Problemas de Funciones Cognitivas en Adultos Mayores

El deterioro cognitivo en personas mayores es una condición que afecta a un gran porcentaje de la población de edad avanzada, impactando no solo en la memoria, sino también en habilidades como el lenguaje, la atención y las funciones ejecutivas. Se trata de una disminución de las capacidades cognitivas, como la memoria, llegando a afectar la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas o el razonamiento, entre otras.

La incidencia del deterioro cognitivo en la actualidad es elevada, lo que puede conllevar consecuencias negativas a nivel personal, familiar, económico y asistencial. Este fenómeno es particularmente relevante en el adulto mayor, donde puede ser un signo temprano de enfermedades más serias, como la demencia. Quienes lo padecen pueden experimentar olvidos frecuentes, dificultades para comunicarse, alteraciones en el juicio y problemas que dificultan mucho cualquier tipo de actividad, incluyendo las cotidianas.

¿Qué es el Deterioro Cognitivo?

El deterioro cognitivo se puede entender como una etapa intermedia entre tener habilidades de pensamiento y funciones mentales normales y la demencia. Provoca síntomas como problemas de memoria, el lenguaje y el juicio. Es cierto que a medida que se envejece se pueden perder parte de las habilidades mentales, pero por lo general, tiene que ver con la velocidad con la que se procesan los pensamientos y con la atención. En el caso del deterioro cognitivo, se trata de un envejecimiento anormal, en el que la pérdida de estas y otras habilidades es más severa.

Por otra parte, la diferencia con la demencia radica en que las personas con deterioro cognitivo mantienen su independencia y pueden llevar a cabo diferentes tipos de tareas, como salir de compras, cocinar o conducir. En cambio, la demencia afecta de forma significativa la cotidianidad de las personas, y les impide llevar a cabo prácticamente cualquier tipo de actividad.

Esquema comparativo entre envejecimiento normal, deterioro cognitivo leve y demencia

Tipos de Deterioro Cognitivo

El deterioro cognitivo puede manifestarse de diversas maneras y en diferentes grados, desde leves hasta graves, dependiendo de su causa subyacente y de factores individuales como la salud general, la edad y el estilo de vida. Una de cada diez personas con más de 65 años puede presentar deterioro cognitivo.

Deterioro Cognitivo Leve (DCL)

El deterioro cognitivo leve (DCL) es la etapa inicial donde los síntomas son sutiles. Se caracteriza por una disminución en las capacidades mentales que va más allá de lo esperable por el envejecimiento normal, pero que no interfiere de forma significativa con la vida cotidiana. En una fase leve del deterioro cognitivo, el mayor realiza con total normalidad e independencia las tareas ligadas a su día a día.

Un DCL repercute en el envejecimiento de las células cerebrales de las personas de la tercera edad, por lo que impacta en sus funciones mentales. Afecta, sobre todo, a la actividad de la memoria inmediata, el lenguaje o el pensamiento. Aunque es una etapa temprana de la enfermedad, puede suceder que los familiares o amigos empiecen a percibir cambios en el mayor en relación con acciones de su vida cotidiana. El deterioro cognitivo leve puede llevar aparejadas otras afecciones en las personas mayores, como episodios de depresión, ansiedad o apatía.

El deterioro cognitivo leve aumenta el riesgo de demencia por la enfermedad de Alzheimer u otras afecciones cerebrales, aunque no asegura su aparición. Alrededor del 1% al 3% de los adultos mayores desarrollan demencia cada año.

Deterioro Cognitivo Moderado

En el caso del deterioro cognitivo moderado en personas mayores, los síntomas son más evidentes y empiezan a interferir en la vida cotidiana. Los desequilibrios emocionales y mentales crecen, y los síntomas cognitivos afectan de forma más acusada su vida. Se añaden otros elementos como las dificultades para el cálculo, una mayor desorientación y dificultad para aprender y comprender.

Deterioro Cognitivo Grave

El deterioro cognitivo grave en adultos mayores es una etapa avanzada donde la pérdida de funciones cognitivas es significativa. La enfermedad del paciente se hace notable y afecta a su vida cotidiana. La capacidad para comunicarse ha disminuido de forma drástica y al mayor le resulta muy complicada la comprensión de un discurso y poder ofrecer respuesta. La pérdida de memoria es más que evidente, así como la dificultad para ser autónomo y cuidar de sí mismo.

Demencia

Hablamos de demencia cuando el deterioro se encuentra en un estadio más avanzado y afecta de forma significativa la cotidianidad de las personas. La demencia es un trastorno neurodegenerativo que implica un deterioro progresivo y significativo de las capacidades cognitivas, llegando a dificultar actividades cotidianas como el habla, el reconocimiento de rostros o la toma de decisiones. Es importante destacar que la demencia es la causa más frecuente de deterioro cognitivo en personas mayores y no forma parte del proceso de envejecimiento normal.

Una vez que las alteraciones neuronales empiezan a tener una repercusión directa en la actividad del mayor y su situación funcional, se empieza a hablar de demencia.

  • Demencia leve: Al igual que sucede con el deterioro cognitivo leve, las personas de edad avanzada diagnosticadas con un cuadro de demencia leve presentan dificultades frecuentes a la hora de recordar, alteraciones en la conducta y desorientación.
  • Demencia moderada: Los desequilibrios emocionales y mentales crecen en las personas con esta enfermedad. Los síntomas cognitivos empiezan a afectar de forma más acusada en su vida. Se añaden otros elementos como las dificultades para el cálculo, una mayor desorientación y dificultad para aprender y comprender.
  • Demencia grave: La enfermedad del paciente se hace notable y afecta a su vida cotidiana. La capacidad para comunicarse ha disminuido de forma drástica y al mayor le resulta muy complicada la comprensión de un discurso y poder ofrecer respuesta. La pérdida de memoria es más que evidente, así como la dificultad para ser autónomo y cuidar de sí mismo.

¿Qué es la demencia? ¿Y el deterioro cognitivo? - Dra. Carmen Terrón.

Síntomas del Deterioro Cognitivo en Adultos Mayores

Los síntomas del deterioro cognitivo en los adultos mayores son muy variados, y lo que tienen en común es que están asociados al declive de las habilidades y funciones mentales.

  • Pérdida de la memoria: Es uno de los síntomas más comunes, e implica olvidar información o eventos recientes, extraviar objetos y tener problemas para recordar nombres o fechas. Es importante distinguir entre un olvido sin importancia y uno que podría indicar un problema mayor. El olvido benigno ("¿Dónde he dejado mis llaves?", "¿A quién tengo que llamar hoy?") tendría un carácter leve; es una alteración al recordar y no al memorizar. Mientras que, en el olvido maligno, de carácter moderado o grave, la persona no recuerda la experiencia en sí, ya que el fallo está presente tanto en la fase de registro como en la de recuerdo.
  • Problemas con el lenguaje: Muchas veces los adultos mayores con deterioro cognitivo no logran encontrar las palabras adecuadas para hablar, lo que les dificulta comunicarse.
  • Dificultades en el juicio y razonamiento: Esto puede manifestarse como una disminución en la capacidad para razonar o tomar decisiones.
  • Desorientación: Se pueden experimentar dificultades con la desorientación en tiempo y espacio.
  • Otros síntomas: El estilo de vida del mayor influye de forma significativa en los avances de la enfermedad. Este trastorno puede vincularse con episodios de depresión, ansiedad o apatía.

Causas y Factores de Riesgo

El deterioro cognitivo en las personas de la tercera edad no tiene una única causa, sino que depende de muchos factores, algunos que se pueden tratar y otros que no. Puede estar asociado a enfermedades neurodegenerativas, lesiones cerebrales o trastornos de salud mental.

Se suelen detectar los mismos tipos de cambios cerebrales que en la enfermedad de Alzheimer u otros tipos de demencia, pero en el deterioro cognitivo leve, esos cambios ocurren en menor grado. Algunas causas incluyen:

  • Enfermedades neurodegenerativas: La demencia aflora como consecuencia de una alteración orgánica o enfermedad neurodegenerativa de base, siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más prevalente.
  • Enfermedades cardiovasculares: Estas enfermedades pueden aumentar el riesgo de deterioro cognitivo.
  • Factores genéticos: Tener un tipo de gen conocido como APOE e4, el cual también está vinculado a la enfermedad de Alzheimer.
  • Cambios cerebrales: Acumulaciones microscópicas de una proteína denominada cuerpos de Lewy o un uso reducido de glucosa en regiones clave del cerebro.

Diagnóstico del Deterioro Cognitivo

Atender a la aparición de los primeros síntomas del deterioro cognitivo es fundamental para dar respuesta y prevenir que se agrave. Es importante acudir a un especialista si se experimentan síntomas como los descritos anteriormente.

Ante cualquier duda o elementos identificados por un familiar, lo más apropiado es que un especialista valore mediante pruebas neuropsicológicas y psicomotrices a la hora de diagnosticar un cuadro de esta dolencia. Los médicos de atención primaria pueden realizar una evaluación breve y algunos análisis para determinar si hay alteraciones en las tiroides y en los niveles de vitamina B12, ya que ambos factores pueden afectar las funciones cognitivas y tratarse con medicamentos. Esto se puede complementar también con un análisis de la historia clínica del paciente y una entrevista a sus familiares.

En caso de que se considere necesario, la persona puede ser derivada a un neurólogo para realizar una evaluación cognitiva. Si se sospecha de deterioro cognitivo leve o severo, es probable que el médico también recomiende algunas pruebas de diagnóstico por imágenes como una resonancia magnética. El propósito de esto es evaluar la condición del cerebro y descartar lesiones o accidentes cerebrovasculares.

La evaluación cognitiva en personas mayores permite detectar de forma temprana posibles alteraciones en funciones como la memoria, la orientación o la atención. El Test de Pfeiffer, también conocido como SPMSQ (Short Portable Mental Status Questionnaire), es una prueba breve que se utiliza para realizar una valoración orientativa del estado cognitivo en personas mayores. Se emplea habitualmente como herramienta de cribado inicial para detectar posibles signos de deterioro cognitivo y para hacer un seguimiento de la evolución cognitiva a lo largo del tiempo. Esta prueba evalúa aspectos básicos del funcionamiento mental, como la orientación temporal y espacial, la memoria, la atención y la capacidad para realizar cálculos sencillos. No proporciona un diagnóstico definitivo, sino una orientación sobre el estado cognitivo de la persona. Sus resultados deben interpretarse siempre teniendo en cuenta factores como el nivel educativo, el contexto cultural y el estado emocional en el momento de la prueba.

No hay una prueba de diagnóstico específica para la detección del deterioro cognitivo, por lo que todo se basa en el criterio del médico y de la información que haya podido recopilar.

Imagen de un profesional de la salud realizando un test de evaluación cognitiva a un adulto mayor

Tratamiento y Manejo del Deterioro Cognitivo

Actualmente no hay un tratamiento o medicamento específico para curar el deterioro cognitivo, pero se pueden tomar algunas medidas para mantenerse saludable y controlar los cambios que se presentan en las funciones cognitivas. Los síntomas pueden permanecer estables por años o mejorar con el tiempo.

Tratamiento Farmacológico

Los medicamentos más comunes para el deterioro cognitivo son los inhibidores de la colinesterasa y la memantina.

  • Inhibidores de la colinesterasa: Estos medicamentos aumentan los niveles de acetilcolina, un neurotransmisor importante para la memoria y el aprendizaje.
  • Memantina: Este medicamento regula la actividad del glutamato, otro neurotransmisor involucrado en la función cognitiva.

Como todos los medicamentos, los utilizados para el deterioro cognitivo pueden tener efectos secundarios. Los más comunes incluyen náuseas, vómitos, diarrea, pérdida de apetito y mareos.

Terapias No Farmacológicas y Estilo de Vida

Además del tratamiento farmacológico, existen otras opciones de tratamiento para el deterioro cognitivo, como la terapia cognitiva, la terapia ocupacional y la modificación del estilo de vida. Algunas recomendaciones incluyen:

  • Seguir una rutina diaria y apegarse a ella.
  • Valerse de herramientas para la memoria como calendarios, listas de tareas pendientes y notas.
  • Asegurarse de guardar los objetos en el mismo lugar.
  • Esforzarse por aprender y desarrollar nuevas habilidades.
  • Dormir lo suficiente.
  • Alimentarse de forma saludable.
  • Practicar suficiente actividad física durante la semana.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Buscar ayuda de un profesional.

Aunque se trata de estrategias muy sencillas, hacen una gran diferencia.

Prevención del Deterioro Cognitivo

La mayoría de los especialistas coinciden en que para prevenir o retrasar el deterioro cognitivo lo principal es realizar cambios en el estilo de vida desde una edad temprana. La prevención no es una garantía total, ya que el deterioro cognitivo leve no se puede prevenir por completo, pero las investigaciones han revelado que algunos factores del estilo de vida podrían reducir el riesgo de contraer esta afección. Las estrategias básicas incluyen:

  • Mantener bajo control problemas de salud crónicos como la hipertensión, la diabetes, la depresión y el colesterol alto.
  • Dejar de fumar y evitar por completo el consumo de bebidas alcohólicas.
  • Tener un plan de alimentación equilibrado y saludable, priorizando alimentos ricos en antioxidantes (frutas y verduras) y grasas saludables (pescado azul, frutos secos).
  • Mantener un nivel alto de actividad física.
  • Estimular la mente a través de ejercicios mentales y otras herramientas de entrenamiento cognitivo.

Estimulación Cognitiva: Clave para un Envejecimiento Activo

La estimulación cognitiva se refiere a un conjunto de actividades y ejercicios diseñados para mantener o mejorar las funciones cognitivas, como la memoria, la atención y la capacidad para resolver problemas. Estas actividades están enfocadas en reforzar y potenciar diversas habilidades cognitivas, adaptándose a las necesidades y habilidades de los adultos mayores.

Retrasar el deterioro de las capacidades y habilidades contribuye a fomentar un envejecimiento activo. La terapia basada en la estimulación cognitiva está especialmente indicada para las personas mayores que se encuentren atravesando desde un proceso de envejecimiento normal, incluso sin que haya ningún tipo de demencia o pérdida de memoria producida por alguna enfermedad degenerativa.

Infografía con ejemplos de ejercicios de estimulación cognitiva para adultos mayores

Ejercicios y Actividades Específicas

Incorporar ejercicios de estimulación cognitiva en la rutina diaria puede ser sumamente beneficioso, especialmente para los adultos mayores. Estas actividades ayudan a mantener la memoria activa, mejorar la concentración y fortalecer habilidades como el razonamiento, el lenguaje y la resolución de problemas.

Para aquellos que buscan alternativas caseras y efectivas, los ejercicios de estimulación cognitiva en casa para el deterioro cognitivo en adultos mayores pueden ser una excelente opción. Estos ejercicios, que se pueden realizar sin necesidad de equipamiento especializado, son ideales para fomentar la memoria, la atención y el razonamiento de una manera accesible y cómoda.

Entrenamiento Cerebral ("Brain Training")

Las técnicas de "brain training" o entrenamiento cerebral incluyen recordar listas de palabras, leer en voz alta o practicar ejercicios de escritura creativa, los cuales estimulan tanto la memoria verbal como la capacidad de concentración.

Juegos de Memoria y Concentración

  • Juego de Memory: Este juego clásico, que implica encontrar pares de tarjetas idénticas, es excelente para mejorar la memoria a corto plazo, la concentración y la agilidad mental. Al estimular la asociación visual y el recuerdo inmediato, ayuda a reforzar las conexiones neuronales y a ejercitar la capacidad de atención.
  • Emparejamiento de imágenes: Actividades que involucran emparejar imágenes o nombres con objetos. Estos juegos son útiles para mantener la función cognitiva y la habilidad para reconocer objetos cotidianos.

Lectura y Escritura

La lectura y la escritura es la forma más clásica para lograr la estimulación cognitiva. Un cuaderno de ejercicios cognitivos para adultos mayores puede mejorar la memoria y el razonamiento. Los hay para deterioro leve y moderado, y es importante elegir el que corresponda al tipo de persona que se intenta ayudar ya que varían de acuerdo al nivel de dificultad. En estos cuadernos podemos encontrar ejercicios de lectoescritura, aritmética, cálculo y dibujo.

Juegos Físicos y Sensoriales

  • Juegos físicos divertidos: Combinan movimiento corporal y estimulación cognitiva, ayudando a mantener activas funciones como la atención, la coordinación, la memoria y la velocidad de reacción.
  • Juegos sensoriales: Diseñados para trabajar con los sentidos, son especialmente recomendables. Entre ellas, destacan la escucha y el reconocimiento de sonidos, como escuchar melodías e intentar hacer que estas coincidan, lo que mejorará las capacidades auditivas.

Tecnología y Creatividad

  • Aplicaciones y juegos en línea: Pueden ser herramientas muy útiles para la estimulación cognitiva en personas con Alzheimer, ya que están diseñadas para reforzar la memoria, la atención y la agilidad mental de una manera accesible e interactiva.
  • Manualidades y arte: Las manualidades para personas mayores paso a paso combinan creatividad, estimulación cognitiva y trabajo de la motricidad fina. Esto favorece el desarrollo de una autoestima positiva, liberándolos del estrés. Para ello, se puede comenzar copiando dibujos e incluso creando obras con diferentes colores y texturas, usando lápices de colores y pinturas de dedos.

Estimulación de la Motricidad Fina

Para pacientes con enfermedades neurológicas, como Alzheimer y Parkinson, se puede comenzar con la estimulación de destrezas motoras finas. Existen cuadernillos especializados enfocados al trabajo con adultos y personas con problemas neurológicos, basados en bloques centrados en la motricidad fina, la caligrafía y la grafomotricidad. Estos ejercicios pueden retrasar la aparición de problemas motores como los temblores, la rigidez o el enlentecimiento del movimiento. Algunas actividades que también son muy beneficiosas para estimular la motricidad fina son tejer o bordar, cuando las condiciones de la persona lo permitan.

Actividades Cotidianas y Sociales

  • Tareas del hogar sencillas: Permitir que los adultos mayores ayuden en las tareas sencillas del hogar, como preparar la mesa u ordenar la ropa, puede marcar la diferencia. Este tipo de actividades hacen que la persona se sienta útil, mejorando su autoestima, y requieren además poner atención para realizar bien la tarea. Es importante que estas tareas sean sencillas y que sean algo que el adulto mayor pueda hacer efectivamente para evitar frustraciones.
  • Acertijos y adivinanzas: Los acertijos y adivinanzas fáciles para adultos mayores son una excelente herramienta para estimular la lógica, la atención, el razonamiento verbal y la memoria. Por ejemplo: "¿Qué tiene agujas y no cose?" (El reloj), "Vuelo sin alas y lloro sin ojos, ¿qué soy?" (La nube).
  • Juegos de mesa: Los juegos de mesa, en los que se trabaja el razonamiento, como el ajedrez, las damas y las cartas, no solo ayudan a la neuropsicología del adulto, sino que también fomentan la socialización. Participar en juegos con otras personas promueve la amistad y el sentido de pertenencia, mejorando la autoestima y la calidad de vida. Jugar en equipo también puede ser una buena idea para promover la cooperación y la toma de decisiones en conjunto.

Todas estas actividades, a través del disfrute y el razonamiento, mejorarán las capacidades cognitivas de un adulto mayor. Es muy importante mantener un ritmo de vida activo, tanto en lo físico como en lo emocional. Esto debe venir acompañado por un óptimo descanso y una buena alimentación. Logrando mejorar el entorno del paciente, mejorará también su calidad de vida a través del envejecimiento activo.

Apoyo para Familiares y Cuidadores

Cuidar a un adulto mayor con deterioro cognitivo puede ser una experiencia desafiante y agotadora para los familiares. Por eso, es fundamental un enfoque comprensivo, paciente y lleno de empatía. La implicación de los cuidadores y familiares es de vital importancia.

Lo principal es informarse bien sobre el tema, para entender qué es lo que sucede y cuáles son sus implicaciones. Esto se puede lograr hablando con un profesional de la salud y buscando información relevante. Además, es recomendable inscribirse en grupos de apoyo, ya que las personas que pasan por situaciones similares pueden ser tanto una fuente de inspiración como de soporte para los momentos difíciles.

El cuidado integral de la salud cerebral y el fomento de un envejecimiento activo son aspectos cruciales para mitigar el impacto del deterioro cognitivo en las personas mayores. Al detectar posibles síntomas relacionados con esta condición, es importante obtener información y asesoramiento adecuados, comprender la posible evolución y evitar la frustración que pueda surgir. Los centros de día y residencias especializadas están comprometidas con el impulso del envejecimiento activo entre sus residentes, buscando prevenir el avance de los trastornos cognitivos y físicos asociados. Dentro de sus programas asistenciales, se incluyen actividades diseñadas para mantener la mente activa, fortalecer la memoria y desarrollar habilidades lingüísticas. Además, estas residencias pueden integrar metodologías de cuidados que buscan mejorar aspectos cognitivos, favorecer la conexión con el entorno, fortalecer la autoestima y la percepción corporal.

Es importante mencionar que las residencias especializadas ofrecen un entorno socialmente activo, donde los mayores pueden relacionarse y participar en diversas actividades. Si te preocupa el deterioro cognitivo en personas mayores y deseas obtener más información sobre cómo prevenir su avance o mejorar la calidad de vida de tus seres queridos, no dudes en buscar orientación profesional.

¿Qué es la demencia? ¿Y el deterioro cognitivo? - Dra. Carmen Terrón.

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