La Audición y la Música en Adultos Mayores: Mejorando la Calidad de Vida

La pérdida auditiva es una preocupación creciente entre la población de adultos mayores, afectando su calidad de vida y su conexión con el entorno. A pesar de la existencia de herramientas como los audífonos clínicos, un porcentaje significativo de personas mayores los abandona, lo que agrava la situación. La música, por otro lado, emerge como una potente herramienta terapéutica y de estimulación, capaz de mejorar diversas capacidades y fomentar el bienestar general en la vejez.

Investigación Innovadora: Entrenamiento Musical para la Adhesión a Audífonos

El Problema de la No Adhesión a Audífonos

En la silenciosa lucha contra la pérdida auditiva, una parte significativa de la población más vulnerable se ve afectada por un problema aún más desolador: la renuncia a los audífonos, una herramienta que podría mejorar su calidad de vida. Los adultos mayores, quienes normalmente enfrentan dificultades para escuchar debido a la pérdida auditiva, a menudo deben recurrir a estos dispositivos para recuperar la conexión con el mundo que los rodea. Una de las razones del alto porcentaje de abandono es que estos aparatos solo suben el volumen de los sonidos, pero no ayudan a los usuarios a procesar esta nueva información. "La pérdida auditiva relacionada a la edad y al envejecimiento no es solamente que el adulto necesite más volumen, sino que además necesita mejorar el procesamiento de la información".

El Estudio de la Universidad de Chile

El Departamento de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile ha iniciado una investigación prometedora. Este estudio, liderado por Adrián Fuente, profesor del Laboratorio de Audiología y Ciencias de la Audición de la U. de Chile, busca indagar si la terapia auditiva coadyuva a la adherencia a los audífonos.

"El estudio es completamente nuevo. Estamos viendo si un entrenamiento musical podría mejorar la adhesión a los audífonos en adultos mayores", agrega el investigador. El estudio se extenderá por cinco semanas y cuenta con la aprobación del Comité de Ética en investigación en seres humanos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Metodología y Objetivos del Entrenamiento Musical

Un grupo de treinta personas mayores con dificultades auditivas que necesitan usar audífonos clínicos participará en esta investigación. Durante las cinco semanas, los participantes serán entrenados mediante melodías y diversas frecuencias para que aprendan el uso e incorporen estos instrumentos en su vida cotidiana. "Esto es más que poner a los participantes a escuchar canciones, lo que harán los investigadores es entregarles estímulos relacionados con la música. Uno de los ejercicios consiste en oír distintas melodías e intentar diferenciarlas".

A los participantes se les entregará un equipamiento tecnológico de audio para que se lleven a casa y continúen este entrenamiento usando un software desarrollado por los mismos investigadores de la Facultad de Medicina. "Desarrollamos un programa computacional para que las personas trabajen todos los días en su hogar".

En paralelo, existe un grupo de control de adultos mayores a quienes se les colocan audífonos, pero no reciben entrenamiento musical. Tienen las mismas sesiones semanales con el mismo facilitador que realiza el entrenamiento musical, pero "ven otras cosas, no es un entrenamiento de percepción musical. Ahí comparamos, es como un placebo, digamos", detalla el investigador.

Esquema del estudio de entrenamiento musical en adultos mayores con audífonos, mostrando grupo experimental y de control

Impacto y Beneficios Esperados del Estudio

Ayudar a las personas a usar sus audífonos clínicos "pareciera algo simple, pero significa un salto en la calidad de vida muy importante no solo para los individuos, sino que para toda la sociedad". Lo que se busca es ver con qué otros elementos se podría lograr una terapia que consiga mayor adherencia, continuidad e integración adecuada y exitosa de los audífonos en la vida de las personas. "La calidad de vida tiene que ver con que las personas no solamente reciban las ayudas necesarias para poder seguir viviendo de manera funcional y digna, sino que también integren el audífono de forma funcional y digna en relación a su curso de vida".

Los investigadores exploran si la terapia musical ayuda a una mejor integración del audífono en la vida de las personas: si se sentirán más cómodas usándolo y si esto mejoraría su participación social, así como su posibilidad de seguir conectados con el entorno a través del sentido de la audición. "Si la persona percibe mucho mejor el habla es porque hay un cambio a nivel cerebral, sin duda".

Respaldo y Carácter Gratuito

Este es un proyecto FONDEF y todo el proceso es absolutamente gratuito para los participantes. Además, los involucrados en el estudio se llevarán los audífonos para casa de regalo. El estudio incluye una parte más cualitativa con entrevistas a los participantes para ver su percepción en cuanto a la estigmatización de la sordera y también en cuanto al proceso y los efectos positivos de este entrenamiento.

La Musicoterapia: Una Herramienta para el Bienestar en la Vejez

¿Qué es la Musicoterapia?

La musicoterapia se define como el uso de la música con fines terapéuticos para restaurar o mejorar la salud de una persona o un grupo de personas. Se ha extendido por todo el mundo como una disciplina de la salud. El objetivo principal de esta actividad es promover un entorno donde se trabaje la comunicación, el aprendizaje, la expresión (verbal y no verbal), la participación y la creatividad, entre otros aspectos. Sin embargo, los objetivos concretos de la terapia dependen de cada paciente, siendo específicos, únicos y variables.

Es importante destacar que la musicoterapia no consiste solo en reproducir canciones para que los mayores las escuchen. Los ejercicios de las sesiones de musicoterapia en geriatría suelen combinar la música y otras actividades socioculturales.

Beneficio de la música en personas mayores

Beneficios Integrales de la Musicoterapia

La musicoterapia para ancianos ofrece beneficios diversos y bien documentados, actuando simultáneamente en el cerebro, las emociones, el cuerpo y las relaciones sociales, generando un impacto integral en la calidad de vida.

  • Estimulación Cognitiva

    La música activa áreas cerebrales relacionadas con la memoria y la atención. Al trabajar con canciones conocidas, el cerebro recupera recuerdos autobiográficos, fortalece conexiones neuronales y mantiene activos los circuitos cognitivos. En personas con deterioro cognitivo, puede ralentizar la pérdida de capacidades y mejorar la orientación temporal, permitiendo recordar épocas, contextos e incluso personas. También ayuda a reducir el deterioro de la audición y a mejorar la capacidad para discernir sonidos entre el ruido.

  • Favorecimiento de la Comunicación

    Muchos adultos mayores con dificultades del habla recuperan la capacidad de pronunciar palabras o frases cuando cantan. El ritmo y la melodía sirven como una especie de "andamio sonoro" que facilita la expresión verbal. Cantar, tararear o completar letras permite que la persona se exprese, aunque haya limitaciones del lenguaje en su discurso cotidiano. Asimismo, el lenguaje de los mayores, al argumentar y expresarse, se ve beneficiado por el estímulo de la música a las neuronas.

  • Regulación Emocional y Expresión Afectiva

    La música funciona como un canal emocional seguro. Permite liberar tensión, procesar emociones difíciles y conectar con sentimientos profundos. Canciones asociadas a momentos vitales intensos permiten expresar tristeza, alegría, gratitud o nostalgia, contribuyendo a la gestión emocional, disminución de ansiedad y a la mejora del ánimo. La música nos acompaña cuando estamos sufriendo momentos difíciles a cualquier edad, nos permite experimentar placer y, cuando estamos relajados, el tono muscular se distiende, situándonos en un estado donde podemos controlar los pensamientos y las emociones.

  • Beneficios Sociales y de Interacción

    La música une a las personas. Durante las sesiones grupales se comparten sonrisas, miradas, complicidad y recuerdos. La experiencia de cantar o hacer ritmo con otros genera cohesión, sensación de pertenencia al grupo y reduce el aislamiento social, uno de los mayores riesgos emocionales en la vejez. La música es comunicación y es social, lo que permite compartir el placer y la gratificación que supone con otras personas.

  • Mejora de la Coordinación Motora

    Marcar el ritmo con el pie o la mano, tocar un instrumento sencillo como una maraca o una pandereta o mover brazos al ritmo de la música son acciones que mejoran la movilidad, la coordinación motora y la propiocepción. Estas actividades son accesibles incluso para personas con limitaciones motoras porque la participación se adapta al nivel funcional de cada residente.

  • Sentido de Identidad y Autoestima

    Cuando un paciente reconoce "esta canción la bailé en mi boda" o "la escuchaba con mis amigos", se genera reconexión con su biografía. Este recordatorio refuerza la identidad personal y la dignidad: deja de ser "paciente" o "residente" y vuelve a sentirse alguien con historia propia y recuerdos significativos.

  • Reducción de Agitación y Problemas de Conducta

    En personas con Alzheimer u otros deterioros cognitivos, la música adecuada disminuye episodios de inquietud, irritabilidad o confusión. Canciones familiares pueden reconfortar e inducir estados de calma, ayudando incluso en momentos complicados del día, como puede ser el síndrome vespertino. En las fases moderadas y avanzadas, la música permite a la persona desviar el foco de atención de los estímulos que no es capaz de interpretar hacia un estímulo que tiene sentido y, por tanto, que ejerce un efecto calmante de la ansiedad.

  • Incremento del Bienestar General y la Vitalidad

    La música motiva, despierta, activa y alegra. Después de una sesión de musicoterapia, muchos mayores se muestran más participativos, más comunicativos y más presentes. La música actúa como estímulo vital, generando placer y sensación de conexión con el entorno. Escuchar música puede mejorar la capacidad de aprendizaje y la comunicación, ayuda a estar de buen humor e, incluso, alivia el dolor crónico.

La Música como Estímulo Neuronal y Neuroplasticidad

Una parte de los beneficios cognitivos de la música se deben a la capacidad que tiene para activar las neuronas. El entrenamiento musical puede beneficiar a los mayores y compensar algunos de los efectos del deterioro por envejecimiento, según estudios realizados en la Universidad Northwestern, en EE.UU., y publicados en la revista «PLoS One». Con toda probabilidad, el motivo de este beneficio se debe a que los tonos musicales activan el sistema nervioso, que crea una especie de archivo que permanece abierto con cada sonido escuchado, además de estimular las distintas partes del cerebro que intervienen en la actividad.

La capacidad que tiene nuestro cerebro para adaptarse y cambiar a partir de lo que aprendemos a lo largo de nuestra vida es la neuroplasticidad. Los estudios han demostrado que las personas con una mayor experiencia musical adquieren más agudeza mental. Aprender a tocar un instrumento requiere una práctica y aprendizaje que compensa el deterioro cognitivo que sufrimos con el paso de los años, mejorando la actividad cerebral de los mayores. Este beneficio no solo afecta positivamente a la formación musical, sino que también influye en otras habilidades como la comunicación, la memoria, la conducta y la inteligencia espacial. Tocar un instrumento prepara al cerebro para elegir qué es relevante en un proceso complejo.

Infografía sobre cómo la música activa diferentes áreas del cerebro y promueve la neuroplasticidad

Selección Musical para la Musicoterapia

La selección musical es una parte esencial de la intervención. Las preferencias musicales de los pacientes deben ser prioritarias. Es fundamental seleccionar aquello que escucharon en su juventud y en momentos significativos de su vida, ya que la música que forma parte de su identidad auditiva es la que más impacto provoca.

La recomendación general es usar:

  • Música suave y melódica para relajación emocional.
  • Ritmos más marcados y estimulantes para actividades motrices y dinámicas grupales.

Además, puede ser útil preguntar directamente a los ancianos sobre sus artistas favoritos, las canciones asociadas a recuerdos importantes o aquellos estilos que más les gusten. Esta personalización incrementa la adherencia y efectividad de la terapia.

Actividades Prácticas de Musicoterapia

Para fomentar la creatividad en la tercera edad y aportar grandes beneficios para el estado de ánimo y la salud mental, se pueden realizar diversas actividades:

  • Escucha Guiada y Reflexión Emocional

    Se reproduce una canción significativa y se abre un espacio para que la persona pueda comentar qué le recuerda, cómo se siente y qué emociones aparecen. Se fomenta la expresión personal y la evocación de recuerdos biográficos.

  • Participación Vocal: Cantar, Tararear o Completar Letras

    Cantar en grupo crea cohesión y sensación de pertenencia. Además, completar versos o reconocer fragmentos activa la memoria y estimula capacidades verbales.

  • Percusión y Ritmo

    Instrumentos sencillos como maracas, panderetas o palos de madera permiten participar sin requerir experiencia musical. El ritmo promueve coordinación, atención y participación colectiva. Si la movilidad de los residentes lo permite, incluso bailando.

  • Música y Movimiento

    Hablamos de un tipo de actividad suave donde los participantes siguen el ritmo con movimientos de brazos, pies o manos, sentados o de pie, según las capacidades de cada uno. Esta actividad promueve el bienestar corporal y activa el cuerpo de forma respetuosa y segura.

  • Creación Musical o Improvisación

    A partir de ritmos simples o sonidos, se invita a los participantes a co-crear una pieza musical. Esta actividad es muy estimulante y fomenta la creatividad, la autoestima y la conexión grupal entre los residentes o pacientes del centro de día.

Además de estas actividades, el propósito de talleres de apreciación musical es despertar el interés por la música en las personas mayores, no para formarse como músicos, sino para aprender a apreciar la música y sus beneficios para la calidad de vida. Estos talleres pueden ofrecer una introducción a la apreciación musical, géneros, intérpretes y compositores relevantes, explorando historias detrás de las composiciones para vincularlas con la experiencia personal y emocional de los participantes.

Consideraciones para Sesiones Efectivas

Para que las sesiones de musicoterapia sean efectivas y adaptadas a la situación de cada paciente, es fundamental conocer su estado cognitivo:

  • Si los pacientes sufren un grado de demencia o alzhéimer leve-moderado, lo más recomendable es que la terapia se lleve a cabo en grupos, entre 8 y 10 personas máximo, con una duración de poco menos de 1 hora.
  • Si los pacientes sufren un grado de demencia o alzhéimer avanzado, en este caso, las sesiones deben ser de grupos mucho más reducidos o, incluso, individuales. Cuando una persona sufre un alto deterioro de sus habilidades comunicativas, aunque no hablen, hay otras formas de hacernos ver cómo se sienten. En este sentido, debemos estar atentos a sus reacciones para cambiar las canciones que no les gusten y ayudarles a expresarse sobre aquellas que despiertan fuertes emociones en ellos.

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