Tras una impresionante carrera de treinta y seis años, que comenzó en 1987, Carlos del Barrio decidió poner fin a su etapa como copiloto profesional, eligiendo un nuevo rumbo para su vida. Reconocido por su elocuencia, alegría y gran capacidad comunicativa, Carlos es una figura carismática, llena de anécdotas, cuya presencia nunca resulta aburrida. Ha dejado una huella indeleble en el automovilismo, y su retiro marca el fin de una era para muchos aficionados.

Una Retirada Meditada tras una Carrera Legendaria
La decisión de Carlos del Barrio de abandonar el copilotaje, que ha sido su vida durante décadas, no fue precipitada, sino profundamente meditada. Ocupa un lugar preferente en la historia del copilotaje en España, situándose a la altura de figuras como Marc Martí y, posiblemente, solo detrás de Luis Moya, con todo el respeto hacia los demás profesionales del país. El copiloto cántabro ha compartido habitáculo durante seis años con dos de los pilotos españoles más destacados, Chus Puras y Dani Sordo, lo que da una idea del calibre de su trayectoria.
A sus 54 años, Carlos ha vivido los rallyes desde casi todas las perspectivas, lo que le otorga una capacidad única para entender este mundo y saber qué es lo mejor para sí mismo. Como él mismo explica, en total ha participado en 388 rallyes a lo largo de 35 años, logrando la victoria en 58 de ellos.
Los Motivos detrás de la Decisión
En una entrevista, Carlos del Barrio explicó los motivos de su retirada: "Cada día que pasa estoy más convencido de haber tomado esta decisión. Desde el 5 de mayo que lo publiqué, con toda la gente que me encuentro me pregunta lo mismo, y yo les respondo de igual manera. Mi vida deportiva o mi palmarés no iba a cambiar mucho por un año o dos más y, sobre todo, es que no encontré la motivación suficiente en el Campeonato de España para continuar, a pesar de que yo había dicho que quería volver a este certamen porque deseaba estar más cerca de los míos y más tiempo con ellos."
Su deseo de estar más cerca de su familia y sus intereses personales chocó con las exigencias del calendario: "En un momento dado entendí que quería seguir corriendo rallyes, pero en un entorno del Campeonato de España y cerca de las personas y cosas de las que quiero estar. Es curioso, porque huí del hecho de hacer maletas, coger un avión en Barajas y estar 20 días fuera, y me encontré que los cinco, o tres días fuera de casa, como en Lorca o Terra da Auga tampoco era lo que yo quería. Al volver de Lorca, y para ser honesto con mi piloto, el equipo y conmigo mismo, decidí que esto era lo mejor que podía hacer."
Carlos enfatizó la importancia de la motivación en un deporte tan exigente: "Tengo ganas de hacer otras cosas y era el momento de parar. Creo que llevo casi 400 rallyes, pero era lo mismo que fueran menos si no tienes la motivación. Pienso que en los rallyes tienes que estar al 100% y en mí esto ya no se daba."
A lo largo de sus 36 años de carrera, solo una vez antes de esta última decisión consideró seriamente la retirada. Fue en diciembre de 2004, tras ganar el Rallye de Madrid con Dani Sordo. En ese momento, a sus 36 años, pensó en dejarlo por otras alternativas laborales en Cantabria. Sin embargo, a las pocas semanas, "comencé a echar mucho de menos los rallyes, el ambiente de la competición," lo que le llevó a retomar su actividad en el Rallye de México de 2005, cuatro meses después, junto a Ricardo Triviño. Recordaba con humor la anécdota de su debut en México, donde, por error, colocó la bandera mexicana al revés, confundiéndola con la italiana, aunque "nadie se ofendió por eso."
Inicios y Pasión por el Automovilismo
El camino de Carlos del Barrio hacia el automovilismo comenzó a fraguarse en su infancia. Su madre era profesora de E.G.B., y aunque en su entorno familiar se esperaba que siguiera la tradición en la enseñanza, pronto se dio cuenta de que no era lo suyo. "Me di cuenta que lo mío no era la enseñanza en la Universidad, aunque en algunas asignaturas de la carrera sacaba sobresalientes, pero me catearon por la literatura de tercero, que era un simple comentario de texto." A pesar de intentar terminar más tarde, "no conseguí el tiempo ni la motivación suficiente" para matricularse en la Universidad de Cantabria, pero mantiene una actitud abierta: "Nunca es tarde para probar de nuevo, porque si a los 50 años he aprendido música y ahora quiero comenzar con el alemán, quién sabe."
El "Veneno" de la Competición
Su pasión por los motores se encendió a la temprana edad de 10 años, junto a su hermano menor. Veraneando en Llanes, en Cué, presenciaron un motocross. "Curiosamente, la semana anterior había habido el Rallye de Llanes que pasaba por allí. Ese rallye de Llanes no le vi, pero el motocross le fuimos a ver, y fue cuando la mezcla de olor a gasolina, ruido de motores y espectáculo nos metió a mi hermano y a mí el veneno de la competición."
La intensidad de su deseo era tal que, a esa edad, "amenazamos a mi madre con irnos de casa si no nos compraba esa moto, la Montesa Cota 25." Aunque la economía familiar no lo permitía, la semilla ya estaba sembrada. Años después, en el Rallye Peñucas de 1982, con 14 años, junto a su hermano, hicieron un largo trayecto a pie bajo la lluvia para ver un tramo, inventando una excusa al llegar a casa. Fue en aquel rallye, viendo a Alfredo del Águila con un Visa, donde su interés transitó del deporte de las dos ruedas al de las cuatro.
Archivo del Barrio | Mi DEBUT en RALLYES | CARLOS DEL BARRIO | Shakedown Media
Los Primeros Pasos como Copiloto (1987)
La oportunidad de ser copiloto surgió casi por casualidad. "Mi primer rallye fue con Paco González, cubriendo una sustitución." El 25 de octubre de 1987, debutó como copiloto en un tramo en Riotuerto, debido a la ausencia del navegante habitual de Paco González. "Me tuve que sacar la licencia a toda prisa y en el último momento, y de esto me enteré porque yo acudía al bar donde se juntaban toda esta gente por el ambiente racing que allí se respiraba."
Posteriormente, compitió con un amigo de la infancia, Pedro Diego, a quien, según Carlos, "le metí yo el veneno de los rallyes." Tras su debut, Pedro Diego, quien había sido futbolista, lo vio como espectador y en el siguiente rallye, el Sierra Morena de 1988, ya fueron juntos. Durante los primeros años de su carrera, Carlos del Barrio corrió en su Cantabria natal y en rallyes puntuables para el Campeonato de España, como el Sierra Morena, el Islas Canarias (entonces llamado El Corte Inglés), el Rallye de Santander, el Rallye Valeo en Madrid o el Príncipe de Asturias.
Una Trayectoria Marcada por Grandes Éxitos
Carlos del Barrio se convirtió en una figura habitual del Nacional de Asfalto a principios de los noventa, compitiendo en el Desafío Peugeot con pilotos como Jaime Azcona, Capi Saiz o David Guixeras.
La Era Chus Puras: Títulos Nacionales y Mundiales
La relación con Chus Puras fue fundamental en su carrera. Juntos, lograron el título del Mundial de Rallyes en la categoría Grupo N en 1994, después de un tercer puesto en el Rallye de Sanremo. Volvieron a formar dupla en 1995 con el Citroën ZX Grupo A oficial. "Pese a sus limitaciones dinámicas, la constancia y fiabilidad les convirtió en campeones en el inicio de una era dorada para la marca de los dos chevrones."
Después de su etapa en Seat, Citroën les abrió de nuevo las puertas. Con Puras, ganaron el Nacional de Asfalto en 1997 con el Citroën ZX Kit Car diseñado por Piedrafita Sport y en 1998 con el Citroën Xsara Kit Car, gestionado por la misma empresa. El Citroën Xsara Kit Car se sigue considerando uno de los mejores coches de su categoría, y Carlos del Barrio y Chus Puras, de no ser por infortunios técnicos, podrían haber logrado más victorias, incluso frente a los World Rally Car de la época, como en el Costa Brava. Tras correr en 2001 con Citroën y Auto-Laca junto a Ricardo Avero, en 2002 Puras y del Barrio se hicieron con el título final del Nacional de Asfalto con el Xsara Kit Car, sumando ocho victorias.

Colaboración con Xevi Pons en el Mundial de Rallyes
Después de su etapa más destacada con Puras, y antes de consolidar su alianza con Dani Sordo, Carlos del Barrio corrió con nombres como Sergio López-Fombona, Xevi Pons y Jorge Antonio González 'Rantur'. Durante 2005 y 2006, Xevi Pons, que dio el salto al Mundial de Rallyes (incluso compitiendo en 2006 en Kronos Racing como compañero de Sébastien Loeb), contó con Carlos del Barrio. A pesar de lograr buenos resultados en las posiciones delanteras, nunca consiguieron subir al podio en esos años mundialistas.
Dani Sordo: Podios y una Victoria Histórica en el WRC
La segunda gran alianza de su carrera fue con Dani Sordo. Corrieron juntos en 2004, y luego entre 2011 y 2013, y nuevamente entre 2018 y 2020. En la temporada 2011, Sordo aceptó el reto de competir con Mini y Prodrive, eligiendo a Carlos del Barrio como copiloto en el Mini JCW WRC. Juntos lograron cuatro podios, estableciéndose como la referencia del equipo. Sin embargo, el proyecto no cumplió las expectativas, y Mini (BMW) se retiró a finales de 2012.
Carlos siguió con Sordo cuando este regresó a Citroën para la temporada 2013, tras la retirada a tiempo completo de Sébastien Loeb. Aunque la relación no siempre fue fácil, lograron una memorable victoria en el Rallye de Alemania 2013, un hito en su carrera. En los años siguientes, Carlos del Barrio se centró en competir en España con pilotos como Surhayén Pernía, José Luis Peláez o el ecuatoriano Hugo Martín Navas.
A finales de 2017, Sordo volvió a confiar en él para sus notas, formando pareja en Hyundai Motorsport entre 2018 y 2020. El primer año compitieron a tiempo completo, mientras que a partir de 2019, Sordo participó en programas parciales, con el equipo rotando el tercer asiento. A pesar de ello, Sordo y del Barrio siguieron representando al equipo en rallyes nacionales y regionales. Para el copiloto cántabro, conseguir finalmente un podio en el RallyRACC 2019 fue especialmente significativo, "un sueño que llevaba mucho tiempo persiguiendo."
Experiencias Recientes y el WRC2
Después de la temporada 2020 y su participación en el Rallye de Monte-Carlo 2021 con Sordo, del Barrio decidió correr en la categoría WRC2 del Mundial de Rallyes con el paraguayo Fau Zaldívar (alumno de Xevi Pons), acompañándole hasta finales de 2022. En sus últimas participaciones profesionales, compartió habitáculo con Bruno Bulacia, el joven Gil Membrado y Eduard Pons. Sobre sus recientes asociaciones con Gil Membrado y Eduard Pons, Carlos señaló: "Para mí ha sido un honor correr con Eduard Pons y Gil este año, como lo ha sido igualmente con todos los pilotos con los que he corrido. Yo creo que esta temporada es muy importante para Membrado, está haciendo muchos kilómetros, y con Eduard lo he pasado muy bien, y con las familias de uno y otro, pero lo que decía, ni Gil ni Eduard estaban encontrado la mejor versión de Carlos del Barrio, y eso solo lo sé yo. Era el momento de parar y parar para siempre en cuestión de copilotaje."
Un Legado de Números y Carisma
A lo largo de los años, Carlos del Barrio ha compartido numerosas anécdotas y recuerdos de sus 35 años en los rallyes a través de las redes sociales, mostrando la evolución del deporte desde los años noventa. Su retirada se suma a la de otros copilotos veteranos que se han alejado del ámbito profesional recientemente, como Paul Nagle (ex navegante de Craig Breen) a finales de 2022, el finés Jarmo Lehtinen en 2020, y Daniel Elena (9 veces campeón mundial con Loeb) hace poco. Carlos del Barrio deja un legado de éxitos, profesionalidad y un inconfundible carisma que ha marcado a generaciones de aficionados al automovilismo.
Reflexiones sobre el Deporte y el Futuro
Carlos ha sido un colaborador frecuente de diversas publicaciones, incluyendo una columna donde compartía abiertamente sus pensamientos y su visión del mundo de los rallyes. Su disposición a abrirse y contar su experiencia en primera persona ha sido siempre una constante en su carrera. Su futuro fuera de las notas se vislumbra con nuevas inquietudes, como su interés en aprender música y, ahora, alemán, demostrando que su espíritu inquieto sigue buscando nuevos desafíos más allá de la competición.