Sistemas de Sujeción para Adultos Mayores: Uso, Efectividad y Alternativas

En el cuidado de adultos mayores, especialmente aquellos con diversos tipos de demencia, el uso de sujeciones físicas es una práctica extendida en centros, residencias y hospitales. Sin embargo, su implementación está generando una creciente controversia debido a la falta de evidencia que respalde su eficacia y seguridad. A pesar de que a menudo se utilizan con la intención de salvaguardar el bienestar y la seguridad de la persona mayor, existen argumentos sólidos y estudios que cuestionan su utilidad y resaltan sus consecuencias negativas.

Definición y Tipos de Sujeciones en el Cuidado Geriátrico

Una sujeción física se define como cualquier acción o procedimiento que impide el movimiento libre del cuerpo de una persona a una posición de elección y/o el acceso normal a su cuerpo mediante el uso de cualquier método, unido o adyacente al cuerpo, que no pueda controlar o eliminar fácilmente.

Entre las diversas razones por las que se acaba utilizando, suele estar la necesidad de ahorrar trabajo o prevenir caídas y lesiones. Sin embargo, no está probado que las sujeciones aumenten la seguridad o prevengan las lesiones en ninguna circunstancia.

Es fundamental comprender que cuando se considera el uso de una sujeción, ya sea física o química, debe tenerse en cuenta el bienestar y la seguridad de la persona mayor. No obstante, es necesario evaluar si existen otras formas de ayudar a la persona que no requieran el uso de sujeciones.

Esquema con diferentes tipos de sujeciones físicas para cama y silla

Tipos Comunes de Sistemas de Sujeción para Camas y Sillas

Los sistemas de sujeción para camas de ancianos tienen como propósito mantener a las personas mayores seguras, evitando posibles caídas en individuos con movilidad reducida, demencia o desorientación. Se recomienda su uso solo cuando existe un riesgo de caída o comportamientos que puedan suponer un peligro para el paciente, siempre evaluando su necesidad y otras opciones disponibles.

  • Cinturones de Sujeción: Son el sistema más usado, se colocan alrededor de la cintura o el torso del paciente y se ajustan a la cama o silla. Existen opciones como el cinturón abdominal o el cinturón abdominal con banda perineal, que ofrecen mayor sujeción.
  • Sábanas de Seguridad: También conocidas como sábanas fantasma, permiten envolver al paciente y se aseguran a la cama. Ofrecen cierta libertad de movimiento mientras previenen caídas o salidas de la cama, con un impacto visual menor que otros mecanismos.
  • Muñequeras y Tobilleras: Diseñadas para limitar el movimiento de las extremidades. Se ajustan a la cama para mantener al anciano en una posición segura y suelen estar acolchadas para mayor comodidad. Algunas incorporan mecanismos de cierre con botones de imán que solo el cuidador puede manejar con una llave magnética.
  • Chalecos de Contención: Son chalecos acolchados que se colocan alrededor del torso del paciente y se conectan a la cama o silla, proporcionando soporte adicional y evitando deslizamientos o caídas.

Consecuencias y Efectos Negativos del Uso de Sujeciones

Las sujeciones tienen múltiples consecuencias a nivel físico, cognitivo y psicológico:

  • Evitan la autonomía e independencia de la persona, restando dignidad.
  • Pueden ocasionar el efecto contrario y poner a la persona más nerviosa o agitada.
  • Disminuyen el rango de movimiento, lo que puede llevar a un empeoramiento de la movilidad.
  • Aumentan el riesgo de úlceras por presión e incontinencia.
  • Pueden provocar lesiones directamente relacionadas con su uso.
  • Generan sentimientos de miedo, ira, frustración, impotencia y malestar.
  • Implican consecuencias a nivel cognitivo, afectando la recuperación y rehabilitación.

Además, el uso de sujeciones físicas tiene implicaciones éticas y legales, ya que afecta la libertad, la dignidad y la autoestima del individuo.

Evidencia Científica sobre la Eficacia de las Sujeciones

Estudio sobre Sujeciones Físicas y Prevención de Caídas

Un estudio de cohorte retrospectivo examinó 575 caídas en 277 ancianos institucionalizados entre febrero de 2009 y septiembre de 2013, con el objetivo de determinar el papel de las sujeciones físicas (SF) en la prevención de caídas. Los resultados revelaron lo siguiente:

  • Los factores de riesgo de caídas, considerando el uso de SF, incluyeron un alto riesgo de caída (Test de Tinetti) (OR 4,57; IC 95% 1,76-11,75), baja capacidad de caminar (OR 6,40; IC 95% 2,78-14,74), déficit auditivo (OR 2,12; IC 95% 1,05-4,29) y un historial de caídas (OR 17,81; IC 95% 8,83-35,93).
  • El riesgo de caídas fue significativamente mayor en los residentes sujetos ambulantes con deterioro cognitivo (OR 18,95; IC 95% 7,06-50,85).
  • No se encontraron diferencias significativas en las lesiones entre las caídas que ocurrieron con y sin SF.
  • Los residentes con SF presentan de forma significativa más dependencia, menor capacidad de caminar, mayor grado de deterioro cognitivo y más riesgo de caídas que los residentes no sujetos (p<0,001 en todos los casos).

Las conclusiones del estudio indicaron que el uso de SF no se asoció significativamente con menos caídas y lesiones. En los residentes ambulantes con deterioro cognitivo, las sujeciones podrían incluso aumentar el riesgo de caídas. Por lo tanto, se sugiere considerar si las SF proporcionan una protección adecuada contra el riesgo de caídas.

Revisión Sistemática de Intervenciones para Reducir Sujeciones

Una revisión Cochrane reciente investigó la eficacia de las intervenciones para prevenir o reducir el uso de sujeciones físicas en personas mayores en hospitales. Los hallazgos principales fueron:

  • Las sujeciones físicas se utilizan en hospitales para prevenir caídas, evitar que los pacientes se quiten goteros o tubos, y como respuesta a comportamientos difíciles.
  • Los resultados de tres estudios que evaluaron intervenciones organizativas (formación del personal y estrategias de apoyo) para evitar las sujeciones físicas no fueron congruentes. En un estudio, el número de participantes con sujeciones aumentó; en otro, disminuyó ligeramente en ambos grupos; y en un tercer estudio escalonado, el número de participantes con sujeciones disminuyó después de la intervención.
  • El uso de sensores de presión en camas o sillas no demostró una reducción de las sujeciones físicas en comparación con el grupo control.
  • Ningún estudio analizó sistemáticamente los efectos perjudiciales, como las lesiones directas, ni se encontraron efectos significativos en el número de caídas o lesiones relacionadas, uso de medicación psicotrópica, movilidad o funcionalidad.

La conclusión de la revisión fue que, debido a la cantidad y calidad limitadas de la evidencia, no está claro si las intervenciones que implican la formación del personal sanitario, junto con otras estrategias, pueden reducir eficazmente la sujeción física. El uso de alarmas con sensores de presión en las camas o sillas probablemente tenga poco o ningún efecto sobre el uso de las sujeciones físicas.

Marco Legal y Regulatorio en España

En España, actualmente no existe una legislación nacional única sobre el uso de las sujeciones físicas, y su regulación se basa en leyes regionales. Un ejemplo es el Decreto Regional 221/2011 de 28 de septiembre, que regula el uso de sujeciones físicas y farmacológicas en la Comunidad Autónoma de Navarra. La prevalencia del uso de SF en los centros de larga estancia españoles es variable, con estudios que muestran rangos desde el 17-21% hasta el 84,9% (excluyendo barandillas bilaterales, el 36,6%).

Alternativas a los Métodos de Sujeción Tradicionales

Más allá de los sistemas de sujeción, es crucial abordar los motivos por los que el paciente intenta levantarse y buscar formas de mejorar su comodidad y seguridad sin restricciones.

  • Camas con Barandillas Ajustables: Estas camas cuentan con barandillas laterales que pueden subirse o bajarse según la necesidad, actuando como barrera sin limitar excesivamente el movimiento del paciente.
  • Sistemas de Alarma y Monitoreo: Dispositivos que utilizan sensores o cámaras para detectar si el paciente se levanta de la cama o silla, alertando a los cuidadores.
  • Adaptación del Entorno: Facilitar un entorno seguro y accesible puede reducir la necesidad de sujeciones sin aumentar el personal.
  • Enfoque Centrado en la Persona: Implica evaluar de forma individualizada las necesidades de cada residente y elaborar un plan de atención personalizado que evite el uso de sujeciones.

Uso de contenciones / sujeciones en residencias de mayores. Opinión de Josep de Martí

Consideraciones Éticas y Derechos del Paciente

Antes de utilizar cualquier método de sujeción, es fundamental considerar los derechos del paciente. Todo individuo tiene derecho a la libertad de movimiento, la dignidad y la autonomía. Cualquier decisión de utilizar sistemas de sujeción debe tomarse con su consentimiento o el de su representante legal.

La única situación en la que estaría indicada una sujeción física y/o química es en casos excepcionales, cuando exista un peligro inminente para la vida de la persona o de quienes la rodean, y siempre de forma provisional y por el menor tiempo posible. En el medio residencial, estas situaciones son muy poco probables.

Hay probada evidencia científica de las consecuencias negativas a nivel físico y psicológico de las sujeciones, lo que desaconseja su uso y va en contra de la dignidad y los derechos fundamentales como la libertad.

Mantenimiento y Uso Correcto de los Sistemas de Sujeción

En caso de que se considere indispensable el uso de sistemas de sujeción, es crucial seguir estrictas precauciones para garantizar la seguridad y minimizar los riesgos:

  • Instalación Correcta: La instalación debe realizarse con sumo cuidado, siguiendo las indicaciones del fabricante para garantizar efectividad y seguridad. El dispositivo debe quedar bien ajustado a la cama o silla, y los cierres bien asegurados.
  • Supervisión Regular: El cuidador debe supervisar al paciente regularmente para asegurarse de que el dispositivo no esté demasiado apretado o restrictivo, permitiendo cierto grado de movimiento para prevenir incomodidad o úlceras por presión.
  • Limpieza y Desinfección: Es importante limpiar y desinfectar los sistemas de sujeción con frecuencia, siguiendo las instrucciones del fabricante y utilizando productos apropiados.
  • Inspección Periódica y Reemplazo: Revisar periódicamente los sistemas para detectar signos de desgaste, daños o mal funcionamiento, y reparar o reemplazar cualquier componente que pueda poner en riesgo la seguridad del paciente.

Beneficios de un Cuidado Libre de Sujeciones

La eliminación del uso de sujeciones en residencias representa un cambio fundamental en el paradigma de los cuidados, promoviendo el bienestar y la autonomía de los residentes. Esto implica adoptar un enfoque centrado en la persona, respetando los derechos y la dignidad de cada individuo y garantizando un entorno seguro, confortable y libre de restricciones físicas innecesarias.

Foto de una persona mayor feliz interactuando con un cuidador en un entorno sin sujeciones

Los objetivos de un cuidado sin sujeciones incluyen:

  • Promover la autonomía: Fomentar la independencia y la libertad de movimiento, contribuyendo a mantener la dignidad y autoestima.
  • Proteger los derechos humanos: Reforzar el respeto por la libertad y movilidad de las personas mayores.
  • Reducir los riesgos de lesiones: Disminuir la posibilidad de caídas, heridas por fricción y otros accidentes.
  • Mejorar la calidad de vida: Crear un entorno más seguro y acogedor que favorece el bienestar físico, emocional y psicológico.
  • Fomentar el enfoque centrado en la persona: Reconocer la singularidad de cada individuo y satisfacer sus necesidades de forma individualizada.
  • Promover la participación activa: Incentivar la participación en actividades recreativas, sociales y terapéuticas.
  • Contribuir al bienestar emocional: Crear un ambiente más tranquilo y respetuoso.

Este modelo de atención genera un incremento en el grado de satisfacción de residentes, familiares y personal asistencial. Los beneficios específicos para residentes incluyen mayor libertad de movimiento, mejora del estado físico y mental, disminución del riesgo de caídas, mayor bienestar emocional y psicológico, mejora de la calidad del sueño y aumento de la autoestima. Para las familias, significa tranquilidad, mayor confianza en el equipo profesional y mejora de la comunicación.

La formación del personal es fundamental en este enfoque, abarcando información sobre los riesgos de las sujeciones, medidas de promoción de seguridad física pasiva alternativas, manejo de demencias y alteraciones conductuales, movilizaciones, y comunicación efectiva con residentes y sus familias.

tags: #articulos #para #adultos #mayores #sujeciones