicidio de forma colectiva, incluyendo a tres menores de edad. Una joven de 18 años fue formalizada con la normativa de menores, ya que al momento del crimen tenía 17 años y era la única del cuarteto sin antecedentes penales. La familia de la víctima, a través de su abogado querellante Mauricio González, explicó que se trata de una pareja que habría ayudado al “Tuerto Fabián” (aún prófugo) a esconderse mientras es buscado por los detectives de la Brigada de Homicidios (BH).
La orden de captura de esta pareja fue emanada desde el juez del Tribunal de Garantía de Talca. Actualmente, aún quedan dos adultos prófugos con orden de detención pendiente, uno de ellos siendo un distribuidor de drogas ya identificado, pero no localizado. Carolina González, hermana de Aylin, reconoció sentirse "aliviada" con la detención de los cuatro sospechosos, aunque la familia no está del todo conforme con el procedimiento.
La Amiga Testigo Clave y la Investigación
Según el fiscal Ángel Ávila, la amiga de Aylin es una testigo clave, por lo que permanece con una medida de protección de la Fiscalía. Su caso lo tomó el abogado Mauricio González, quien el 22 de enero entregó declaraciones a la prensa donde comentó haber tenido acceso a la autopsia, la cual mostraba claros indicios de violación. Sin embargo, son pocos los detalles que se saben debido a que el fiscal determinó el "secreto de la investigación".
Declaran culpables a imputados por crimen de Aylin Fuentes en el Maule | 24 Horas TVN Chile
¿Quién Era Aylin Fuentes?
Una Vida Interrumpida y una Familia Afectada
Aylin nació el 15 de octubre del año 2000 en un sector de blocks y casas con mansardas de cholguán, un lugar donde todo el mundo la conocía. Era la menor de ocho hermanos, hija de la segunda pareja de su mamá, Patricia. Para mantener la casa, Patricia se desempeñaba como auxiliar de aseo en un instituto profesional y su esposo, José Fuentes, trabajaba en la construcción. En ese bastión de gente humilde, Aylin creció feliz, consentida por ser la menor, a pesar de la precariedad.
Carolina, catorce años mayor, cuidó a Aylin como a una hija. Patricia la describe como su compañera, con quien veía televisión acostadas en la cama al regresar de su turno de trabajo. Su habitación rosada se mantiene intacta, con sus carteras, decenas de zapatos, su joyero rosado y un conejo blanco de peluche. Su madre atesora cartas con corazones de Goma Eva y declaraciones de amor que Aylin le enviaba desde el centro Gamma, expresando sus deseos de cambiar y su gratitud por el apoyo de sus padres.
Las Últimas Horas de Aylin
El lunes 24 de diciembre, la familia organizó una comida de Navidad en casa. Aylin y su hermana Solange prepararon las costillitas al horno, sus favoritas. Estaba contenta con el alboroto de sus sobrinos pequeños. Abrieron regalos, y su mamá le obsequió un perfume. A las doce y media de la noche, partieron todos al cementerio Parque Las Rosas. Volvieron a las dos de la mañana y estuvieron hasta las tres y media conversando.
A esa hora, una amiga pasó a buscar a Aylin. "Sí, vamos a dar una vuelta nomás y volvemos, mami", le dijo sonriendo. No llevó cartera ni dinero. Víctor (33), su hermano, la vio por última vez la mañana del 26 de diciembre y le dijo que se fuera a casa; ella asintió, pero se devolvió cerca de la circunvalación del parque. Nadie ha podido dar con el paradero del hombre que estuvo con ellas, quien era novio de "Coté", a pesar de la existencia de una testigo clave.
La Lucha contra la Adicción y el Apoyo Familiar
Como parte de un tratamiento para prevenir el consumo de drogas, Aylin no podía usar teléfono, lo que evitaba que visitara antiguas amistades o regresara a viejas rutinas. Hoy su familia se recrimina que, por ese motivo, se hizo más difícil contactarla cuando se perdió su pista. Producto de su adicción, en septiembre del año pasado, Aylin ingresó al Centro Integral de Rehabilitación (CIR) Gamma, que tiene convenio con el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda).
En el centro, estaba nivelando sus estudios de educación básica y había aprendido a hacer alisados de queratina con los que quería ganar un poco de dinero. Por su mayoría de edad, se le dio el egreso del centro. Carolina recuerda que "La negra", como le decían sus amigos, era muy popular en la población. Le duele que los medios hayan hablado de consumo de drogas sin mencionar el esfuerzo familiar por ayudarla en su enfermedad, e incluso que llegaran a decir que "era de la calle".

La Búsqueda, el Hallazgo y la Demanda de Justicia
Días de Angustia y Desesperación
El 27 de diciembre, todos en la familia comenzaron a impacientarse. Los días pasaron, y la ausencia de Aylin, algo que ella jamás habría hecho, se sintió profundamente en la fiesta de Año Nuevo, que estuvo tensa y sin abrazos. Si bien Aylin se había perdido en otras ocasiones, esta vez era distinto. Patricia puso la constancia por presunta desgracia el 3 de enero en la Cuarta Comisaría del sector norte de Talca. La siguieron buscando en el terminal y en las poblaciones vecinas, sin dejar puerta por golpear.
El Presagio y la Confirmación
Días antes de que encontraran el cuerpo, Patricia soñó que una serpiente grande se despedazaba. Por eso, el 8 de enero, cuando anunciaron en las noticias que habían encontrado a una joven en el Río Claro, de alguna manera presintió que podía ser "su Aylin". Recuerda que el corazón le saltaba y que apenas pudo llegar a la Cuarta Comisaría. Decidió ir a buscar más información y, cuando iba en el colectivo, la llamaron desde Investigaciones para decirle que necesitaban hablar con ella.
Una vez allí, le preguntaron por alguna característica particular de Aylin. El tiempo se le hacía eterno, y cada tanto le daban agua con miel para los nervios. A las dos de la tarde, le dieron la noticia que ninguna madre espera recibir. El miércoles 9 de enero, al mediodía, el cadáver fue entregado a la familia, luego de que la médico forense Viviana Bustos viajara desde Santiago al Servicio Médico Legal (SML) para la autopsia.
El Apoyo Comunitario y el Llamado a la Acción
El martes 29 de enero, el sol pega fuerte en el pasaje América 10. Una animita está a medio construir frente a la casa de la familia, y en una muralla vecina reza "Vuela alto negra bella". En la entrada de la casa aún hay flores de papel crepé blancas, vestigio del velorio. Patricia, sentada en el comedor, confiesa que estos días no hace más que fumar y beber café. Se pasa las manos por el pelo cano y lamenta la ausencia de su compañera.
Paula Retamales, trabajadora social e integrante del colectivo feminista "Floreciendo", ha estado acompañando a la familia de Aylin. Comenta que la cultura latifundista y machista, mezclada con la ausencia de políticas públicas, sigue cobrando víctimas en la región. En su opinión, el caso de Aylin se repite en otras poblaciones, donde reina la violencia intrafamiliar y la pasta base, y, sobre todo, donde existe un completo abandono. Seguirán brindando asistencia a la familia y saliendo a las calles para presionar a las autoridades, con varias marchas ya agendadas.
Dos vecinas, María y Carmen, junto con Carolina, forman un grupo de apoyo para Patricia. Conversan, comparten anécdotas y fotos desde sus celulares, y llegan a la conclusión de que seguirán juntas hasta que encuentren a los culpables. Han decidido acompañar a las mujeres de la familia a marchar el 8 de marzo, sintiendo que ya no son tiempos de callar como lo hicieron ellas. "Se siente tan vacía la casa sin ella, sin su risa… Me hace mucha falta", dice Patricia.
