Trágica Muerte de Melisa Casco por Ataque de Oso Hormiguero Gigante en Florencio Varela

El caso de Melisa Casco, una joven de 19 años que perdió la vida tras ser atacada por un oso hormiguero gigante en el zoológico de Florencio Varela en 2007, conmocionó al país y puso de relieve graves falencias en materia de seguridad laboral.

El Incidente y sus Consecuencias

Melisa Casco, con aspiraciones de estudiar Veterinaria, aceptó un puesto como guía en el zoológico. A las dos semanas, se le ofreció la responsabilidad de ser cuidadora y alimentar a los animales, una tarea para la cual, según se desprende de los hechos, no estaba debidamente preparada ni equipada. El trágico suceso ocurrió el 10 de abril de 2007, cuando la joven ingresó a la jaula del oso hormiguero gigante llamado "Ramón" para alimentarlo. En ese momento, el animal se abalanzó sobre ella, causándole múltiples contusiones, heridas y desgarros graves. A pesar de ser trasladada de urgencia al Hospital Zonal de Agudos Evita Pueblo en Berazategui, y de someterse a intervenciones quirúrgicas, incluyendo la amputación de su pierna izquierda, Melisa falleció dos días después a causa de un paro cardiorrespiratorio, producto de la gravedad de sus heridas.

Melisa Casco, joven víctima del ataque de un oso hormiguero

Las lesiones sufridas por Melisa fueron devastadoras: presentaba una herida desgarrante con lesiones en la arteria y vena femoral y musculatura en la pierna izquierda, otra herida desgarrante y penetrante en el abdomen con lesión y desgarro de hígado, y un traumatismo cerrado de tórax con acumulación de sangre y aire en la cavidad pleural. Las autoridades del zoológico, en un intento por deslindar responsabilidades, argumentaron que el incidente fue un accidente producto del "exceso de confianza" de la joven y que se había expuesto indebidamente sin autorización. Sin embargo, la familia de Melisa denunció la notoria falta de protocolos de seguridad y un protocolo de seguridad inexistente.

El Oso Hormiguero "Ramón" y su Historial de Agresividad

El animal responsable del ataque, "Ramón", pertenece a la especie de oso hormiguero gigante. Estos animales, a pesar de su nombre, no están emparentados con los osos verdaderos, sino que son clasificados como "vermilingua" (lengua con forma de gusano). "Ramón" pesaba casi 100 kilos y medía aproximadamente dos metros de largo. Es crucial destacar que, según testimonios, "Ramón" ya era conocido por su agresividad en el zoológico. Anteriormente, había atacado a Cecilia Diminich, una bióloga y ex empleada del lugar que había renunciado debido a las precarias condiciones de trabajo.

Ilustración de un oso hormiguero gigante con sus características garras

Cecilia Diminich declaró en el juicio que el animal se mostraba violento incluso fuera de sus horarios habituales de actividad. En una ocasión, relató que "Ramón" la había atacado de manera tan intensa que ella prefirió dejar de alimentarlo. Ella misma había advertido a las autoridades del zoológico sobre la peligrosidad del animal. En una reunión con un representante del zoológico de Holanda, quien proporcionaba subsidios, Diminich expresó su preocupación tanto por los aspectos sanitarios como por la seguridad de los cuidadores. La bióloga también señaló que Melisa no había recibido ninguna capacitación específica para la tarea, y solo había observado a otros cuidadores alimentar a los osos durante unos días. En su testimonio, Diminich enfatizó que entraban a las jaulas solos y sin medios de comunicación para alertar en caso de emergencia, poniendo en riesgo sus vidas.

El Proceso Judicial y la Condena

Siete años después de la muerte de Melisa, se inició el juicio contra Claudio Quagliata, el dueño del zoológico, quien fue el único imputado, acusado de homicidio culposo. En el juicio, la defensa de Quagliata argumentó que se trató de un accidente y que la responsabilidad recaía en Melisa por haber entrado sola a la jaula. Sin embargo, se señaló que no había otro cuidador disponible para alimentar al oso y que no se implementaban las medidas de seguridad necesarias, como la provisión de un handy.

En abril de 2014, el Juzgado en lo Correccional N° 5 de Quilmes encontró a Quagliata culpable de la muerte de Melisa y lo condenó a 3 años de prisión en suspenso y 7 años de inhabilitación para ejercer cualquier actividad relacionada con zoológicos. No obstante, esta sentencia fue revocada ocho meses después por la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Quilmes, resultando en su absolución.

Sin embargo, la lucha por justicia de la familia Casco continuó. El Tribunal de Trabajo N° 2 de La Plata, integrado por los jueces Carlos Mariano Núñez, Juan Ignacio Orsini y Julio César Elorriaga, dictaminó recientemente que el establecimiento y su compañía de seguros, Federación Patronal, deben pagar una indemnización millonaria a los padres de Melisa, Eduardo Alberto Casco y Marta Susana Lago. El fallo consideró que "la empleadora vulneró el deber de seguridad e incurrió en una conducta negligente", lo que derivó en una muerte que, según el tribunal, podría haber sido evitada. La suma total asciende a más de 101 millones de pesos.

Representación gráfica de una corte judicial y un mazo

El zoológico donde ocurrió la tragedia, ubicado en la avenida López Escribano al 800, ya no existe, habiendo cerrado sus puertas en 2016. El abogado de la familia Casco, Fernando Burlando, calificó el fallo como "ejemplar y sin precedentes para la Provincia", destacando que representó la primera respuesta judicial favorable para los padres de Melisa en 12 años.

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