Chen Guang: El Soldado que Rompió el Silencio de Tiananmen a Través del Arte

Chen Guang, nacido en noviembre de 1971 en el seno de una familia humilde de la provincia de Henan, en el centro de China, era un soldado raso de 17 años cuando le dieron un fusil y una cámara.

Un Testigo Singular de la Masacre de Tiananmen

Se le ordenó que fotografiara todo lo que veía en la plaza de Tiananmen la madrugada del 4 de junio de 1989, fecha en que su Ejército mató a cientos de jóvenes. Este evento se convirtió en un recuerdo traumático que hoy desmenuza en sus lienzos. Chen es el único soldado raso que ha osado hablar de lo que todavía hoy es secreto de Estado.

Foto de Chen Guang como artista contemporáneo

La Noche del 3 al 4 de Junio de 1989: Miedo y Conflicto

Horas antes de recibir la orden de fotografiar, había estado escondido junto con otros de su batallón, el 65, en el sótano del Gran Palacio del Pueblo. Después de que las tropas dispararan y los tanques destriparan todo lo que encontraban a su paso, le ordenaron salir y fotografiar.

Recuerda el miedo, el fuerte bombeo del corazón y el sudor. "Me sentía muy cansado. Habíamos pasado días casi sin dormir. Entonces era muy joven. Tenía un conflicto sobre los estudiantes, no era como enfrentarse al enemigo en la batalla. Por eso no es un recuerdo agradable", evoca el pintor.

La misión de Chen era tomar fotos, casi olvidó que tenía un fusil y no pensaba disparar, "pero hubo momentos en los que me preocupó qué haría si me veía enfrentado por los estudiantes", una ansiedad lícita, ya que grupos violentos desmembraron y quemaron soldados esa noche. "Nos dijeron que los estudiantes querían subvertir el poder del Gobierno, que estábamos manteniendo el orden social", pero hoy se han despejado sus dudas morales: "¿Cómo podían estudiantes desarmados enfrentarse a un ejército tan potente?".

El pintor asegura que no disparó ni vio ningún muerto, lo que confirma otros testimonios que indican que nadie murió en la plaza, sino en sus inmediaciones. "La orden de disparar no vino de arriba, sino que se transmitió de soldado a soldado que si alguien atacaba podíamos defendernos, eso fue la noche del día 3. A las once de esa noche empecé a escuchar disparos y explosiones".

33 aniversario de la masacre de la Plaza de Tiananmén

Imágenes y Recuerdos: La Semilla de la Obra Artística

Chen, quien entró en el ejército para estudiar Arte y sobrevivir, devolvió a sus superiores los carretes, pero conservó un par que hoy usa para suturar su memoria en lienzos.

En una de las instantáneas que muestra, "esta foto está tomada antes de las 5.30 de la madrugada del 4 de junio. La plaza de Tiananmen estaba llena de basura y las tropas estaban limpiando". Explica que "juntamos las tiendas, las bicicletas de los estudiantes y sobre todo cientos de montones de papeles de propaganda y libros".

La mitad de Chen aparece en una esquina de otra instantánea, junto a un tanque; es casi un niño disfrazado de soldado. Hay montones de basura, ropa, tiendas, papeles y las cercas de Tiananmen retorcidas por los tanques, inmersas en una niebla cetrina y densa.

Recreación artística de un joven soldado en la plaza de Tiananmen

El Arte Como Terapia y Denuncia

El trauma de Tiananmen fue algo que intentó borrar de su memoria durante casi dos décadas, hasta que hace unos años las imágenes regresaron obsesivas. "Durante una década casi no pensé en Tiananmen", manifiesta a Efe. "Si se hablaba del tema, yo no participaba en la conversación, sólo escuchaba. Pero de vez en cuando sacaba las fotos y las miraba. En 2003 empecé a sentir la necesidad de crear una obra".

Hasta entonces, este henanés de complexión delicada y risa cabal provocaba al mundillo artístico pequinés con sus "performances" de coitos con prostitutas en la Gran Muralla o con ancianos "cargados de historia", transgresiones a las que un grupo de figurativos de su entorno se aventuraron con el cambio de milenio.

"Durante muchos años he tenido pesadillas. Todo lo que pinto aquí lo he soñado, la basura, los papeles de propaganda...", revela el pintor tras una tos seca y un largo silencio, a juego con sus grandes ojos y sus primeras canas. Su memoria insiste ofuscada en la coleta segada de una mujer entre la basura. "Un trozo de cabello no es algo que ves en cualquier lugar. Desde la madrugada del día 4 no dejo de pensar en la suerte de esa persona. ¿Adónde fue? ¿Qué le pasó? ¿Está viva o muerta? En la China antigua, cuando una mujer se cortaba el pelo significaba que se había jurado algo. Todavía no puedo adivinar su significado".

En su nuevo estudio, diáfano y con olor a madera, Chen da las últimas pinceladas a otra imagen onírica: una mujer joven en medio de la plaza, junto a la basura, acerca sus manos al rostro en un gesto que en la ópera china significa "rubor".

Esa memoria oscura de la historia reciente china, que hoy su pueblo ha amputado por miedo al régimen que perpetró la masacre, ha marcado a Chen: "Es la impresión más profunda que he tenido en mi vida. Lo que más recuerdo es la niebla de junio de Pekín, el color verde por todas partes, hasta en el aire. Quiero recuperar esos recuerdos de mi corazón a través de la pintura".

Pintura de Chen Guang inspirada en sus recuerdos de Tiananmen

Consecuencias y Resistencia Frente a la Censura

Motivos no le faltaban a este fumador en serie para enterrar sus fantasmas: Zhang Shijun, de 41 años y médico militar en Tiananmen, fue detenido el año pasado tras conceder una entrevista a la prensa.

El régimen censuró sus lienzos en 2007, cuando quiso venderlos en internet. Dice Chen que la policía no le ha molestado, aunque se sabe que ha abandonado en dos ocasiones China en el último año para evitar riesgos; se queja, eso sí, de que el casero de su antiguo estudio de Tongzhou lo amenazó con echarlo si seguía pintando esos cuadros.

tags: #anciano #disfrazado #de #soldado