Aída Nízar: La Polémica Expulsión de Crónicas Marcianas por Insulto a un Joven en Silla de Ruedas

Aída Nízar es un personaje mediático muy singular, conocida por su polémica personalidad y su alta autoestima. Fue descubierta en 'Gran Hermano' en su quinta edición en el año 2003, dejando una huella imborrable a pesar de ser la primera expulsada. Su personaje se caracteriza por ser controvertido, enervante, creído, cruel en el insulto y victimista ante la crítica. Tras su paso por los platós españoles, exportó su estilo a Italia y Sudamérica, alcanzando gran éxito.

Aída Nízar posando, foto de archivo en estudio

El Incidente en Crónicas Marcianas

Durante el transcurso del programa 'Crónicas Marcianas' en Telecinco, Aída Nízar, entonces colaboradora de Javier Sardá, se dirigió al público del plató. Se paseó entre las gradas, donde la gente la increpaba o la besaba, buscando demostrar que el pueblo la quería. Sin embargo, un joven se negó a besarla.

En este momento, la situación escaló. Cuando iba a regresar a la mesa del debate, este joven la agarró del brazo y se dirigió a ella en un tono que no fue agradable. Aída Nízar se percató de que el joven iba en silla de ruedas y, mirándole con desprecio, le espetó la frase: "Te iba a contestar, pero Dios da a cada uno lo que se merece". Esta frase fue pronunciada mientras ella bajaba por las escaleras, dejando al hombre "a su suerte".

Aida Nizar VS Faina y el Yoyas || Cronicas Marcianas

Reacciones y Consecuencias Inmediatas

La frase de Nízar provocó una "pitada antológica" en el plató. Marta López, otra ex concursante de 'Gran Hermano' y tertuliana en el programa, se levantó de su asiento y exigió a Aída que retirara sus palabras, advirtiendo que de lo contrario no la volvería a hablar "en la vida". Aída se hizo entonces la despistada, alegando que no se había dado cuenta de la situación del chico.

La reacción más contundente vino del presentador y director, Javier Sardá. Al advertir la magnitud de la ofensa contra el joven en silla de ruedas, Sardá, en un tono solemne, declaró: "Dije en público que George Bush era un hijo de puta. Ahora digo que Aída, eres una hija de la gran puta. Fuera". Acto seguido, el programa pasó a publicidad. A la vuelta, Aída Nízar ya no estaba en el plató y no volvió a aparecer.

El Despido Definitivo y las Disculpas de Sardá

El colofón de este evento ocurrió en la madrugada siguiente. Javier Sardá comenzó el programa diciendo: "Aída cometió un error. Está muy mal. Pidió perdón. Yo la insulté y pido también disculpas a ella, y a su madre. Pero como director del programa he decidido que finalice su contrato. No estará con nosotros de nuevo". De esta manera, se confirmó la expulsión fulminante de Aída Nízar del programa. Esto sucedió hace 20 años, marcando uno de los momentos históricos de la televisión española.

La ex concursante de 'Gran Hermano', Aída Nizar, había conseguido seguir en la televisión haciendo el papel de "mala" y "desagradable". Quizás por eso, al pasearse ante un público de 'Crónicas Marcianas' que la abucheaba y ver que uno de los abucheadores era minusválido, le soltó aquella frase de "Dios da a cada uno lo que se merece", una frase considerada de villana genuina.

Javier Sardá en el plató de Crónicas Marcianas, con semblante serio

Crónicas Marcianas: Un Contexto de Polémica y Límites

'Crónicas Marcianas' fue un programa que, antes de 'Sálvame', ya exploraba la fórmula de reunir a personas para que "se dijesen de todo" en plató. Muchos recordarán las entrevistas a personajes pintorescos y el ambiente de confrontación que a menudo se generaba.

Este incidente no fue el único caso en el que la cadena Telecinco tuvo que enfrentar consecuencias legales por el trato a personas vulnerables. En 2014, el Tribunal Constitucional condenó a la cadena a pagar 15.000 euros a Pablo, un hombre con una discapacidad física y psíquica del 66%, entrevistado en el magacín nocturno. Según la sentencia, su derecho al honor y a la propia imagen fue vulnerado, pues la entrevista se realizó “con la clara y censurable intención de burlarse de sus condiciones físicas y psíquicas, atentando de esa manera no solo contra sus derechos al honor y a la propia imagen, sino incluso contra su dignidad”.

Esquema visual del plató de Crónicas Marcianas con el público

Reflexiones sobre el Respeto y la Dignidad

Es absolutamente reprobable que alguien haga chistes sobre las minusvalías que soportan y padecen a diario un buen número de personas en esta sociedad, que aún no se ha concienciado sobre los derechos de los ciudadanos con algún tipo de discapacidad. No tiene ninguna gracia que se hagan chistes, y aún menos sentido o justificación posee que personas, por haber participado en un concurso, desprecien a otra por el mero hecho de estar en una silla de ruedas.

El respeto a los demás debería ser una de las reglas democráticas de obligado cumplimiento en los medios de comunicación. La situación generada por las palabras de Aída Nízar y la reacción del programa abrieron un debate sobre si "todo vale por la audiencia" y la responsabilidad de mantener el respeto a la dignidad humana en televisión.

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