Vestirnos y desvestirnos es una actividad aparentemente sencilla que realizamos varias veces al día. Sin embargo, para muchas personas en situación de dependencia, cambiarse de ropa puede convertirse en un problema, ya que no son capaces de conseguirlo de forma autónoma. Esta tarea, fundamental para el día a día, influye directamente en la autonomía, la autoestima y la comodidad de las personas mayores.
Vestirse para el día puede ser un proceso gradual y, a menudo, un desafío significativo para quienes padecen enfermedades relacionadas con la demencia, como la enfermedad de Alzheimer, o para aquellos con movilidad reducida y menos control sobre sus movimientos motores finos. Para estos grupos, que incluyen ancianos encamados, dependientes y pacientes con afectación neurológica, el acto de vestirse puede ser una tarea estresante e incluso peligrosa, requiriendo con frecuencia ayuda externa de un familiar o un cuidador domiciliario.

Dificultades y Causas Comunes al Vestirse
Son varias las enfermedades o afecciones que pueden provocar que una persona tenga dificultades al realizar tareas cotidianas, incluyendo el acto de vestirse. Estas incluyen enfermedades neurológicas, osteoporosis, degenerativas, musculares, entre otras. Alrededor de 36 millones de adultos mayores sufren caídas anualmente, resultando en 32,000 muertes, lo que subraya la importancia de un entorno seguro durante estas actividades.
Las dificultades varían según la condición:
- En las etapas iniciales de la enfermedad de Alzheimer, una persona puede beneficiarse de recordatorios amistosos sobre la ubicación de sus pertenencias.
- A medida que la enfermedad progresa, se necesitarán indicaciones y supervisión, y eventualmente, ayuda con el acto físico de vestirse.
- Para una persona con Alzheimer moderado o avanzado, elegir y ponerse la ropa puede ser frustrante.
- Algunas personas con demencia pueden no reconocer la ropa adecuada para la estación o pueden querer ponerse varias capas de vestimenta.
Principios Clave para Asistir en el Vestido
Vestir a una persona mayor, especialmente si presenta deterioro cognitivo, requiere tiempo, sensibilidad y empatía. Implica cuidar su dignidad, promover su autonomía y asegurar que se sienta segura y respetada. El trabajo de asistencia es desafiante, pero fundamental para ayudar a las personas a mantener su independencia.
Las CLAVES para ayudar a VESTIR A UNA PERSONA MAYOR O DEPENDIENTE
Fomentar la Autonomía y la Dignidad
Vestirse conlleva cierta vulnerabilidad. Para preservar la mayor dignidad e independencia posible del adulto mayor, es recomendable permitirle hacer todo lo que pueda con seguridad, incluyendo decidir qué ponerse. A pesar de los problemas de movimiento, se pueden llevar a cabo acciones que ayuden a la persona con dificultades a realizar el máximo de tareas dentro de sus posibilidades. No tiene por qué convertirse en una persona totalmente dependiente; si se conservan facultades, se debe favorecer que ellos mismos realicen parte de la tarea. La apariencia física contribuye a la sensación de autoestima de una persona.
- Aliente a la persona lo más posible, pero esté preparado para ayudar si es necesario.
- Permita que la persona sea parte del proceso.
- Asista lo menos posible, fomentando la autonomía al máximo. En el caso de vestirse, siempre que puedan colocarse determinadas prendas por sí mismos, debe dejarse que lo realicen para fomentar la autonomía, y en el caso de prendas de mayor dificultad se les ayudará.
- Para facilitar la decisión, limite las opciones a dos o tres prendas (camisas, pantalones, chaquetas) y permita que elija. Esto ahorrará tiempo y reducirá la ansiedad.
Entorno y Comunicación
- Respete la intimidad de la persona: tanto la persona a la que se va a ayudar como quien asiste deben sentirse cómodos.
- Regule la temperatura de la habitación: cree un ambiente agradable donde se vaya a realizar la tarea.
- No realice movimientos sin haberlos avisado previamente.
- Focalice la atención en lo que se está haciendo: es muy importante que la persona esté atenta a la prenda de ropa que se está poniendo o quitando y que centre su atención en el proceso de vestirse.
- No apresure a la persona. Dedique suficiente tiempo a esta tarea, ya que apresurarse solo causará frustración.
- Ofrezca ayuda paso a paso, usando indicaciones sencillas como: «Ahora ponte la camisa» o «Te ayudaré con la manga». Acompañe las indicaciones con gestos si es necesario.
- Para las personas mayores con deterioro cognitivo, es importante sentirse seguras y tranquilas.
- Garantice un entorno seguro y tranquilo para prevenir caídas.
Recomendaciones sobre la Ropa
La elección de la ropa es clave para la experiencia del adulto mayor:
- Cuando sea posible, dele a la persona la oportunidad de seleccionar sus atuendos o colores favoritos.
- Evite armarios con exceso de ropa para no abrumar.
- Asegúrese de que las prendas sean suaves, cálidas y no restrictivas. Para evitar el dolor o la incomodidad, preste atención a posibles irritaciones de la piel, especialmente en el cuello, la espalda, los codos y los talones.
- Opte por ropa fácil de poner y quitar, con cierres de velcro, elásticos o botones grandes, evitando cremalleras complicadas o ropa ajustada.
- Se pueden sustituir los botones por cierres de velcro. Los zapatos pueden tener cierres adhesivos en lugar de cordones.
- Es aconsejable que las prendas sean elásticas.

Técnicas Específicas para Vestir y Desvestir
Vestir adecuadamente a una persona mayor con movilidad reducida es una parte esencial del cuidado diario y tiene un impacto directo en su bienestar físico, emocional y funcional. Utilizar ropa adecuada y aplicar una técnica correcta evita tiranteces, roces y movimientos forzados que pueden provocar dolor en articulaciones, músculos y piel.
Antes de Empezar a Vestir
- Intentaremos que elija la prenda que se va a poner.
- Comprobaremos cuál es el derecho y el revés de la prenda: buscaremos la etiqueta o nos serviremos de algún dibujo para orientar a la persona. En el caso de una chaqueta, también se localizará el cuello y la cintura.
- La posición de la persona para vestirse idealmente será sentado, con los pies en el suelo y estable. Si es necesario, coloque un respaldo o reposabrazos para mayor estabilidad en el tronco.
Pasos para Vestir a un Anciano o Paciente Neurologico
- Si la persona tiene menos movilidad en un lado (por ejemplo, debido a un ictus o ACV), empezaremos a vestirnos por ese lado. Siempre se comienza por el lado menos móvil o el que presenta dificultades.
- Introduciremos el brazo con menor movilidad, subiremos la prenda por encima del codo y posteriormente introduciremos el brazo contrario.
- Una vez ambos brazos estén dentro de la prenda, buscaremos la apertura del cuello y pasaremos la cabeza.
- Finalmente, recolocaremos la prenda a nivel de los hombros, la espalda, los costados y las mangas.
Pasos para Desvestir a una Persona Mayor o Paciente Neurológico
- Primero, pediremos a la persona que desabroche cualquier cremallera o botón que impida sacar la prenda con facilidad.
- A continuación, solicitaremos que incline el cuerpo hacia delante para remangar el cuerpo de la prenda.
- Guiaremos a la persona para que agarre el cuello de la chaqueta o camiseta por la zona de la nuca.
- Sacaremos siempre primero el brazo con menos movilidad o en el que haya dolor.
- Por último, la persona enganchará la prenda entre las piernas para poder tirar y sacar el otro brazo.
La Ropa Adaptable: Innovación para la Independencia
La incapacidad para ponerse unos pantalones o abrocharse una camisa puede mermar la dignidad de la persona. Es alentador ver que cada vez más diseñadores y minoristas ofrecen una gama de elegantes opciones de prendas de vestir comúnmente denominada “ropa adaptable”.
Como señala Lisa Walke, jefa de la División de Medicina Geriátrica del Hospital de la Universidad de Pensilvania: “Uno de nuestros objetivos principales en la geriatría es mantener y apoyar la independencia. Por lo tanto, disponer de ropa adaptable que permita a alguien mantener esa capacidad de vestirse solo, sin necesidad de ayuda o tal vez con ayuda modificada, es un objetivo esencial y también supone una gran diferencia para las personas”.
El estigma que rodeaba a la ropa modificada ha disminuido, y Allison M. Kabel, profesora adjunta de Ciencias de la Salud en la Universidad de Towson en Maryland, destaca que “la ropa adaptable caía en una de dos categorías: ropa de hospital o ropa completamente personalizada y muy costosa. Ahora estamos dejando eso atrás, con opciones que las personas se entusiasman por llevar puestas”.
Estas prendas aportan una mayor comodidad y están diseñadas para facilitar el proceso de vestirse y desvestirse. Algunas opciones en el mercado incluyen:

- Buck & Buck: Una de las primeras y mayores tiendas en el mercado de ropa adaptable, ofrece de todo, desde prendas con cierre en la parte posterior hasta ropa interior, ropa de invierno y zapatos. Permite modificaciones personalizadas.
- Dignity Pajamas: Pijamas fabricados en EE.UU. con cierres de velcro cubiertos que se abrochan por detrás, ideales para personas confinadas a la cama o en cuidados paliativos.
- IZ Adaptive: Una marca canadiense popular con trajes, abrigos y capas, especialmente para personas en sillas de ruedas o con amputaciones. Su colección Game Changer elimina costuras en la espalda para evitar llagas.
- Joe & Bella: Ofrece ropa adaptable, elegante y cómoda, como los CareZips, pantalones con tres cremalleras estratégicas que facilitan el cambio de pañales para adultos y se adaptan a necesidades como catéteres o diálisis.
- MagnaReady: Sus prendas, como camisas "con botones" o pantalones, utilizan cierres magnéticos aptos para el lavado a máquina, ofreciendo rapidez y sencillez.
- Myself Belts: La única línea de cinturones que los adultos mayores pueden ponerse con una sola mano, facilitando el uso para personas con movilidad reducida y sus cuidadores.
- No Limbits: Creada para ofrecer jeans adaptados a personas con amputaciones.
- Ovidis: Tienda en línea lanzada en 2017 para ofrecer opciones de ropa digna a adultos mayores, en particular a los que padecen demencia y Alzheimer.
- Silverts: Un gran emporio de ropa y zapatos adaptables, con un sitio web que facilita la compra según la necesidad o la enfermedad.
- Slick Chicks: Originalmente una línea de ropa interior adaptable, continúa expandiéndose.
- Target: Su línea Universal Thread ofrece jeans de mujer con costuras planas, cinturas más altas, tiros más largos y tejido suave. También venden camisas sin etiquetas para personas con sensibilidad sensorial.
El Papel de los Cuidadores y Profesionales
En el contexto de la asistencia, es fundamental que los cuidadores puedan intervenir y brindar asistencia a los adultos mayores para vestirse. El papel de los Centros de Día, y en concreto el del terapeuta ocupacional, juega un papel crucial, ya que la persona mayor tiene la oportunidad de asistir a talleres de Actividades Básicas de la Vida Diaria (A.B.V.D.).
Vestir a una persona mayor con movilidad reducida de forma adecuada mejora su calidad de vida, preserva su dignidad y facilita el cuidado diario. Permitir que la persona mayor participe en el proceso de vestirse, aunque sea de forma parcial, refuerza su sensación de control y dignidad. Vestirse no tiene por qué ser una limitación en su día a día.
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