Cansancio y Decaimiento en el Adulto Mayor: Una Mirada Integral y el Papel de las ONGs

Aunque el cansancio es relativamente común en las personas mayores y, por lo general, suele ser pasajero, también puede ser indicativo de alguna condición de salud subyacente. A continuación, se detallan las características del cansancio en este grupo etario para facilitar su identificación, y las posibles causas que pueden provocarlo o agudizarlo.

Es fundamental recordar que, en caso de un cansancio extremo y/o muy prolongado en ancianos, es imprescindible acudir a un profesional médico.

Entendiendo el Cansancio y la Fatiga en la Vejez

El cansancio es una condición que se caracteriza por la falta de energía para llevar a cabo una tarea. Puede afectar a todas las personas como consecuencia de alguna causa conocida y, generalmente, se solventa con el descanso.

Aunque en ocasiones se utilicen de manera indistinta, no es lo mismo el cansancio que la fatiga. Esta última se trata de un agotamiento mucho más acusado y sostenido que impide la realización de las tareas cotidianas y afecta no solo al bienestar físico, sino que también produce desasosiego emocional y psicológico.

Es importante aclarar que tanto el cansancio como la fatiga no son enfermedades, sino un signo de respuesta a un esfuerzo o a la presencia de una patología o de su tratamiento.

El cansancio es común en las personas mayores, al igual que otras afecciones que suelen aquejar a este grupo de edad, como la falta de apetito o los temblores. Todos ellos son consecuencia de los cambios que suceden en el organismo por el paso del tiempo y de la huella que pueden dejar determinadas enfermedades.

Esquema sobre la diferencia entre cansancio físico y mental en personas mayores

Tipos de Cansancio en Personas Mayores

Las personas mayores pueden experimentar dos tipos de cansancio:

  • Cansancio físico: La persona se siente débil ante la realización de alguna tarea o actividad y debe hacer un sobreesfuerzo que le provoca dolor y tensión muscular.
  • Cansancio psicológico o mental: La persona se siente agotada al intentar llevar a cabo actividades intelectuales con la consiguiente merma de su capacidad de concentración.

Signos y Síntomas de Cansancio Acusado

Manifestar enojo e irritabilidad, manifestar cambios de ánimo o quedarse dormido frecuentemente sin sentirse bien descansado son síntomas que pueden indicar que estamos ante una persona mayor muy cansada. Son varios los síntomas a los que podemos prestar atención si sospechamos de la existencia de un cansancio demasiado acusado en una persona mayor:

  • Cambios de humor sin causa aparente
  • Somnolencia
  • Tener dolor de cabeza de manera habitual
  • Dificultades para realizar actividades sencillas, tanto físicas como intelectuales
  • Dolores óseos, musculares y articulares
  • Trastornos del sueño
  • Malestar general

Factores que Propician el Cansancio y Decaimiento

Como se ha comentado, el cansancio como consecuencia de los cambios en el organismo es habitual en las personas mayores, al igual que también debe ser pasajero y ha de mejorar y desaparecer con un descanso reparador.

Cuando esto no ocurre y persiste o se agudiza la sensación de agotamiento, es necesario buscar la causa subyacente que provoca esta condición. Estos son los factores más habituales:

  • Carencias nutricionales e hiporexia: Los déficits nutricionales de vitaminas y minerales y la pérdida del apetito son más habituales en las personas mayores.
  • Anemia: Bien sea por la falta de hierro, la pérdida de sangre o la existencia de alguna patología renal o de una enfermedad crónica que dificulta la producción de hematíes o glóbulos rojos, la anemia produce cansancio entre otros trastornos.
  • Patrón de sueño inadecuado: Los problemas de sueño en los ancianos son otra de las causas que les produce cansancio durante la jornada. Pueden ser debidos a malos hábitos de sueño o a la existencia de patologías como la apnea del sueño.
  • Depresión: La depresión y el estrés emocional son determinantes para la aparición de la fatiga ante la realización de cualquier tarea sencilla.
  • Patologías pulmonares o cardíacas: El asma, la EPOC o la insuficiencia cardíaca dificultan la respiración y la llegada de oxígeno al corazón, a los pulmones y al resto del organismo, causando un mayor agotamiento.
  • Otras patologías: La diabetes, la fibromialgia, los problemas de tiroides o la falta de hidratación son también causa de la aparición del cansancio.
  • Toma de fármacos que causen cansancio: Determinados medicamentos causan cansancio como efecto secundario. Los antidepresivos, antihistamínicos o los que tratan la hipercolesterolemia pueden tener este efecto.

El Síndrome de Decaimiento en Ancianos

El decaimiento en ancianos es un problema común que afecta tanto a su salud física como mental, impactando negativamente en su calidad de vida. Se trata de un estado que se manifiesta como falta de motivación, cansancio crónico y desinterés por las actividades cotidianas. A menudo, se acompaña de somnolencia, pérdida de apetito y menor participación social. Este fenómeno puede estar relacionado con diversos factores, como enfermedades crónicas, deterioro cognitivo, pérdida de seres queridos y aislamiento social. La apatía puede manifestarse de múltiples formas en función de la tipología concreta que sufra el individuo, pero, generalmente, está marcada por la desmotivación, fatiga física, emocional y psicológica, somnolencia, alteraciones del estado anímico y el cansancio generalizado.

A veces, sin una causa aparente, se observa que una persona mayor se va apagando poco a poco: deja de caminar, ya no muestra interés por lo que le rodea y parece estar más desconectada. Se trata de un conjunto de síntomas físicos, cognitivos y emocionales que aparecen en muchas personas mayores y que indican una pérdida general de reservas funcionales. Este síndrome no es una enfermedad concreta, pero sí un estado clínico reconocido que aumenta el riesgo de caídas, dependencia y hospitalizaciones. La fragilidad implica una pérdida de capacidad para adaptarse a situaciones adversas. Reconocer los primeros signos del síndrome de la decaída es clave para intervenir a tiempo.

Infografía sobre los factores que influyen en el decaimiento de personas mayores

Tipos de Decaimiento

El decaimiento puede adoptar diferentes formas y presentar múltiples síntomas:

  • Fatiga crónica: Se caracteriza por un agotamiento constante que no mejora, incluso tras períodos de descanso. Puede estar relacionada con enfermedades como la diabetes, insuficiencia cardíaca, desnutrición, o ser un efecto secundario de medicamentos.
  • Somnolencia: Se manifiesta con sueño excesivo durante el día y dificultad para mantenerse despierto. Las causas de la somnolencia pueden ser varias: desde trastornos del sueño hasta problemas neurológicos o emocionales.
  • Depresión: En la tercera edad, es muchas veces una causa subyacente del decaimiento. Acompañada de tristeza, aislamiento, insomnio o falta de apetito, requiere atención médica y terapéutica adecuada para ser tratada.
  • Astenia y apatía: Tanto la astenia, que es debilidad física y mental, como la apatía, caracterizada por falta de motivación, son muy frecuentes en el decaimiento en personas mayores. Ambas pueden estar provocadas por enfermedades crónicas, la falta de estímulos o el aislamiento social.

Causas del Decaimiento

El decaimiento en ancianos es multifactorial. Entre sus causas más comunes se encuentran:

  • Cambios fisiológicos relacionados con el envejecimiento: pérdida de masa muscular, menor capacidad cardiovascular, metabolismo más lento.
  • Enfermedades crónicas como insuficiencia cardíaca, diabetes o problemas respiratorios.
  • Consumo prolongado de medicamentos que pueden provocar fatiga o somnolencia.
  • Dolencias persistentes como el tratamiento del dolor crónico en personas mayores, que también repercuten en el ánimo y la vitalidad.
  • Malnutrición o déficits vitamínicos, especialmente de vitamina D, B12 o hierro.
  • Soledad, falta de relaciones sociales y estímulos.

Estrategias para Prevenir y Combatir el Cansancio y Decaimiento

Recomendaciones Generales

Para evitar que las personas mayores se sientan cansadas habitualmente, es importante que adopten algunas rutinas saludables en su día a día:

  • Mantener horarios regulares tanto de comidas como de sueño.
  • Realizar todas las comidas y cenar de forma ligera para ayudar al descanso.
  • Evitar el consumo de alcohol u otras bebidas estimulantes durante la tarde y al anochecer.
  • Planificar la jornada ayuda a administrar la energía.
  • Seguir una dieta sana, variada y equilibrada y beber suficiente agua durante el día. Se puede recurrir a un suplemento nutricional para cubrir las necesidades nutricionales diarias.
  • Llevar un estilo de vida activo y realizar alguna actividad física de manera regular. El ejercicio, especialmente el entrenamiento de fuerza, juega un papel clave para combatir la debilidad en ancianos y mejorar los niveles de energía.
  • Delegar las tareas que supongan un sobreesfuerzo.
  • Realizar ejercicios de respiración al levantarse y al acostarse para mejorar la oxigenación del organismo.
  • Seguir las instrucciones del médico respecto a la toma de la medicación y observar si alguna de ellas favorece la aparición del cansancio.
  • Fomentar la interacción social y ofrecer estímulos cognitivos, como juegos, talleres, lectura y pasatiempos, para mantener activa la mente y prevenir la apatía.
  • Consultar con especialistas: psicólogos, fisioterapeutas y geriatras pueden proporcionar tratamientos personalizados y efectivos.

La falta de sueño y una mala alimentación son dos factores determinantes en la aparición de cansancio en personas mayores. Por tanto, debemos esforzarnos para dormir lo suficiente, descansar bien y llevar una alimentación saludable que nos reporte todos los nutrientes necesarios.

Importancia del Diagnóstico Profesional

Si a pesar de seguir unos buenos hábitos el cansancio aparece, se agrava o se mantiene a lo largo del tiempo, es necesario consultar al médico para que determine la causa que lo origina y la resuelva de forma conveniente. El diagnóstico del decaimiento en personas mayores debe ser realizado por un profesional de la salud, quien puede utilizar herramientas como cuestionarios de evaluación, pruebas de memoria y análisis de salud mental para identificar la causa subyacente del problema. El enfoque de la medicina interna ante el cansancio en personas mayores es integral, no se trata solo de tratar síntomas, sino de identificar y corregir las causas que lo provocan.

El cansancio en personas mayores es un motivo de consulta frecuente en medicina interna y puede ser la señal de que algo no está funcionando como debería. Aunque cierta sensación de cansancio puede ser habitual, existen signos que indican la necesidad de una valoración médica. El primer paso es observar con atención y buscar ayuda profesional si el deterioro es evidente o se mantiene en el tiempo. Si hay pérdida de peso, caídas frecuentes, cambios en el estado de ánimo o aislamiento progresivo, conviene consultar con el médico de cabecera o un especialista en geriatría.

FATIGA CRÓNICA EN EL ADULTO MAYOR

El Papel de los Entornos Especializados y las Organizaciones no Gubernamentales (ONGs)

Residencias de Mayores

Cuando se observan signos persistentes de personas mayores que se van deprimiendo y el entorno familiar no ofrece los recursos necesarios, plantearse una residencia puede ser una excelente opción. Las residencias proporcionan un entorno estructurado, con atención médica continua, programas de actividades y convivencia diaria con otros mayores. Además, se garantiza una correcta alimentación, supervisión de la medicación y un equipo de profesionales al servicio del bienestar físico y emocional del residente.

En centros especializados, se esfuerzan por ofrecer un entorno de cuidado integral para los mayores, con programas diseñados para mejorar su bienestar físico y emocional. Ese cuidado, la compañía y el entorno, en general, resulta muy beneficioso para combatir el decaimiento en ancianos. El decaimiento en ancianos no debe ser ignorado, ya que puede tener un impacto significativo en su calidad de vida. Si notas que un ser querido presenta síntomas de apatía, fatiga o desinterés, es crucial actuar.

Desafíos Sociales y Abandono: Un Problema que Abordan ONGs y la Sociedad Civil

En hospitales públicos, se multiplican los llamados casos de abandono hospitalario. Entre 2018 y 2025, más de 11.770 adultos mayores quedaron hospitalizados durante semanas tras recibir el alta, porque ningún familiar acudió a buscarlos, según cifras recopiladas por la prensa nacional a través de solicitudes de transparencia. Un ejemplo de esta realidad es el caso de la señora Marta, de 82 años, quien fue dada de alta después de una cirugía menor en el Hospital San José. La familia fue avisada, pero nadie fue a buscarla. Pasaron dos días, tres, cinco. Finalmente, debió intervenir el equipo social del hospital y coordinar con la municipalidad para su traslado, porque ningún hijo apareció. La directora Carola Rivero denunció que "Marta no está sola. Hoy son miles los adultos mayores que, como ella, quedan simplemente abandonados por sus propios hijos”.

El SENAMA, en 2023, registró más de 9.000 denuncias de abandono y maltrato de adultos mayores, muchas de ellas dirigidas contra sus propios hijos o familiares cercanos. A esta forma extrema de abandono se suman las condiciones de precariedad económica. Según el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), un 32,4% de los adultos mayores está en riesgo de desnutrición, y un 15,9% enfrenta inseguridad alimentaria severa o moderada.

“El abandono familiar es una violencia blanda, no siempre es visible, no deja marcas físicas, pero produce un daño profundo, un aislamiento que destruye el último tramo de la vida de nuestros mayores”, sentencia Carola Rivero. Y, aunque el Código Civil chileno establece que los hijos tienen el deber de apoyar económicamente a sus padres cuando estos lo requieren, en la práctica esa obligación es letra muerta. “No existen registros de deudores, no hay sanciones, no hay retenciones automáticas. Cuando un hijo decide desentenderse, simplemente nadie lo obliga a responder”, afirma Rivero.

Chile ha avanzado en mecanismos legales robustos para asegurar el pago de pensiones alimenticias a favor de hijos menores, como ocurre con la Ley Papito Corazón. Pero ese mismo estándar no se aplica para proteger a quienes fueron, durante décadas, quienes criaron, cuidaron y sostuvieron. “El abandono familiar de los padres no es un problema privado. Es un fracaso social que, mientras no tenga consecuencias, seguirá creciendo en silencio”, reflexiona la abogada.

Frente a esta dura realidad, Carola Rivero anunció que en las próximas semanas buscará patrocinio para presentar el proyecto de ley Hijito Corazón, inspirado en el modelo ya vigente para los deudores de pensiones alimenticias de hijos menores. Como respuesta concreta a esta crisis, Carola Rivero explica que su proyecto tendrá como principal objetivo:

  • Obligar a los hijos a cumplir con su deber legal de brindar cuidado y sustento económico a sus padres adultos mayores en situación de abandono o necesidad.

Los requisitos para demandar incluyen la existencia de filiación legalmente reconocida, la comprobación de necesidad económica del padre o madre, y un intento previo de mediación familiar. Como mecanismos de cumplimiento, se contemplará la creación de un Registro Nacional de Deudores de Alimentos Mayores; retenciones automáticas de fondos bancarios, previsionales y laborales; y sanciones administrativas como la suspensión de licencias de conducir, inhabilidad para ejercer cargos públicos y restricciones financieras. Solo se tomarán como excepciones aquellos casos en que haya antecedentes de injuria atroz o abandono parental grave.

“Cuando existen condiciones de vida digna, los adultos mayores son protagonistas de nuestra vida comunitaria: participan en clubes, en talleres, en organizaciones sociales, votan, acompañan nietos, sostienen redes de apoyo. La vejez no es el final: es otra forma de vida activa, cuando existen las condiciones." La propuesta de la Ley Hijito Corazón será presentada formalmente a las autoridades competentes en las próximas semanas, en busca de patrocinio. Carola Rivero hace un llamado transversal a la sociedad civil, al Congreso y al Gobierno: "Es tiempo de asumir el abandono como lo que es: una forma de violencia familiar invisible. No podemos seguir mirando hacia el lado. Quien ha recibido, debe responder." Rivero enfatiza que "lo más brutal no es solo el abandono económico, es el abandono emocional, práctico, cotidiano."

Foto de personas mayores participando en actividades comunitarias

Ejemplo de Acción ONG: Huellas

Las organizaciones no gubernamentales (ONGs) desempeñan un papel crucial al ofrecer apoyo, compañía y estimulación a los adultos mayores. Un ejemplo de esto es la ONG Huellas, nacida en 2007 en La Plata por el deseo de un joven universitario, Ezequiel Rodríguez Padilla, interesado en acercar el hábito de pensar más en los demás. Bajo la lógica de que no hay condicionamiento para las ganas de servir, esta organización busca que cientos de jóvenes tengan la facilidad de acercarse a estas actividades del modo más flexible posible y puedan manejar sus tiempos según sus preferencias.

La propuesta innovadora de Huellas tiene como protagonistas a los abuelos y niños, quienes además de pasar un momento de diversión, juego y música, también tienen la oportunidad de unirse para hacer algo por los otros y aportar desde sus propios lugares, ya sean los abuelos desde sus casas de reposo o los niños desde los hogares y comedores. Desde el inicio del primer voluntariado el 23 de junio en La Plata, que marcó la ruta para muchos otros, Huellas lleva alegría cada sábado a abuelos y niños en asilos, hogares y comedores.

En Huellas, se comparten tardes de juegos, música y se realizan proyectos en conjunto con los abuelos y niños, los cuales están destinados a personas de otras instituciones. Estos pequeños proyectos tienen de protagonistas a los que están siendo visitados quienes, desde su lugar, buscan ayudar a otros. Pueden ser cosas manuales para ser donadas o bien actividades que en esa hora tengan un impacto en un tercero. Las actividades realizadas requieren de distintos materiales, los cuales se reparten en cada equipo semana a semana para poder llevar a cabo los proyectos.

Huellas está pensada para que cualquiera pueda asistir, garantizando que la parte económica no sea un impedimento, ya que nunca se pedirá algo que no esté al alcance de todos. Las instituciones con las que colaboran (asilos, hogares, etc.) se asignan según la cantidad de voluntarios inscriptos y las necesidades del momento en cada institución. La confirmación de los equipos busca el equilibrio, distribuyendo los voluntarios nuevos en distintos lugares. Los equipos varían entre 3 y 7 personas, dependiendo de la cantidad de niños o abuelos que tenga la institución. El rol como parte del equipo es importantísimo, ya que la ausencia perjudica directamente al equipo y a los abuelos o niños que contaban con esa asistencia.

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