El Fascinante Origen y la Ubicuidad de la Palabra "OK"

La simple unión de dos letras, la O y la K, forma la palabra más utilizada a diario en el planeta. Se calcula que la expresión "OK" se usa una vez por segundo y está presente en más de 600 lenguas y multitud de dialectos, convirtiéndola en una abreviatura sin fronteras.

Lo cierto es que esta expresión lo resume todo. Que no tienes ganas de dar explicaciones, "OK"; que quieres cortar una conversación o contestar a una petición u orden, lo mismo. Es una manera rápida, directa e inocua emocionalmente para expresar conformidad, aceptación o que algo o alguien se encuentra en buen estado. Su cotidianeidad le ha atribuido el significado de "todo bien", un signo lingüístico arbitrario y asumido al que, generalmente, no le prestamos mucha atención.

Esquema de la propagación global de la palabra OK

Un Monosílabo Global: La Palabra Más Usada del Mundo

Aunque el léxico español es muy rico, en muchos casos recurrimos a anglicismos o vocablos procedentes de otras lenguas en nuestro día a día, y "OK" es uno de los más extendidos, especialmente en las aplicaciones de mensajería instantánea. Desde la Real Academia Española (RAE) recuerdan que en español se puede usar "OK" (en mayúsculas) o las adaptaciones "okey" y "oká", si bien matizan que nuestro idioma dispone de alternativas como "bueno", "de acuerdo" o "vale", cuyo uso es preferible.

La versatilidad y brevedad de "OK" son dos aspectos muy valorados en los tiempos que corren. Sin embargo, detrás de su aparente simplicidad, se esconde una historia etimológica que ha intrigado a lingüistas durante décadas.

Desvelando el Misterio: La Investigación de Allen Walker Read

Fue el lingüista norteamericano y docente de la Universidad de Columbia, Allen Walker Read, quien se dedicó a encontrar el verdadero origen de la palabra "OK". Read dedicó varios años de su vida a examinar documentos, hemerotecas y textos antiguos hasta que logró dar forma a la explicación que hoy se tiene por verdadera, desmintiendo algunas hipótesis muy extendidas.

El Mito de "0 Killed" (Cero Muertos)

Una de las ideas más extendidas, aunque para muchos no es más que un mito, es que el término nació durante la Guerra de Secesión estadounidense (1861-1865) -aunque otros lo atrasan hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918)-. Según esta teoría, en las trincheras se colgaba un cartel en el que se leía "0K", equivalente a "zero killed" (cero muertos), para comunicar que una batalla se había saldado sin bajas en las filas. Allen Walker Read tumbó esta hipótesis, considerándola un mito.

Ilustración de una pizarra

La Nota de William Richardson

La primera documentación hallada con una forma parecida a "OK" es el diario manuscrito de William Richardson, quien relató su viaje desde Boston a Nueva Orleans en 1815. No obstante, el "okey" de Richardson no puede considerarse el punto de partida definitivo del término.

El Verdadero Inicio: Los Intelectuales de Boston y el "Boston Morning Post"

Parece que haya existido siempre, pero ni mucho menos. La explicación más aceptada hoy en día sitúa su origen a principios del siglo XIX. Los jóvenes intelectuales de Boston, allá por el año 1830, usaban un código humorístico de frases abreviadas con errores ortográficos intencionados. Este juego consistía en escribir mal las palabras y abreviarlas para luego usarlas en sus conversaciones, algo similar a las siglas que encontramos en internet hoy en día, como LOL o OMG.

Dentro de este juego surgieron abreviaturas como "KC" para "knuff ced" (enough said), "KY" para "know yuse" (no use) o "OW" para "oll wright" (all right). La primera vez que la palabra "OK" salió de una imprenta fue en 1839, en las páginas del periódico The Boston Morning Post. En el párrafo de un artículo satírico publicado el 23 de marzo de ese año, aparecía "o.k." como abreviatura de "oll korrect" ("all correct", todo bien), un error ortográfico puesto así a propósito por la jerga moderna de la época. El autor fue Charles Gordon Greene, editor del diario, y la broma fue todo un éxito.

Y aunque la mayoría de estas expresiones pasaron de moda y jamás nadie se acordó de ellas, "OK" o "oll korrect" (todo correcto) persistió a lo largo de los años. Era una abreviatura que se utilizaba como afirmación común de que algo era correcto o estaba en orden.

Página de periódico antiguo con el titular

"OK" en la Esfera Política y su Consolidación

Hacia 1840, el término "OK" se fue asentando entre los estadounidenses, en parte gracias a la política. Martin Van Buren, octavo presidente de los Estados Unidos y uno de los fundadores del partido demócrata, se presentó a la reelección en 1840. Su legión de seguidores formó una "banda de matones" para influir en los votantes, y este grupo se hacía llamar el "OK Club".

Este nombre hacía referencia al apodo de su candidato, "Old Kinderhook" (Kinderhook era la ciudad natal de Van Buren), aprovechando el posible doble sentido de sus iniciales con la expresión "OK", ya popular por aquel entonces. El eslogan fue "OK" y aprovechó todo lo que pudo su doble sentido. La estrategia funcionó bastante mal: el político fue derrotado por William Henry Harrison.

Lo que Van Buren nunca pensó es que se convertiría en el principal promotor de una expresión que con el tiempo llegaría a convertirse en el americanismo más extendido del mundo. Por su parte, los rivales del Partido Whig emplearon el mismo término para vilipendiar al mentor de Van Buren, Andrew Jackson, esgrimiendo que fue el propio Jackson quien creó la abreviatura "O.K." y otras tantas para esconder sus constantes faltas de ortografía.

Cartel de campaña electoral de Martin Van Buren con la frase

Expansión sin Fronteras: De los Telegramas a la Luna

También hay consenso generalizado a la hora de señalar a los telegramas como medio que ayudó a expandir definitivamente la palabra "OK". Su brevedad y claridad eran ideales para la comunicación telegráfica, donde cada palabra contaba.

Es una abreviatura que no conoce fronteras, una palabra extraña etimológicamente con grafías compartidas por la mayoría de idiomas, lo que facilitó su propagación. Tal es su alcance que incluso ha sido utilizada en la Luna, cuando en 1969, Buzz Aldrin y Neil Armstrong confirmaron a Houston que el módulo Eagle del Apolo 11 había llegado con un "OK".

Hoy en día, la palabra ha dado lugar a múltiples adaptaciones y derivaciones en diferentes culturas y contextos, como "okey", "okei makey", "oki doki" o "okis", demostrando su impresionante capacidad de integración y su arraigo en el lenguaje global.

Astronautas en la Luna, con el módulo de aterrizaje Eagle del Apolo 11 en segundo plano

tags: #adultos #mayores #diciendo #ok