En la era digital actual, la relación entre los adultos mayores y la tecnología ha generado debates y reflexiones, especialmente al considerar cómo la tecnología afecta a este segmento de la población. Aunque cada día las personas mayores utilizan más las nuevas tecnologías, es fundamental comprender cómo las aprovechan, qué beneficios les ofrece y los desafíos que enfrentan en este proceso.

El Panorama Actual del Uso de la Tecnología en Adultos Mayores
El uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en los adultos mayores ha ganado una relevancia creciente en los últimos años. Según el INE, en el pasado año en España, el 94,5% de la población de 16 a 74 años utilizó Internet en los últimos tres meses, lo que supone un total de 33,5 millones de usuarios. Este porcentaje es más alto en España (94%) que en la UE-27 (89%) para el mismo rango de edad, con una brecha de género de 0 puntos porcentuales en ambos casos. La brecha de género en el uso de Internet ha disminuido significativamente en España, pasando de 1,8 puntos en 2017 a 0,0 puntos en 2022.
En América Latina, según la OCDE (2020), es fundamental apoyar a las personas para que desarrollen sus habilidades en un entorno laboral y social en constante cambio. La Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) de Perú (INEI, 2022) indica que el uso de teléfonos móviles para acceder a Internet es muy alto en todas las edades, incluyendo a los adultos mayores de 60 años o más (96,3%). Estos datos demuestran que el teléfono móvil es el medio preferido para conectarse a Internet en todas las franjas etarias.
A pesar de esta expansión, la digitalización ha puesto de manifiesto desigualdades que afectan a grupos sociodemográficos, como el de las personas mayores. Un informe del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo en Chile, llamado “Población mayor: ¿Hacia la superación de la brecha digital?”, analiza el nivel de acceso de las personas mayores a las TIC. Actualmente, el 88% de las personas mayores afirman tener acceso a Internet en sus hogares, el 83% poseen teléfonos con conexión a Internet y el 35% cuentan con tabletas con conexión. Sin embargo, solo el 51% de las personas de 60 años o más tienen un smartphone.
La brecha digital, en cuanto al uso efectivo, sigue siendo significativa, ya que solo el 42% de las personas mayores en Chile declara utilizar Internet en el último mes. Esta disparidad no se distribuye de manera uniforme, estando ligada a variables socioeconómicas y de edad. El 76% de las personas mayores sin acceso a Internet tienen educación básica completa o menos, el 75% pertenece a los quintiles de ingreso más bajos, más de la mitad (53%) son mujeres, y cerca de un tercio (29%) tiene más de 80 años.
En España, el 41,7% de las personas de 75 años en adelante ha utilizado Internet alguna vez, un aumento de casi ocho puntos porcentuales respecto al año anterior, y casi una de cada tres lo hace semanalmente. Sin embargo, este porcentaje aún está lejos del 92,9% de la población general.
¿Cómo Utilizan la Tecnología los Adultos Mayores?
Las personas mayores utilizan la tecnología de diversas maneras para adaptarse a sus necesidades y preferencias, mejorando su calidad de vida y fomentando una vida más independiente y saludable. Algunos de los usos más comunes son:
- Comunicación: Los dispositivos móviles y las tabletas les permiten mantenerse en contacto con sus seres queridos a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto y aplicaciones de videollamadas. Las redes sociales también son un medio para la conexión. Kusumota et al. (2022) indican que el 63.6% de las personas mayores que viven solas utilizan redes sociales y aplicaciones para mantenerse conectados e informados.
- Salud: Dispositivos como los relojes inteligentes y las aplicaciones de salud ayudan a llevar un registro de la actividad física, la frecuencia cardíaca y otros datos de salud. Además, facilitan el acceso a información sobre enfermedades o tratamientos.
- Entretenimiento: A través de tabletas y Smart TVs, los adultos mayores acceden a servicios de streaming, juegos y contenido en línea, lo que les proporciona entretenimiento y ayuda a mantener la mente activa.
- Aprendizaje: La tecnología ofrece acceso a cursos en línea y recursos educativos, permitiendo a las personas mayores aprender nuevas habilidades y mantenerse mentalmente activas. Obregón Bravo (2022) destaca que en las sociedades del conocimiento, los individuos tienen competencias para acceder, crear, compartir y aplicar información en beneficio de su bienestar.
- Recordatorios y organización: Las aplicaciones de recordatorios y calendarios son útiles para mantener un seguimiento de citas médicas, medicamentos y tareas diarias.
- Telemedicina: Permite consultas médicas virtuales con profesionales de la salud, facilitando el acceso a atención médica sin salir de casa.

Beneficios del Uso de la Tecnología para la Población de Edad Avanzada
La tecnología ofrece numerosos beneficios que contribuyen a mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas mayores. La pandemia por COVID-19 intensificó el vínculo entre la tecnología y los adultos mayores, mostrando su rol humanizador al fortalecer las relaciones sociales y los lazos intergeneracionales, lo que mitigó la percepción de soledad y el aislamiento social.
Entre los beneficios clave se encuentran:
- Reducción del aislamiento y la soledad: Las TIC mejoran la conectividad social y permiten a las personas mayores sentirse unidas a sus seres queridos, combatiendo el sentimiento de aislamiento, que es un problema de salud pública con impacto deletéreo en la salud física, cognitiva y mental. Estudios demuestran que bajos niveles de soledad se asocian a una comunicación frecuente por medio de redes sociales, aumentando el apoyo y contacto social.
- Mejora del bienestar emocional y psicológico: El uso de estas tecnologías tiene un impacto favorable en el bienestar emocional, con altos niveles de apoyo, alivio de la angustia, mejor calidad de vida y bienestar psicológico. Quienes las utilizan son menos propensos a presentar síntomas de depresión y soledad.
- Estimulación cognitiva y mantenimiento de la actividad mental: El aprendizaje y el uso regular de dispositivos tecnológicos estimulan la actividad mental, la memoria, el razonamiento, la atención, la orientación y el lenguaje, reduciendo la incidencia de enfermedades como el Alzheimer.
- Independencia y calidad de vida: La tecnología brinda herramientas para la comunicación, el cuidado de la salud, la educación continua y el entretenimiento, permitiendo a los adultos mayores vivir de manera más independiente y acceder a una amplia gama de servicios y recursos.
- Acceso a información: La posibilidad de buscar información, especialmente en temas de salud (28% de los usuarios mayores de 60+ en Chile), y realizar usos instrumentales como operaciones bancarias, trámites y pagos de cuentas (29%), es crucial.
- Empoderamiento personal: Comprender y poner en práctica el uso de las TIC conlleva a un proceso psicológico de empoderamiento personal, contribuyendo a la práctica de técnicas y habilidades terapéuticas para un afrontamiento efectivo de su bienestar.
“La tecnología puede beneficiar la salud mental de las personas mayores”, Isabel García CEO de Bleta
Desafíos y Barreras para la Adopción Tecnológica
A pesar de los claros beneficios, los adultos mayores enfrentan barreras significativas para el uso efectivo de las TIC. Estas incluyen factores sociales, psicológicos y físicos. La digitalización es una realidad para toda la población, pero con distinta intensidad, y las desigualdades afectan a grupos sociodemográficos como el de las personas mayores.
1. La Brecha Digital Gris
La brecha digital gris se define como la diferencia en el acceso y uso de las TIC entre la población adulta mayor y las generaciones más jóvenes. Esta limitante se mantiene a pesar del aumento de usuarios de redes sociales en los adultos mayores.
2. Factores Socioeconómicos y Demográficos
- Nivel educativo: Los adultos mayores con mayor nivel educativo tienden a tener mayor autoeficacia digital y han estado más próximos a las tecnologías por sus empleos, facilitando el acceso a información y dispositivos. La ausencia de políticas educativas públicas enfocadas en el adulto mayor es un factor limitante.
- Ingresos económicos: Los bajos ingresos y el acceso limitado a las TIC son obstáculos. La obtención de un dispositivo tecnológico puede considerarse un lujo cuando el ingreso se destina a necesidades básicas.
- Edad y Género: Estudios muestran que los adultos mayores que usan con mayor frecuencia las TIC son aquellos menores de 65 años. Investigaciones también señalan que la edad y el género pueden influir en el uso de las TIC.
- Contexto sociocultural y ambiental: La adopción y el uso sostenido de la tecnología están condicionados por aspectos socioculturales y ambientales, incluyendo el contexto en el que se encuentra el adulto mayor.
- Geografía: Existen zonas donde residen personas mayores donde el porcentaje sin acceso a Internet es aún mayor, especialmente en regiones rurales o con menos desarrollo.
3. Dificultades Físicas y Psicológicas
- Habilidades y capacidades: El deterioro de habilidades físicas debido a patologías o enfermedades propias de la edad, como problemas de audición, visión reducida o destreza limitada en las manos, dificulta el manejo de dispositivos.
- Falta de experiencia, confianza y motivación: La falta de familiaridad con las TIC puede generar resistencia. Las personas, al sentir que no saben manejar estas tecnologías, simplemente no las utilizan.
- Preocupación por la seguridad en línea: El riesgo de sufrir fraudes, estafas o pérdida de privacidad genera desconfianza y resistencia al uso de las TIC.
- Dificultades de diseño: Un diseño de dispositivos y aplicaciones que no considera las necesidades específicas de los adultos mayores puede ser una barrera.

Estrategias para Introducir la Tecnología en Adultos Mayores
Introducir la tecnología a las personas mayores puede requerir paciencia y un enfoque gradual. Es fundamental proporcionar capacitación y apoyo adecuados para que puedan aprovechar al máximo estas tecnologías y sentirse cómodos usándolas. Además, es esencial tener en cuenta las necesidades individuales y respetar el ritmo de aprendizaje de cada persona mayor.
Algunos consejos para una introducción efectiva incluyen:
- Comprender sus intereses y necesidades: Dialogar con la persona mayor para seleccionar las herramientas y aplicaciones adecuadas.
- Comenzar con lo básico: Empezar con dispositivos simples y tareas sencillas, como una tableta para videollamadas o un teléfono móvil para llamadas y mensajes.
- Ser paciente: Estar dispuesto a repetir las instrucciones varias veces y entender que pueden sentirse abrumados al principio.
- Ofrecer apoyo técnico: Establecer un sistema de apoyo para resolver problemas técnicos, lo que les dará confianza para explorar la tecnología.
- Proporcionar recursos educativos: Ofrecer tutoriales en línea o manuales que les ayuden a aprender de manera escalonada.
- Fomentar el uso regular: Animar a utilizar la tecnología de forma habitual para familiarizarse con ella.
- Adaptar la tecnología a sus necesidades: Considerar adaptaciones como pantallas o teclados más grandes para facilitar el uso.
- Celebrar los logros: Reconocer y celebrar los avances para motivarlos a seguir aprendiendo.
El objetivo es que se sientan cómodos y seguros utilizando la tecnología para mejorar su calidad de vida. La capacitación, inclusión y alfabetización digital son soluciones clave, donde el adulto mayor pueda acceder a un mayor conocimiento acerca de las TIC, facilitando así el acceso y la comprensión de su utilidad.
Iniciativas y Programas de Inclusión Digital
Diversos programas y servicios están reconociendo estos desafíos y adaptándose para ofrecer soluciones. Por ejemplo, en ILUNION VidaSénior, consideran que el envejecimiento puede considerarse uno de los mayores cambios de la humanidad, y el uso de las TIC hace que el envejecimiento sea menos progresivo. En sus centros de día y residencias de mayores, utilizan las TIC como instrumento para estimular funciones cognitivas, la memoria, el razonamiento, la atención, la orientación, el juicio, el lenguaje, facilitando así la calidad de vida. Cuentan con pizarras digitales, gafas virtuales, tabletas, ordenadores portátiles y videoconsolas, que se utilizan en talleres grupales e individuales de estimulación cognitiva y juegos interactivos. Ana María Medina, interlocutora del Centro de Día de ILUNION en Quintanar de la Orden, explica: “Todos estos dispositivos nos ayudan a trabajar las diferentes capacidades residuales a nivel físico y cognitivo y social de nuestros usuarios. Además, todo el equipo encontramos numerosos beneficios a trabajar con dichos dispositivos, especialmente, la motivación de las personas mayores al manipular algo novedoso, y la ayuda que ofrecen a personas con limitaciones visuales o auditivas”.
Alfonsa Rodero, terapeuta ocupacional de la Residencia de Mayores y Centro de Día Rosa del Azafrán, añade: “Es una manera de trabajar muy estimulante y gratificante para los residentes, les hace sentirse que van a acorde con los nuevos tiempos, que no se quedaron atrás, comprobando que las nuevas tecnologías también están a su alcance”. También afirma: “Está demostrado que este aprendizaje estimula la actividad mental de las personas mayores, reduciendo la incidencia de enfermedades como el Alzheimer”.
También se han mencionado políticas públicas como las “postas digitales” que incluyen sesiones de aprendizaje, y el “Programa Universidad para Adultos Mayores Integrados (UPAMI)” que ofrece talleres especializados para la actualización tecnológica.
Alfabetización Digital y Uso Saludable de la Tecnología
Una de las necesidades actuales prioritarias dentro de la población adulta mayor es la alfabetización digital. Quienes tienen un bajo nivel de alfabetización digital expresan el deseo de aprender más y se muestran satisfechos con su avance, aunque señalan que las TIC no siempre pueden mitigar completamente la ausencia del contacto físico directo. La baja alfabetización, sumada a otras barreras, impide que este grupo goce plenamente de los beneficios de las TIC.
La importancia de la autoeficacia digital, la percepción sobre las propias capacidades para manejar tecnologías, es clave. Las políticas internacionales de inclusión digital para la población mayor se centran en el desarrollo de habilidades digitales y el manejo de herramientas tecnológicas cotidianas para aumentar la confianza en la tecnología.
Frente a la Infodemia: Recomendaciones para un Uso Consciente
Con la hiperconectividad, especialmente intensificada durante la pandemia, se ha observado el fenómeno de la infoxicación o infodemia, que es el consumo excesivo de información o la consulta exponencial de noticias relacionadas con un tema particular. Para contrarrestar esto, se recomienda:
- Fortalecer el criterio, ser curioso y creativo, y encontrar medios y canales de información propios.
- Buscar fuentes confiables.
- Leer la noticia completa, no solo el titular.
- No compartir información si no es necesario.
- Establecer límites de uso y crear acuerdos (ej. no usar el teléfono durante las cenas).
- Asesorarse de expertos y buscar una red de apoyo para conversar sobre el uso de la tecnología.
Como se puede ver, la tecnología puede marcar una diferencia sustancial en la vida de una persona mayor. Es un fenómeno complejo que debe abordarse con empatía y comprensión, garantizando su calidad de vida y fomentando una inclusión digital plena.