Desde hace varias décadas, se afirma que la construcción es el termómetro de la economía, señalando la condición en la que se encuentra un país. Esta industria no solo construye estructuras, sino que actúa como una palanca fundamental para el crecimiento económico, la inclusión social y el desarrollo sostenible de las naciones.

La importancia estratégica del sector
La industria de la construcción constituye aproximadamente el 13% de la economía mundial. Su relevancia radica en que da soporte al desarrollo de otros sectores críticos de la sociedad, tales como la seguridad, la salud y la educación, mediante la edificación de redes de energía, viviendas, carreteras, hospitales y escuelas.
En el caso específico de Chile, el sector representa una parte considerable del Producto Interno Bruto (PIB). A fines de 2022, su aporte alcanzó un 7%. Actualmente, el 63,5% de la inversión total en el país se destina a la construcción de viviendas, edificación no residencial y obras de ingeniería, mientras que el 36,5% restante se orienta a maquinaria y equipos.
El efecto multiplicador en la economía
Lo más destacable de este sector es el efecto multiplicador que genera. Al construir una obra, se estimula la demanda en industrias de materiales, insumos y maquinaria. Además, al generar empleabilidad directa, se dinamizan otros mercados de manera indirecta, ya que los trabajadores aumentan su poder adquisitivo, beneficiando a sectores como el comercio y el esparcimiento.
| Factor de impacto | Descripción |
|---|---|
| Empleo | Generación de puestos de trabajo directos e indirectos. |
| Encadenamiento | Estimulación de proveedores, transporte y manufactura. |
| Infraestructura | Provisión de servicios básicos que mejoran la competitividad del país. |
Desafíos actuales y contexto económico
La industria atraviesa una situación delicada debido a diversos factores sociales y políticos. El alza en los precios de los materiales y del transporte, sumado a las altas tasas de interés bancarias, ha derivado en el desistimiento de múltiples proyectos. Asimismo, la dificultad para adquirir créditos hipotecarios ha repercutido en una baja en la construcción de edificaciones habitacionales y oficinas.
A esto se suman limitaciones regulatorias en ciertas comunas, como restricciones de altura, que reducen la rentabilidad para los inversionistas. El gremio constructor proyecta una caída sectorial para 2023, tras un periodo de inestabilidad iniciado con la crisis sanitaria.
EL MERCADO INMOBILIARIO TRAS LA BAJADA DE LAS TASAS DE INTERÉS
Infraestructura como pilar del desarrollo
La provisión eficiente de servicios de infraestructura es un aspecto central de las políticas de desarrollo. La ausencia de una infraestructura adecuada constituye un obstáculo de primer orden para alcanzar tasas de crecimiento superiores a los promedios internacionales. Las redes de infraestructura funcionan como un elemento vertebrador de la estructura económica, permitiendo:
- El desarrollo de ventajas competitivas y especialización productiva.
- La integración territorial y económica dentro del país.
- La articulación eficaz de la economía nacional con el mercado mundial.
Perspectivas futuras
A pesar de los desafíos actuales, existen razones para mantener el optimismo. Se espera que, tras superar la parte más dura de la recesión, inicie un paulatino proceso de mejoría en la economía, la actividad y el empleo. Las inversiones en grandes proyectos, como la ruta Américo Vespucio Oriente II, el Puente Industrial de Biobío y la Ruta de la Fruta, anticipan una reactivación necesaria.
La colaboración entre el sector público y privado, incluyendo al sector financiero, es indispensable para superar los obstáculos actuales. El futuro de la construcción, aunque lleno de desafíos, presenta oportunidades para seguir garantizando las mejores condiciones posibles para los ciudadanos y forjar el desarrollo de la civilización a través de una edificación de calidad y con sentido social.
tags: #aporte #de #la #construccional #desarrollo #economico