Mejorando la Comunicación Oral en Adultos Mayores con Alzheimer

La comunicación es un medio de expresión verbal y no verbal que nos permite interactuar con los otros, siendo un recurso de suma importancia en la relación entre el paciente con demencia y su cuidador primario. La comunicación con una persona que vive con Alzheimer o cualquier otra demencia puede ser un desafío, especialmente a medida que avanza la enfermedad.

Debido a una comunicación ineficiente, los cuidadores pueden limitar su desempeño, así como afectar el estado emocional del paciente con demencia. Por ello, necesitamos conocer las alteraciones en el lenguaje que pueden manifestar las personas con demencia, para así desarrollar estrategias de comunicación y crear una conexión asertiva. Diariamente, requerimos comunicarnos con ellos para identificar sus necesidades e intereses, además de que por medio del lenguaje los alentamos a cooperar en el desempeño de las actividades diarias.

El Impacto del Alzheimer en el Lenguaje y la Comunicación

Definición de Demencia y Alzheimer

La demencia es el término que hace referencia a la presencia de un deterioro cognitivo progresivo, que se caracteriza por alteraciones en procesos cognitivos como la orientación, atención, concentración, memoria a corto y largo plazo, así como afectaciones conductuales y en el estado del ánimo que limitan la autonomía e independencia de los pacientes. Cabe destacar que el término “demencia senil” es de uso popular para hacer referencia a esta enfermedad en personas mayores, pero la demencia puede presentarse a cualquier edad.

Los pacientes con demencia de tipo Alzheimer suelen tener una evolución lentamente progresiva; al inicio de la enfermedad manifiestan alteraciones que regularmente son asociadas a la memoria inmediata, lo cual les dificulta consolidar nueva información. El Alzheimer es una enfermedad desafiante que afecta a la comunicación en diversas formas, ya que afecta múltiples áreas del cerebro, lo que se traduce en problemas de memoria, dificultad para encontrar palabras, desorientación y cambios emocionales.

En cuanto a otras demencias, las afectaciones en la demencia vascular pueden derivarse de un solo infarto que daña distintas regiones corticales, desencadenando graves repercusiones en algunas áreas como la corteza prefrontal dorsolateral, parietal, neocorteza temporal del nodo transmodal o área de Wernicke. Con respecto a la demencia frontotemporal, estos pacientes regularmente tienen afectaciones en la fluencia gramatical y sintáctica, generando así que prescindan del uso de conjunciones y preposiciones, utilizando solamente verbos y sustantivos en su comunicación. Finalmente, los síntomas de la demencia semántica se asemejan a algunos presentados en la demencia por Alzheimer, ya que una de las primeras alteraciones es en el lenguaje.

La Afasia: Un Trastorno del Lenguaje Asociado al Alzheimer

Los síntomas cognitivos de la enfermedad de Alzheimer afectan a diferentes funciones que permiten desenvolverse de manera autónoma en la vida cotidiana. De hecho, en el contexto profesional, se hace referencia a la evolución típica de un síndrome caracterizado por amnesia (problemas de memoria), afasia (problemas de lenguaje), apraxia (problemas para llevar a cabo ciertos movimientos) y agnosia (problemas de reconocimiento), así como alteración de la función ejecutiva.

La afasia es un trastorno del lenguaje que ocurre cuando se lesionan ciertas áreas del cerebro responsables de la comunicación. Afecta la capacidad de una persona para hablar, entender el lenguaje, leer o escribir. Cuando se tiene afasia, se experimentan dificultades para acceder a las palabras o comprender lo que otras personas están diciendo. Algunas áreas del cerebro tienen un rol clave en el lenguaje, como el Área de Broca, ubicada en el lóbulo frontal, que tiene un papel fundamental en la producción del lenguaje. Cuando estas áreas se dañan, pueden aparecer problemas en el lenguaje, es decir, afasia, haciendo cada vez más difícil la comunicación con la persona afectada.

Debido a la afectación progresiva de distintas áreas cerebrales y patrones de evolución muy variables, los problemas de lenguaje en la enfermedad de Alzheimer no suelen corresponder de forma precisa con un tipo concreto de afasia. Más bien, pueden tener componentes o características de distintos tipos.

Tipos de Afasia y sus Manifestaciones

  • Afasia de Broca: Se caracteriza por dificultades en la producción del habla, lo que hace que la persona muestre un gran esfuerzo para expresarse, con frases incompletas o entrecortadas y con omisión de elementos gramaticales importantes, como los artículos.
  • Afasia de Wernicke: Afecta principalmente a la comprensión del lenguaje y a la inteligibilidad del que se produce. Las personas con este tipo de afasia pueden hablar con fluidez, pero suelen producir palabras que no tienen sentido o están mal formadas. Además, tienen dificultades para entender lo que otras personas dicen, lo que puede generar confusión en la conversación. Por ejemplo, una persona podría decir algo como: "La luna está en la casa, pero el perro no sabe" sin que tenga un significado claro.
  • Afasia Anómica: Se caracteriza principalmente por dificultades en encontrar las palabras correctas para nombrar objetos, personas o acciones. A pesar de que las personas con afasia anómica suelen hablar con fluidez, a menudo se detienen o utilizan descripciones imprecisas cuando no logran recordar la palabra exacta. Por ejemplo, en lugar de decir "perro", la persona podría decir "ese... animal que ladra".
infografía sobre los tipos de afasia y sus características con ejemplos

Las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer también pueden generar una pérdida progresiva de las funciones cerebrales, incluida la capacidad para hablar, comprender, leer o escribir. En estos casos, la afasia se desarrolla de manera gradual y con patrones variados, empeorando a medida que la enfermedad avanza. En este contexto, cabe destacar la afasia primaria progresiva, que es una variante de la demencia frontotemporal. En las fases iniciales, la afasia suele ser de tipo anómico y manifestarse principalmente con dificultades para encontrar palabras, lo que provoca que la persona se detenga en su discurso o utilice descripciones imprecisas.

Desafíos Comunes y Estrategias por Etapa del Alzheimer

Las alteraciones cognitivas complican el flujo natural de una conversación, y es común que los cuidadores enfrenten desafíos como la repetición constante de preguntas, confusión o respuestas emocionales intensas.

  • Repetición: Responder con paciencia y validar la emoción detrás de la repetición (ansiedad, inseguridad) ayuda a calmar al paciente.
  • Confusión: Explicar las cosas de manera sencilla y directa, utilizando ejemplos visuales, puede ayudar al paciente a orientarse.
  • Frustración: Hablar con un tono calmado, reconocer sus emociones y ofrecer apoyo emocional son claves para desescalar situaciones tensas.

Adaptación de la Comunicación según la Etapa de la Enfermedad

Es fundamental adaptar las estrategias de comunicación a la etapa actual del Alzheimer del paciente:

  • Etapa leve: En esta fase, los pacientes aún conservan gran parte de su capacidad para comunicarse. Es importante hablar despacio, usar frases claras y dar tiempo para que respondan.
  • Etapa moderada: A medida que el lenguaje se deteriora, las frases simples y directas son más efectivas.
  • Etapa avanzada: En esta etapa, el lenguaje verbal pierde protagonismo y el énfasis recae en las palabras clave, el tono de voz y el lenguaje no verbal.

Estrategias para Mejorar la Comunicación Oral

Con estrategias adecuadas, es posible mejorar la interacción, reducir la frustración y fortalecer el vínculo emocional con adultos mayores con Alzheimer. El tratamiento no solo debe enfocarse en los aspectos cognitivos, sino también en el bienestar emocional de la persona. La empatía y la comprensión son fundamentales, ya que las personas con Alzheimer suelen experimentar frustración o irritabilidad debido a las dificultades para comunicarse.

Principios Generales para una Comunicación Efectiva

  • Sé paciente y comprensivo: Dale tiempo para expresarse y encontrar sus palabras. Su mente no funciona a la misma velocidad que la nuestra. Hay que tener paciencia y darles el tiempo que necesite para pensar.
  • Habla claro y pausadamente: Vocaliza, habla despacio y evita gritar para que el paciente o familiar logre capturar la información que se le brinda.
  • Capta su atención: Tienden a distraerse con facilidad. Si consigues que se centre en ti, será más fácil poder comunicaros.
  • Considera las necesidades auditivas: Utiliza el tono de voz de acuerdo a sus necesidades auditivas y considera si el paciente tiene déficits auditivos o utiliza dispositivos auditivos. Los tonos suaves de voz quizá no sean útiles para todos los pacientes.
  • Repite y reformula: Repite las cosas si ves que no te entiende. No pasa nada si tienes que decirlo tres o cuatro veces. Pero si ves que no consigues que te entienda, cambia de tema, ya que la persona con demencia se da cuenta de que no te entiende y puede frustrarse.
  • Proporciona instrucciones concretas: Da una instrucción a la vez; por ejemplo: “cierra el armario, abre la ventana, lava los platos”.
  • Valida el discurso y no confrontes: No confrontes información. Aléntalo a responder nuevas preguntas en vez de reiterarle continuamente que nos platicó del tema varias veces. Por ejemplo: si nos dijo tres veces que fue al parque, en vez de confrontarlo preguntémosle ¿Qué vio en el parque? ¿Cuándo fue? ¿Cómo se sintió?
  • Evita temas recientes difíciles: Evita hablar sobre hechos relativamente recientes, ya que la memoria reciente es una de las más afectadas en estas enfermedades.
  • Evita infantilizar: No lo trates como a un niño o niña. Es muy común infantilizar a las personas con demencia, pero no debemos olvidar que siguen siendo adultas. Debemos tratar de evitar hablarle de forma similar a como lo haríamos con un niño. Por eso, hay que procurar huir del abuso de una entonación exagerada o el frecuente uso de diminutivos, o de dirigirnos a la persona por apelativos que, de no ser por su enfermedad, no emplearíamos con ella (“cielito”, “tesoro”, “precioso”...) y llamarla por su nombre o como siempre haya sido de su preferencia. No cuidar estos detalles puede contribuir a que la persona con Alzheimer se retraiga y se muestre esquiva.
  • Ayuda a recuperar información: Ante dificultades para expresarse, es necesario acostumbrarse y aceptar con normalidad los rodeos que utiliza para referirse a las cosas y no corregir ni proporcionar constantemente la palabra que está buscando, lo que le puede frustrar. Si se bloquea, ofrecerle pausadamente palabras de forma interrogativa puede ayudar a que escoja la correcta. Por ejemplo: “¿Te refieres a la… radio?... ¿televisión?... ¿al ordenador?”. Es útil animar a la persona a expresarse de formas alternativas o ampliar los canales de comunicación.
  • Facilita la comprensión: Ante problemas de comprensión, hemos de asegurar, en primer lugar, que la persona nos escucha y nos presta atención. Decirle las cosas lentamente y con tono suave facilitará su comprensión. Hay que intentar emplear frases cortas, con vocabulario simple, y dando tiempo a que procese una parte de la información (tratando de asegurar que la ha comprendido) antes de pasar a la siguiente.
  • Manejo de lenguaje malsonante: Algunas personas con demencia recurren al uso de palabras malsonantes, incluso cuando antes nunca lo hacían. Esto no es algo intencionado, sino resultado de las alteraciones cerebrales que sufre. En algunos casos, puede ser de ayuda intentar anticiparse a las frustraciones que pueda experimentar y reducir así el estrés que pueda sentir.

La comunicación. Convivir con la demencia

Uso del Lenguaje No Verbal

En las etapas más avanzadas de la enfermedad, el lenguaje no verbal se convierte en la herramienta principal para comunicarse. Mantener el contacto visual demuestra atención y respeto, mientras que las expresiones faciales, como una sonrisa, transmiten apoyo y tranquilidad. Gestos simples, como señalar objetos o usar el tacto de manera cariñosa, refuerzan el mensaje y fortalecen el vínculo. En estados avanzados, es crucial utilizar e incentivar el uso de gestos para complementar la comunicación.

Actividades y Ejercicios para Estimular el Lenguaje Oral

Es importante tener en cuenta que las actividades deben ser generales y adaptarse en mayor o menor medida, en función de las capacidades preservadas de la persona y el estadio de la demencia. Asegúrate de que las actividades se adapten a la etapa actual de Alzheimer del paciente y celebra cada pequeño logro, manteniendo una frecuencia en la aplicación de los ejercicios.

  • Charlas Diarias: Mantén conversaciones diarias. Sé paciente y brinda tiempo para responder.
  • Lectura en voz alta: Lee en voz alta junto a tu ser querido. Compartir este momento refuerza la relación y puede mejorar las habilidades de lectura. Utiliza libros con letras grandes y párrafos cortos.
  • Juegos de Palabras: Jugar juegos como crucigramas, sopa de letras o adivinanzas puede ser divertido y beneficioso para estimular el habla.
  • Diario Personal: Anima a tu ser querido a llevar un diario donde pueda expresar pensamientos y emociones, lo cual puede servir como base para conversaciones.
  • Cartas y Tarjetas: Fomenta la escritura de cartas o tarjetas para amigos y familiares, ya que la redacción puede evocar conversaciones.
  • Tareas Cotidianas Orales: Aprovecha las tareas cotidianas (hacer la lista de la compra, elaborar un menú, el lavado de manos) para hacerlas de forma oral, verbalizando el procedimiento para llevar a cabo la actividad.
  • Descripción de Imágenes y Entorno: Describe imágenes usando fotografías (cuántas personas hay, cómo se llaman, el lugar en el que se encuentran), describe aquello que la persona ve por la ventana o describe la habitación de la casa en la que está.
  • Denominación de Objetos: Nombra objetos cotidianos: la comida que hay en la mesa, los objetos que se encuentran en el salón, etc.
  • Ejercicios de Lectura y Escritura: Lee palabras, un libro, el periódico o una revista. En cuanto a escritura, puedes indicarle que escriba su nombre, el de sus familiares, lo que va a comer, el día en el que estamos, o practicar la firma.
ilustración de un cuidador realizando actividades de estimulación del lenguaje con un adulto mayor

El Rol Fundamental del Cuidador

La demencia no es una enfermedad fácil, por eso toda ayuda es positiva para mejorar la calidad de vida de la persona que la sufre y facilitar a la familia el proceso. Con estas pautas, no solo se facilita la comunicación, sino que también hace que la persona mayor se sienta bien, comprendida, acompañada y que forme parte de un círculo social con la persona con quien habla. Establecer roles y tiempo de calidad con el paciente es crucial.

Un estudio reciente sobre la coherencia discursiva en adultos mayores con demencia de tipo Alzheimer y adultos mayores con envejecimiento sano, encontró que los pacientes cognitivamente sanos formulan más relaciones y de más tipos que los pacientes con demencia. Las relaciones de causa involuntaria, solución, concesión, elaboración y resultado involuntario se asocian al discurso de adultos sanos. Además, los cuidadores utilizan ciertas relaciones retóricas con fines pragmáticos, lo que subraya su influencia en la producción de la conversación.

El paciente con demencia sufre de diversas alteraciones en el lenguaje y comunicación durante la progresión de la enfermedad. Es un desafío diario que muchas veces resulta difícil, pero que, con ayuda de los especialistas, redes de apoyo e información, podremos salir avante de las complicaciones que conlleva esta enfermedad.

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