Lo que para muchas de nuestras madres o abuelas fue una prenda preciada, el abrigo de visón, hoy puede ser un artículo anticuado en cuanto a diseño, que no siempre se sabe qué hacer con él. Hasta los años 90, el abrigo de visón era una de las prendas más deseadas, aportando elegancia y, también, cierta posición y estatus. De hecho, en algunas ocasiones se adquiría como una inversión que heredarían hijas o nietas. Sin embargo, los tiempos han cambiado y muchos modelos han pasado de moda, por lo que necesitan un toque más “chic” para evitar ser guardados para siempre en un armario.

El Auge y Esplendor del Visón en España
Símbolo de Lujo y Estatus
Durante los años 80 y 90 (e incluso el inicio de los 2000), el abrigo de visón fue el símbolo máximo de lujo y estatus en España. Pasó de ser un objeto de deseo en las altas esferas a un símbolo accesible para la clase media, marcando una época dorada en la moda y la sociedad española. El visón no solo adornaba los armarios de la alta sociedad, sino que también era protagonista de desfiles de moda en programas de televisión de máxima audiencia. Incluso dio nombre al "clan del visón", un grupo de figuras de la corrupción política en Marbella, donde las mujeres competían por lucir el abrigo de piel más impresionante, como mencionó Julián Muñoz en su entrevista póstuma.
Famosas y Realeza como Embajadoras
Durante estos años, famosas nacionales e internacionales contribuyeron a la mitificación del abrigo de visón. Actrices como Sophia Loren, modelos, cantantes y miembros de la realeza lo lucían en galas y eventos, encumbrándolo como un símbolo de estatus prácticamente universal. En España, mujeres como Isabel Preysler, Rocío Jurado e incluso la reina Sofía, además de las aristócratas de la época, se sumaron a esta tendencia. El visón dominaba los desfiles de grandes firmas como Fendi o Yves Saint Laurent y se veía en las portadas de las revistas de moda más importantes del mundo.

La Democratización del Lujo
El auge del visón fue tal que incluso llegó a democratizarse. El Corte Inglés, viendo el creciente deseo de las mujeres españolas por poseer uno de estos abrigos, lanzó en 1989 una línea de crédito especial para facilitar su compra a plazos, lo que Raquel Peláez describe como "el Levi's de las adultas" en su libro 'Quiero y no puedo. Una historia de los pijos de España'. El visón no era solo una prenda de vestir; era un pasaporte al mundo de la élite.
Óscar de Diego, gerente de la histórica peletería Piedad de Diego en la calle Velázquez, considerada la mejor peletería de Madrid, recuerda con claridad los años dorados del visón. El negocio familiar, fundado en 1985, fue testigo directo de la explosión de popularidad de estas prendas. "Hubo un 'boom' por los abrigos de visón, y se extendieron a todas las clases sociales", comenta De Diego, señalando que "el poder tener acceso a ese símbolo de estatus era el objetivo de muchas mujeres y familias, representaba la buena salud económica y el interés en disfrutar de sus cualidades inigualables". Aunque aclara que "no solo los abrigos de visón eran los más demandados en las altas esferas, sino que las chinchillas y las martas cibelinas realmente eran quienes marcaban la diferencia dentro de la clase más elitista al igual que las herencias de pieles de felinos".

El Visón como Inversión y Herencia
Llegó un punto en el que el abrigo de visón dejó de ser exclusivo de las élites y comenzó a formar parte del armario de muchas españolas de clase media alta. Era una inversión de futuro y, al mismo tiempo, una declaración de poder y estilo. "Un buen abrigo de piel dura más de 40 años", comenta Óscar de Diego. "Hoy en día, tenemos lista de espera para reformar prendas heredadas. Muchas clientas quieren nuestro diseño, pero usando la piel de su madre o abuela". Este valor emocional añadido hizo que la fiebre por el visón fuera más que una tendencia pasajera; era una inversión que trascendía modas. Ana Iriberri, fundadora de AIAsesoresdeimagen, apostilla: “En esa época el abrigo de visón no sólo era percibido como una prenda que aportaba estilo o cierto estatus, sino que incluso mucha gente lo veía como una inversión, una prenda heredable por hijas o nietas, de ahí que muchas familias estuviesen dispuestas a hacer un esfuerzo económico en ese sentido”.
El Declive y la Reinvención del Abrigo de Visón
Cambio de Percepción y Conciencia Animal
Con la llegada del nuevo milenio, la percepción del lujo comenzó a cambiar. El crecimiento de una conciencia sobre el bienestar animal y la sostenibilidad afectó directamente al mercado de las pieles. Grandes marcas de moda como Burberry, Chanel, Coach, Giorgio Armani, Ralph Lauren y Versace han prohibido las pieles, y muchas han dejado de incluir pieles naturales en sus colecciones para responder a una nueva demanda por parte de las generaciones más jóvenes, que asocian el uso de pieles con crueldad animal. “El cliente cada vez está más concienciado y exige a las firmas y diseñadores un mayor esfuerzo en términos de sostenibilidad y respeto animal. Por eso en el sector se han desarrollado numerosos materiales sintéticos que logran obtener desde un punto de vista estético prácticamente el mismo resultado”, apunta la fundadora de AIAsesoresdeimagen.
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Además, el comercio de pieles está prohibido en países como Gran Bretaña, Bélgica, Alemania e Irlanda. Los Países Bajos tienen previsto cerrar sus granjas de pieles para 2024, y Francia para 2025. Un análisis del ciclo de vida encargado por dos grupos europeos de derechos de los animales señala que la alimentación de los visones conlleva una pesada huella ambiental, ya que son carnívoros y no son un subproducto de la producción de alimentos como el conejo o el cuero, ni apoyan una economía indígena. Mientras que, en contraste, según un análisis del ciclo de vida encargado por la Federación Internacional del Comercio de Peletería, un abrigo de piel de visón natural tiene un impacto menor que un abrigo de piel de imitación medido a lo largo del tiempo, asumiendo que un abrigo de piel de visón se use y se desgaste durante 30 años y que a menudo se recicle para pasar a una nueva moda, mientras que la vida de un abrigo de piel de imitación es más bien de seis años antes de que se tire al basurero.
La Diversificación del Mercado y Nuevas Tendencias
El comienzo del declive del abrigo de visón se remonta a la caída de la bolsa en 1987, que arrastró a muchos peleteros prominentes. Esto obligó a Sekas International, una peletería neoyorquina especializada en visón fundada en 1961, a diversificarse en otras pieles para sobrevivir. Al retirarse peleteros famosos como Ben Kahn, nadie estaba dispuesto o era capaz de tomar el control y traer de vuelta los días de gloria. Nicholas Sekas, el peletero de Nueva York, explica que "hace años, un clásico abrigo de visón era intemporal. El marido y la mujer venían y el marido compraba un abrigo de visón. Ahora, las mujeres vienen y saben lo que quieren comprar. Ni siquiera es un abrigo, es una chaqueta o un chaleco". Hoy en día, el visón solo representa la mitad de su negocio.
Laura Coffey, una compradora de pieles al por mayor, recuerda que a mediados de los 90, las chaquetas de visón, los tapados y los abrigos de cuerpo entero constituían al menos el 90% de la mercancía del salón de peletería de Julian Gold en Texas. El visón de granja, duradero y abundante, con una gama de colores naturales, era visto como una pieza de inversión y un elemento básico de vestuario. "Cuando China entró en el mercado, eso lo cambió todo", dijo Coffey. El visón chino, una industria que creció rápidamente en los años 90, según informes del Departamento de Agricultura de EE.UU. y ACTAsia, era de menor calidad pero más asequible. La piel de conejo Rex, que superó a la de visón en precio y suavidad, se puso de moda. Las mujeres comenzaron a buscar abrigos con forma que mostraran su figura, y chaquetas de piel de tejido ligero. Los peleteros siguieron las tendencias, con coloridos tintes, chalecos y chaquetas de cuero y cardigans recortados. "Esos grandes abrigos trapecio que eran glamorosos y magníficos se fueron", dijo Coffey con nostalgia. "Las cosas empezaron a hacerse más pequeñas, más como un accesorio que como un momento. Si me dijeras que quieres un abrigo de visón de cuerpo entero, tendría que luchar para encontrar uno".
A pesar de este declive, Óscar de Diego observa que, para un sector de su clientela, el visón sigue siendo una prenda apreciada, aunque con matices. "La gente tiende a confundir maltrato animal con crianza animal para consumo. En la producción de pieles, no solo se usa la piel, se aprovecha todo el animal", comenta De Diego, señalando que falta información sobre los procesos de fabricación. "Actualmente estamos notando un cambio de tendencia en el perfil joven de 30 años, que busca calidad frente al 'fast fashion' de almacenaje en el armario", remarcan desde la peletería Piedad de Diego, que, hasta hace muy poco, sus clientas eran mujeres que rondaban los 50 años. "El lujo es lujo, independientemente del tipo de artículo", señala De Diego. "Un abrigo de piel natural nunca podrá tener el precio de un abrigo de imitación, porque los procesos y la calidad son muy diferentes".
La Transformación y Personalización de Prendas Antiguas
Una Nueva Vida para el Visón Heredado
Para darle una nueva vida a un abrigo de visón, es fundamental reflexionar sobre las rutinas, el clima y las costumbres personales para darle la utilidad apropiada. Hoy en día, la demanda se inclina más hacia la reforma y personalización de prendas heredadas que hacia la compra de visones nuevos. "La gente joven quiere algo un poco más divertido o práctico", dijo Sekas, señalando que el departamento de restyling de Sekas Internacional se ha mantenido ocupado este año con clientes más jóvenes limpiando sus armarios y convirtiendo el viejo abrigo de la abuela en almohadas y mantas. Recientemente, un cliente convirtió el abrigo de su tía en seis osos de peluche para sus sobrinas. Sekas también recibe pedidos de chaquetas con capucha y cierre, aunque el rediseño de las pieles no es barato. Las alteraciones comienzan en unos pocos cientos de dólares, y una remodelación o conversión completa puede tomar hasta seis semanas y costar unos pocos miles de dólares.

Maestría Artesanal y Sostenibilidad
Peletería Gabriel, por ejemplo, se especializa en arreglos de peletería con el objetivo de dar a las prendas de piel una nueva vida. Acortar un abrigo es una opción muy cómoda, ya que permite reducir su peso y siempre queda muy elegante. Hay varios motivos para acortarlo: ajustar la longitud a la altura de la persona y actualizar su apariencia para hacerlo más elegante y moderno. Es una buena manera de personalizar y actualizar un abrigo clásico de visón. Si la piel es de alta calidad, el material será duradero, formando parte de la vestimenta durante muchos años. Es una forma perfecta para transformar una prenda antigua en una más actual, para que se lleve a gusto. Por ejemplo, se puede emplear solo la espalda o combinar las mangas con otro tipo de piel.
En el nuevo año, John Rudikoff, un abogado y consultor de moda, está introduciendo un negocio de remodelación de pieles llamado Further, que convertirá viejos abrigos de piel en almohadas y mantas. En encuestas realizadas a su clientela, ha encontrado que la gente se aferra a los abrigos de piel que han heredado de sus familiares, y aunque rara vez o nunca los usan, tienen problemas para tirarlos, en parte por su valor sentimental y, quizás, porque pertenecían a una criatura viviente.
El Visón en la Moda Contemporánea
Aunque el abrigo de visón como un elemento de moda prominente puede haber terminado, el visón en sí mismo es una historia diferente. En China, el mayor mercado para la piel de visón, los granjeros de visón aumentaron la producción después de que la matanza de Dinamarca provocara un aumento de los precios. Y Saga Furs, una casa de subastas finlandesa, subastó más de 800.000 pieles, vendiendo el ochenta por ciento y subiendo los precios significativamente. "La gente está usando pieles", dijo Coffey, el comprador mayorista de pieles de Julian Gold. "Simplemente no lo ven". El salón de peletería, dijo, hace un rápido negocio con abrigos reversibles, con visón cortado por un lado y tafetán por el otro: un producto de lujo adecuado para la era de la vergüenza de Instagram. El abrigo de visón de The Row, por ejemplo, es un remanente de hace varias temporadas.
Incluso hoy, figuras como Alexa Chung demuestran que el visón puede encontrar un lugar en la moda contemporánea. Recientemente, en los Fashion Awards 2024, Alexa Chung asistió con un exquisito abrigo de visón de la firma Miu Miu, completando el estilismo con un vestido de tirantes y pedrería, medias y zapatos, todo de color negro y de Miu Miu, evocando una nostalgia por el lujo clásico.
