El Jardín Botánico de Río de Janeiro: Santuario de Biodiversidad y Hogar de Fauna Vulnerable

Pasear por el Jardín Botánico en Río de Janeiro es como adentrarse en un paraíso verde. El aire está impregnado del dulce aroma de las flores en floración y, mientras se pasea, no se puede perder la hermosa fuente de las Musas y las orquídeas. El Jardín Botánico de Río de Janeiro es un santuario ecológico que alberga especies raras de plantas de la flora brasileña y es uno de los mejores lugares para la observación de aves. Además, los monos capuchinos y los titíes de orejas copetudas también se ven con frecuencia en los Jardines Botánicos.

Foto panorámica del Jardín Botánico de Río de Janeiro

Historia y Creación del Jardín Botánico

La historia de este increíble espacio, conocido ahora como Jardín Botánico, se remonta a los inicios del siglo XIX. Fue fundado el 13 de junio de 1808 por el rey portugués Dom João VI, quien, exiliado en Brasil, estableció en Río de Janeiro la sede principal de la monarquía portuguesa. Inicialmente, el jardín botánico se fundó para cultivar especies de plantas importadas de otras partes del mundo y para establecer una fábrica de pólvora.

Muchas de las plantas iniciales que se usaron para la creación del Jardín Botánico de Río de Janeiro provenían de lugares tan exóticos y lejanos como las Islas Mauricio y de las Guayanas. Una de ellas, que se convertiría en emblema del jardín, es la conocida como Palmera Imperial o Palmera Real.

A lo largo de décadas, el Jardín Botánico ha experimentado enormes transformaciones, insertándose en el paisaje de la urbe como un pulmón natural y un oasis de naturaleza. Declarado Patrimonio Histórico Nacional, el Jardín Botánico de Río de Janeiro es uno de los principales del mundo. En 1991, la Unesco le otorgó la figura de Reserva de la Biosfera. Como reconocimiento a su importancia científica, fue rebautizado como Instituto de Pesquisas Jardim Botânico en 1998, quedando asignado al Ministério do Meio Ambiente.

Ilustración histórica del Jardín Botánico con palmeras imperiales

Biodiversidad Vegetal y Animal

Hoy en día, el Jardín Botánico de la ciudad de Río de Janeiro cuenta con 83 hectáreas de bosques y 54 hectáreas de zonas cultivadas, con al menos 16 grandes colecciones, que abarcan más de 22.789 plantas en colecciones vivas y 3.453 especies cultivadas. Es una de las mayores colecciones de plantas del mundo. El Jardín posee más de 6.000 especies diferentes de plantas repartidas en diferentes espacios, como el dedicado a las plantas medicinales o el de las insectívoras.

Algunas de las colecciones notables incluyen:

  • El bromeliario, con una colección de más de 10 mil ejemplares de bromelias.
  • El orquideario, que reúne más de 3.000 ejemplares de 600 especies diferentes de orquídeas.

Una especie arbórea típica de la Mata Atlántica es el Pau-brasil (Caesalpinia echinata), símbolo de Brasil desde 1978. Este árbol puede alcanzar una altura de unos 30 m y el tronco un diámetro de 50 a 65 cm. Su madera se utiliza en la fabricación de tintes, arcos de violín, en carpintería o en construcción. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el Pau-brasil está "en peligro" debido a su explotación en el pasado, aunque hoy en día existen esfuerzos en Brasil para proteger esta especie arbórea.

La jackfruit (Artocarpus heterophyllus), originaria de Asia, se introdujo en Brasil y, al extenderse fácilmente, ha reemplazado a muchas especies arbóreas nativas.

En el Jardín Botánico también se pueden encontrar otras plantas interesantes como:

  • Las nenúfares gigantes (Victoria amazonica), las más grandes del mundo, que son la planta nacional de Guyana.
  • El ciprés calvo (Taxodium distichum), con sus estructuras de rodillas de ciprés que se forman sobre los árboles.
  • El árbol bala de cañón (Couroupita guianensis), nativo de América Central y del Sur, llamado así por sus grandes frutos esféricos con una cáscara leñosa.
  • Numerosos árboles de bambú (Bambusa multiplex), originarios de Asia.
Infografía sobre algunas especies de flora y fauna presentes en el Jardín Botánico

Vida Silvestre en el Jardín Botánico

Aunque la vida animal y vegetal se ha visto muy alterada por la ocupación humana en Río de Janeiro, el Jardín Botánico, adyacente al Parque Nacional da Tijuca, permite la migración de muchos animales entre el parque nacional y el jardín botánico. Esto crea un refugio para una gran variedad de fauna.

Algunas de las especies de mamíferos que se pueden observar incluyen:

  • Monos titíes comunes (Callithrix jacchus)
  • Monos titíes de pincel negro (Callithrix penicillata)
  • Zarigüeyas lanudas de cola desnuda (Caluromys philander)
  • Zarigüeyas de tres rayas del norte (Monodelphis americana)
  • Zarigüeyas de orejas grandes (Didelphis aurita)
  • Mapaches cangrejeros o mapaches sudamericanos (Procyon cancrivorus)

Los monos titíes son animales arbóreos que escalan y saltan con facilidad entre los árboles. Un comportamiento típico observado es el de roer agujeros en la corteza de los árboles con sus incisivos especializados. Es importante recordar que no se debe alimentar ni tocar a la fauna silvestre, ya que esto puede hacer que pierdan su miedo natural a los humanos y los alimentos humanos no son adecuados para ellos.

Día Mundial de la Vida Silvestre | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA

Hibridación de Titíes: Un Desafío para la Conservación

Los titíes comunes son originarios del noreste de Brasil y los titíes de pincel negro del centro-oeste de Brasil. Ambas especies fueron introducidas en Río de Janeiro y son consideradas especies invasoras debido a su éxito reproductivo. Además, son depredadores de huevos y crías de aves, lo que podría afectar negativamente la diversidad aviar.

Se ha documentado la hibridación entre los titíes comunes y los titíes de pincel negro. En un estudio que comparó los patrones de hibridación en dos áreas diferentes (una con introducción humana y otra con supuesta hibridación natural), se encontró que el flujo genético era mayor en la zona de Río de Janeiro inducida por humanos. Esto plantea importantes desafíos para la conservación: ¿cómo tratar a las poblaciones híbridas inducidas por humanos? ¿Deben ser protegidas como poblaciones híbridas naturales?

A pesar de estas complejidades, los titíes son criaturas fascinantes. Son buenos escaladores, incluso los juveniles pueden subir y bajar troncos de árboles verticalmente gracias a sus garras. Generalmente dan a luz a gemelos y exhiben comportamientos sociales como el acicalamiento mutuo.

Primer plano de un tití en el Jardín Botánico

Aves en el Jardín Botánico

El Jardín Botánico es un excelente lugar para la observación de aves. Algunas de las aves que se pueden avistar incluyen:

  • Garzas y garcetas, como la garceta nívea (Egretta thula) o la garza grande (Ardea alba).
  • Halcones, como el gavilán caminero (Rupornis magnirostris) y el halcón de cuello blanco (Amadonastur lacernulatus).
  • Batarás dorsicastaños (Thamnophilus torquatus).
  • Zorzales colorados (Turdus rufiventris).
  • Cotorras de vientre granate (Pyrrhura frontalis).
  • Estrildas comunes (Estrilda astrild).
  • Golondrinas alirrufas (Stelgidopteryx ruficollis), catalogadas como de "preocupación menor" por la IUCN.
  • Cucaracheros criollos (Troglodytes aedon).
  • Tucanes de pico acanalado (Ramphastos vitellinus), catalogados como "vulnerables" por la IUCN.
  • Tangaras, como la tangara palmera y la tangara sayaca.
  • Tiranos tropicales (Tyrannus melancholicus).
  • Tiranos de agua enmascarados (Fluvicola nengeta).
  • Eufonias violáceas (Euphonia violacea).

Los tucanes de pico acanalado, aunque según la IUCN su distribución está restringida al norte de Sudamérica, también han sido observados más al sur, incluyendo Río de Janeiro.

Foto de un tucán de pico acanalado en un árbol

El Jardín Botánico como Pulmón de Río

El Jardín Botánico se encuentra cerca de la laguna Rodrigo de Freitas, atravesado por el río Dos Macacos, que desemboca en ella. Constituye uno de los principales pulmones de Río, actuando como lugar de esparcimiento y relax que invita a la lectura y al paseo como una vía de escape dentro de la bulliciosa Río.

Una de las partes más bonitas del recorrido es la Aléia Barbosa Rodrigues, también llamada Aléia das Palmeiras (hilera o Paseo de las Palmeras), flanqueada por palmeras centenarias de más de 30 metros de altura y en cuya parte final se encuentra lo que un día fue la fachada de la Real Academia de Bellas Artes.

Camino de palmeras en el Jardín Botánico de Río de Janeiro

Normas para la Conservación de la Biodiversidad

Si se entra al Jardín Botánico de Río de Janeiro, hay algunas reglas que se deben aceptar con respecto a la vida silvestre. No se debe alimentar a los animales salvajes ni tocarlos. También se debe mantener la distancia y no molestarlos. Además, no se debe dejar a las mascotas sin supervisión en el jardín botánico. Estas reglas son esenciales para proteger la fauna local y su hábitat natural.

Recientemente, se ha reforzado el reglamento de uso del recinto debido a las heridas que sufren los zorros culpeo, tras ser agredidos por perros que acceden al jardín como mascotas. La bióloga y doctora en ecología, María Isabel Mujica, quien dirige el Jardín Botánico, indicó que esta medida no es nueva, ya que el ordenamiento histórico del recinto especifica que no deben ingresar mascotas. Aunque algunas personas tienen una tenencia responsable de sus mascotas, la presencia de perros, incluso atados, ahuyenta a la fauna local, como zorros, queltehues y coipos, debido al olor y las huellas que dejan.

El reglamento actualizado prohíbe actividades como hacer pícnic, jugar a la pelota, subirse a los árboles y, por supuesto, ingresar con mascotas. Estas restricciones tienen como objetivo la conservación de la biodiversidad del Jardín Botánico, que alberga especies muy sensibles a las perturbaciones.

Importancia del Jardín Botánico de Río de Janeiro

El Jardín, situado junto al bosque urbano del Parque Nacional Tijuca, completa una experiencia increíble que regala al visitante toda la belleza y el contraste de encontrar un enclave natural, verdísimo, lleno de historia y además accesible que cuenta también sobre la ciudad, sus orígenes y el transitar hacia convertirse en una de las urbes más visitadas del mundo.

Solo en 2019, el Jardín Botánico de Río de Janeiro recibió más de 554.485 visitas, lo que representa casi el 25% de las visitas totales a la ciudad ese año. Esta cifra ilustra el atractivo de este oasis natural, considerando que Río de Janeiro es la ciudad más popular de Brasil para los visitantes internacionales.

Además de las magníficas playas de Río, como Copacabana, el Jardín Botánico, el Pan de Azúcar y el colosal bosque urbano localizado en pleno corazón de la ciudad, el Parque Nacional da Tijuca (conocido comúnmente como la Floresta da Tijuca) son grandes atractivos turísticos, y este último se encuentra a un paso del Jardín Botánico.

Acceso y Servicios

El Jardín Botánico es de fácil acceso y los visitantes pueden llegar en Metro, autobús o bicicleta. Todas las líneas de autobús que pasan por el Jockey tienen parada en Rua Jardim Botânico N° 1008. Los usuarios del metro pueden tomar el bus de integración en la estación Botafogo y bajar en Rua Jardim Botânico.

El Jardín ofrece diariamente visitas guiadas en español. También posee una pequeña laguna, parques, salas de exposiciones y hasta una galería de palmeras imperiales como acceso principal. Asimismo, el Café Botánica sirve como parada para reponer fuerzas.

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