La situación de los adultos mayores es un tema de creciente relevancia en Chile, especialmente en regiones como el Biobío, donde los cambios demográficos y los desafíos sociales requieren atención especializada. Según proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para el año 2050 más del 30% de la población chilena tendrá 60 años o más. Este cambio demográfico significativo impactará en todos los ámbitos de la sociedad, haciendo esencial abordar las necesidades de este grupo etario.

Desafíos y Programas de Apoyo para la Tercera Edad
Uno de los principales problemas que enfrentan los adultos mayores en la actualidad es la soledad, sumado a la necesidad de mejorar la percepción social sobre esta etapa de la vida. Enrique Mac-Iver, coordinador de la Red de Hogares de Adultos Mayores de la Fundación San Vicente de Paul, ha destacado la importancia de abordar estos temas. La Fundación San Vicente de Paul, con sus hogares y programas de atención en distintas regiones del país, realiza una labor crucial en este sentido.
En la Región del Biobío, diversas iniciativas buscan fomentar la autonomía y mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Un ejemplo es el trabajo de la Facultad de Medicina de la UCSC, cuyo equipo, conformado por académicos como el Dr. Matías Hepp, ha abordado importantes desafíos. Estos incluyeron mejorar la percepción negativa, fomentar la autonomía, detectar factores de forma temprana e impartir estrategias de educación. Este programa logró integrar a los adultos mayores en nuevas dinámicas y habilidades.
Una de las beneficiarias de estas iniciativas es Marta Velásquez, miembro del Club Adulto Mayor Hebras de Plata de Chiguayante. Ella expresó su satisfacción, afirmando que “nos han tomado en cuenta como adultos mayores, a veces yo me sentía un poco inútil con la tecnología, pero ahora aprendí cosas que no sabía. Muchas veces mis hijos no me tomaban en cuenta, me decían que no tenían tiempo o lo harían después y no lo hacían. Ahora, a mis 67 años, me siento más capaz y conectada”. Su testimonio resalta el impacto positivo de la capacitación y el reconocimiento en la vida de los adultos mayores.
Respuesta ante Emergencias: Apoyo a Adultos Mayores en el Biobío
La vulnerabilidad de los adultos mayores se acentúa en situaciones de emergencia. Tras los recientes incendios que afectaron a diversas comunas, el gobierno y el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) han implementado medidas de apoyo específicas. Se dispuso la distribución de cerca de mil kits de emergencia, especialmente enfocados en las necesidades de las personas mayores en las comunas afectadas. Adicionalmente, SENAMA ofreció una Primera Atención Psicológica para aquellos adultos mayores que resultaron damnificados.
La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, subrayó la prioridad de este grupo: “desde el primer momento hemos puesto a las personas mayores en el centro de la respuesta del Estado frente a esta emergencia. Sabemos que son uno de los grupos más afectados y por eso estamos gestionando y articulando todas las ayudas disponibles, de manera coordinada, para responder a sus necesidades específicas”.
Claudia Asmad, directora nacional de SENAMA, destacó los esfuerzos concretos en la región: “hemos dispuesto de 220 kits de emergencia para la región de Ñuble y de 600 para la región del Biobío, con el objetivo de apoyar las primeras necesidades que tienen las personas mayores que se han visto afectadas por esta emergencia”.

La Importancia del Apoyo a la Salud Mental
La directora nacional de SENAMA también enfatizó la relevancia de la salud mental en estos contextos. “En este tipo de situaciones, contar con un apoyo para la salud mental es clave, más aún, cuando se trata de personas mayores que vivieron durante muchos años en el territorio y que hoy lamentablemente perdieron sus viviendas”, señaló Asmad. Este enfoque integral busca no solo cubrir las necesidades materiales, sino también abordar el impacto emocional y psicológico de las catástrofes en la población de la tercera edad.