Patricio Aylwin Azócar: Contribuciones Sociales a la Nación Chilena

Patricio Aylwin Azócar fue uno de los políticos más importantes y claves de Chile en el siglo XX, cuyo liderazgo fue fundamental en la transición democrática y la reconciliación nacional. Su extensa trayectoria estuvo marcada por un profundo compromiso con la justicia social y la defensa de los derechos humanos, que se tradujeron en significativos aportes para la sociedad chilena.

Juventud y la Formación de su Conciencia Social

Patricio Aylwin Azócar nació en Viña del Mar el 26 de noviembre de 1918. Hijo del abogado y exministro de la Corte Suprema, Miguel Aylwin Gajardo, y de Laura Azócar Álvarez, quien fue una mujer católica de gran sensibilidad por los problemas de la gente y tuvo especial influencia en la formación de sus cinco hijos. Su niñez y juventud transcurrieron en San Bernardo.

En 1943, como alumno de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, obtuvo la licenciatura en Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales con su tesina El juicio arbitral, y en 1944, recibió el título de Abogado. Desde sus años universitarios, Aylwin mostró un compromiso activo con la sociedad. Sus artículos y ensayos de la época, muchos publicados en el periódico La Idea de San Bernardo, reflejan a un joven que se preguntaba "¿Qué hacer?" ante los cambios del mundo. Él mismo se interpelaba: "Pero ¿nada más que al estudio debemos consagrar nuestros esfuerzos? En torno nuestro hay problemas que se agitan, hay dolores que gimen, hay injusticias que claman. ¿Podemos permanecer ante ellos indiferentes?".

Un ejemplo de su temprana conciencia social fue el artículo "La verdad sobre el carbón", cuya lectura impactó a Leonor Oyarzún Ivanovic, quien más tarde sería su esposa. En junio de 1946, Aylwin ingresó a la Falange Nacional de San Bernardo, un movimiento falangista al que llegó a presidir en 1951. Más tarde, la Falange Nacional y el Partido Social Cristiano se unieron para dar origen al Partido Demócrata Cristiano en 1957. En 1959, en un discurso "Por la liberación del hombre", Aylwin manifestó que la "gran tarea de los hombres de este siglo" era la "liberación de la miseria, mediante el desarrollo armónico de la economía de las naciones y una justa redistribución de la riqueza" y la "liberación de la tiranía, mediante la práctica de una efectiva democracia que garantice los derechos naturales del hombre y en la que todos participen del poder político".

Patricio Aylwin Azócar en sus años de juventud o estudiante, mostrando un discurso o publicación temprana

Lucha por la Democracia y los Derechos Humanos

La década de 1960 consolidó a Aylwin como dirigente político. Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, Aylwin fue un gran colaborador, destacándose por su participación en la modificación a la Reforma Agraria, impulsando la Ley N° 17.280 o "Ley Aylwin", relativa a la toma de posesión de los predios expropiados. En 1970, el papel de Aylwin y otros dirigentes demócratacristianos fue fundamental en la ratificación del triunfo presidencial de Salvador Allende, exigiendo un pacto de garantías democráticas.

Con la llegada del Golpe Militar en 1973, Aylwin y algunos miembros del Partido Demócrata Cristiano inicialmente manifestaron su apoyo, aduciendo que la intervención castrense restablecería la normalidad institucional. Sin embargo, a poco andar, se hizo evidente que el nuevo régimen no sería transitorio y que sus pretensiones incluían la implantación de una nueva institucionalidad sin partidos políticos, sumado a las graves violaciones a los derechos humanos. Esto impulsó a Aylwin a participar activamente en agrupaciones tendientes a recuperar la democracia.

En esa línea, a fines de 1979, Aylwin creó, junto a diversos representantes de la oposición, el Grupo de Estudios Constitucionales o Grupo de los 24. Este grupo trabajó en una propuesta alternativa a la nueva Constitución Política impulsada por la dictadura. En 1982, Aylwin fue elegido vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano, participando en la formación de la Alianza Democrática, compuesta por partidos de centro e izquierda. En julio de 1984, planteó su preferencia por el camino institucional para derrotar al régimen militar, promoviendo el "reencuentro y reconciliación entre los dos o tres Chiles que hoy existen en el suelo patrio".

En 1987, Aylwin retomó la presidencia de la Democracia Cristiana, con el objetivo principal de reestructurar el partido y reorganizar la oposición ante el anuncio de Augusto Pinochet de someter a plebiscito su continuidad. El 2 de enero de 1988, Aylwin, junto a otros dirigentes, creó la Concertación de Partidos por el No, siendo él mismo su vocero ante la opinión pública. Tras el triunfo del "No" en el plebiscito de octubre de 1988, Aylwin participó en las negociaciones con Augusto Pinochet que buscaron la aprobación de cincuenta y cuatro reformas a la Constitución Política de 1980, un paso crucial en la transición a la democracia.

Extracto del discurso de Aylwin cuando asumió como presidente

Presidencia: Reconstrucción Nacional y Equidad Social

El 14 de diciembre de 1989, Patricio Aylwin se presentó como candidato a la Presidencia de la República en representación de la Concertación de Partidos por la Democracia, obteniendo la mayoría de la votación con un 55,2%. El 11 de marzo de 1990, asumió la presidencia, liderando la compleja "Transición a la Democracia" después de diecisiete años de dictadura militar. Su gobierno se enfrentó a la difícil misión de restablecer la democracia bajo la mirada vigilante de las Fuerzas Armadas.

Esclarecimiento de Crímenes contra los Derechos Humanos

Una de las acciones más recordadas de su administración fue la creación de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación en abril de 1990, encabezada por el jurista y exparlamentario Raúl Rettig. Su finalidad era investigar y elaborar un informe que diera cuenta de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar. Este documento, conocido como el Informe Rettig, fue entregado en 1991. Dada la vigencia de la Ley de Amnistía de 1978, Patricio Aylwin decretó la creación de esta Comisión y sostuvo la "Doctrina Aylwin", que afirmaba que dicha ley no impedía investigar los casos de detenidos desaparecidos y otras violaciones a los derechos humanos, ya que "sólo podía amnistiarse un delito comprobado".

Patricio Aylwin recibiendo el Informe Rettig o en un acto conmemorativo de derechos humanos

Como resultado del Informe Rettig, se creó la Corporación de Reparación y Reconciliación, encargada de calificar la posible condición de víctimas. Además, se estableció la Oficina Nacional de Retorno, cuya labor consistió en ayudar y compensar a los retornados de la Dictadura. Aylwin buscó la "justicia en la medida de lo posible", en un contexto donde el margen de actuación de su gobierno estaba limitado por cláusulas favorables a las Fuerzas Armadas dejadas por Pinochet.

Modelo de "Crecimiento con Equidad"

En el ámbito económico, su gobierno siguió una estrategia denominada "crecimiento con equidad", reconociendo la deuda pendiente del país con los más pobres. Este modelo mantuvo el sistema de libre mercado instaurado previamente, pero introdujo una importante enmienda social. Chile experimentó un crecimiento económico promedio del 6% entre 1990 y 1993, fundamentado en el incremento de las exportaciones, la consolidación del libre mercado y la prudencia fiscal. Estas medidas permitieron la reducción de la inflación (de 27,3% en 1989 a 11,2% en 1993) y del desempleo (de 6,3% en 1989 a 4% en 1993). Aylwin enfatizó que "El crecimiento económico es fundamental; pero no basta para lograr el desarrollo armónico de un país. Esto exige combinar ese crecimiento con una equitativa distribución de la riqueza, de manera que las bondades del crecimiento lleguen a todos."

Fortalecimiento Institucional y Participación Social

En el ámbito de la democratización, un hito fue la convocatoria a elecciones municipales en 1992, tras veinte años de autoridades locales designadas, lo que fortaleció la participación ciudadana y la descentralización. También se impulsó la revitalización de las organizaciones sociales y comunitarias.

Compromiso con los Pueblos Indígenas y Legado

Otro aporte significativo fue la ratificación de la Ley 19.253 en 1993, que creó la Corporación Nacional del Desarrollo Indígena (CONADI), marcando un hito en la política del Estado chileno hacia sus pueblos originarios.

Años después de su presidencia, su compromiso con la justicia y la reconciliación continuó. En 2001, fue designado por el Presidente Ricardo Lagos para encabezar la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas. Esta comisión asesoró al Presidente en el conocimiento de la visión de los pueblos indígenas sobre hechos históricos y realizó recomendaciones para una nueva política de Estado que permitiera avanzar hacia un nuevo trato con las comunidades originarias. La comisión, integrada por 25 personas, trabajó durante dos años y nueve meses bajo su presidencia.

Patricio Aylwin fue ampliamente reconocido por su trabajo, recibiendo numerosos doctorados honoris causa de universidades nacionales e internacionales, así como el premio "J. William Fulbright para la Comprensión Internacional" en 1998, por sus esfuerzos durante la transición en Chile.

Sus valores personales, como la sencillez, la disciplina, el rigor y la profunda vocación de servicio, fueron pilares de su actuar. Admiraba la capacidad de conciliar la política con la vida familiar y era un hombre respetuoso de todos. Patricio Aylwin deseaba ser recordado como "un hombre que entregó el mayor esfuerzo de su vida a tratar de hacer de Chile un país más próspero y más justo". Falleció el 19 de abril de 2016, dejando un legado imborrable en la construcción de una sociedad más democrática, justa y equitativa en Chile.

Imagen de Patricio Aylwin en un evento relacionado con pueblos indígenas o en sus últimos años de vida

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