La longevidad, un fenómeno global en constante crecimiento, está redefiniendo las estructuras demográficas y económicas de manera profunda. Lejos de ser un mero desafío, el aumento de la esperanza de vida se ha consolidado como un motor económico significativo, impulsando nuevas oportunidades en diversos sectores.
La Longevidad como Impulsor Global de la Economía
Hace una década, en 2015, Oxford Economics y la Organización Estadounidense de Personas Retiradas (AARP) ya afirmaron que, si la longevidad fuera un país, se erigiría como la tercera economía mundial. Este pronóstico se ha visto confirmado por diversos estudios que señalan el impacto creciente de la población mayor de 50 años en la economía global.
Según el informe “Global Longevity Economy Outlook”, se calcula que el efecto de la población mayor de 50 años en la economía mundial se duplicará con creces durante las próximas tres décadas, pasando de 45 billones de dólares (34% del Producto Interno Bruto [PIB] en 2020) a 118 billones de dólares (39% del PIB) en 2050.

Este crecimiento se fundamenta en varios factores clave:
- Mayor esperanza de vida: La expectativa promedio de vida continúa aumentando. Entre 2000 y 2019, la expectativa de vida global se incrementó en seis años, de 67 a 73.
- Proporción creciente de adultos mayores: Los adultos mayores representan una porción cada vez mayor de la población. En 2020, 1 de cada 4 personas tenía 50 años o más, y para 2050, esta cifra representará 1 de cada 3 personas. Se calcula que sus números aumentarán de 1.900 millones en 2020 a 3.200 millones en 2050, un aumento del 70%.
- Aumento de las aportaciones económicas: La población mayor de 50 años ya contribuía con 45 billones de dólares a la economía mundial hace dos años.
- Creación de puestos de trabajo: El gasto de la población mundial de más de 50 años generará más empleos. Se proyecta que el número de empleos respaldados por este gasto aumentará en casi un 20%, superando los 1.200 millones de empleos en 2030.
- Beneficio para economías más jóvenes: Incluso las economías globales con menor cantidad de adultos mayores se benefician del auge de la longevidad, ya que el gasto extranjero de los adultos mayores estimula estas economías con poblaciones más jóvenes.
Jean Accius, vicepresidente sénior de Liderazgo de Pensamiento Global en AARP, enfatiza que “los adultos mayores son consumidores, trabajadores, cuidadores y voluntarios, y desempeñan otros papeles fundamentales en nuestras sociedades”. Sus aportes, asegura, “estimulan el crecimiento económico que beneficia a todas las generaciones, así como a las comunidades y las empresas”. El informe también recomienda estrategias para que legisladores, empresas y empleadores aprovechen el aumento de la longevidad.
La Economía Sénior en América Latina: Colombia y Chile
América Latina no es ajena a esta tendencia. En Colombia, el ingreso per cápita de las personas mayores de 60 años es más alto que el del resto de la población. Un estudio clave en la región, Tsunami8 Latam (2021), que encuestó a 8.585 personas mayores de 55 años de ocho países, incluyendo Colombia, reveló que los servicios más importantes para la vejez son la salud y el cuidado, seguidos por la educación y el trabajo, reflejando sectores de gran demanda por este colectivo.
En Chile, el envejecimiento poblacional es igualmente acelerado. Hoy, cerca de un 20% de la población tiene 60 años o más, y se estima que alcanzará un tercio para 2050, según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo. Este cambio demográfico, aunque presenta desafíos, abre oportunidades inéditas.
El concepto de economía plateada, que se refería al mercado y actividades económicas ligadas a los consumidores mayores, ha evolucionado hacia la economía de la longevidad. Esta última es una visión más amplia que aborda las nuevas posibilidades de una mayor esperanza de vida, promoviendo la integración intergeneracional y un enfoque optimista del envejecimiento, reconociendo que las personas mayores no solo consumen, sino que también producen.
El Colectivo Sénior en España: Pilar Económico y Social
En España, los mayores entre 55 y 75 años, que suman más de 16.300.000 ciudadanos, constituyen un pilar fundamental de la economía y la sociedad. Representan el 34% de la población total, generan el 60% del gasto y el 25% del PIB. Este colectivo se consolida como uno de los principales motores de consumo, ahorro e inversión del país.

El ‘V Barómetro del Consumidor Sénior’, realizado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre en colaboración con Google, y el posterior ‘VI Barómetro’, subrayan que la "generación de las canas" presenta una situación financiera y unas expectativas económicas crecientes. El 58% se siente tranquilo con su situación económica actual, y el 73% considera que su situación económica se mantendrá o mejorará en los próximos años.
Ahorro, Préstamos y Cesta de la Compra
Los mayores de 55 años en España son el sostén económico de su entorno más cercano, con el 51% ayudando a familiares o allegados, especialmente a sus hijos. A pesar de esto, el 51% logra ahorrar a final de mes, principalmente para estar preparados ante imprevistos (60%), obtener seguridad (51%) y complementar su pensión (25%).
En el 57% de los hogares con un sénior, dos o más personas aportan ingresos. Además, solo uno de cada cuatro mayores (23%) paga algún préstamo o hipoteca. Las principales partidas de gasto son alimentación y bebidas no alcohólicas (89%) y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (83%).
Vivienda en Propiedad y Nuevas Alternativas
La gran mayoría de los sénior españoles (84%) tiene vivienda en propiedad, y el 69% carece de cargas hipotecarias. Solo el 15% vive de alquiler. Además, el 30% de los sénior está abierto al concepto de ‘coliving’, un porcentaje que asciende al 37% entre aquellos con estudios superiores, buscando no solo compartir espacio sino también actividades en común.
Capacidad Adquisitiva y Contribución Financiera
La generación sénior en España posee la mayor capacidad adquisitiva media del conjunto de la población, concentrando el 38,7% de los recursos totales de los hogares. Con 36.816 euros de recursos medios por persona, este colectivo no solo es un motor de consumo, sino que también contribuye a financiar el consumo de otros miembros de sus hogares. Su contribución al ahorro y patrimonio de los hogares es significativa, y el consumo privado de los mayores de 55 años representa un 39,3% del total, superando al grupo de 30-54 años.
Participación Laboral y Emprendimiento entre los Mayores
A nivel global, los estudios de longevidad y vejez sugieren que para crecer, la economía no debe centrarse únicamente en la población mayor como consumidora, sino también como una fuerza laboral activa. “Actualmente, la mitad de los hombres y una cuarta parte de las mujeres de 60 años y más trabajan o están dispuestos a trabajar”. Sin embargo, esto no siempre se alinea con la realidad laboral.

El estudio Tsuntami8 Latam revela que el 42% de las personas entrevistadas se sienten descartadas por el mercado laboral, lo que las lleva a trabajar por cuenta propia (19%) o a emprender (7%). El emprendimiento, como señala un documento de la Fundación Saldarriaga Concha e Inclusión, representa una alternativa viable para generar ingresos y es una opción de vida bien aceptada por las personas mayores.
En Colombia, datos del DANE indican que de los más de 5 millones de micronegocios, más de 1 millón pertenecen a personas de entre 50 y 59 años, y cerca de 985 mil a mayores de 60.
En Chile, el 13% de las personas ocupadas tiene 60 años o más, y alrededor del 23% de quienes ya están en edad de jubilación siguen trabajando formalmente. Sin embargo, el trabajo formal sigue siendo una excepción, lo que demanda el desarrollo de modelos de inclusión laboral sostenibles.
El SeniorLab UC, en Chile, ha acuñado el concepto de la economía de la longevidad desde una “lógica más latinoamericana”, abordándola desde distintas aristas, no solo desde el consumo. Identifican dos tipos de emprendedores sénior: aquellos con estudios universitarios y experiencia previa, y quienes emprenden por necesidad económica. Destacan la importancia de adaptar el ecosistema emprendedor para postulantes que quizás no dominan todos los códigos, como la preparación de un pitch para capital semilla.
Desafíos y Oportunidades Clave
El envejecimiento de la población es un reto global. Para 2050, se pronostica que alrededor de 2.100 millones de personas tendrán más de 60 años. En Chile, a mediados de este siglo, la esperanza de vida superaría los 85 años, 20 años más que en 1960. Este cambio demográfico trae consigo múltiples desafíos económicos y sociales.
El Edadismo y la Inclusión Laboral
Uno de los mayores obstáculos es el edadismo, la discriminación por edad. En España, 3,6 millones de personas mayores de 55 años se han sentido discriminadas por su edad, especialmente en el entorno laboral. Los mayores sienten que la sociedad "les envejece" antes de tiempo. Aunque para la mayoría un sénior es alguien a partir de los 74 años, la sociedad tiende a fijar ese momento en los 67 años.
Actualmente, solo el 15% de los mayores de 55 años en España alargaría su vida profesional más allá de los 65 años, pero un 38% de los sénior activos y un 25% de los ya jubilados desearía poder compaginar trabajo y pensión.
El Reto de las Pensiones
Los sistemas de pensiones enfrentan una presión significativa debido al aumento de la longevidad. El Fondo Monetario Internacional (FMI), por ejemplo, ha propuesto medidas como la reducción de prestaciones y el retraso de la edad de jubilación, argumentando que la gente vive más de lo esperado y esto representa un "gasto social innecesario". En España, la reciente reforma del sistema de pensiones ya retrasó la edad de jubilación a los 67 años de forma progresiva, aunque algunos analistas sugieren que esto podría no ser suficiente.
Además, existe una carencia de infraestructura y personal médico y no médico especializado en geriatría y gerontología para atender a la creciente población de personas mayores, lo que también impacta en los costes sanitarios y la calidad de vida.
La Brecha Digital
La inclusión digital es crucial para la integración social y económica de los mayores. En Chile, aunque el 88% de los hogares con personas mayores tiene acceso a internet, solo el 41% de esas personas lo utiliza. Esta brecha se debe a la falta de habilidades digitales y a prejuicios que son alimentados tanto por los propios mayores como por sus familias y la sociedad en general. Sofía Troncoso enfatiza que "la inclusión digital es también inclusión social", y derribar estas barreras es un proceso complejo.
Estrategias para una Longevidad Sostenible
Para construir una economía de la longevidad verdaderamente sostenible, es esencial adoptar un enfoque multifacético que abarque desde políticas públicas hasta soluciones financieras innovadoras.
Inclusión Digital y Financiera
Frente a la brecha digital, iniciativas como el Programa de Empoderamiento Digital de Conecta Mayor UC, en Chile, enseñan a las personas mayores a usar dispositivos táctiles con confianza. La App Mayor, una aplicación para Android lanzada en 2023, ha sido descargada más de 20 mil veces, con un 91% de usuarios que se sienten más seguros y un 86% más acompañados. La Fundación también gestiona el programa "Vamos Chilenos", que ha entregado teléfonos adaptados a 80 mil personas mayores vulnerables en casi todas las municipalidades del país.
Las organizaciones, como las cajas de compensación, actúan como facilitadores de la inclusión financiera, ya sea para el emprendimiento o para cubrir gastos que los pensionados no pueden solventar.
Nuevas Soluciones Financieras para la Vivienda
En un contexto de mayor esperanza de vida y pensiones más ajustadas, la vivienda se convierte en un recurso financiero clave. Se están analizando distintas fórmulas que permiten a las personas mayores complementar su pensión utilizando su vivienda sin necesidad de abandonarla. Esto incluye nuevas alternativas como la hipoteca inversa, la venta de la nuda propiedad o el anticipo de alquileres, que se suman a soluciones tradicionales como la venta o el alquiler.
El Papel del Sector Asegurador
El colectivo sénior tiene una relevancia creciente en el ámbito asegurador. Siete de cada diez entidades o grupos aseguradores disponen ya de una oferta específica para sénior, con servicios relacionados principalmente con la salud, gestiones administrativas, desplazamientos, asesoramiento, adaptación del hogar y cuidado personal. Esto demuestra una adaptación del mercado a las necesidades y al poder adquisitivo de este segmento demográfico.
La Ciencia y Tecnología al Servicio de la Longevidad
La ciencia y la tecnología se han aliado para impulsar la longevidad humana, gracias a avances en campos como la genética, la alimentación, los hábitos de vida y las tecnologías de vanguardia. Estos avances no solo prometen una vida más larga, sino también una mayor calidad de vida, lo que a su vez impacta positivamente en la capacidad de las personas mayores para seguir contribuyendo activamente a la economía y la sociedad.