Salud de la Rodilla en Adultos Mayores: Guía Informativa

A medida que envejecemos, el paso del tiempo afecta a todo el cuerpo, y las articulaciones no son la excepción. La rodilla, una de las articulaciones más grandes y complejas del cuerpo humano, tiende a resentirse con los años, provocando dolor, rigidez o pérdida de movilidad. La rodilla soporta el peso del cuerpo y está en constante movimiento al caminar, subir escaleras o incluso al permanecer de pie. Es común tener dolor de rodilla a medida que envejecemos, siendo una de las quejas más habituales en personas de edad avanzada.

Esquema de la anatomía de la rodilla con sus componentes principales (huesos, cartílagos, ligamentos, meniscos, bursas)

Comprendiendo la Rodilla

La rodilla no es simplemente una articulación de bisagra; es una de las articulaciones más grandes y complejas del cuerpo. Está formada por cuatro huesos: el fémur, la tibia, la rótula y el peroné. Nuestra rodilla absorbe una cantidad considerable de presión con cada paso que damos. Esta presión se acumula a lo largo de nuestra vida con el desgaste habitual, debilitando los músculos y ligamentos de la articulación.

Cuando caminamos, el impacto sobre nuestras rodillas es 1.5 veces nuestro peso corporal. Cuando subimos las escaleras o corremos, el impacto puede ser tres veces nuestro peso corporal, según explica el Dr. Charles Lawrie, cirujano ortopédico certificado y entrenado por beca de Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute.

Con el tiempo, el cartílago articular, el tejido que amortigua los movimientos, se desgasta, reduciendo su capacidad de protección. Si el cartílago está sano, puede soportar más de 200 mil millones de pasos a lo largo de una vida sin lesionarse, siempre que no haya enfermedad ni traumatismo.

Factores Clave en la Salud Articular según Expertos

Pedro Guillén, una referencia en traumatología en España con una extensa trayectoria en artroscopias e innovaciones quirúrgicas, ha ofrecido valiosas reflexiones sobre la salud articular, especialmente de la rodilla.

Consejos para Cuidar las Rodillas con la Edad

Según el Dr. Guillén, lo más importante para cuidar la salud de la rodilla en mayores es evitar el sobrepeso y no cargar peso de más al caminar. También conviene evitar ejercicios que fuercen la articulación, como las sentadillas profundas. Y, tras caminatas largas, es esencial descansar. Adicionalmente, el Dr. Sanjeev Bhatia, cirujano ortopédico de medicina deportiva, destaca que "las rodillas son únicas porque el movimiento involucrado es muy complejo".

Signos de Mal Envejecimiento de la Rodilla

Las señales de alerta, según el Dr. Guillén, son claras: derrame articular, pérdida progresiva de flexión o extensión, y ese cansancio o molestia que aparece al subir escaleras. "Es el cuerpo avisando de que algo empieza a fallar". También es importante prestar atención a un dolor punzante al bajar escaleras, una pequeña molestia al levantarse de una silla o rigidez en las rodillas después de despertarse por la mañana.

Ilustración de una persona mayor subiendo escaleras con dificultad, señalando la rodilla

Causas y Condiciones Comunes del Dolor de Rodilla en Adultos Mayores

Alrededor del 30 por ciento de los adultos experimentan dolor crónico de rodilla, siendo la segunda causa más común de dolor crónico, detrás del dolor de espalda baja, según el Dr. Charles Lawrie. Debido a que las actividades cambian a medida que envejecemos, la causa del dolor de rodilla evoluciona con el tiempo. Las personas más jóvenes suelen sufrir lesiones por uso excesivo y lesiones deportivas, mientras que los adultos mayores suelen experimentar un desgaste que puede dar lugar a condiciones como la artritis.

Las principales causas de dolor de rodilla en adultos mayores incluyen:

  • Osteoartritis: Es el tipo de "desgaste" por artritis, la forma más común, que se produce cuando el cartílago protector que amortigua los extremos de los huesos de las articulaciones se desgasta con el tiempo. Si el cartílago se desgasta por completo, el hueso rozará con el hueso, causando dolor e inflamación. Es la causa más frecuente de dolor de rodilla en personas mayores de 50 años. La familia y el sobrepeso son factores cruciales que provocan dolor de rodilla a una edad avanzada.
  • Desgarros de menisco: Las piezas de cartílago en forma de cuña que absorben el impacto en la articulación de la rodilla son muy comunes en los adultos mayores. Alrededor del 40% de las personas de entre 70 y 75 años tienen algún tipo de rotura de menisco. La lesión suele producirse tras años de desgaste normal que debilita el menisco.
  • Bursitis de rodilla: Es una inflamación de las bursas, pequeños sacos llenos de líquido que reducen la fricción entre los huesos y los tendones, los músculos y la piel cerca de la articulación. Arrodillarse puede irritar la bolsa en la parte superior de la rótula.
  • Tendinitis de rodilla: Es una inflamación de los tendones, las bandas de tejido fibroso que unen el músculo al hueso. Con el paso del tiempo, los tendones se vuelven menos flexibles y los músculos pierden fuerza, lo que aumenta la tensión. El sobrepeso también puede contribuir.
  • Artritis inflamatoria: Es una inflamación articular causada por un sistema inmunitario hiperactivo. Los tipos más comunes son la artritis psoriásica y la artritis reumatoide, esta última una afección degenerativa crónica que ocasiona rodillas inflamadas y dolor en las articulaciones.
  • Lesiones de ligamentos: El ligamento cruzado anterior (LCA) o el ligamento colateral medial (LCM) pueden desgarrarse, causando dolor, hinchazón, inestabilidad y dificultad para mover la rodilla correctamente. Una lesión del LCA es un desgarro o lesión en uno de los cuatro ligamentos que unen la tibia con el fémur.
  • Fracturas: Las fracturas pueden producirse tras una caída desde una altura o un accidente.
  • Dislocación: Ocurre cuando la articulación de la rodilla se desplaza de su posición original.
  • Artritis séptica: Se produce cuando se infecta la articulación de la rodilla. Los síntomas más comunes son dolor, hinchazón, enrojecimiento y fiebre.

Hinchazón en la articulación de la rodilla, fiebre y enrojecimiento son algunos de los síntomas que se observan en la etapa inicial del dolor de rodilla. La genética también juega un papel en la génesis del dolor de rodilla.

Gráfico mostrando las causas más comunes de dolor de rodilla en adultos mayores con porcentajes

Medidas Preventivas y Cuidados para Mantener las Rodillas Sanas

Mantener una buena salud articular está en sus manos. Jeff Willenbrecht, fisioterapeuta de Banner Physical Therapy, y otros expertos recomiendan seis pasos clave:

  1. Fortalecer las rodillas con ejercicio regular: El ejercicio moderado mantiene los músculos fuertes y mejora la lubricación articular. "Es importante tener una variedad de ejercicios diferentes, incluidos ejercicios de movilidad, cosas como caminar, andar en bicicleta o incluso nadar y ejercicios basados en resistencia, ya sea con el peso corporal o con el peso de una máquina", dijo Willenbrecht. El ejercicio puede mantener los músculos y tendones alrededor de la rodilla más flexibles, mejorando el movimiento y reduciendo la rigidez. Fortalecer los músculos alrededor de la rodilla (cuádriceps, isquiotibiales y abductores) ayuda a sostenerla, protegerla de lesiones y reducir el riesgo de osteoartritis. No olvide mantener las caderas fuertes, ya que "muchas veces, el dolor de rodilla se debe a unas caderas débiles", afirma Willenbrecht.
    • Los corredores recreativos tienen un riesgo mucho menor de desarrollar osteoartritis de rodilla que los corredores competitivos y las personas sedentarias. Si corre, no lo haga en días sucesivos; hágalo cada dos días porque la recuperación no es tan buena con la edad.
    • Acostúmbrese a hacer sentadillas y zancadas dos veces por semana, asegurándose de que sus rodillas se mantengan por encima de sus pies y no se extiendan al frente de los dedos de los pies. Después de los 50 años, evite hacer sentadillas por debajo de un ángulo de 90 grados, porque las sentadillas profundas aumentan la presión sobre las rodillas, advierte el Dr. Dennis Cardone.
    • El estiramiento ayuda a mantener o aumentar el rango de movimiento de las rodillas, lo que facilita su movimiento.
  2. Mantener el peso corporal dentro de un rango saludable: Cada libra de peso corporal añade cuatro libras de tensión a las articulaciones. "Por cada libra de peso que ganes, las rodillas tendrán cuatro libras más de fuerza sobre ellas e incluso más de eso cuando subes o bajas escaleras", señala el Dr. John-Paul Rue. Mantener un peso saludable significa que su cuerpo no tiene que trabajar tan duro, reduciendo el desgaste y el riesgo de osteoartritis. Es útil elegir una dieta equilibrada centrada en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables, limitando los alimentos con alto contenido calórico y bajo en nutrientes.
  3. Elegir el calzado adecuado: Un buen calzado ayuda a distribuir la presión de manera uniforme entre los pies y las piernas para reducir la tensión en las articulaciones de las rodillas. Busque zapatos con soporte de arco para ayudar a estabilizar sus pies y buena amortiguación para absorber el impacto. La investigación sugiere que las anormalidades posturales de los pies pueden contribuir a la osteoartritis de la rodilla, por lo que es importante usar calzado que ayude a evitar que los pies giren hacia adentro o hacia afuera durante el movimiento.
  4. Utilizar una buena postura y mecánica corporal: Mantener y mover el cuerpo correctamente puede ayudar a proteger las rodillas. Una postura incorrecta altera el centro de gravedad del cuerpo y ejerce una presión adicional sobre las rodillas y las caderas. "Tener una mala mecánica corporal es como conducir con neumáticos desequilibrados: se desgastará más rápido", afirmó Willenbrecht.
    • Asegúrese de mantenerse erguido, con la cabeza alineada con los hombros, los hombros directamente sobre las caderas, las caderas alineadas con las rodillas y las rodillas alineadas con los pies.
    • Cuando se agache, doble las caderas y las rodillas en lugar de inclinarse hacia adelante y forzar la espalda. Evite torcer las rodillas al levantar o transportar objetos pesados.
    • Hacer ejercicios de Pilates, yoga, taichí y de fortalecimiento del tronco, como abdominales y extensiones de espalda, puede ayudar a mejorar su postura, prevenir la irritación debajo y alrededor de las rótulas de la rodilla y evitar que se caiga.
  5. Controlar el dolor de rodilla leve: "El movimiento es loción", dice Willenbrecht. Mantener una buena fuerza y movilidad ayudará a controlar la posible tendinitis y reducir el impacto de las articulaciones artríticas. Si desarrolla dolor e hinchazón en la rodilla, tome un descanso de correr, caminar o cualquier actividad de alto impacto que esté haciendo. Aplique el tratamiento RICE: Reposo, Ielo, Compresión y Elevación, y tome un medicamento antiinflamatorio como el ibuprofeno.
  6. Buscar ayuda médica si es necesario: Si el dolor persiste o empeora después de una o dos semanas de auto-cuidado, si hay hinchazón severa, o dificultad para mover la rodilla, es hora de consultar a un médico. Acceder a su proveedor médico no significa comprometerse a recibir inyecciones, cirugía o incluso terapia. Es una oportunidad para obtener más información y tomar una decisión informada.

RUTINA para FORTALECER las RODILLAS en ADULTOS MAYORES - 30 minutos

Opciones de Tratamiento para el Dolor de Rodilla

El tratamiento para el dolor de rodilla depende de las causas subyacentes, que pueden ser causas mecánicas como una lesión o rotura o afecciones médicas. Gonzalo Samitier, Especialista en Cirugía de Rodilla, asegura que los tratamientos con fármacos ayudan a mitigar el dolor de rodilla y la inflamación, pero hasta ahora no se ha comprobado que ayuden a regenerar los tejidos dañados. Los tratamientos se implementan de forma gradual, enfocados en controlar el dolor e inflamación.

Tratamientos Conservadores

  • Medicamentos: Los medicamentos orales o antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs) pueden ayudar a aliviar el dolor leve o moderado y la inflamación.
  • Fisioterapia: Es una forma física de terapia que tiene como objetivo fortalecer los músculos alrededor de la rodilla, mejorar la flexibilidad, corregir patrones de movimiento que afecten el equilibrio y la flexibilidad, y enseñar técnicas adecuadas para reducir la tensión en la articulación. El Dr. Samitier recomienda los ejercicios físicos graduales para mantener la movilidad en las articulaciones.
  • Equipos ortopédicos: Existen numerosos tipos de equipos ortopédicos adaptados a las necesidades de cada paciente y afección para brindar soporte.
  • Modificación de la actividad: Ajustar las actividades diarias para reducir el estrés en la rodilla.

Inyecciones

Las inyecciones o infiltraciones brindan muchos beneficios en el manejo del dolor y los síntomas de la artrosis, según el Dr. Charles Lawrie.

  • Inyecciones de corticosteroides: En la articulación de la rodilla pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación durante varias semanas.
  • Inyecciones de ácido hialurónico: Pueden proporcionar cierta amortiguación en la rodilla y alivio de los síntomas durante varias semanas.
  • Biológicos (Plasma Rico en Plaquetas - PRP): Una alta concentración de plasma obtenida de la propia sangre del paciente, utiliza las plaquetas y los factores de crecimiento para promover la curación musculoesquelética, proporcionando efectos antiinflamatorios y de alivio del dolor para algunos pacientes.
  • Terapia con células madre: Es otro tipo de inyección biológica utilizada por algunos especialistas. Sin embargo, el Dr. Lawrie no la recomienda para la osteoartritis, explicando que "la ciencia no está del todo ahí y los estándares son deficientes", ya que "la terapia con células madre no es eficaz para la osteoartritis porque es un problema mecánico, no biológico. La rodilla es un entorno hostil, y la terapia con células madre no hará crecer el cartílago ni regenerará la articulación de la rodilla".
Esquema de las diferentes técnicas de inyección en la rodilla (corticosteroides, ácido hialurónico, PRP)

Cirugía

La cirugía debe plantearse cuando hay dolor persistente, derrames articulares frecuentes y pérdida significativa de movilidad. "Ni antes ni después", señala el Dr. Guillén. Para muchos pacientes con dolor y deformidad crónica de la rodilla, la cirugía de reemplazo total o parcial de rodilla, también llamada artroplastia de la rodilla, es la mejor opción. Las prótesis de rodilla o cadera han sido una revolución médica, pero deben usarse solo cuando fracasan medicación, infiltraciones y fisioterapia. En su mayoría, las cirugías de rodilla se implementan para sustituir el cartílago dañado con una prótesis metálica, con el fin de devolverle la movilidad y flexibilidad a las rodillas.

  • Meniscectomía: En casos excepcionales de desgarro de menisco, puede estar justificada la extirpación quirúrgica de todo o parte del menisco desgarrado.
  • Cirugía de reemplazo de rodilla: "El reemplazo de la rodilla podría denominarse con más exactitud “resuperficie” de la rodilla, porque en realidad sólo se sustituye la superficie de los huesos", dijo el Dr. Lawrie, quien realiza cirugía de rodilla asistida por un brazo robótico, lo que permite mayor precisión, preservación de tejido sano y una recuperación más rápida. Los reemplazos de rodilla pueden durar más de 20 años.

La clave está en no precipitarse... pero tampoco en llegar tarde al tratamiento adecuado. El Dr. Lawrie enfatiza que, antes, durante y después de la cirugía de reemplazo de rodilla, hay muchas maneras de personalizar el plan de tratamiento de un paciente para asegurar un retorno más rápido a la función normal.

RUTINA para FORTALECER las RODILLAS en ADULTOS MAYORES - 30 minutos

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