El pueblo Pehuenche, cuyo nombre significa "gente del Pehuén" o "gente de la araucaria", mantiene una profunda conexión con su entorno natural, especialmente con el árbol sagrado Pehuén (Araucaria araucana). Su identidad y economía están intrínsecamente ligadas a los ciclos de la naturaleza y los recursos que esta les provee en el Alto Biobío, una zona geográfica caracterizada por la precordillera y cordillera de Los Andes, en el suroriente de la Octava Región de Chile.
Las comunidades Pehuenche se encuentran dispersas por el valle del Biobío, incluyendo Butalelbún, Ralco Lepoy, Guallalí, El Barco, Malla-Malla y Trapa-Trapa. La presencia del Pehuén o araucaria, árbol sagrado para el pueblo Pehuenche, es un rasgo identitario importante en relación a otras zonas del territorio. Esta zona también ofrece paisajes cordilleranos y aire puro.

La Araucaria (Pehuén) y el Piñón (Nguilliu): Eje de su Cultura
La Araucaria araucana K., o Pehuén, es un árbol imponente que puede alcanzar cerca de 1.000 años de edad, con una altura de hasta 20 a 25 metros y un diámetro de hasta 2 metros. En los ejemplares más viejos, sus ramas pueden ser muy gruesas, llegando a 3 o más metros. Crece normalmente hasta los 2000 m de altitud y es fundamental para la vegetación arbórea de la zona. El Pehuén da agradecimiento y ritualidad a las comunidades, y su existencia es vital para ellos.
El fruto del Pehuén es el piñón (nguilliu), el cual constituye el alimento básico en las comunidades del Alto Biobío. Su recolección es una actividad que sigue su curso hoy en día y ha sido históricamente crucial, significando alimento durante las "grandes hambres". La llegada del ngilliü o piñón es anunciada por la primavera. Los piñones que han pasado el invierno bajo la nieve son buscados activamente entre abril y mayo. En esta actividad participan todos los integrantes de la familia.
Usos Tradicionales del Piñón
Los piñones se consumen de tres formas básicas:
- Tostados (KULEN)
- Cocidos (BOLTO)
- Como licor fermentado (CHAVID) o chicha
También se procesan como harina (base para hacer pan y licor). Además de su consumo humano, los piñones son forraje para animales y alimento para muchas especies de fauna silvestre.

Ciclos de Vida: Veranadas, Invernadas y su Relación con el Entorno
El patrón de asentamiento Pehuenche es disperso y está estrechamente relacionado con un ciclo económico y estacional de veranadas e invernadas. Durante los meses de verano, las familias se trasladan a las zonas más altas (Huechum o los altos), buscando un verano caluroso y seco. El retorno a las invernadas, ubicadas en zonas más bajas, ocurre entre abril y mayo, coincidiendo con la recolección de piñones y el inicio del año escolar. Algunos miembros de la familia se quedarán cuidando la invernada. Esta migración cíclica confirma la estrecha relación de la economía Pehuenche con su entorno medioambiental.
El recurso forestal, ubicado en sectores como la pampa baja, el bosque nativo de diversas especies, las pinalerías y las pampas altas, es vital. La invernada es refugio para los animales. Este ciclo implica una actividad femenina propiamente tal en la unidad doméstica, donde se utiliza la madera para calentarse y cocinar los alimentos. La actividad de veranadas es una tradición del pueblo.
Flora y Fauna del Alto Biobío Pehuenche
El Alto Biobío Pehuenche alberga una rica biodiversidad. Se encuentran mamíferos como el zorro culpeo y el puma, y se han registrado 157 especies de aves. La vegetación se distribuye en un sistema de gradientes altitudinales, encontrándose avellanos, radal, robles, lengas, laurel, coigüe, entre otras especies arbustivas y herbáceas. A continuación, se detallan algunas de las especies más representativas y sus usos tradicionales:
El Pehuén o Araucaria (Araucaria araucana)
El Pehuén o Araucaria es un árbol fuerte y durable, liviano, aromático y algo nudoso, apto para carpintería y mueblería. Es de suma importancia cultural y se asocia con las Araucarias en los espacios de veranadas. Su cuidado es muy importante en el Alto Biobío.
El Nürre (Nothofagus antarctica)
El Nürre es una especie común en las partes altas del Alto Biobío, encontrándose en todas las comunidades del valle. Posee una forma achaparrada y su madera es de mala calidad para la construcción, por lo que se utiliza racionalmente como leña en las veranadas. Este árbol se encuentra junto a araucarias y lengas, y en miradores altos.
Un relato tradicional Pehuenche asocia al Nürre de la laguna con el Punalca, un ser con cola y tuza larga, que se lo escuchaba lopear y relinchar como caballos peleando. Una vez, buscando piñones, se encontraron caballos defendiendo a la Punalca, quien protegía la laguna.
El Roble (Nothofagus obliqua)
El Roble es un árbol que alcanza unos 30 metros de altura y hasta dos metros de diámetro en el tronco. Su tronco es cilíndrico y libre de ramas en su parte inferior. Su madera es blanco-amarillenta y se utiliza en construcción y carpintería, tiñendo un color amarillo-cafesoso. El uso de su madera como leña es de gran importancia para las familias Pehuenche. Sus hojas son delgadas, quebradizas, de corte festoneado y algo ondulado.
El Radal (Lomatia hirsuta)
El Radal es un árbol pequeño, siempreverde, de corteza gris clara, que alcanza hasta 15 metros de altura y 80 centímetros de diámetro. Sus hojas son perennes, grandes (hasta 12 cm de largo), simples alternas, de consistencia coriácea, brillantes, con forma ovalada y borde aserrado. Presenta flores amarillas y su fruto es un folículo oval. La madera del radal es hermosa por su veta moteada y se encuentra en todas las comunidades del territorio, principalmente en partes bajas. Tradicionalmente, la corteza se usa para curtir cueros, dando un color más claro que el café oscuro, y los palos en cocimiento se usan como cicatrizante y para la fiebre.
El Maitén (Maytenus boaria)
El Maitén es un árbol de aspecto elegante con follaje denso y siempreverde, que puede alcanzar 20 metros de altura y un metro de diámetro de tronco. Tiene un tronco recto y corteza grisácea. Sus hojas, de color verde oscuro, poseen dos líneas blanquecinas en el envés. Sus flores son muy numerosas y pequeñas, y su fruto es una cápsula de color rojo escarlata que contiene una o dos semillas. Se encuentra en tramos bajos de los senderos del Alto Biobío, con exposición soleada, y a modo de gran árbol de sombra en los potreros.
El Notro o Ciruelillo (Embothrium coccineum)
El Notro es un árbol o arbusto siempreverde que habita lugares abiertos, arenosos y húmedos, alcanzando hasta 15 metros de altura y 50 centímetros de diámetro. Posee un rápido crecimiento, incluso después de ser cortado. Su corteza es gris con manchas claras y oscuras, y sus hojas son alternadas, de borde liso. La corteza y hojas poseen propiedades medicinales. Tradicionalmente, se utiliza en construcción y sus raíces se usan para teñir lanas.
El Romerillo (Fabiana imbricata) y el Michay (Berberis trigona)
El Romerillo (Fabiana imbricata) es un arbusto espinoso de hasta 3 metros de altura, con tallos verdes claros y hojas caducas de forma aovada y margen dentado. Sus flores son blancas y el fruto una cápsula. Se encuentra en sectores secos y altos de las veranadas. El Michay (Berberis trigona) alcanza una altura de hasta 3 metros, con espinas trifurcadas y hojas compuestas en rosetas. Sus flores son solitarias y su fruto es comestible. Tiene uso medicinal, siendo febrífugo (corteza y resina) y utilizado en infusión para enfriamientos, dolores de vejiga y riñones, e incluso para niños que se orinan en la cama.
La Quila (Chusquea quila)
La Quila es una planta que crece preferentemente en terrenos húmedos, en forma de matorrales densos y oscuros. Sus tallos son verticales con diámetro de hasta 3 cm. Las espiguillas florales florecen en intervalos muy grandes (10 a 30 años), tras lo cual el arbusto se seca. La quila es un importante alimento invernal y estival para el ganado. Además de las semillas, de ella se extrae harina. Antiguamente, la comida era muy escasa, por lo que la quila era vital para la subsistencia.
Otras Especies Nativas
En el territorio también se encuentra un árbol siempreverde de hasta 18 metros con un diámetro de 60 cm, cuyas bayas comestibles son redondas, negras y contienen tres semillas arriñonadas. Este árbol se encuentra en partes húmedas de los senderos o a orillas de cursos de agua. Otra especie nativa, un árbol siempreverde de hasta 30 metros de alto, se distingue por sus hermosas flores blancas y un fuerte aroma, con hojas opuestas, olorosas y coriáceas. En cocimiento, los frutos y cogollos de estas plantas tienen propiedades digestivas.
Vivienda y Vida Comunitaria
La vivienda típica de los Pehuenche consistía en construcciones de una cocina y otras construcciones aledañas, casi sin divisiones al interior. El fogón, rasgo típico de la cotidianidad indígena, se ubicaba en el suelo en el centro de la habitación y era el espacio donde la familia se reunía, y donde a menudo se recibía a familiares, vecinos y amigos. Hoy en día, muchas casas están revestidas de zinc, incluso en sus paredes, y tienden a ser muy distantes unas de otras. También hay chozas con paredes de tronco bruto o labrados toscamente, y techos altos de madera. En las comunidades también se localizan sedes comunitarias, escuelas e iglesias (la mayoría evangélicas), así como abarrotes.

Desarrollo Local y Ecoturismo
El pueblo Pehuenche ha impulsado iniciativas para el desarrollo local con identidad ecocultural. Un ejemplo es la Red de Senderos Ecoturísticos Ecocultural Pewenche del Valle del Queuco, habilitada en la Reserva Nacional Ralco y asociada al senderismo. Esta iniciativa, que pretende cubrir la necesidad de una alternativa de desarrollo local, promueve una conciencia ambiental y el conocimiento de la investigación. Los guías locales, como los de Manquepi, son protagonistas de la iniciativa y acompañan a los usuarios interesados en conocer los espacios cordilleranos. El recorrido por los senderos, donde se conversó sobre los nombres de especies, también permite ver aves con alta probabilidad. La Red de Senderos Ecoturísticos es un esfuerzo biocultural que busca ser una herramienta atractiva y útil.
Sendero Koniñamco - Red de Senderos Pehuenche Trekaleyin
Desafíos y Conflictos: La Relocalización y el Impacto en la Vida Pehuenche
La cultura Pehuenche ha enfrentado serios desafíos, particularmente con la construcción de la represa hidroeléctrica en el río Biobío y el subsiguiente proceso de relocalización de familias. Este proceso ha sido percibido como una "violentación cultural" y ha generado una situación compleja para las familias Pehuenche, imponiendo un modelo político-económico criollo-chileno. Se han cambiado los títulos de dominio colectivos por individuales, de manera irrespetuosa e ignorante frente a su cultura, lo que debilita el crecimiento económico y cultural del pueblo. Los habitantes ancestrales del Alto Biobío tenían muy poco acceso a los organismos de gobierno.
Impacto en la Economía y los Recursos
La relocalización impactó enormemente la cultura Pehuenche, que hasta ese entonces se basaba en la recolección, pesca y caza, y en menor medida maíz y cebada. El proceso transformó su economía tradicional a una escala comercial-industrial, lo que no fue aceptado por muchos. Las familias reasentadas en "El Huachi" sufren serias deficiencias en el período invernal, y el terreno afectado promedio por familia es de $1,2 millones. A pesar de promesas de mejorar su "calidad de vida", la situación es muy diferente, como por ejemplo, el aprovisionamiento de leña (aprox. 1,5 hectáreas por familia) que utilizaba ENDESA, pero esto aún no se cumple.
Deficiencias en Servicios Básicos
La situación de vivienda y servicios básicos en las nuevas localidades es media-baja. Aunque se construyeron viviendas, no todos han participado directamente en su construcción. Además, las aguas del canal no son aptas para beber, lo que subraya la importancia de las aguas "Punalka", cuyo significado es de vital importancia y ha mantenido la esperanza de muchas personas. La accesibilidad a los servicios de salud y educación es deficiente: el Hospital más cercano al fundo de Santa Bárbara se encuentra a 15 km, y para atención médica hay 15 km, teniendo en cuenta que para cualquier consulta de carácter médico, deben viajar grandes distancias. Las casas de "El Huachi" tienen TV, pero la conexión con su tradicional sistema cultural-económico de subsistencia y sus servicios básicos es media-baja. El acceso a los servicios sociales básicos es muy poco.

La "Violentación Cultural" y la Autonomía
El plan de relocalización no reconoció el aspecto básico de su sistema cultural de vida, produciendo con los antiguos habitantes del Alto Biobío una "violentación cultural". La cultura y la lengua, elementos ligados con los ciclos productivos de la Tierra y todo el entorno, han sido afectados. Los derechos de las culturas originarias son frecuentemente impuestos. El no reconocimiento de dicho aspecto básico, sumado a los "errores" representados por los contratados por ENDESA y organismos de gobierno, ilustra la dificultad de conciliar la modernidad con la tradición. Todo tiene vida y debe ser respetado, una concepción cultural Pehuenche que choca con un sistema ajeno. El Gran Espíritu es poderoso y tiene fuerzas.
La Importancia del Agua y la "Punalka"
El conflicto por el agua es recurrente, como se ve en la disputa entre mineras y los Aymara. Para los Pehuenche, las aguas "Punalka" tienen una importancia vital. La dificultad de acceder a agua potable ("las aguas del canal no son aptas para beber") es un ejemplo concreto de cómo la degradación ambiental y la falta de planificación adecuada afectan directamente la vida diaria, y particularmente a los miembros más vulnerables de la comunidad, como las ancianas, quienes tradicionalmente han sido guardianas del conocimiento y la conexión con la naturaleza.