Aspectos Éticos en la Atención a Personas Mayores: Perspectiva de Fundación Pilares

La atención a las personas mayores es uno de los retos a los que tiene que hacer frente nuestra sociedad, tanto en el ámbito sanitario como en el ámbito social. La sociedad actual es más longeva y diversa, y ante el aumento de las necesidades de cuidados, urge generar nuevas respuestas sociales. Este cuadernillo aborda de manera sensible la afectividad, la sexualidad y la diversidad sexual en las personas mayores, especialmente en el contexto de residencias.

La Fundación Pilares para la Autonomía Personal ha realizado una investigación sobre la vulneración de los derechos humanos de las personas mayores en situación de dependencia, tanto en residencias como en hogares familiares. El objetivo principal de esta iniciativa es concienciar sobre la necesidad de garantizar el respeto de la dignidad de las personas mayores y evitar situaciones de maltrato.

La Humanización de la Atención a Personas Mayores

El Concepto de Humanizar en el Contexto Sociosanitario

La palabra "humanizar", derivada de la clásica "humanar", alude tanto a la encarnación del Verbo Divino (Dios hecho hombre) como a una mayor cercanía, afabilidad, ternura y bondad hacia nuestros semejantes. Según el Breve diccionario etimológico de Joan Corominas, la voz "humano" proviene del latín humanus, "relativo al hombre", relacionado con humus, "tierra".

Los diccionarios actuales recogen el significado de "hacer a uno humano, familiar y afable", incluyendo conceptos como sensibilidad, compasión, benignidad, mansedumbre, caridad, generosidad, nobleza, cortesía, indulgencia, cordialidad y misericordia. En el contexto socio-sanitario, humanizar los cuidados implica un compromiso ético que debe impregnar el ser y el hacer de los profesionales.

Esquema de la etimología y significados de la palabra

El Modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP)

Detrás de todo deseo de humanizar debe haber un compromiso por abandonar el paternalismo que ha caracterizado la práctica sanitaria y socio-sanitaria durante años, buscando relaciones más horizontales y humanas. El Modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP) cambia el paradigma de los cuidados actuales, modificando el modelo de intervención y priorizando aspectos como la dignidad, el empoderamiento, la autonomía, los derechos y la calidad de vida de las personas mayores dependientes.

Hablar de humanización es hablar de relación, porque el ser humano es un ser social, y en el ámbito sociosanitario, implica considerar a la persona vulnerable en su globalidad: en su dimensión física, intelectual, emotiva, social y espiritual. La salud, por tanto, pasa por la calidad percibida por la persona, por su propia historia y el protagonismo sobre ella, por los afectos y valores que se viven, incluso en medio de la debilidad.

Retos Éticos Específicos en la Atención Geriátrica

El Edadismo y sus Consecuencias

En la atención a las personas mayores pueden surgir conflictos éticos, sobre todo si se tiene en cuenta la antropología de las personas mayores y su dependencia de los demás. El edadismo, término acuñado por Robert Butler en la década de los 60, se refiere a los estereotipos y prejuicios existentes en relación con la edad. El edadismo comienza en la infancia y se refuerza con el tiempo, permeando numerosas instituciones y sectores de la sociedad, como la asistencia sanitaria, el ámbito laboral, los medios de comunicación y el sistema jurídico.

El racionamiento de la asistencia sanitaria en función de la edad está muy extendido, y existe una tendencia a excluir a las personas mayores de las actividades de investigación y recopilación de datos que constituyen las bases de las políticas. En todo el mundo, una de cada dos personas tiene opiniones prejuiciosas hacia las personas mayores. Las consecuencias del edadismo incluyen:

  • Infantilización: Un trato que hace que la persona relativamente más joven asuma una posición de poder en sus interacciones con la persona mayor.
  • Deshumanización: Se produce cuando se pierde la empatía en el trato con las personas mayores, descuidando la promoción de su independencia, despreciando su intimidad y negando su participación en la toma de decisiones.

En relación con los adultos mayores, el edadismo se asocia a una disminución de la esperanza de vida, a una peor salud física y mental, a una recuperación más lenta de las discapacidades y al deterioro cognitivo. También disminuye la calidad de vida, aumenta el aislamiento social y la soledad, restringe su capacidad para expresar su sexualidad y puede aumentar el riesgo de violencia y abusos.

EDADISMO: Los PELIGROS que trae consigo la DISCRIMINACIÓN en la VEJEZ.

El Maltrato a Personas Mayores

Aunque se desconoce la magnitud del problema, los expertos coinciden en considerar que el maltrato a las personas mayores es un problema infradenunciado e infradetectado. Según la OMS, se dispone de pocos datos sobre el alcance del problema en instituciones como hospitales, residencias de ancianos y otros centros de atención crónica. Una revisión de estudios recientes sobre este tipo de maltrato en las instituciones (2017) reveló que el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en el año del examen.

El maltrato institucional puede manifestarse como victimización (amenazas, intimidación, agresiones verbales, robos, chantajes o castigos), malos hábitos higiénicos, o escasez de personal y trabajadores no cualificados. Es una realidad que la prevalencia del maltrato a las personas de edad ha aumentado durante la pandemia de COVID-19.

Las estrategias de intervención para prevenir y detectar el maltrato no solo deben dirigirse a las personas mayores, sino también a los cuidadores formales e informales, los profesionales que los cuidan, las instituciones y la sociedad en general. La intervención requiere que los profesionales conozcan que se está produciendo abuso, tengan tiempo para detectarlo y respeten la confidencialidad y autonomía de la persona mayor.

Sujeciones Físicas y Químicas

La dignidad, según la RAE, significa "excelencia, grandeza, decoro, gravedad". El aumento de protocolos y guías sobre sujeciones, lejos de suprimir esta práctica, la ha "normalizado". Mientras que los primeros protocolos eran de "cómo sujetar", los actuales establecen el "derecho a no sujetar".

  • Sujeciones físicas: Cualquier dispositivo, material o equipo aplicado a una persona, unido a ella o cerca de su cuerpo, que no puede ser controlado o retirado con facilidad por ella misma y que deliberadamente evita o intenta evitar su libertad de movimiento y/o el natural acceso a su cuerpo.
  • Sujeciones químicas: El uso de fármacos (psicotrópicos o no) que reducen la movilidad de la persona para manejar o controlar conductas inadecuadas o molestas (como vagabundeo, agresividad verbal, no colaboración en los cuidados) que no tienen base en un desorden psiquiátrico diagnosticado.

El uso de sujeciones está muy extendido en España, en hospitales, centros residenciales y sociosanitarios, e incluso en los domicilios. Sin embargo, no hay evidencia científica que avale su uso. Generalmente, se producen en personas mayores con demencia o deterioro cognitivo, déficits sensoriales, incontinencia e historial de caídas previas.

Gráfico de prevalencia de sujeciones en entornos geriátricos

Los profesionales deben comprometerse con la mejora continua, revisando prácticas, buscando alternativas menos restrictivas y adaptándose a los avances del conocimiento y las tecnologías para garantizar un cuidado ético y de calidad. Es crucial el respeto a la autonomía, el principio de beneficencia y no maleficencia, y la preservación de la dignidad y los derechos de los pacientes. La evidencia científica actual avala que, con el modelo autonomista de ACP, no es necesario el uso de sujeciones.

El Programa Desatar, desde 2010, propone "tolerancia cero" a la aplicación de sujeciones físicas en residencias para personas mayores, promoviendo un Modelo de Cuidado de Atención Centrada en la Persona sin sujeciones físicas ni químicas. La Plataforma Nacional Sin Sujeciones, formada por diversas entidades como la Fundación Pilares, tiene como objetivo aunar esfuerzos y coordinar estrategias para acelerar los resultados en la no sujeción.

Internamiento No Voluntario

El internamiento no voluntario es un proceso legal mediante el cual una persona con un trastorno psíquico es admitida en un centro sin su consentimiento para recibir tratamiento. Requiere autorización judicial, salvo por razones de urgencia. Cuando el objetivo es proporcionar cuidados, el principio de autonomía concede a las personas el derecho a decidir si quieren o no ser institucionalizadas, por lo que es imprescindible su consentimiento para ingresar en una residencia o centro sociosanitario.

Si la persona ha perdido su capacidad cognitiva, el ingreso exige autorización judicial, que no es un mero requisito burocrático, sino la mejor garantía de que el internamiento se lleva a cabo respetando los derechos fundamentales. La persona debe tener la última palabra sobre dónde vive y el nivel de cuidados que necesita, incluso si es consciente de que los cuidados necesarios para su salud pueden no ser suficientes en su domicilio.

Nutrición y Decisiones al Final de la Vida

La alimentación, hidratación y nutrición en las personas mayores son cruciales para mantener un estado de salud adecuado y evitar complicaciones. Las intervenciones terapéuticas requieren una valoración de riesgos/beneficios, para que estas actuaciones sean proporcionadas, adecuadas y racionales, teniendo en cuenta la situación basal de la persona, su expectativa vital y sus preferencias, evitando caer en el abandono terapéutico por razón de la edad o el encarnizamiento terapéutico con tratamientos fútiles.

Los pacientes con demencia avanzada suelen sufrir desnutrición. Sin embargo, la evidencia científica no demuestra que la nutrición artificial mejore significativamente el estado nutricional ni prevenga consecuencias como las Lesiones Por Presión (LPP), y tampoco hay pruebas de que reduzca la neumonía por aspiración. Es importante respetar los deseos de la persona expresados previamente en cuanto a su alimentación.

Programas de Atención Integral al Adulto Mayor

En Cuba, a partir de la aprobación por la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1984, se establecieron los niveles de servicios sociales de atención al anciano, aunque desde mucho antes el concepto de humanizar los cuidados ya era la visión de Fidel Castro Ruz. Los programas actuales se basan en estos pilares fundamentales.

Un estudio descriptivo para valorar el carácter humano y ético de la atención integral al adulto mayor en Cuba se centró en tres subprogramas: de atención comunitaria, institucional y hospitalaria. Se concluye que el carácter humano y ético está presente en todos estos programas, además de la participación de la familia y la comunidad. Se recomienda mantener y reforzar la preparación de los recursos humanos que brindan cuidados a las personas de edad, garantizando una formación científica, técnica, profesional, ética y humana.

Organigrama de los programas de atención al adulto mayor en Cuba

Dignidad y Respeto en la Vejez

Una sociedad para todas las edades debe considerar al anciano en su dignidad de persona, una dignidad que no merma con el paso de los años ni el deterioro de la salud física y psíquica. Es fundamental superar los estereotipos sociales que asocian el valor de la persona con la juventud, la eficiencia o la vitalidad física.

Los ancianos no solo pueden dar testimonio de aspectos de la vida, como los valores humanos, culturales, morales y sociales, que no se miden en términos económicos o funcionales, sino que también pueden ofrecer una aportación eficaz en el ámbito laboral y de la responsabilidad. Se trata de aceptar a estas personas como colaboradores responsables, como agentes de proyectos compartidos.

Nuestra civilización tiene que asegurar a los ancianos una asistencia rica en humanidad e impregnada de valores auténticos. El desarrollo de la medicina paliativa, la colaboración de voluntarios, la implicación de las familias (a las que se debe ayudar a afrontar su responsabilidad) y la humanización de las instituciones sociales y sanitarias que acogen a los ancianos, pueden desempeñar un papel determinante en este propósito.

tags: #aspectos #eticos #en #la #atencion #de