El envejecimiento es un proceso natural que debería estar acompañado de seguridad, dignidad y el disfrute pleno de la vida, la salud, la integridad y la participación social. Sin embargo, con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato, un problema que sigue siendo un tabú, en gran medida sin ser reportado y, por lo tanto, invisible. Esta situación se agrava al considerar la explotación sexual, un aspecto de la violencia contra las personas mayores que requiere atención inmediata ante un problema que crece dramáticamente.

La Realidad del Maltrato y la Explotación en la Vejez
Diversos estudios y encuestas nacionales en países de América Latina arrojan indicios sobre la magnitud del maltrato en la tercera edad. En Chile, la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 reveló una prevalencia de maltrato del 7,7% en personas de 65 años y más, siendo mayor en mujeres (8,7%) que en hombres (6,4%). Un estudio de 2009 sobre dependencia en personas mayores informó una prevalencia de discriminación del 14%. Un estudio posterior en la región de Valparaíso (2012) encontró una prevalencia del 35,5% de maltrato psicológico, 9,2% de negligencia, 8,3% de maltrato económico, 5,6% de maltrato físico y 5,0% de maltrato sexual.
En Colombia, un estudio en Bogotá (2007) sobre casos de maltrato denunciados en comisarías de familia mostró un 35,2% de maltrato psicológico. Un estudio en Antioquia (2012) reportó un 1,7% de maltrato físico, 1,3% económico y 0,4% sexual. La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) de 2015 en Colombia indicó una prevalencia de maltrato a personas mayores del 12,9%, siendo más frecuente en mujeres, aumentando con la edad y afectando más a personas de estratos socioeconómicos bajos y zonas rurales.
En Ecuador, la Encuesta SABE (2009-2010) mostró una prevalencia de negligencia y abandono del 14,9%. El 14% de las personas mayores manifestaron haber sido insultadas, y el 7,2% indicaron haber sido amenazadas.
México realizó en 2006 la primera encuesta nacional representativa sobre maltrato, con una prevalencia del 16,2%, mayor en mujeres. La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) de 2011 registró un 12,5% de maltrato, principalmente psicológico (9,4%) y económico (4,9%). En 2016, la prevalencia aumentó al 17,3%.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima cifras de maltrato en entornos institucionales: 33,4% psicológico, 14,1% físico, 13,8% económico, 11,6% negligencia y 1,9% sexual (OMS, 2018).

Marco Legal y Programas de Protección en América Latina
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) sienta las bases para la prohibición de la discriminación. Posteriormente, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (2015) aborda la vejez desde una perspectiva de derechos humanos, enfatizando la eliminación de la discriminación por edad.
Iniciativas Nacionales Destacadas:
- Costa Rica: La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (1999) busca garantizar igualdad de oportunidades y vida digna. El 15 de junio se conmemora el Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia contra las Personas Adultas Mayores. El Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) coordina políticas y mecanismos de detección de violencia.
- Estado Plurinacional de Bolivia: La Constitución Política del Estado (2009) reconoce los derechos de las personas adultas mayores. El 26 de agosto se celebra el Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores. La Ley General de las Personas Adultas Mayores (2013) regula sus derechos y protección.
- Chile: La Ley núm. 20.427 (2010) incorporó el maltrato de personas mayores a la legislación. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor.
- Colombia: La Constitución Política Nacional (artículo 46) ampara los derechos de las personas mayores. La Ley núm. 1.251 (2008) dicta normas para su protección.
- Perú: La Ley núm. 28.803 (2006) promueve la creación de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM). La Ley núm. 30.490 (2016) establece la promoción y protección de sus derechos.
- Ecuador: La Constitución (2008) garantiza protección contra la violencia para las personas mayores.
- Brasil: La Ley núm. 10.741 Estatuto do Idoso (2003) regula los derechos especiales de las personas mayores.
- El Salvador: La Ley contra la Violencia Intrafamiliar (1996) incluye protección especial para personas mayores.
Voces de poblaciones en situación de vulnerabilidad
Iniciativas de Visibilización y Prevención
Existen diversas iniciativas enfocadas en visibilizar, prevenir y manejar el maltrato a personas mayores:
- Argentina: El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa "Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores" (2010), enfocado en capacitación, asesoramiento y sensibilización.
- Chile: El SENAMA elaboró el programa "Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente" en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM), buscando garantizar el respeto a la dignidad y mejorar la calidad de atención. Este programa aborda el bienestar psicológico, físico, interpersonal y la inclusión social de los residentes, además de evaluar y apoyar al personal de cuidado.
- Red de Prevención y Atención del Maltrato a las Personas Mayores (Chile): Implementado desde 2012, este programa coordina acciones interinstitucionales para brindar atención integral y patrocinio legal a víctimas de maltrato. Se enfoca en la prevención, detección y atención a través de la difusión de conocimientos y la atención especializada.
El Trabajo Sexual en la Tercera Edad: Una Realidad Oculta
La realidad del trabajo sexual, especialmente en la tercera edad, a menudo se encuentra envuelta en mitos y tabúes. En México, por ejemplo, se estima que el 10% de las trabajadoras sexuales son mujeres de la tercera edad que viven en condiciones de precariedad y vulnerabilidad. Muchas de ellas se ven forzadas a esta actividad por necesidad económica, para sostener a sus familias o debido a la falta de otras oportunidades laborales.
En la Ciudad de México, la Ley de Cultura Cívica de 2019 dejó de castigar el trabajo sexual en vía pública, reconociéndolo como un trabajo no asalariado. Sin embargo, la discriminación por edad (edadismo) y la falta de oportunidades laborales para personas mayores, especialmente para personas transgénero, persisten como barreras significativas. La precarización laboral, los bajos ingresos y la falta de redes de apoyo complican aún más la seguridad y calidad de vida de estas personas.
El proyecto Casa Xochiquetzal en la Ciudad de México, creado en 2006, es un ejemplo de apoyo a trabajadoras sexuales de la tercera edad que han sido excluidas de la sociedad y sus familias, ofreciéndoles un espacio seguro y atención a sus necesidades.

Debates sobre la Prostitución y el Trabajo Sexual
Existen diferentes posturas sobre la regulación y abordaje de la prostitución y el trabajo sexual:
- Abolicionismo: Busca erradicar la prostitución sancionando a proxenetas y quienes fuerzan o se lucran de ella, pero no a la persona que ejerce la prostitución. Se argumenta la imposibilidad de una relación contractual válida si existe violencia, coacción o abuso de poder, y la ilicitud de la causa.
- Prohibicionismo: Propone medidas contundentes que sancionen tanto a la persona que ejerce la prostitución como al cliente.
Se reconoce que no existe una única forma de prostitución o trabajo sexual, y que las abordajes aislados pueden ser perjudiciales. Es fundamental perseguir la trata, la violencia, el proxenetismo y el abuso de menores y personas vulnerables. Del regulacionismo se destaca la necesidad de garantías laborales, derechos y dignidad para quienes ejercen el trabajo sexual voluntariamente, así como cobertura efectiva para víctimas de trata con fines de explotación sexual. Es crucial abordar las desigualdades de género, la vulnerabilidad y la necesidad económica que impulsan a muchas personas a esta actividad, evitando que unos pocos se enriquezcan a costa de la necesidad ajena.
La investigación que dio origen a parte de este contenido fue de tipo descriptiva-interpretativa, analizando representaciones mediáticas sobre el trabajo de las personas mayores en Chile.