El Sistema de AFP en Chile: Análisis Crítico desde la Perspectiva de Andrea Sato

La preocupación ciudadana por el actual sistema de seguridad social y pensiones en Chile ha impulsado diversos espacios de diálogo y análisis. Un claro ejemplo fue la once constituyente convocada por la comisión de educación popular del Barrio Yungay el pasado 19 de enero, donde se abordaron estas temáticas. La instancia contó con la participación de figuras destacadas como Manuel Riesco, economista de CENDA, Miriam Campusano, dirigenta de la Coordinadora Nacional de Trabajadoras y Trabajadores NO+AFP, Francisca Gallegos, socióloga, y Andrea Sato, investigadora de Fundación SOL.

Tras la propuesta de reforma de pensiones presentada por el gobierno el 15 de enero de 2020, los asistentes a estos encuentros expresaron una profunda preocupación y confusión, dado que el tema afecta directamente a las y los trabajadores chilenos y constituye uno de los puntos más conflictivos del debate actual.

Análisis Crítico del Modelo de AFP

La investigación de Andrea Sato y Fundación SOL ha puesto de manifiesto las deficiencias y problemáticas estructurales del sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile.

Insuficiencia de las Pensiones y Acumulación de Capital

Uno de los puntos centrales de la crítica es la insuficiencia de ingresos de las pensiones. Para muchos trabajadores jubilados y pensionados en Chile, los montos recibidos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Andrea Sato ha planteado que el modelo actual de las AFP, centrado en aumentar y acumular capital, beneficia principalmente a los grandes grupos económicos, configurándose como una sobreexplotación a los trabajadores y trabajadoras.

“Hoy observamos que la cantidad de dinero que manejan las AFP es comparable al 75% del PIB en Chile”, expuso Sato, destacando la magnitud del capital gestionado por estas entidades en comparación con la economía nacional. Este modelo ha propiciado un mercado de pensiones que prioriza la rentabilidad por encima del bienestar de los pensionados.

infografía sobre el porcentaje del PIB chileno que representan los fondos de las AFP

El Entramado de Inversiones de las AFP

Otro aspecto crítico es el entramado de inversiones que ha propiciado el mercado de las AFP. Andrea Sato explicó que las AFP actúan como principales inversores en diversas empresas, grupos empresariales y grupos económicos tanto a nivel nacional como internacional. En este sentido, Fundación Sol se ha preparado para lanzar un estudio que inaugurará una línea de investigación vinculada a las políticas extractivistas en Chile. Este estudio dará cuenta de las inversiones que realizan las AFP en las empresas dedicadas a extraer recursos naturales en el país.

Sato ha manifestado que las AFP no pueden buscar rentabilidad “a costa de la explotación de los territorios y el trabajo”. A su juicio, el empleo que se crea en estas empresas, si bien existe, es de muy mala calidad. “Estamos viendo un modelo de desposesión multidimensional, no sólo que las pensiones son miserables, sino que también hay explotación en estos territorios y tiene impacto directo en las personas”, enfatizó.

El Debate sobre el Retiro del 10% y las Respuestas del Gobierno

La discusión sobre el retiro del 10% de los fondos de las AFP, propiciada por la crisis sanitaria, fue calificada por Andrea Sato como la "punta del iceberg" de un debate mucho más profundo y de larga data, reavivado por el estallido social. Fundación Sol publicó un estudio titulado "Retiro del 10% de los Fondos de las AFP: ¿Cuál es el verdadero impacto en las pensiones?", que rebatió la idea de que el modelo colapsaría con la implementación de esta ley.

En medio de la pandemia, Sato criticó las políticas públicas implementadas por el gobierno de Sebastián Piñera, calificándolas de "insuficientes" y señalando que "no reconocen el tipo de salarios y el nivel de endeudamiento de los hogares chilenos". Programas como el IFE y el IFE Plus no lograron cubrir las necesidades básicas de las familias, con una primera propuesta de 65.000 pesos que apenas representaba el 30% de la línea de pobreza para un hogar unipersonal.

Sato destacó que, ante la suspensión de contratos, muchas personas tuvieron que recurrir a sus fondos de cesantía. Esto implica que, en caso de quedar desempleadas, no tendrían ahorros a los cuales recurrir, situación que se agrava ante la incapacidad de las empresas de reincorporar a todos sus trabajadores.

A nivel macroeconómico, Chile cuenta con cerca de 30 mil millones de dólares en fondos soberanos del tesoro público, lo que permitiría transferencias directas a los hogares. Sin embargo, la tecnocracia se ha opuesto a estas medidas, buscando "mantener el relato de que el Estado no puede subsidiar a los hogares", un discurso que, según Sato, no se condice con la sólida posición económica del país en comparación con otros de la región.

Impacto de la Crisis en el Empleo Femenino y el Endeudamiento

La crisis sanitaria y económica ha tenido un impacto diferenciado, particularmente en las mujeres. Andrea Sato subraya que la tasa de desocupación femenina alcanzó un 11.5%, la más alta desde que se realizan las encuestas de empleo en el INE. Los trabajos a los que se dedican las mujeres suelen ser más flexibles y estacionales, siendo los primeros en desaparecer o pausarse en contextos de crisis. Esto repercute directamente en hogares liderados por mujeres.

A esto se suma la brecha salarial, con salarios femeninos cerca de un 30% más bajos que los de los hombres, fenómeno conocido como empobrecimiento feminizado. Además, las mujeres presentan una mayor densidad de endeudamiento: de los cerca de 5 millones de personas morosas en Chile, 2.460.000 son mujeres, una tendencia que se repite en los datos históricos.

Sato también resaltó un cambio en la percepción de los trabajos esenciales durante la pandemia. De ser aquellos que garantizaban el crecimiento económico, pasaron a ser los relacionados con la salud, la educación y las labores de aseo, roles donde las mujeres han estado en la primera línea, tanto en los cuidados a nivel privado como en los espacios públicos, supliendo muchas veces las carencias del Estado.

Gráfico comparativo de la tasa de desocupación entre hombres y mujeres en Chile

Hacia un Nuevo Modelo: Propuestas de Reforma

Frente a las problemáticas del sistema actual, Andrea Sato y Fundación SOL abogan por un cambio estructural.

Principios de un Sistema Solidario y Tripartito

La propuesta central se basa en un modelo de reparto solidario, tripartito y con reservas técnicas. Esto significa que el corazón del sistema de seguridad social se fundamentaría en la solidaridad intergeneracional y entre quienes trabajan remuneradamente y quienes no. El objetivo es que las personas activas puedan contribuir a las pensiones de quienes hoy están descansando.

Para su implementación, se considera vital que el empleador aporte más, y que el Estado, como empleador y garante de derechos, contribuya gradualmente con un 6% del PIB al sistema de reparto. Además, la existencia de reservas técnicas es fundamental para generar inversión sostenible dentro de este nuevo modelo.

Sato también mencionó la necesidad de una estructura tributaria que no proteja desmedidamente a los grandes capitales, como se observó en la millonaria rebaja de impuestos del SII a Penta, lo que impacta en la capacidad del Estado para financiar un sistema de seguridad social robusto.

La Movilización Social como Motor de Cambio

Para Andrea Sato, la transformación del sistema de pensiones no vendrá de concesiones, sino de la acción colectiva. Subraya que la movilización social, el trabajo conjunto de los territorios y los sindicatos, será el motor para cambiar este sistema. “Nunca nos han regalado nada y tampoco lo harán”, concluyó, haciendo un llamado a la acción.

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