El desarrollo del lenguaje en los niños y niñas con discapacidad intelectual es uno de los objetivos establecidos de la Educación Para Todos (EPT), implementadas en el enfoque transversal que plantea la nueva Currícula Nacional. El desarrollo de actividades significativas ha interesado a los profesionales de la salud y la educación a implementar, en la educación actual, el reforzamiento y el estudio de nuevas teorías para su tratamiento y aplicación, a fin de mejorar el desarrollo didáctico pedagógico principal del lenguaje.
Esto permite a los niños desarrollar su participación en la comunidad con mejoramiento en la fluidez y el entendimiento en los quehaceres de la vida cotidiana en los que participa cada día. Asimismo, el avance del lenguaje establece un componente básico en la formación de niños con incapacidades escolares en la medida del aprendizaje educativo y en su superación como ser social. El lenguaje es el canal principal a través del cual se comunica una amplia gama de información y permite descubrir cómo actuar como individuo de un público en general, abrazar su forma de vida, sus perspectivas y expresar sus convicciones y cualidades.

Estudios sobre Inputs Lingüísticos en Madres de Niños con Discapacidad Intelectual
En la segunda mitad del siglo XX se llevaron a cabo en diferentes países, estudios sobre la influencia del estilo comunicativo de los padres en el desarrollo del lenguaje en los niños. Dichos estudios planteaban posturas diferentes en cuanto a la calidad de los inputs lingüísticos, los cuales podrían ser óptimos o deficientes. El objetivo del estudio fue el de identificar los inputs lingüísticos usados por un grupo de madres de niños con discapacidad intelectual.
Se realizó una investigación de tipo documental, donde se analizaron registros audiovisuales de interacciones comunicativas entre madres y niños en situaciones naturales. Los niños presentaban un diagnóstico clínico, algunos de síndrome de Down y otros de Parálisis Cerebral, y secundario a estos diagnósticos, discapacidad intelectual. La información se procesó a través de una herramienta de análisis cualitativo.
Los resultados muestran un uso variado de inputs lingüísticos con un porcentaje más alto de aquellos en los que se exige acciones o elaboración de enunciados en los niños.
Quintero Uribe J. F. (2019). Inputs lingüísticos en madres de niños con discapacidad intelectual. Revista de Investigación en Logopedia, 9(2), 151-166. La Revista de Investigación en Logopedia, para fomentar el intercambio global del conocimiento, facilita el acceso sin restricciones a sus contenidos desde el momento de su publicación en la presente edición electrónica, y por eso es una revista de acceso abierto. Los originales publicados en esta revista son propiedad de la Universidad Complutense de Madrid y es obligatorio citar su procedencia en cualquier reproducción total o parcial. Todos los contenidos se distribuyen bajo una licencia de uso y distribución Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0). Esta circunstancia ha de hacerse constar expresamente de esta forma cuando sea necesario.
Desarrollo del Lenguaje - Niños/as 3 a 6 años
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL)
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) es un trastorno de la comunicación que interfiere con el aprendizaje, la comprensión y el uso del lenguaje. Estas dificultades del lenguaje no se explican por otras afecciones, como la pérdida de la audición o el autismo, ni por circunstancias atenuantes, como la falta de exposición al lenguaje. Este trastorno puede afectar el habla, la capacidad para escuchar, la lectura y la escritura del niño.
También se conoce como trastorno específico del lenguaje, retraso del lenguaje o disfasia del desarrollo. Este es uno de los trastornos del desarrollo más frecuentes y afecta aproximadamente a 1 de cada 14 niños en el jardín de infancia. Los efectos del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje persisten hasta la edad adulta.
Causas del TDL
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje es un trastorno del neurodesarrollo. Los trastornos del neurodesarrollo son causados por interacciones complejas entre los genes y el entorno que modifican el desarrollo del cerebro. Se desconocen las causas exactas de las diferencias cerebrales que originan el TDL.
Los trastornos del neurodesarrollo tienden a ser hereditarios. Los niños con TDL son más propensos que aquellos sin este trastorno a tener padres y hermanos que también han tenido dificultades y retrasos en el desarrollo del lenguaje. De hecho, del 50 al 70 por ciento de los niños con este trastorno tienen al menos un familiar que también lo tiene. Además, otros trastornos del neurodesarrollo posiblemente relacionados, como la dislexia o el autismo, son más frecuentes en los familiares de los niños que tienen TDL.
Aprender más de un idioma a la vez no causa el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje y este afecta tanto a niños multilingües como a aquellos que hablan un solo idioma. En los niños multilingües, el TDL afecta todos los idiomas que hablan. Es importante destacar que aprender varios idiomas no es perjudicial para un niño con TDL. Un niño multilingüe con el trastorno no tendrá más problemas que un niño con el trastorno que habla un solo idioma.
Síntomas del TDL
Cuando un niño tiene el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje, a menudo tendrá antecedentes de haber empezado a hablar tarde, es decir, alcanza las etapas del desarrollo del lenguaje hablado más tarde que sus compañeros. Aunque algunos niños que comienzan a hablar más tarde con el paso del tiempo se ponen al día con sus compañeros, los niños con TDL tienen dificultades persistentes en el lenguaje.
Los niños más pequeños con TDL pueden:
- Tardar más en agrupar palabras en oraciones.
- Tener dificultad para aprender nuevas palabras y conversar.
- Tener dificultad para seguir instrucciones, no porque sean tercos, sino porque no entienden bien las palabras que se les dicen.
- Cometer errores gramaticales frecuentes al hablar.
Los síntomas frecuentes en los niños mayores y en los adultos con TDL incluyen:
- Uso limitado de oraciones complejas.
- Dificultad para encontrar las palabras correctas.
- Dificultad para entender el lenguaje figurado.
- Problemas de lectura.
- Narración y escritura desorganizadas.
- Errores gramaticales y ortográficos frecuentes.
Las dificultades del lenguaje pueden malinterpretarse como un problema de comportamiento. Por ejemplo, un niño que tiene dificultades con el lenguaje puede evitar las interacciones, lo que conduce a que los demás piensen que el niño es tímido. Es posible que un niño no siga las instrucciones porque no las entiende, pero algunas personas pueden interpretar esto como una mala conducta. Un niño que tiene dificultades para comunicarse puede frustrarse y portarse mal. Cuando un niño tiene problemas en la casa o en la escuela, es importante determinar si las dificultades del lenguaje pueden ser parte del problema.

Diagnóstico del TDL
Si un médico, maestro, padre o madre de familia sospecha que un niño tiene el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje, un patólogo del habla-lenguaje, un profesional capacitado para evaluar y tratar a las personas con problemas de habla o de lenguaje, puede evaluar las habilidades del lenguaje del niño. El tipo de evaluación depende de la edad del niño y las inquietudes que dieron origen a la evaluación.
Por lo general, una evaluación incluye lo siguiente:
- Observación directa del niño.
- Entrevistas y cuestionarios para padres o maestros.
- Evaluaciones de la capacidad de aprendizaje del niño.
- Pruebas estandarizadas sobre el desempeño actual del lenguaje.
Estas herramientas permiten que el patólogo del habla-lenguaje compare las habilidades de lenguaje del niño con las de sus compañeros de la misma edad, identifique dificultades específicas y planifique posibles objetivos del tratamiento.
TDL y Problemas de Aprendizaje
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje no es lo mismo que un problema de aprendizaje. No obstante, sí es un factor de riesgo para los problemas de aprendizaje, ya que tener dificultad con las habilidades básicas del lenguaje afecta el desempeño en el aula. Esto significa que los niños con este trastorno tienen una mayor probabilidad de que se les diagnostique un problema de aprendizaje que los niños que no lo tienen.
Estos niños pueden tener dificultad para traducir las letras en sonidos para leer. Sus habilidades de escritura pueden verse debilitadas por errores gramaticales, un vocabulario limitado y problemas de comprensión y de organización de pensamientos en oraciones coherentes. Las dificultades con la comprensión del lenguaje pueden representar un reto para resolver los problemas de matemáticas expresados en palabras. Además, algunos niños con TDL pueden mostrar signos de dislexia. Cuando llegan a la edad adulta, las personas con este trastorno tienen una probabilidad seis veces mayor de que se les diagnostiquen discapacidades de lectura y ortografía y cuatro veces mayor de que se les diagnostiquen discapacidades matemáticas que aquellas que no lo tienen.
Evolución y Tratamiento del TDL
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje es un trastorno del desarrollo, lo que significa que sus síntomas aparecen por primera vez durante la infancia. Esto no quiere decir que el problema va desapareciendo a medida que los niños crecen. Al contrario, es probable que el problema, que es evidente en la primera infancia, continúe, pero cambia a medida que crecen.
Por ejemplo, un niño pequeño con este trastorno tal vez use oraciones no gramaticales en una conversación, mientras que un adulto joven con el trastorno podría evitar el uso de oraciones complejas en las conversaciones y posiblemente tenga dificultad para producir una escritura clara, concisa, bien organizada y precisa en términos gramaticales. El tratamiento temprano durante los años preescolares puede mejorar las habilidades de muchos niños con retrasos en el lenguaje, entre ellos, aquellos con TDL. Es probable que los niños que ingresan al jardín de infancia con retrasos considerables en el lenguaje sigan teniendo problemas, pero ellos e incluso niños aún mayores todavía pueden beneficiarse del tratamiento. Muchos adultos desarrollan estrategias para controlar los síntomas del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje. Esto puede mejorar su vida social, familiar y laboral diaria.
Un patólogo del habla-lenguaje debidamente acreditado es quien generalmente trata o supervisa el tratamiento del TDL. El tratamiento se puede recibir en el hogar, la escuela, programas universitarios para patología del habla y del lenguaje, clínicas privadas o entornos hospitalarios ambulatorios. Lo ideal es identificar y tratar a los niños con TDL a una edad temprana, pero las personas también pueden beneficiarse del tratamiento, independientemente de la edad en la que lo comiencen. Este depende de la edad y de las necesidades de cada persona.
Comenzar el tratamiento temprano puede ayudar a los niños pequeños a:
- Adquirir elementos faltantes de la gramática.
- Ampliar su comprensión y el uso de palabras.
- Desarrollar habilidades de comunicación social.
Para los niños en edad escolar, el tratamiento puede centrarse en comprender las instrucciones en el aula, lo que incluye ayudarles con problemas como:
- Seguir las instrucciones.
- Comprender el significado de las palabras que usan los maestros.
- Organizar la información.
- Mejorar las habilidades de hablar, leer y escribir.
Los adultos que comienzan trabajos nuevos, programas vocacionales o su educación superior pueden necesitar ayuda para aprender vocabulario técnico o mejorar las habilidades de escritura en el lugar de trabajo.
Desarrollo del Lenguaje - Niños/as 3 a 6 años
Apoyo a la Investigación del NIDCD sobre el TDL
El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) apoya una gran variedad de investigaciones sobre las causas, los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje. Por ejemplo, el NIDCD financia investigaciones que buscan comprender cómo difieren los patrones cerebrales y de aprendizaje de los niños con TDL en comparación con los niños con un desarrollo típico del lenguaje.
Otras investigaciones se centran en comprender por qué las disparidades socioeconómicas aumentan el riesgo de TDL en niños de familias de bajos recursos. Los científicos apoyados por el NIDCD también están determinando cómo diagnosticar con precisión el TDL, especialmente en niños culturalmente diversos que hablan una variedad de dialectos o idiomas. El instituto también financia investigaciones para determinar, a un nivel altamente práctico y específico, las mejores maneras de enseñar el lenguaje a los niños con este trastorno, incluyendo cuántas veces se debe practicar una estructura del lenguaje (por ejemplo, usando la conjugación adecuada), cómo deben organizarse las sesiones de instrucción y con qué frecuencia se debe realizar la enseñanza.
Los programas apoyados por el NIDCD también están investigando cómo capacitar a los padres o compañeros de niños con TDL para apoyar el crecimiento del lenguaje en el hogar o la escuela. El NIDCD mantiene un directorio de organizaciones que ofrecen información sobre los procesos normales y los trastornos de la audición, el equilibrio, el gusto, el olfato, la voz, el habla y el lenguaje.
Características del Desarrollo del Lenguaje en Niños con Discapacidad Intelectual
Las referencias encontradas en la ley de leyes hablan a favor de la legitimidad en lo que a disfrute de derechos se refiere para las personas con discapacidad. La exploración logopédica ofrece información suficiente y necesaria sobre lo que se espera del niño. La comunicación oral debe ser asequible, y los recursos didácticos y materiales de apoyo a utilizar deben ser sencillos, accesibles e ilustrados, con instrucciones claras y precisas.
Es fundamental evaluar el desarrollo del lenguaje como premisa para el diagnóstico del desarrollo de habilidades en las Nociones Elementales de la Matemática. Existe una carencia de estudios relacionados con la caracterización del lenguaje en niños con discapacidad intelectual (DI) en el desarrollo de las nociones elementales de Matemática en Pinar del Río. Múltiples son las pruebas que se utilizan para la evaluación del desarrollo del lenguaje.
Los últimos estudios acerca de la DI constituyen un problema inherente a toda la sociedad. Datos del estudio psicopedagógico, social y clínico-genético realizado en Cuba (2001-2003) en todo el país, muestran una tasa de prevalencia de 1,25 de estas personas por cada 100 habitantes, distribuidas en todos los grupos de edades y grados de discapacidad intelectual (leve, moderado, severo y profundo). Con respecto a su población general (739 473), la provincia de Pinar del Río ocupa el cuarto lugar nacional, con 11 260 casos de DI. Como respuesta a esta problemática, se implementa en las líneas de desarrollo de la especialidad la necesidad de la detección y estimulación a estos infantes. Asimismo, consideramos la demografía como posible origen académico del término, teniendo en cuenta que es un hallazgo común en las publicaciones que hablan de caracterización del lenguaje.
Las personas con DI son ciudadanos y ciudadanas como el resto. Cada una de estas personas tienen capacidades, gustos, sueños y necesidades particulares. Esto hace que el niño sea muy propenso a la fatiga, pues aún sus neuronas no poseen una alta capacidad de trabajo y requieren de un tiempo prudencial para su recuperación funcional, por lo que es necesario trabajar con los patrones sensoriales al realizar el trabajo con las nociones elementales de Matemática a partir de la manipulación de conjuntos como base para la socialización y comunicación con el maestro y grupo para lograr una plena inclusión social.
Cabe señalar que el acelerado y creciente progreso de las neurociencias, a través de sus más recientes descubrimientos relacionados con las inmensas posibilidades de desarrollo que posee el cerebro humano en los primeros momentos y años de la vida, unido a la preocupación de pediatras, neurólogos, psicólogos, logofoniatras, logopedas y pedagogos, entre otros, por la necesaria atención de los niños, han motivado a especialistas de diferentes latitudes. Este desarrollo se produce en un período crítico, que se extiende desde los primeros meses de vida hasta el inicio de la adolescencia. En la mayoría de los seres humanos el proceso se da principalmente durante los primeros cinco años, especialmente en lo que se refiere a la adquisición de las formas lingüísticas y de los contenidos.
Durante estos primeros años tiene lugar la mayor velocidad de aprendizaje y se adquieren los elementos básicos y sus significados, y hasta la preadolescencia se consolida el uso, la inferencia pragmática y la capacidad para entender enunciados no-literales (irónicos, sarcásticos, etc.). Los primeros años constituyen el período fundamental, aunque el desarrollo del lenguaje se prolonga mucho más allá de los primeros años. En el proceso de diagnóstico y evaluación el lenguaje en su estructura constituye un sistema, por tanto, sus componentes: fonético-fonológico, léxico-semántico y gramatical (morfo-sintáctico) se desarrollan en estrecha interacción e interdependencia. Según esta fuente, en la DI suele manifestarse una inmadurez en el lenguaje en general y en la expresión.

Desarrollo Fonético y Fonológico
En el componente fónico (fonético-fonológico), se presentan alteraciones permanentes e inconstantes de la pronunciación, como consecuencia del desarrollo insuficiente del oído fonemático. Son capaces de aprender los fonemas, aunque lo hacen más lentamente que los compañeros de su misma edad y con problemas de articulación que en muchos casos no llegan a superar del todo. Un elevado porcentaje de las alteraciones de pronunciación se deben a malformaciones en los órganos articulatorios o a problemas de audición.
Desarrollo Léxico-Semántico
El componente léxico-semántico se caracteriza por dificultades en la comprensión y uso de las palabras con relación a su significado y una marcada diferencia entre el vocabulario pasivo y el activo; este último resulta muy reducido y limita las posibilidades de comunicarse mediante el lenguaje oral. Tienen un vocabulario reducido, concreto y muy ligado al contexto en el que se encuentran.
Desarrollo Morfológico y Sintáctico
En el componente gramatical (morfo-sintáctico), es característica la poca extensión de las oraciones. Su evolución presenta un desfase general con respecto a su grupo de referencia. Los niños con DI emiten enunciados incompletos, utilizan oraciones simples y normalmente con un valor demostrativo.
Desarrollo Pragmático
En general, su lenguaje comprensivo es mejor que el expresivo, lo que se observa en el desarrollo pragmático.
Funciones y Retrasos del Lenguaje en DI
Al lenguaje se le concede especial importancia para el desarrollo de la personalidad, por diversas funciones que cumple para el pleno desarrollo del psiquismo humano. Queremos destacar, sin embargo, el lenguaje con respecto a la función comunicativa que desempeña. El ser humano, a través del lenguaje, también proyecta a los demás su mundo afectivo: qué le gusta, qué le desagrada, sus emociones y sentimientos. Es precisamente con respecto a la expresión de la afectividad donde convergen y se hacen complejas las relaciones entre el lenguaje verbal y no verbal.
Adquieren los mismos fonemas, aunque tardíamente y con dificultades en la articulación de algunos de ellos. El desarrollo del lenguaje suele retrasarse, sobre todo en aquellos que presentan un grado moderado, severo y profundo de DI. Existen diferencias importantes entre el lenguaje comprensivo y expresivo; su pobreza está condicionada por las limitaciones en la actividad cognoscitiva y por el papel peculiar que desempeña el lenguaje en la transformación de la psiquis de estos niños.
Suelen emplear en su lenguaje un número reducido de construcciones gramaticales y pueden desarrollar habilidades lectoras a un nivel aceptable, aunque la fluidez, corrección, expresividad y comprensión se encuentran afectadas. Desde una preceptiva preventiva para la inclusión social, la caracterización del lenguaje del niño con DI en la edad preescolar es de gran valía.
Al constatar el aprendizaje de las nociones elementales de Matemática en niños con DI del grado preparatorio en la fase exploratoria, encontramos como regularidades que los niños presentan dificultades en el dominio de los patrones sensoriales; al manipular y agrupar objetos en el espacio atendiendo a su forma, tamaño y color; son dependientes de los adultos para realizar las actividades; poseen estrechez perceptual lo que limita la descripción, reconocimiento, agrupación de objetos, así como alteraciones en la motricidad fina y gruesa. Al caracterizar la calidad del lenguaje, esta depende de una adecuada estructura anátomo-funcional y de la influencia del medio.
En el hogar, el niño debe estar rodeado de personas con lenguaje más avanzado, comprometidas afectivamente con el niño en actividades conjuntas, que estimulen en la fase de aprendizaje el juego interactivo entre ellos. El desarrollo del lenguaje debe darse sobre una base afectiva que cree vínculos de relación entre el niño y los adultos relevantes de su entorno. Es necesario por estas deducciones que la autora reflexiona que la aplicación de teoría de P. Ya.
Estrategias y Recursos para el Desarrollo del Vocabulario
A continuación, se muestra un ejemplo de un ejercicio de lenguaje para que los niños amplíen su vocabulario relacionado con el eje temático: La Escuela.
Sustantivos: El sustantivo es una clase de palabra que nombra o designa a personas, animales, cosas, lugares, sentimientos o ideas.
Los adjetivos calificativos tienen la función de calificar al sustantivo o sujeto, aportando más información sobre el mismo a la oración. ¿Qué característica podríamos mencionar de un círculo? Podríamos decir su color, su tamaño, su forma, su material, su peso, entre otras. Todas esas características que le otorgan alguna propiedad a un sustantivo, son adjetivos.
Los adjetivos calificativos expresan una propiedad del sustantivo al cual se encuentran vinculados. Estos desempeñan la función de aportarnos una mayor información de lo que se habla. Por ejemplo: La saya o short es rojo. El triángulo rojo. Compara los conjuntos, dónde hay menos.
