Nuevos Pensionados y el Aumento de la Longevidad
Durante 2025, se registraron 159.705 nuevos pensionados de vejez en el sistema, una cifra que fue ligeramente superior a la observada el año anterior. Según información publicada por Pulso, aproximadamente 87.000 mujeres comenzaron a recibir pensión de vejez durante ese año, lo que significó un incremento anual del 4%. Los registros mensuales también evidencian variaciones relevantes.
En diciembre de 2025, las mujeres se pensionaron en promedio a los 62,1 años, alcanzando el nivel más alto desde que existen registros recientes. Este fenómeno ocurre en un contexto de aumento sostenido de la expectativa de vida. A la edad legal de retiro, las mujeres proyectan vivir en promedio hasta los 90,8 años, mientras que los hombres hasta los 86,6 años. Es importante destacar que, desde la creación del Sistema de Seguridad Social en 1924, la edad legal de jubilación no ha sido modificada, a pesar del incremento en la longevidad.

Beneficios para Adultos Mayores en el Nuevo Año
La llegada del nuevo año trae consigo noticias positivas para los adultos mayores, incluyendo dos beneficios clave:
- El Beneficio por Años Cotizados, destinado a pensionados de AFP o cajas de compensación.
- La Compensación por Expectativas de Vida, un beneficio especialmente orientado a mujeres, que busca corregir las desigualdades estructurales del sistema previsional. Este bono, que comienza en 0,25 UF y puede aumentar según el caso, está dirigido a mujeres pensionadas de 65 años o más.
Desde el Instituto de Previsión Social (IPS), se ha recalcado que no es necesario postular a ninguno de estos beneficios.
La Campaña de las AFP: Ética y Manipulación
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) han invertido más de 12 mil millones de pesos en una campaña que, a juicio del autor de esta columna escrita para CIPER, puede ser legal pero es éticamente cuestionable. En Chile, las palabras se han convertido en herramientas de doble filo. En el caso de las AFP, informar se confunde con publicitar, y la línea entre el interés público y la manipulación privada se desdibuja.
La calidad de nuestra democracia está en entredicho cuando el mercado, es decir, el sistema privado de administración de fondos de pensiones, intenta torcer la discusión legislativa con expresiones publicitarias tan rancias como ladinas. Estas expresiones emanan de cerebros de la comunicación estratégica que no hacen más que replicar el argumentario de la Asociación de AFP de Chile. Se percibe un puro individualismo pasivo-agresivo.

La propuesta de la campaña es de manual, conjugando la emocionalidad de quien se hace a sí mismo con la "choreza" popular de toda la vida. Del mantra "con mi plata no" se pasa al cansino "Yo quiero elegir". Y cuidado, que sea cansino no le impide tener efectos en una parte de la opinión pública. El machaque permanente de los 12 mil millones de pesos invertidos en Internet, redes sociales, televisión, radio, prensa escrita y digital, logra parcialmente instalar la idea de que la plata es mía, mi tesoro.
Las AFP como Dispositivo Ideológico
Desde sus inicios, bajo el ala del neoliberalismo impuesto por la dictadura, las AFP han sido más que un sistema de pensiones: son un dispositivo ideológico. El sueño de José Piñera era dar a cada chileno la capacidad de "gerenciar" su futuro esplendor. Sin embargo, la letra chica del contrato social se quedó en pequeños detalles: pensiones miserables para la mayoría y utilidades descomunales para los de siempre.
Esta campaña, que moviliza miles de millones de pesos, no surge en el vacío. El sistema de AFP ha logrado instalarse como un actor intocable gracias a una combinación de factores históricos, legales y culturales. Creado en 1981 durante la dictadura, el sistema fue diseñado para desmantelar el sistema de reparto y promover un modelo individualista que prometía prosperidad. Lo que no se dijo es que este "futuro brillante" dependía de variables imposibles de controlar, como los rendimientos de los fondos y las fluctuaciones del mercado global.
No hay honestidad ni ética publicitaria cuando el propósito es desviar la atención sobre lo que realmente importa: las pensiones miserables que genera el sistema privado. Se sabe que las AFP son un "Mercedes-Benz" produciendo utilidades para sus accionistas, pero lo de dar pensiones dignas, eso, ya lo vamos viendo. Con seguridad es lo que pensaba Fernando Ávila, gerente de Operaciones de la Asociación de AFP, cuando declaró que los "chilenos se pensionarán con el 100% de su sueldo en 2020" en un caluroso 4 de febrero de 2000. Tal vez se confundió y en realidad se refería a los retiros del 10%. O tal vez era una especie de profecía de Nostradamus que nos adelantaba la pandemia. Sin embargo, para hacer justicia a don Fernando, es hidalgo transparentar que también señaló condiciones: lo del 100% de jubilación (incluso más del 100%) sucedería "si se alcanzan buenos resultados de los fondos".
Individualismo Capitalista vs. Solidaridad Colectiva
Volviendo a la campaña, todo en ella expresa individualidad capitalista: "El 6% para mí y el resto que se pudra". En la antípoda se encuentra la edulcorada solidaridad colectiva que proponía el proyecto original. Existe la idea de que la izquierda había ganado la batalla cultural post dictadura. El movimiento No+AFP y el estallido social no hicieron más que agudizar la distorsión que impide ver una verdad incómoda: lo colectivo está muerto. La solidaridad agoniza. "Ráscate con tus propias uñas porque esto es un sálvese quien pueda". Esto es Chile. Y la campaña "Yo quiero elegir" es una expresión fina de lo señalado.
No hay un gramo de propuesta para mejorar las pensiones. Solo apoya el aumento de sus (nuestros) fondos para jugarse el destino de las pensiones en las mesas de dinero. Y ya lo dijo el señor Ávila hace 24 años, a veces eso no resulta como se espera. La batalla cultural la ganó la capitalización individual.
Impacto y Falta de Ética Publicitaria
El impacto de estas campañas no se limita al debate político. También afecta la percepción ciudadana sobre cómo deben gestionarse los recursos públicos y privados. El mensaje implícito es que la responsabilidad recae exclusivamente en el individuo, ignorando que el sistema fue diseñado para beneficiar a unos pocos a expensas de la mayoría.
Con todo este preámbulo, se sostiene que no es ético ni afortunado invertir cantidades significativas de dinero en una campaña de este tipo. La acción podrá estar ajustada a la norma, pero se ve y huele fatal. Resulta francamente obsceno gastar 12 mil millones de pesos cuando la mediana de la pensión autofinanciada para mujeres es de 38 mil pesos. Desde la comunicación estratégica, esta acción resulta inaudita.
Se va más allá: la publicidad del sistema privado de pensiones debería estar normada para impedir el uso de códigos publicitarios que echan mano de recursos estéticos y emocionales. El deber del sistema es informar, no publicitar. Informar sobre la evolución de los distintos fondos, la normativa y las condiciones del sistema, sí. Para eso está la sede parlamentaria, que para bien o para mal, discute sobre el tema defendiendo distintas posturas ideológicas. La campaña es una intervención flagrante, con recursos de todos los chilenos, incluidos los de quienes estamos a favor de la reforma de pensiones, por instalar una cuña en la opinión pública.
¿Qué Democracia Queremos Construir?
En última instancia, lo que está en juego no es solo una reforma al sistema previsional. Es también una lucha por definir qué tipo de democracia queremos construir. ¿Seguiremos promoviendo un modelo donde la desigualdad es la regla y la solidaridad la excepción? La respuesta es urgente y se basa en la necesidad de un cambio. Algo que, al parecer, las AFP nunca han estado dispuestas a permitir, porque su negocio no es dar buenas pensiones.
Un 50,4% de los pensionados en Chile reciben menos de $230.000, según los registros oficiales de la Superintendencia de Pensiones, el organismo encargado de fiscalizar y regular la industria previsional. La Pensión Garantizada Universal (PGU) entrega un máximo de $214.296, específicamente a quienes tengan una pensión base menor o igual a $729.764. Solo están bajo ese mínimo quienes no cumplen con los requisitos para acceder a este beneficio. Es así como en Chile 1.022.759 personas reciben una pensión menor a $229.715, lo que corresponde a la mitad del total de 2 millones de pensionados que habitan en el país.
Detalles sobre la Implementación de Beneficios
Los antecedentes arrojan que:
- A partir del lunes 1 de septiembre de este año, se incrementará el beneficio para adultos mayores de 82 años o más, beneficiarios/as de Pensiones Solidarias de Invalidez, beneficiarios/as de Subsidio de Discapacidad Mental (SDM), y pensionados/as de leyes de reparación de 82 años o más.
- Luego, en septiembre de 2026, beneficiará a quienes reciben PGU y tienen 75 años o más, y pensionados/as de leyes de reparación de 75 años o más.
En la instancia, la Seremi del Trabajo y Previsión Social, Jennifer Lazo, comentó que: “Estamos muy contentos de poder compartir esta jornada informativa con quienes son los mayores beneficiados, pensionados y pensionadas al igual que los futuros, porque esto no es algo que venga a beneficiar a unos cuantos, sino que a todos.”
Para más información, las personas pueden visitar:
- En sucursales ChileAtiende del Instituto de Previsión Social.
- Por Internet: en www.chileatiende.cl con ClaveÚnica.
- También pueden consultar www.ips.gob.cl.