El Anciano Dador de Recuerdos: Significado y Legado

"El Dador" (The Giver), una novela distópica escrita por Lois Lowry y publicada en 1993, ofrece una profunda reflexión sobre la memoria, el control social y la esencia de la humanidad. Esta obra, adaptada al formato fílmico en 2014, se ha convertido en un referente de la literatura juvenil por su capacidad de suscitar preguntas complejas sobre la naturaleza de una sociedad "perfecta".

La Comunidad: Una Utopía sin Emociones

La historia nos presenta a Jonás, un niño de doce años que vive en una sociedad futurista que aparenta ser una utopía. En esta "Comunidad", la vida está bajo un control férreo: no hay sufrimiento, hambre, guerras, dolor, pena, discriminación, ni siquiera colores, sexo, música o amor. Todo está meticulosamente regulado por los "Ancianos", el máximo organismo de mando. Ellos deciden con quién te casarás, quiénes serán tus hijos y cuál será tu trabajo, buscando establecer un estado interminable de paz y armonía. Para lograrlo, todos siguen rigurosos horarios y normas, y cada persona tiene un rol específico que debe cumplir toda su vida, asegurando que el orden haga la vida apacible e idílica.

La identidad personal se ha diluido; todos son como fotocopias de sí mismos, y pareciera que nadie se aleja de la zona donde viven. Ser "liberado" es un concepto eufemístico para el asesinato, reservado solo para niños enfermos, personas mayores o aquellos que no cumplen las normas. La sociedad ha eliminado todo rastro de historia y diversidad climática, e incluso, en un intento por erradicar la crueldad, se deshicieron de los animales no humanos, aunque esto llevó a cometer atrocidades de las que estas instituciones buscaban deshacerse. Las inyecciones diarias anulan las emociones y los deseos inherentes al ser humano, haciendo que las personas no manifiesten emociones fuertes y que conceptos como la muerte sean desconocidos para la mayoría.

Mapa de la comunidad de Jonas con sus zonas reguladas.

El Papel del Receptor de Memoria y el Dador

Al cumplir doce años, los jóvenes reciben la asignación de su futura profesión en una gran ceremonia. Jonás, a diferencia de sus amigos que reciben tareas como Director de Recreación o Cuidador de Viejos, es "seleccionado" para ser el nuevo Receptor de Memoria. Esta misión es la más importante de toda la comunidad, y su papel es conservar y resguardar todos los recuerdos de la humanidad. El Receptor actual, un hombre mayor con ojos claros al igual que Jonás, se convierte en su mentor, el Dador.

Las normas para Jonás son extraordinarias: no le está permitido hablar de su entrenamiento con nadie, puede mentir, y puede preguntar lo que quiera a los ciudadanos, aunque la pregunta sea una descortesía.

El Entrenamiento de Jonás

El entrenamiento de Jonás consiste en recibir una serie de recuerdos del Dador. No se trata de recuerdos personales, sino de todas las memorias de la humanidad desde hace mucho tiempo: experiencias anteriores a la fundación de la comunidad, de una época en la que existían colores, sexo, amor, música, emociones, colinas, nieve y sol, elementos que el mundo de Jonás carece por completo. El primer recuerdo que recibe es el de deslizarse por un monte lleno de nieve con un trineo, una experiencia llena de emoción y libertad.

A medida que Jonás recibe recuerdos, no solo vivencia momentos cargados de alegría como la Navidad o las fiestas de cumpleaños, sino que también tiene que enfrentarse a malos recuerdos: quemaduras, pérdida, muerte y guerra. Esta inmersión cambia por completo la forma en que Jonás percibe su mundo, haciendo que se dé cuenta de que nadie a su alrededor ha sentido nunca emociones de verdad. La comunidad, desprovista de color y diversidad, se le revela como un mundo monótono.

"Lo peor de conservar los recuerdos no es el dolor. Es la soledad del dolor."

Ilustración de Jonas experimentando el primer recuerdo de la nieve y el trineo.

El Despertar de Jonás y la Revelación de la Verdad

Un año después de comenzar su formación, Jonás descubre la impactante verdad: el proceso de "liberación", que se aplica a personas que quebrantan las normas, bebés enfermos y ancianos, no es más que una inyección letal. Esta revelación, junto con la comprensión de la muerte y la pena desgarradora, lo deja "desequilibrado".

La sociedad de "El Dador" ha sacrificado las libertades individuales por la seguridad y el orden. Al privar a las personas del conocimiento de la historia y de las emociones, la sociedad evita el dolor, pero también elimina la capacidad de apreciar la belleza, la empatía y la plenitud. El uso de inyecciones diarias para evitar sentir intensamente y la ausencia de conceptos como el amor demuestran la negación de las emociones.

Jonás asume el peso de los recuerdos y las emociones que los demás no pueden soportar, lo que ilustra el concepto de sacrificio y el valor de aceptar el dolor en beneficio del bienestar de los demás. Su despertar moral lo lleva a cuestionar el sistema y a rebelarse contra la opresión.

La Influencia de los Recuerdos

El color, el frío y el calor, y la música son elementos simbólicos en la novela. Jonás, al ser el primero en percibir el color (empezando con el rojo, color de la pasión y el amor), experimenta la amplitud de las experiencias humanas. El frío y el calor representan la dualidad de la vida, desde el dolor hasta el confort. La música, aunque brevemente mencionada, simboliza una forma de comunicación y sentimiento puro que la sociedad de Jonás ha perdido.

El Dador - Resumen del Libro

El Plan de Escape y el Significado de la Libertad

Jonás y el Dador urden un plan: Jonás fingirá su propia muerte y huirá a "Afuera", la tierra que no pertenece a las comunidades, un mundo parecido al nuestro, con música, color, alegría, pero también violencia y pobreza. Una vez que Jonás se vaya, los recuerdos que le pasó el Dador regresarían a la comunidad, y todos tendrían que soportar el dolor que ello supone, pero también serían libres, pues comprenderían lo que significa tener distintas opciones.

Sin embargo, el plan se complica cuando Jonás descubre que Gabriel, un bebé enfermo con ojos claros que su familia cuida (y a quien Jonás intenta transmitir recuerdos para ayudarlo a sobrevivir), será "liberado" a la mañana siguiente. Esto obliga a Jonás a improvisar una huida acelerada en bicicleta, llevándose al bebé con él.

Durante semanas, Jonás se aleja de la comunidad con Gabriel, al borde de la inanición. Sigue transmitiéndole recuerdos placenteros, del sol y de la vida sin hambre. Finalmente, en medio de la nieve, Jonás llega a la base de una colina que le resulta familiar. Con Gabriel en brazos, sube la ladera, aferrándose a esos recuerdos. Al llegar a la cima, encuentra el trineo del primer recuerdo que recibió del Dador y desciende, convencido de que al llegar a la base encontrará "Afuera" y a un montón de gente que los recibirá con los brazos abiertos.

Consecuencias de la Huida

La película de 2014 ofrece una interpretación más explícita del final: al cruzar el límite, Jonás libera los recuerdos y emociones retenidos. Esto provoca que el padre de Jonás, quien estaba a punto de ejecutar a Fiona (amiga de Jonás que lo ayudó en su escape), recupere la conciencia de sus actos y detenga el procedimiento. Asher, amigo de Jonás, también termina ayudándolo, demostrando que incluso en una sociedad tan controlada, la amistad y la humanidad pueden prevalecer.

El final de "El Dador" simboliza la lucha por la libertad, las emociones y la humanidad en un mundo rígidamente controlado. La comunidad, despojada de su capacidad para sentir, recupera las emociones, lo que representa la importancia de aceptar tanto lo bueno como lo malo en la vida. Jonás, al cruzar el límite, se convierte en un héroe que sacrifica su seguridad personal para liberar a los demás. La escena final, con el trineo y la música, refuerza el mensaje de esperanza y redención.

Ilustración de Jonas y Gabriel en el trineo, descendiendo la colina hacia la libertad.

Temas Filosóficos y Relevancia Actual

"El Dador" explora temas filosóficos y éticos como el control y la libertad individual, el rol de la memoria y la historia, la negación de las emociones y el amor, la importancia del sacrificio y la responsabilidad, y el despertar moral y la búsqueda de la verdad. La novela sugiere que las experiencias humanas, tanto las buenas como las malas, son esenciales para vivir plenamente y que una vida sin emociones es una vida vacía.

La obra de Lois Lowry cuestiona la idea de una sociedad "perfecta" y critica la eliminación de las emociones y la libertad personal en favor del orden. La ausencia de dolor también elimina la capacidad de experimentar amor y alegría. Jonás acepta el riesgo de la libertad y elige en función del amor, entendiendo que el amor verdadero implica donación, identificación, entrega y diálogo. "Si todo es igual, no se puede elegir", y la verdadera libertad es la capacidad de tomar decisiones personalmente.

Desde su publicación, "El Dador" ha sido influyente en la literatura juvenil, iniciando conversaciones sobre la ética, el poder y la libertad. Es especialmente relevante en un mundo donde se debate sobre la vigilancia, la privacidad y el control gubernamental, planteando preguntas sobre hasta qué punto estamos dispuestos a sacrificar nuestra individualidad y emociones en aras de una aparente "paz" y "orden". La novela nos invita a reflexionar sobre cómo aprender a vivir en un mundo imperfecto pero en el que se puede ser feliz, y cómo la energía principal que mueve el alma humana es el amor, el cual nos impulsa a buscar el bien de los demás, aceptando que las experiencias, tanto buenas como malas, son fundamentales para una vida plena.

tags: #anciano #dador #de #recuerdos