Andadores para Niños con Discapacidad: Guía Completa

Los andadores, también conocidos como caminadores o deambuladores, representan un apoyo fundamental para personas con dificultades para desplazarse, tanto en interiores como en exteriores. Su finalidad principal es asistir al caminar, especialmente cuando una persona padece inconvenientes físicos en la espalda, caderas o piernas, necesitando apoyo adicional durante el desplazamiento, o cuando presenta algún tipo de discapacidad para sostenerse de pie o para mantenerse estable.

El uso de un andador contribuye significativamente a mejorar la calidad de vida de quienes lo utilizan, permitiéndoles mantener su autonomía y realizar sus actividades diarias con mayor independencia. Aunque la funcionalidad principal de todos los andadores es la misma, existen diversos tipos en el mercado, lo que hace aconsejable la elección de aquel que mejor se adapte a las necesidades específicas de cada usuario.

La Importancia de los Andadores en el Desarrollo Infantil

Los andadores son herramientas esenciales para el desarrollo de niños con discapacidad, afectando positivamente su movilidad y bienestar. La finalidad de los andadores infantiles es dar más estabilidad al niño en su marcha autónoma y permitir que tenga un apoyo simétrico en ambas manos, favoreciendo su alineamiento corporal. Este soporte facilita la autonomía en los desplazamientos, por lo que su elección no puede hacerse a la ligera.

Uno de los aspectos a tener en cuenta es el uso que se le va a dar, es decir, si será funcional para el pequeño y si le va a ayudar tanto para tener mayor movilidad como en obtener más interacción, incluso, en el colegio o en los centros de apoyo.

Existen diferentes estudios que afirman que los andadores tienen un gran impacto en los niños que los utilizan, debido al ejercicio que realizan en ellos, con resultados muy gratificantes. Además, como información destacada, cabe decir que la capacidad de moverse, especialmente en edades tan tempranas, promueve el desarrollo de la iniciativa, así como la adquisición de conceptos espaciales.

Los profesionales que han trabajado con niños con deficiencias motoras no tienen ninguna duda acerca de la importancia de utilizar uno de los andadores para niños con discapacidad motora o movilidad reducida que existen en el mercado.

Niño con andador infantil sonriendo mientras camina, mostrando su autonomía

Impacto de la Movilidad Impulsada en Niños

Recientemente, dos líderes de opinión en este campo han dado un gran paso adelante, centrándose en la cuestión de si la intervención de un andador afecta de manera positiva a los niños con deficiencias motoras. Concluyeron que la seguridad y la independencia en la movilidad en la comunidad no deben considerarse como un criterio para acceder a “Movilidad impulsada”, porque todos los niños y jóvenes requieren de supervisión.

Para los niños pequeños, tener acceso a los andadores o dispositivos de movilidad impulsada puede proporcionarles la oportunidad de experimentar no solo el movimiento, sino también el potencial para explorar sus entornos de forma independiente y voluntaria, e iniciar su propia participación en tareas que les sean interesantes.

Afecciones Neurológicas y Motoras en Niños que Requieren Andadores

Hoy en día, hay determinadas enfermedades motoras y neurológicas que afectan principalmente a niños, la mayoría de ellas de origen genético. Estas condiciones hacen que el uso de andadores sea esencial para fomentar la autonomía, promover el ejercicio y mejorar la evolución de los niños.

Enfermedades Neuromusculares

La mayoría de las enfermedades neuromusculares se caracterizan por una disminución del tono muscular (hipotonía). Los niños afectados empiezan a perder masa muscular, lo que repercute en el desarrollo psicomotor de los más pequeños y les genera una debilidad añadida, manifestándose en torpeza al caminar, al subir escaleras o al levantarse del suelo. Realmente, son más de 150 enfermedades neuromusculares que afectan a la unidad motora, ya sean los músculos, nervios o la médula espinal.

  • La distrofia muscular es una de las principales enfermedades neuromusculares que afecta a niños.
  • La distrofia muscular de Duchenne es el tipo de distrofia muscular más frecuente y grave, afectando a uno de cada 3.500 niños. Es debido a problemas en el gen que fabrica la distrofina. Los niños afectados suelen empezar a presentar problemas alrededor de los 5 años de edad, momento en que los músculos de la pelvis se empiezan a debilitar.

Enfermedades minoritarias y neuromusculares pediátricas

Ataxia

La ataxia es otra enfermedad que consiste en la pérdida de la armonía del movimiento por alteración del equilibrio y coordinación. En niños con ataxia puede ser congénita o adquirida. Dentro de las adquiridas, la temporalidad es muy importante en su evaluación, pudiendo ser aguda, episódica o crónica.

La ataxia más común es la ataxia de Friedreich, y esta enfermedad requiere del uso de un andador, ya que debilita los músculos y su principal síntoma es la debilidad al caminar.

Parálisis Cerebral Infantil

La parálisis cerebral infantil es un grupo de trastornos que afectan la capacidad de una persona para moverse y mantener el equilibrio y la postura. Las enfermedades neuromusculares o trastornos en los que haya debilidad, falta de coordinación y problemas de equilibrio, entre otras, afectan al tono muscular, haciendo que los andadores sean una herramienta vital.

Esclerosis Múltiple

Aunque más común en adultos, la esclerosis múltiple es una enfermedad inmunomediada, crónica, que afecta el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Como tal, puede dar síntomas de afectación neurológica como alteraciones de la vista, fuerza, sensibilidad y/o equilibrio, y en algunos casos puede requerir apoyo para la movilidad en niños y jóvenes afectados.

Tipos de Andadores: Opciones Adaptadas para Niños

Los andadores se dividen en diferentes categorías, cada una diseñada para satisfacer distintas necesidades y etapas de desarrollo. Su uso está muy extendido en clínicas, escuelas y hogares.

Clasificación General por Posición y Estructura

En general, los andadores se dividen en anteriores y posteriores, dependiendo de dónde se coloca el mismo respecto al usuario.

  • Andadores Anteriores: Se sitúan delante del usuario. Dentro de esta categoría se distinguen dos tipos:
    • Los de apoyo lateral, donde el usuario se apoya en los laterales del andador.
    • Los de apoyo horizontal, donde el apoyo se realiza sobre una barra paralela al suelo.
  • Andadores Posteriores: Se colocan detrás del usuario mientras camina. Este tipo de andadores le ayudan a mantenerse más erguidos, cuestión de especial importancia para determinadas lesiones, y ofrecen una mayor libertad de movimiento.

Andadores Fijos y con Ruedas

La diversidad de andadores permite cubrir un amplio espectro de necesidades, desde aquellos con mayor estabilidad hasta los más maniobrables.

  • Andadores Fijos (sin ruedas): Se caracterizan por su gran estabilidad y son especialmente adecuados para personas con movilidad reducida en las piernas o en proceso de rehabilitación. Para avanzar, el usuario debe levantar el andador y colocarlo unos centímetros por delante, lo que requiere una mínima fuerza y movilidad en los brazos. Son ligeros y algunos modelos son fáciles de plegar. Las conteras protectoras en sus patas evitan deslizamientos indeseados, aunque es importante revisar su estado con frecuencia debido al desgaste por fricción.
  • Andadores con Ruedas: Dentro de esta categoría, existen modelos con dos, tres o cuatro ruedas. La finalidad de incorporar ruedas al andador es para evitar que la persona tenga que levantar o arrastrarlo, facilitando el avance.
    • Andadores de dos ruedas: Las patas delanteras disponen de ruedas y las traseras no. Se recomiendan principalmente para uso en interiores. Ofrecen un equilibrio entre movilidad y estabilidad. Algunos modelos incluyen un asiento.
    • Andadores de tres ruedas: Son menos conocidos pero prácticos, a menudo diseñados con un espacio para colocar una bolsa o cesta donde llevar pertenencias.
    • Andadores de cuatro ruedas (Rollators): Son dispositivos muy completos y los más conocidos. Generalmente, cuentan con un asiento que permite al usuario descansar cuando lo necesite y ofrecen una gran seguridad y estabilidad. Son una excelente opción para personas que buscan un apoyo fiable y la posibilidad de tomarse un respiro durante sus desplazamientos. Sin embargo, los andadores con ruedas pueden presentar dificultades en terrenos irregulares.
Infografía comparativa de andadores fijos y andadores con ruedas

Adaptación de Andadores para Niños

Si bien no todos los andadores son específicos para niños, sí existen andadores diseñados para personas de baja estatura. Estos son más bajos y el manillar es regulable en altura, por lo que se pueden ajustar y son perfectamente válidos para niños con alturas a partir de 140 cm. El tamaño de algunos andadores puede ser ajustable (con ruedas o sin).

  • El modelo Rollz Motion de Rollzing cuenta con un tamaño “Small” que se adapta perfectamente a niños con una estatura desde 140 cm de altura.
  • También Rollz ofrece el modelo Rollz Flex en tamaño Small, el cual puede ser muy cómodo para niños por su diseño ergonómico, ya que mejora y corrige la postura natural al andar y evita dolores de espalda y cervicales.

Andadores Específicos para Niños con Discapacidad (Modelos del mercado)

En el mercado se encuentran modelos diseñados pensando en las necesidades particulares de los niños:

  • El Andador Cocodrilo es un andador posterior para niños activos, lo que les permite estar atentos al entorno que les rodea y facilita el juego y el contacto con el ambiente.
  • El Andador Mustang es un andador para niños con discapacidad que necesitan una asistencia suplementaria en su caminar diario. Proporciona un excelente y cómodo soporte en la parte superior del cuerpo, manteniendo al mismo tiempo la pelvis del niño sujeta con suavidad.
  • El Andador Pony motiva al niño a levantarse y andar. La sensación de estar de pie es vital para su desarrollo social y físico. Tiene una estructura de cinco ruedas específicamente diseñada para su uso en interiores.

Claves para Elegir el Andador Adecuado para un Niño

Elegir el andador infantil para niños discapacitados adecuado puede ser desafiante para padres y cuidadores. Estos dispositivos ayudan a los niños a moverse y son cruciales para su desarrollo físico y emocional. Es por ello que la elección de estos dispositivos requiere tiempo e investigación, y es recomendable la consulta con un profesional de la salud o fisioterapeuta.

Varios factores deben ser evaluados para garantizar la comodidad, seguridad y autonomía del usuario:

  • Consulta Profesional: Es recomendable consultar con un fisioterapeuta o un especialista en rehabilitación antes de elegir un andador. El mejor andador depende de las necesidades específicas del niño.
  • Edad y Peso del Niño: Asegúrate de que el andador esté diseñado para el peso y la altura del niño. Según un estudio reciente, se estima que alrededor del 15% de los niños con discapacidades motoras utilizan algún dispositivo de movilidad, como un andador.
  • Uso Previsto: Es fundamental considerar el uso que se le va a dar; es decir, si será funcional para el pequeño y si le va a ayudar tanto para tener mayor movilidad como en obtener más interacción, incluso, en el colegio o en los centros de apoyo.
  • Ajuste de Altura: Es fundamental que el andador se ajuste a la altura adecuada del usuario. Una buena referencia es que los codos deben estar doblados aproximadamente 15 grados cuando la persona está de pie y sujeta el andador. Muchos andadores son regulables en altura, ya sea en las patas o en el manillar, para adaptarse a las características anatómicas del individuo.
  • Ancho del Andador: La anchura del andador depende del entorno donde se vaya a utilizar. Para uso doméstico, un andador más estrecho es ideal para asegurar que pase por todas las puertas. Existen opciones más anchas que, aunque pueden dificultar el uso en interiores, pueden resultar más cómodas para exteriores.
  • Materiales y Peso Soportado: Los andadores suelen estar fabricados en acero o aluminio. El aluminio es preferido por su ligereza, lo que facilita la movilidad. Es importante verificar el peso máximo que puede soportar cada modelo. Las personas con artritis o músculos débiles deben optar por andadores más ligeros, ya que la capacidad de levantar el andador es crucial.
  • Ruedas y Terreno: El tamaño de las ruedas influye en la capacidad del andador para adaptarse a diferentes terrenos. Las ruedas más grandes facilitan el desplazamiento en superficies irregulares, siendo adecuadas para uso exterior. Las ruedas más pequeñas son ideales para interiores, donde la maniobrabilidad en espacios reducidos es clave.
  • Accesorios Adicionales: Algunos andadores pueden incorporar accesorios útiles, como cestas para transportar objetos personales, asientos acolchados para descansar, o incluso sistemas de frenado adaptados.
  • Postura: Si se utilizan correctamente, los andadores no deberían dañar la postura. El andador ortopédico, también llamado burro ortopédico o caminador ortopédico, proporciona un apoyo y ayuda a desplazarse a personas con dificultad para caminar. Su principal ventaja es que es un apoyo funcional muy estable y que no requiere mucho aprendizaje para su uso.
Niño probándose un andador ajustable con un fisioterapeuta

Uso y Seguridad del Andador Infantil

Aunque un andador parezca fácil de usar, requiere un período de adaptación. Es vital su correcto ajuste y uso para evitar accidentes. Son seguros de usar cuando se usan correctamente. Sin embargo, si se usan incorrectamente pueden provocar caídas.

Es importante destacar que, si bien estos dispositivos están diseñados para ser seguros, un uso incorrecto puede provocar caídas. Por ello, se recomienda:

  • Ajustar el andador a la altura correcta del usuario.
  • Verificar la estabilidad del andador antes de cada uso.
  • Asegurarse de que las conteras (si las tiene) o las ruedas estén en buen estado.
  • En el caso de andadores con ruedas, tener precaución en superficies irregulares o inclinadas.
  • Al pasar del andador a un asiento, se debe evitar apoyarse en él, ya que podría resbalar, incluso si no tiene ruedas.

Aspectos Adicionales

Ayudas y Subvenciones

En algunos países, la Seguridad Social, a través de las administraciones autonómicas, subvenciona la adquisición de material ortoprotésico, incluyendo andadores, para personas con discapacidad o mayores. Consultar con las autoridades locales o centros de salud puede proporcionar información sobre estas ayudas.

¿Dónde Comprar un Andador?

Existen diversas opciones para adquirir un andador. Las ortopedias especializadas, tanto físicas como online, ofrecen una amplia gama de modelos y asesoramiento profesional. Un andador ortopédico es una excelente manera de invertir en la autonomía y calidad de vida de los niños, cuyo precio se verá compensado en poco tiempo.

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