El Sistema de AFP en Chile: Un Análisis Crítico y su Impacto Social

El sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile, creado durante la dictadura cívico-militar en 1981, ha sido objeto de un intenso debate y críticas debido a sus resultados y la estructura sobre la que se asienta. Este modelo de ahorro forzoso privado, administrado por empresas con fines de lucro, ha sido calificado por muchos como "el peor sistema jamás inventado" en el ámbito de la seguridad social.

Funcionamiento y Críticas al Sistema de AFP Chileno

Ineficacia y Bajas Pensiones

El sistema de AFP en Chile opera recibiendo ingresos constantes de las cotizaciones de los trabajadores y aportes del Fisco, para luego entregar parte de estos al pagar las pensiones. Sin embargo, su eficacia ha sido severamente cuestionada. Se estima que el 50% de sus afiliados, que representan cinco millones de personas, no podrán jubilarse debido a su bajo volumen de cotizaciones. Además, el monto promedio de las pensiones de vejez pagadas por el sistema privado es de 161.240 pesos, una cifra inferior al sueldo mínimo. A agosto de 2015, el 91% de los pensionados por retiro programado recibía una pensión inferior a $150.519 pesos.

Según datos del Ministerio de Desarrollo Social y la Superintendencia de Pensiones, el 90,7% de los jubilados reciben pensiones menores a $146.000. De manera más alarmante, 400.000 jubilados en Chile perciben una pensión básica solidaria de $86.000, lo que apenas supera la línea de pobreza.

Gráfico de barras mostrando el porcentaje de pensiones bajo el salario mínimo en Chile

Altas Comisiones y Bajas Rentabilidades para Afiliados

Una de las principales críticas radica en las comisiones que las AFP cobran a sus afiliados. Estas representan aproximadamente un 15% de la fracción de la cotización destinada al fondo de pensiones. Si se suman los ingresos que embolsan las Compañías de Seguro, este porcentaje asciende al 33%, lo que significa que uno de cada tres pesos aportados por los afiliados termina en los bolsillos de las AFP y las aseguradoras.

En contraste, la rentabilidad acumulada que obtienen los aportes de los afiliados, a lo largo de 30 años de operación del sistema, no supera el 5%. Las AFP argumentan que sus utilidades no provienen del ahorro previsional de los afiliados, sino de sus inversiones. Sin embargo, en los últimos seis años, las AFP han perdido aproximadamente el 40% de los fondos a causa de la crisis (o el 60% de las ganancias obtenidas en 26 años), afectando directamente los ahorros de los cotizantes.

El sistema de pago de comisiones anticipadas no solo genera pérdidas para los afiliados, sino que los intereses que estos dejan de ganar son recibidos íntegramente por las AFP. Se estima, de forma conservadora, que la pérdida promedio por afiliado es de un 13% en relación con su fondo actual. Este modelo, implementado por José Piñera y sus secuaces, ha sido mantenido por sucesivos gobiernos democráticos, revelando un interés prioritario en favorecer a las AFP a costa de los cotizantes.

El "Negocio Redondo" para Administradoras y Aseguradoras

A pesar de su ineficiencia para los trabajadores, el sistema de AFP es un "negocio redondo" para las Compañías de Seguro, que pagan dos tercios de todas las pensiones que abona el sistema. Las utilidades de las AFP han llegado a ser del 30%, mientras que las de los afiliados apenas alcanzan un 4%. En 2015, los 45 directores de las seis AFP del sistema sumaron casi 3 mil millones de pesos en remuneraciones, y 221 gerentes y ejecutivos clave se repartieron casi 18 mil millones de pesos, acumulando más de 20 mil millones de pesos en manos de 266 personas.

En los últimos 25 años, han ingresado 90 billones de pesos al sistema, y solo se han gastado 30 billones en pensiones. Esto sugiere que, con un sistema de reparto, las pensiones podrían haber sido al menos el doble.

¿Por qué las Pensiones en Chile son tan bajas?? El Análisis DEFINITIVO

Origen y Propósito del Modelo de AFP

Un Sistema para la Capitalización Financiera, no para las Pensiones

El sistema de ahorro forzoso privado, conocido como AFP, fue creado durante la dictadura civil-militar en Chile. Su objetivo principal no fue el de asegurar pensiones dignas, sino el de capitalizar la actividad financiera e incentivar el crecimiento del país mediante la financiarización de la economía. Esto ha significado que las AFP jueguen un rol preponderante en las finanzas empresariales, inyectando grandes sumas de dinero a empresas y bancos.

Durante 2014, los ingresos por cotizaciones y aportes del fisco al sistema de AFP fueron de $7,09 billones de pesos, de los cuales $2,82 billones se utilizaron para pagar pensiones, dejando un excedente de $4,27 billones para capitalización. Ejemplos de inversiones riesgosas incluyen más de $52 mil millones de pesos en bonos y acciones del grupo PENTA y más de $230 mil millones en acciones del Grupo SOQUIMICH (SQM) a agosto y octubre de 2014, respectivamente. Las pérdidas resultantes de estas inversiones las asumen los cotizantes.

Aporte de Empleadores y Propuestas de Mejora

En el sistema de capitalización individual chileno, el aporte de los empleadores a la pensión de vejez de los trabajadores es actualmente de $0 pesos, una realidad muy lejana a la de los países de la OCDE, donde la tasa de cotización del empleador alcanza un promedio del 11,24% y la de los trabajadores un 8,37%.

Las AFP chilenas han propuesto el aumento de la tasa de cotización de los empleadores y la elevación de la edad de jubilación como medidas para mejorar las pensiones. Sin embargo, los resultados de estas medidas solo se verían con certeza después de un ciclo completo de capitalización individual, es decir, en 30 o 35 años.

Comparación con el Sistema de Reparto Solidario

Ventajas de un Sistema de Reparto

A diferencia del sistema de AFP, un sistema de reparto solidario ha sido ideado para otorgar pensiones. En este modelo, los ajustes de parámetros ofrecen resultados inmediatos, ya que los ingresos del sistema se destinan principalmente al pago de pensiones, priorizando la solidaridad intergeneracional sobre el ahorro individual.

Chile es uno de los pocos países en el mundo (solo 9) que no posee un sistema de reparto activo en sus sistemas de pensiones, a pesar de que la mayoría de las sociedades privilegian la seguridad sobre el riesgo en la administración de sus fondos. Intelectuales como Thomas Piketty han argumentado en contra de los sistemas privados de capitalización individual para financiar el nivel de vida básico de una generación.

Infografía comparando el rendimiento y la seguridad entre el sistema de AFP y el sistema de reparto

Viabilidad Económica de una Propuesta Solidaria

Actualmente, las AFP gastan 2,2 billones de pesos anuales en el pago de pensiones, de los cuales el Estado aporta el 55% (1,2 billones de pesos). En caso de instaurar un sistema de reparto solidario, el Estado solo tendría que financiar el 45% restante, alrededor de un billón de pesos al año. Sin embargo, el Estado recibiría el 100% de las cotizaciones, que en 2012 ascendieron a 4,7 billones de pesos, demostrando la viabilidad económica de un sistema alternativo.

Mitos y Realidades del Sistema de AFP

Desmitificando Falsas Afirmaciones

  1. Garantía de Rentabilidad Mínima: Es falso que las AFP garantizaran una rentabilidad mínima de UF + 4% anual al inicio del sistema. Nunca ha existido una rentabilidad mínima garantizada para los fondos de pensiones. La confusión surge del bono de reconocimiento, que reconoce los aportes en el antiguo sistema previsional y sí ofrece una rentabilidad de IPC + 4%, pero solo se deposita al momento de la pensión.
  2. Responsabilidad de los Controladores por Pérdidas: La afirmación de que los controladores respondían por las pérdidas por no cumplir la rentabilidad mínima es falsa. La "rentabilidad mínima" es una fórmula que obliga a una AFP a compensar a sus afiliados solo si su rentabilidad se distancia significativamente por debajo del promedio de sus competidores.
  3. Posibilidad de Pérdidas de Fondos: La idea de que con la Ley 19.641 (gobierno de Frei) se incorporó el concepto de rentabilidad negativa, permitiendo a las AFP perder dinero, es engañosa. La posibilidad de rentabilidades negativas ha existido desde la creación del sistema. La Ley 19.641, de hecho, buscó beneficiar a los afiliados al eliminar la Reserva de Fluctuación de Rentabilidad, permitiendo que los excesos de rentabilidad se quedaran en la cuenta del afiliado.
  4. Traspaso del Riesgo Bursátil con los Multifondos: Es falso que la creación de los multifondos en 2002 transfiriera el riesgo bursátil al afiliado. Los multifondos permitieron a cada persona elegir un fondo adecuado a su edad y perfil de riesgo, manteniendo la lógica de la rentabilidad mínima: si una AFP tiene un desempeño muy inferior al promedio, debe compensar.
  5. AFP no Aseguran Ganancia Mínima (Gobierno de Bachelet): Esta afirmación es falsa, reiterando que nunca ha existido una rentabilidad garantizada. La Ley 20.255 de 2008 (Reforma Previsional y Pilar Solidario) eliminó la Reserva de Fluctuación de Rentabilidad, radicando el riesgo de déficits en la rentabilidad mínima en el encaje de propiedad de las AFP.

Las rentabilidades históricas en Provida, por ejemplo, han mostrado que las cuentas individuales pueden tener rentabilidad negativa durante los primeros siete años de ahorro, apenas obteniendo ganancias significativas después de diez años.

La Opacidad y Desinformación en las Cartolas

Las AFP no faltan a la verdad en la información que publican en las cartolas cuatrimestrales, pero omiten el dato clave que permitiría al afiliado comparar y entender su real inversión: cuánto ha cotizado hasta la fecha. Esta omisión dificulta la evaluación de la rentabilidad y el costo real.

Otro ejemplo de desinformación es la manera en que se informa la tasa de comisión, no en relación con el monto aportado al fondo, sino como un porcentaje de la renta imponible, lo que minimiza su impacto visual (1,54% en lugar de 15,4%).

Crisis y la Necesidad de una Reforma Estructural

El Fracaso del Modelo y la Protesta Social

El sistema de pensiones por capitalización individual ha fracasado en Chile. Las paupérrimas cifras de pensiones no son un fenómeno coyuntural, sino el resultado de un sistema que no fue concebido para pagar pensiones. La Comisión Bravo, creada por la presidenta Bachelet, calculó que la mitad de las personas que se jubilen entre 2025 y 2035, habiendo cotizado entre 25 y 33 años exclusivamente en AFP, tendrán una tasa de reemplazo inferior al 22%.

Este escenario de indiferencia y la falta de respuesta del sistema político ante un sistema ineficiente, costoso e injusto, provocó el surgimiento de la Coordinadora Nacional NO+AFP, que exige una discusión democrática sobre un sistema de seguridad social basado en la solidaridad.

Propuestas y Desafíos para el Cambio

No tiene sentido proponer cambios al sistema de AFP para garantizar pensiones dignas si al mismo tiempo existe una oposición a la eliminación del sistema, ya que los cambios necesarios son incompatibles con el modelo actual. Un sistema de pensiones público es viable, considerando que el Estado ya paga el 60% de las pensiones entregadas por el sistema de AFP y dos tercios de todas las pensiones pagadas en Chile.

El movimiento No+AFP en Chile, a través de su vocero Luis Mesina, ha calificado la propuesta del presidente Boric de noviembre de 2022 como "absolutamente insuficiente", ya que no cumple con la promesa de acabar con las AFP y propone un sistema mixto que aumentaría la contribución sin un enfoque claro en la solidaridad.

Se ha propuesto un modelo macro de sistema de reparto para Chile, presentado por Fundación SOL, que se proyecta viable por al menos 50 años, asegurando una tasa de reemplazo para los jubilados y una pensión básica universal financiada por aportes de empleadores, trabajadores y el Estado.

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